Obama autorizó 5 escuadrones anti drogas en Latinoamérica

Estados Unidos tiene desplegados cinco comandos anti drogas en Latinoamérica cuyo origen fue en Afganistán para enfrentar el contrabando del opio y las redes del narcotráfico. El presidente Barack Obama los autorizó y están operando en Honduras, Haití, La República Dominicana, Guatemala y Belice.

Esto es totalmente aparte de los equipos anti narcóticos que los estadounidenses tienen trabajando con las autoridades mexicanas en la cruenta guerra contra los carteles del narcotráfico. Otras operaciones en países que recelan de la DEA se efectúan de forma bilateral o multilateral con equipos de inteligencia y anti drogas de España, Canadá, Colombia, Francia, Gran Bretaña y Holanda. Debido a esa cooperación ha sido posible capturar en pleno movimiento barcos y aviones que han salido de Venezuela o las islas del Caribe en ruta hacia Europa o África.

Últimamente en nuestro país, tras meses y en casos hasta años de no permitirlo, han otorgado permisos especiales para el ingreso de agentes anti narcóticos americanos por tiempo y misiones específicas.

El programa implementado por la administración de Obama se llama FAST, Foreign- deployed Advisory Support Team, y fue creado durante el gobierno de George W.Bush para investigar los traficantes de droga ligados al movimiento Talibán en Afganistán. Comenzó en el año 2008 y ha venido creciendo más allá de esas fronteras como se detalla en esta nota. El programa será positivo para los países involucrados pero tiene también  potenciales peligros. El anti americanismo que puede desatarse si hay víctimas locales y el escrutinio del Congreso de EE.UU. si agentes norteamericano caen en esas operaciones. Igualmente la posibilidad de que se desate más violencia si se atacan los más importantes carteles.

El programa FAST es similar a los que fueron las operaciones de la DEA en los años 80 y 90 en la que los agentes recibieron entrenamiento militar y trabajaron en conjunto con las fuerzas locales en lugares como Perú y Bolivia apuntando a pistas clandestinas de aterrizaje y laboratorios en la selva.

Un informe completo sobre el asunto fue publicado en The New York Times por los reporteros Randal C. Archibold desde Honduras y Haiti y Ginger Thompson desde Washington, del que el diario español El País publica hoy el siguiente extracto firmado por el periodista David Alandete:

La agencia antidroga estadounidense tiene cinco comandos operativos que llevan a cabo misiones secretas en países de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe, según ha revelado el diario The New York Times. Ese pequeño ejército de operaciones especiales se creó hace seis años para combatir el cultivo de opio por parte de los talibanes en Afganistán, pero en los años recientes, y en el contexto de la oleada de muertes que han provocado en México la actividades de los carteles de la droga, la Casa Blanca ha autorizado que se envíe al cuerpo en misiones a países vecinos.

Hasta la fecha, y según ha revelado el diario citando fuentes anónimas de la Administración norteamericana, estos soldados han llevado a cabo misiones en Honduras, Haití, La República Dominicana, Guatemala, y Belize, entre otras naciones. Fue el expresidente George W. Bush quien creó los cinco comandos secretos bajo el nombre de Equipo de Apoyo y Asesoramiento de Despliegue Extranjero (FAST, por sus siglas en inglés). Cada escuadrón cuenta con 10 soldados.

En 2005, el entonces jefe de operaciones de la agencia antidroga (DEA, por sus siglas en inglés) Michael A. Braun, admitió la existencia de ese programa ante la Cámara de Representantes. Cada uno de los cinco grupos de FAST estará compuesto por un agente especial que es el supervisor, cuatro agentes especiales, y un especialista de investigación en inteligencia. Los grupos FAST, que recibirán formación especializada, serán desplegados en Afganistán, dos grupos simultáneamente y rotarán cada 120 días, dijo.

Fue el actual presidente Barack Obama quien autorizó, después de su llegada al poder en 2009, el despliegue de esos cinco escuadrones de la DEA en Latinoamérica, más allá de las zonas de cultivo de opio en Afganistán. La Casa Blanca no ha admitido abiertamente ese cambio en operaciones. El entrenamiento y el material de los soldados está a cargo del Pentágono.

Los soldados estadounidenses no tienen la potestad de arrestar a ciudadanos extranjeros en países con los que no están en guerra, por eso, en este caso, suelen ir acompañados de grupos militares nacionales, que les asisten en sus misiones. Algunos países se han negado a la presencia de tropas estadounidenses en su suelo nacional. Ese el caso de México, que, sin embargo, sí ha aceptado otro tipo de asistencia, como el espionaje de narcotraficantes a través de aeronaves no tripuladas, o drones.

Ya en los años 80 del siglo pasado, bajo la supervisión del expresidente Ronald Reagan, la DEA protagonizó misiones en alianza con Gobiernos en países como Bolivia o Perú. El programa se dio por terminado en 1994 cuando una avioneta ocupada por cinco agentes se estrelló en Perú sin supervivientes. Según revela el Times, en marzo un escuadrón ayudó a la policía hondureña a interceptar una avioneta venezolana cargada de cocaína. Los soldados estadounidenses entraron en combate cuerpo a cuerpo junto a los hondureños

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Estados Unidos tiene desplegados cinco comandos anti drogas en Latinoamérica cuyo origen fue en Afganistán para enfrentar el contrabando del opio y las redes del narcotráfico. El presidente Barack Obama los autorizó y están operando en Honduras, Haití, La República Dominicana, Guatemala y Belice.

