LA ORDEN ROJA ROJITA ES SILENCIO ANTE CONFESIONES DE FIDEL

HAN PASADO VARIOS DÍAS desde que se supo a través de la entrevista que a Fidel Castro hiciera el periodista Jeffrey Goldberg de la revista estadounidense “The Atlantic” lo que el anciano líder cubano pensaba sobre su experimento de más de 50 años en la isla de Cuba.

La terrible aceptación por parte de  Fidel Castro  de que “el modelo cubano ya no funciona ni siquiera en la isla” ha colocado contra la pared desde a Hugo Chávez como hasta el último de los miles de cubanos que aquí en Venezuela tienen más de once años tratando de obligarnos a seguir ese arcaico y fracasado modelo.

Los chavistas y psuvistas siempre prestos a repetir como loros todas las palabras de Fidel no encuentran cómo hacer para explicarse (primero a ellos mismos) y luego explicarles a sus seguidores las varias aseveraciones del caudillo antillano.

No hemos oído a Chávez preguntar por Castro o saludarlo con su repetitivo “How are you Fidel?” en sus apariciones de campaña. Menos hacer referencia al llamado contra la voluntad del dictador iraní Ahmadineyad de declarar falso el llamado Holocausto Judío.

Hoy la analista estadounidense y experta en la región Julia Sweig, quien acompaño al periodista Goldberg durante los tres días de conversaciones con Castro, trató de suavizar el impacto de las aseveraciones diciendo que ella entendía que Fidel se refería a su modelo económico pero no al político.

Sin embargo, como dice el refrán: “no puedes llorar después de derramar la leche”, ya sus palabras están inscritas en su historia. Esas y otras reflexiones como la de que él se achaca toda la responsabilidad de la guerra discriminatoria contra los homosexuales cubanos conforman una especie de “mea culpa resurreccional” para el dictador que asegura haber vuelto de entre los muertos tras su gravedad en estos últimos años.
Por aquí, mientras tanto, al mejor estilo del dictador Juan Vicente Gómez, a Chávez no le ha quedado sino decir: “¡Chito!!!”.

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HAN PASADO VARIOS DÍAS desde que se supo a través de la entrevista que a Fidel Castro hiciera el periodista Jeffrey Goldberg de la revista estadounidense “The Atlantic” lo que el anciano líder cubano pensaba sobre su experimento de más de 50 años en la isla de Cuba.

La terrible aceptación por parte de  Fidel Castro  de que “el modelo cubano ya no funciona ni siquiera en la isla” ha colocado contra la pared desde a Hugo Chávez como hasta el último de los miles de cubanos que aquí en Venezuela tienen más de once años tratando de obligarnos a seguir ese arcaico y fracasado modelo.

Los chavistas y psuvistas siempre prestos a repetir como loros todas las palabras de Fidel no encuentran cómo hacer para explicarse (primero a ellos mismos) y luego explicarles a sus seguidores las varias aseveraciones del caudillo antillano.

No hemos oído a Chávez preguntar por Castro o saludarlo con su repetitivo “How are you Fidel?” en sus apariciones de campaña. Menos hacer referencia al llamado contra la voluntad del dictador iraní Ahmadineyad de declarar falso el llamado Holocausto Judío.

Hoy la analista estadounidense y experta en la región Julia Sweig, quien acompaño al periodista Goldberg durante los tres días de conversaciones con Castro, trató de suavizar el impacto de las aseveraciones diciendo que ella entendía que Fidel se refería a su modelo económico pero no al político.

Sin embargo, como dice el refrán: “no puedes llorar después de derramar la leche”, ya sus palabras están inscritas en su historia. Esas y otras reflexiones como la de que él se achaca toda la responsabilidad de la guerra discriminatoria contra los homosexuales cubanos conforman una especie de “mea culpa resurreccional” para el dictador que asegura haber vuelto de entre los muertos tras su gravedad en estos últimos años.
Por aquí, mientras tanto, al mejor estilo del dictador Juan Vicente Gómez, a Chávez no le ha quedado sino decir: “¡Chito!!!”.

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