Días incontables ante la computadora por razones que nos ahogan en el sedentarismo, un café con unos amigos, la espera interminable en el consultorio médico o en el aeropuerto, un viaje al otro extremo del país, lecturas en la orilla de la playa, la espera en la cola para entrar a un concierto. En cualquiera de estas situaciones nos sentamos o paramos en posturas incorrectas afectando la espalda, por ejemplo, y provocando lesiones futuras.
“La prevención de contracturas y lesiones dolorosas del cuerpo consiste en evitar los daños que puedan ocurrir en algún sitio determinado del cuerpo por una postura inadecuada o algún movimiento brusco o ejercicios realizados de manera incorrecta en extremo”, señala la doctora Christine Weber, del Centro Médico Docente La Trinidad. La población infantil está sumamente afectada al cargar morrales desbordantes cuyo peso no debería ser mayor de un 10% a 15% de su peso corporal y además, los portan mal colocados. Así como en la niñez comienzan las lesiones de espalda si acaso no se hacen alertas en los colegios donde hasta los pupitres agreden los cuerpos en formación.
La adecuada higiene postural debe iniciarse en la infancia manteniéndonos atentos a los hábitos posturales de niños y adolescentes e inclusive los adultos si acaso no fueron orientados en su juventud. “Es usual ver a los niños mal sentados en los bancos o en el sofá viendo televisión o pasan horas chateando en la computadora con el celular colocado entre la cabeza ladeada y el hombro generando una postura de inclinación de cuello que retrae la musculatura lentamente y genera contracturas con el consiguiente dolor agudo o una tortícolis en su defecto”, describe la médico fisiatra.
Aumenta notoriamente la consulta en la especialidad por lumbalgia, de la cual pensaríamos que es una patología de adultos o personas de tercera edad, pero muchos niños están afectados con las posturas asumidas en el pupitre, no siendo las más adecuadas. Pasan muchas horas escribiendo sin hacer pausas cuando lo correcto es descansar al cuerpo cada 45 minutos en esa postura que se mantiene. Al no cumplir con la prevención muchos niños presentan un imbalance muscular y contractura que, eventualmente, causará la crisis de dolor agudo. El objetivo es optimizar la higiene para prevenir y disminuir los riesgos de padecer algún tipo de dolor y defecto postural.
Al evaluar niños procede el despistaje de patologías congénitas, contracturas musculares o escoliosis. Al diagnosticar el tipo de defecto postural corresponde fortalecer la musculatura para eludir su progreso en el tiempo porque son malas posiciones que se acentúan en el crecimiento al no tratarlas a tiempo. Quienes tienen dolores en el cuerpo o lesiones culpables de dolor, cual hernia discal, han de aprender a realizar los esfuerzos cotidianos para obviar el trastorno. Un mal hábito es recoger algo del piso flexionando el tronco sin doblar las rodillas, ello ejerce gran tensión en la columna causando dolor severo, inclusive irradiado a las piernas. A diario no usamos la mayoría de rangos de movimientos en extremidades y tronco en toda su extensión y trabajamos en rango limitado, retrayéndose los tendones, por lo cual si alguna actividad demanda más estiramiento surgen dolores por estirar el cuerpo en jerarquía mayor del usual, frecuente al inicio de actividades deportivas cuando hacen estiramientos en forma inadecuada o no los practican en rango completo. Están partiendo de una jerarquía limitada con posibilidad de desgarro y posible ruptura de ligamentos o tendones.
En accidentes musculares corresponde colocar frío para ayudar a controlar la inflamación en la etapa aguda e inmovilizar para impedir mayor daño en la estructura y trasladar al lesionado a emergencia sin que descargue el peso sobre el miembro afectado por descarte de posibles lesiones de tendones u óseas. El dolor hay que atacarlo desde su inicio e inhibirlo. Lo usual es indicar antiinflamatorios, si hay desgarre recomendar relajante muscular y quizás, analgésico.








