El Tiempo de Bogotá habla de encuentro pronto Maduro – Santos

EL DIARIO EL TIEMPO de Bogotá adelanta hoy jueves que el gobierno de Venezuela ha contactado al de Colombia para establecer cuanto antes un encuentro de los presidentes que deje zanjado de una vez el último desencuentro comenzado por una reacción infantil, grosera y destemplada del presidente Nicolás Maduro.

La posición del venezolano solo despertó carcajadas en el seno de la alta dirigencia de Colombia.

Aquí el reporte de El Tiempo sobre la sorpresa noticiosa de hoy:

Se ‘cocina’ encuentro entre Maduro y Santos

Para Bogotá es clave la comunicación a través de los canales diplomáticos

Colombia se mostró ayer miércoles dispuesta a facilitar un encuentro entre el presidente Juan Manuel Santos y su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, siempre y cuando el tema se maneje a través de los canales diplomáticos y no de los micrófonos.

“Llegará el momento en que nos tengamos que ver, presidente Santos, para conversar largamente, para establecer las bases de la relación y no dejar que nos vuelvan a descarrilar”, dijo Maduro en su última intervención sobre Colombia.

Lo que busca el Gobierno Nacional es acabar definitivamente con la tensión que ha marcado las relaciones binacionales en la última semana. No obstante, algo necesario para Bogotá es que antes de que se produzca un encuentro de los mandatarios se deben dar las comunicaciones necesarias y directas entre las cancillerías.

Algo claro es que en la Casa de Nariño recibieron con beneplácito el cambio de tono de Caracas, que había encendido una polémica verbal contra Colombia por la reunión que Santos sostuvo con el líder opositor Henrique Capriles. Tanto Maduro como su canciller, Elías Jaua, dieron un giro a sus declaraciones e incluso ratificaron el respaldo de su país al proceso de paz con las Farc.

Lo que pretende Colombia, aunque se van a evitar –por el momento– las declaraciones públicas sobre este tema, es mantener “encarriladas” las relaciones con Venezuela, no solo por ser un vecino importante para el país sino para evitar que haya ecos negativos de la tensión sobre la mesa de diálogo de La Habana.

Jaua y la canciller María Ángela Holguín coincidieron en Guatemala, en la Asamblea número 43 de la OEA, y aunque hasta el momento no se ha dado un encuentro bilateral oficial, sí se han cruzado y saludado durante el evento. No obstante este escenario de reconciliación que se ha ambientado en las últimas horas, algo en lo que Bogotá quiere enfatizar es en su autonomía como gobierno para manejar con autodeterminación las relaciones internacionales con los distintos actores políticos de la región.

Andrés Molano, internacionalista del Rosario, aseguró que “Venezuela no tenía mucho margen de maniobra, y eso formó parte del cálculo de Santos al recibir a Capriles”, y agregó que, no obstante, “la diplomacia siempre se debe mantener”.

Esto lo respaldó Eduardo Velosa, internacionalista de la Javeriana, quien se ratificó en que estas tensiones “se deben llevar a las conversaciones directas”.

 

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EL DIARIO EL TIEMPO de Bogotá adelanta hoy jueves que el gobierno de Venezuela ha contactado al de Colombia para establecer cuanto antes un encuentro de los presidentes que deje zanjado de una vez el último desencuentro comenzado por una reacción infantil, grosera y destemplada del presidente Nicolás Maduro.

La posición del venezolano solo despertó carcajadas en el seno de la alta dirigencia de Colombia.

Aquí el reporte de El Tiempo sobre la sorpresa noticiosa de hoy:

Se ‘cocina’ encuentro entre Maduro y Santos

Para Bogotá es clave la comunicación a través de los canales diplomáticos

Colombia se mostró ayer miércoles dispuesta a facilitar un encuentro entre el presidente Juan Manuel Santos y su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, siempre y cuando el tema se maneje a través de los canales diplomáticos y no de los micrófonos.

“Llegará el momento en que nos tengamos que ver, presidente Santos, para conversar largamente, para establecer las bases de la relación y no dejar que nos vuelvan a descarrilar”, dijo Maduro en su última intervención sobre Colombia.

Lo que busca el Gobierno Nacional es acabar definitivamente con la tensión que ha marcado las relaciones binacionales en la última semana. No obstante, algo necesario para Bogotá es que antes de que se produzca un encuentro de los mandatarios se deben dar las comunicaciones necesarias y directas entre las cancillerías.

Algo claro es que en la Casa de Nariño recibieron con beneplácito el cambio de tono de Caracas, que había encendido una polémica verbal contra Colombia por la reunión que Santos sostuvo con el líder opositor Henrique Capriles. Tanto Maduro como su canciller, Elías Jaua, dieron un giro a sus declaraciones e incluso ratificaron el respaldo de su país al proceso de paz con las Farc.

Lo que pretende Colombia, aunque se van a evitar –por el momento– las declaraciones públicas sobre este tema, es mantener “encarriladas” las relaciones con Venezuela, no solo por ser un vecino importante para el país sino para evitar que haya ecos negativos de la tensión sobre la mesa de diálogo de La Habana.

Jaua y la canciller María Ángela Holguín coincidieron en Guatemala, en la Asamblea número 43 de la OEA, y aunque hasta el momento no se ha dado un encuentro bilateral oficial, sí se han cruzado y saludado durante el evento. No obstante este escenario de reconciliación que se ha ambientado en las últimas horas, algo en lo que Bogotá quiere enfatizar es en su autonomía como gobierno para manejar con autodeterminación las relaciones internacionales con los distintos actores políticos de la región.

Andrés Molano, internacionalista del Rosario, aseguró que “Venezuela no tenía mucho margen de maniobra, y eso formó parte del cálculo de Santos al recibir a Capriles”, y agregó que, no obstante, “la diplomacia siempre se debe mantener”.

Esto lo respaldó Eduardo Velosa, internacionalista de la Javeriana, quien se ratificó en que estas tensiones “se deben llevar a las conversaciones directas”.

 

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