Los resultados de las elecciones presidenciales del pasado domingo han sorprendido a buena parte del país que no se esperaba que Chávez ganara de manera tan holgada nuevamente. ¿Como es esto posible después de las contundentes demostraciones de apoyo popular en favor de Capriles en todas las ciudades de Venezuela? Si analizamos con detalle los resultados apreciaremos la enorme diferencia entre algunos estados, y entre las grandes ciudades y las ciudades periféricas e incluso entre diferentes centros de votación dentro de un mismo municipio.
La oposición ganó las elecciones en todas las ciudades importantes del país. En Caracas, a pesar de haber perdido el municipio Libertador por mas de 130.000 votos, los resultados de los municipios mirandinos que forman parte de la capital le permitieron a Capriles obtener una victoria con una ventaja de casi 60.000 votos. Capriles ganó cómodamente en Maracaibo pero perdió el Zulia. Ganó con holgura en Valencia pero perdió Carabobo. Ganó en Barquisimeto pero perdió Lara. Inclusive en Maracay, Capriles obtuvo una ligera ventaja sobre Chávez, pero en el Estado Aragua se perdió por una cantidad importante de votos. Capriles también ganó en Puerto La Cruz/Barcelona, en Mérida y en San Cristóbal, entre otras ciudades, perdiendo en los estados.
Estas victorias en las principales ciudades del país son totalmente opacadas por los demoledores resultados a favor del oficialismo en la mayoría de los estados más pequeños y pobres del país. La ventaja de votos obtenida por Capriles en las cinco ciudades más importantes del país es de aproximadamente 220.000 votos, mientras que solo en el Estado Portuguesa Chávez obtuvo una ventaja de 190.000 votos sobre su adversario. En los cinco estados llaneros (Apure, Barinas, Cojedes, Guárico y Portuguesa) Chávez obtuvo una enorme ventaja de medio millón de votos. Esto sin contar victorias apabullantes también en otros estados pequeños como Falcón, Yaracuy y Trujillo.
Es evidente que la clase media venezolana votó masivamente a favor del candidato de la unidad. Y también es obvio que esta clase media reside y vota en los centros urbanos mayoritariamente. Pero los resultados también demuestran que una proporción importante de los pobres que viven en las ciudades votaron por Capriles mientras que los de la periferia no lo hicieron así.
Surge la hipótesis que el oficialismo tiene mayores oportunidades y menos obstáculos para alienar a los electores en áreas rurales en las cuales la presencia de representantes de las organizaciones pol dividido, sugierens sumamentealronnes estaremos mas cerca de lograr una verdadera victoria.en las urnas que s debilidades paraíticas de oposición y la cobertura de medios de comunicación disidentes es muy limitada o inexistente. Debemos revisar los resultados electorales en detalle y seguramente encontraremos numerosos casos que parecieran sustentar esta hipótesis.
Luego de un análisis preliminar del estado Lara, como ejemplo de la situación descrita, encontramos hechos curiosos per se. Capriles ganó en Barquisimeto: incluyendo Cabudare obtuvo una ventaja de casi 50.000 votos. En el resto del Estado Lara, sin embargo, perdió por una diferencia de 75.000 votos que representan mas de 23 puntos porcentuales (Chávez 60,3% – Capriles 36,7%). Analicemos con mayor profundidad los resultados de cada municipio, parroquias y centros de votación y veremos situaciones alarmantes.
Por ejemplo el Municipio Andrés Eloy Blanco, cuya capital es la población de Sanare (con un registro de 30.883 electores). En este municipio Chávez gana con 64% de los votos. Esto no sorprende hasta que uno analiza en detalle los resultados de las mesas. Los datos del CNE muestran que Capriles gana en la mayoría de los centros de votación de la propia población de Sanare (cabeza del municipio), pero pierde abrumadoramente en los centros ubicados en los caseríos y poblaciones más remotas. Por ejemplo, mientras Capriles gana con 58% de los votos en la Casa de la Cultura José Nemesio Godoy en Sanare, Chávez arrasa con 91% de los votos en la Escuela Bolivariana de Bojó. Lo más llamativo es que en este centro de votación la abstención es de apenas el 12%, totalmente inusual para un centro de votación relativamente remoto y de difícil acceso para muchos de sus electores.
Más aún, en la Parroquia Quebrada Honda de Guache del mismo municipio (totalmente rural) Chávez obtiene el 90% de los votos, lo que representa una ventaja de 3.169 votos sólo en esta pequeña parroquia. Nuevamente llama la atención los altísimos niveles de participación en centros de difícil acceso. Por ejemplo, en la Escuela Bolivariana Nuezal Triste, de 225 electores inscritos, 209 (93%) acudieron a votar: 208 lo hicieron por Chávez y solo un elector votó por Capriles. Otro ejemplo de esta misma parroquia: en la Escuela Bolivariana El Hondo, de 64 electores inscritos acudieron a votar 63, de estos, 62 votaron por Chávez, uno votó nulo y ninguno por Capriles. Se pueden mostrar mas ejemplos.
Este patrón se repite en muchos centros electorales del Estado Lara: en aquellos ubicados en las poblaciones cabeza de municipio los resultados favorecen a Capriles, o en el peor de los casos a Chávez pero con una ventaja muy pequeña. En los caseríos de más difícil acceso, Chávez gana con ventaja apabullante. Si esta situación particular la multiplicamos por los miles de centros electorales ubicados en las zonas rurales de los municipios de todos los estados de Venezuela, comenzaremos a entender de donde vienen gran parte de los votos que le dieron la victoria a Chávez el 7O. Con 4.500 votos en cada uno de los 335 municipios del país obtenemos el millón y medio de votos de ventaja que obtuvo el chavismo. Qué sucedió realmente allí?
Es el momento de advertir, de cara al futuro, de situaciones que merecen la respuesta inmediata de quienes velan por la transparencia de los resultados electorales en Venezuela.
Amanecerá y veremos…
Nota: Todos los datos corresponden a los resultados oficiales del CNE, (www.cne.gob.ve) con 97,65% de los votos escrutados. Agradecemos a L.A.A por su infinita cooperación.




