EL EX PRESIDENTE DEL TRIBUNAL Supremo de Justicia Iván Rincón Urdaneta, hoy representante del gobierno venezolano ante la Santa Sede en el Vaticano, será el próximo embajador de Venezuela ante el gobierno de Colombia.
El giro que han tomado las relaciones entre los dos países obliga al presidente Chávez a “pasar la página” con quien es su embajador hoy en Bogotá, Gustavo Márquez. Éste fue miembro del gabinete chavista cuando ingresó al gobierno como parte del apoyo que el partido MAS le dio a la coalición que apoyó la primera elección de Hugo Chávez. Luego fue embajador en Austria y ante organismos internacionales establecidos en esa nación. Márquez siempre la enfiló contra el presidente Uribe y el gobierno colombiano en sus declaraciones a los medios, siguiendo la pauta gubernamental roja rojita diciendo un día una cosa y a las pocas semanas otra según el vaivén que durante los últimos años tuvieron los encuentros y desencuentros de acuerdo a la verborrea del presidente rojito.
Entre los planes del gobierno estuvo la designación del actual embajador ante la OEA -y ya antes embajador en Colombia cuando presidia Pastrana- Roy Chaderton Matos quien ha sido el caballito de batalla en los foros internacionales, antes fue embajador ante la ONU, en la defensa exagerada y siempre acusando y culpando a la “canalla mediática” de la imagen internacional del gobierno que representa. Antes fue canciller y embajador en Francia habiendo sido despedido de esas dos funciones sin explicación ninguna. Su lealtad a Hugo Chávez la exageró cuando defendió a Venezuela de las acusaciones del embajador de Uribe ante la OEA faltando pocos días para la toma de posesión de Juan Manuel Santos. Su hipérbole discursiva fue de tal manera rebuscada que Chávez decidió salir a hablar él mismo en cadena dejando “en off” la transmisión desde la sede de la OEA. Ni siquiera la designación de una buena amiga de Chaderton, María Ángela Holguín como canciller de Santos pudo mantener la selección que “in pectore” tuvo Miraflores.
Tras el encuentro Santos-Chávez las cosas cambiaron radicalmente. El venezolano fue sorprendido por el colombiano con un caudal de informaciones delicadas y comprometedoras para su gobierno. Especialmente por la relación exagerada y pública con los movimientos guerrilleros colombianos, muy especialmente las FARC. Por eso, para dar un vuelco a esas páginas, y tratar de mantener la calma conseguida, se le ocurrió al gobernante que quien estaba saliendo del Vaticano para encargarse de la embajada ante el reino de Holanda, el maracucho Iván Rincón, hombre calmado y religioso, calzaría bien en el cargo bogotano.
Como no sabe guardar secretos, Chávez se lo comunicó al propio Santos. Así es que Rincón, que ya había despachado sus enseres personales hacia La Haya, ahora se viene a representar a Chávez. Cargo difícil debido a la incógnita que siempre será el deslenguado barinés comandante caudillo y presidente venezolano. Veremos cuantos fuegos habrá de apagar Rincón. Por lo pronto se traerá, sino la paloma del Espíritu Santo, al menos la paloma de la Paz.