Esto es totalmente aparte de los equipos anti narcóticos que los estadounidenses tienen trabajando con las autoridades mexicanas en la cruenta guerra contra los carteles del narcotráfico. Otras operaciones en países que recelan de la DEA se efectúan de forma bilateral o multilateral con equipos de inteligencia y anti drogas de España, Canadá, Colombia, Francia, Gran Bretaña y Holanda. Debido a esa cooperación ha sido posible capturar en pleno movimiento barcos y aviones que han salido de Venezuela o las islas del Caribe en ruta hacia Europa o África.

Últimamente en nuestro país, tras meses y en casos hasta años de no permitirlo, han otorgado permisos especiales para el ingreso de agentes anti narcóticos americanos por tiempo y misiones específicas.

El programa implementado por la administración de Obama se llama FAST, Foreign- deployed Advisory Support Team, y fue creado durante el gobierno de George W.Bush para investigar los traficantes de droga ligados al movimiento Talibán en Afganistán. Comenzó en el año 2008 y ha venido creciendo más allá de esas fronteras como se detalla en esta nota. El programa será positivo para los países involucrados pero tiene también  potenciales peligros. El anti americanismo que puede desatarse si hay víctimas locales y el escrutinio del Congreso de EE.UU. si agentes norteamericano caen en esas operaciones. Igualmente la posibilidad de que se desate más violencia si se atacan los más importantes carteles.

El programa FAST es similar a los que fueron las operaciones de la DEA en los años 80 y 90 en la que los agentes recibieron entrenamiento militar y trabajaron en conjunto con las fuerzas locales en lugares como Perú y Bolivia apuntando a pistas clandestinas de aterrizaje y laboratorios en la selva.

Un informe completo sobre el asunto fue publicado en The New York Times por los reporteros Randal C. Archibold desde Honduras y Haiti y Ginger Thompson desde Washington, del que el diario español El País publica hoy el siguiente extracto firmado por el periodista David Alandete:

La agencia antidroga estadounidense tiene cinco comandos operativos que llevan a cabo misiones secretas en países de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe, según ha revelado el diario The New York Times. Ese pequeño ejército de operaciones especiales se creó hace seis años para combatir el cultivo de opio por parte de los talibanes en Afganistán, pero en los años recientes, y en el contexto de la oleada de muertes que han provocado en México la actividades de los carteles de la droga, la Casa Blanca ha autorizado que se envíe al cuerpo en misiones a países vecinos.

Hasta la fecha, y según ha revelado el diario citando fuentes anónimas de la Administración norteamericana, estos soldados han llevado a cabo misiones en Honduras, Haití, La República Dominicana, Guatemala, y Belize, entre otras naciones. Fue el expresidente George W. Bush quien creó los cinco comandos secretos bajo el nombre de Equipo de Apoyo y Asesoramiento de Despliegue Extranjero (FAST, por sus siglas en inglés). Cada escuadrón cuenta con 10 soldados.

En 2005, el entonces jefe de operaciones de la agencia antidroga (DEA, por sus siglas en inglés) Michael A. Braun, admitió la existencia de ese programa ante la Cámara de Representantes. Cada uno de los cinco grupos de FAST estará compuesto por un agente especial que es el supervisor, cuatro agentes especiales, y un especialista de investigación en inteligencia. Los grupos FAST, que recibirán formación especializada, serán desplegados en Afganistán, dos grupos simultáneamente y rotarán cada 120 días, dijo.

Fue el actual presidente Barack Obama quien autorizó, después de su llegada al poder en 2009, el despliegue de esos cinco escuadrones de la DEA en Latinoamérica, más allá de las zonas de cultivo de opio en Afganistán. La Casa Blanca no ha admitido abiertamente ese cambio en operaciones. El entrenamiento y el material de los soldados está a cargo del Pentágono.

Los soldados estadounidenses no tienen la potestad de arrestar a ciudadanos extranjeros en países con los que no están en guerra, por eso, en este caso, suelen ir acompañados de grupos militares nacionales, que les asisten en sus misiones. Algunos países se han negado a la presencia de tropas estadounidenses en su suelo nacional. Ese el caso de México, que, sin embargo, sí ha aceptado otro tipo de asistencia, como el espionaje de narcotraficantes a través de aeronaves no tripuladas, o drones.

Ya en los años 80 del siglo pasado, bajo la supervisión del expresidente Ronald Reagan, la DEA protagonizó misiones en alianza con Gobiernos en países como Bolivia o Perú. El programa se dio por terminado en 1994 cuando una avioneta ocupada por cinco agentes se estrelló en Perú sin supervivientes. Según revela el Times, en marzo un escuadrón ayudó a la policía hondureña a interceptar una avioneta venezolana cargada de cocaína. Los soldados estadounidenses entraron en combate cuerpo a cuerpo junto a los hondureños

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