Ortodoncia a cualquier edad

El afán por corregir los dientes apretados, irregulares o salientes es muy antiguo, pues consta de que en el siglo VIII antes de Cristo, intentaban solucionar tales anomalías. Entre hallazgos arqueológicos del mundo griego y etrusco figuran aparatos ortodónticos de diseño aceptable. Las sonrisas perfectas siempre han sido un objetivo en la juventud y adultez.

Lo primero que le pregunta el odontólogo al paciente que solicita un trabajo de ortodoncia es qué no le gusta de su dentadura o sonrisa, por qué consulta?  El motivo puede ir    desde  el defecto de un solo diente hasta la sonrisa completa. “Cuando, como profesional, uno  enfoca al paciente de otra manera pudieran ser muchos otros factores presentes, como el no  tener los dientes en una posición correcta basándonos en lo que debería ser, mientras que al paciente sólo le interesa un solo detalle”, explica el odontólogo ortodoncista Alejandro Kovac´s Canelón.

El especialista diseñará un tratamiento sobre lo que debe ser y a la final, puede que el paciente no esté de acuerdo con los resultados porque no se hizo específicamente el aspecto que él quería en sí, pero si se siente satisfecho por los beneficios funcionales aportados. Por ejemplo, un espacio muy notorio entre dos dientes (diastema) que se ve como un hueco oscuro, es frecuente  observarlo en los dientes anteriores debido a una separación entre ambos.

Al hacerle un plan de recuperación de esa sonrisa el paciente  concientiza  detalles que antes no había notado. “Primero procedemos al examen clínico, luego al interrogatorio sobre aquellos hábitos que puede haber  formado durante la infancia y se  profundiza en lo que pudiera ser un problema genético o de herencia  relacionado  con patologías muy precisas”, describe Kovac´s Canelón.

La cirugía procederá dependiendo de  la severidad de los casos, muchos de los cuales no se pueden camuflajear, pero cuando se tiene una  opción paralela se refiere es al tratamiento quirúrgico. Sobre todo pacientes que a veces no pueden accesar al tratamiento por falta de solvencia económica y tienen que someterse a un camuflaje hasta que puedan recibir un tratamiento más minucioso. Cuando no se puede camuflajear el caso se deja como está, si el paciente no se puede operar, porque si no es peor el remedio que la enfermedad.

Control del dolor

El tratamiento no está exento de dolor al momento de ajustar los aparatos en cada cita, pero es una molestia que dura pocas horas, máximo un día y medio. Con la indicación de algún analgésico no existe ningún tipo de problema y no requiere  aplicar anestesia  en  la parte de ortodoncia como tal. La  cirugía siempre requiere anestesia al  extraer alguno de los dientes, sobre todo a nivel de premolares para bloquear los nervios.

Inherente al tratamiento hay una docencia de higiene porque sobre todo se trata de la base en lo que se refiere a la parte periodontal. El paciente con ortodoncia y   problemas periodontales es algo  contraindicado en el procedimiento, pues la parte periodontal y basal le da sustento a los dientes y  el aspecto de ortodoncia se refiere a los movimientos mecánicos y fuerzas que se emplean en la boca para poder hacer esos movimientos.

Los problemas de bruxismo están  estrechamente relacionados con el estrés y se catalogan como una faceta de desgaste que se produce en los dientes por esos movimientos tan bruscos que se producen de forma inconciente al momento de dormir. “Previo a eso, mientras no exista dolor producto del bruxismo se puede comenzar un tratamiento de ortodoncia”, advierte Kovac´s Canelón. Si existe dolor en ese tipo de patología antes de comenzar la ortodoncia, primero hay que ubicar ese problema a nivel articular, si existiera y solventarla  antes de comenzar el tratamiento. Si no hay dolor, pero están presentes las facetas de desgastes si se puede comenzar el tratamiento de ortodoncia sin ningún tipo de problema.

Orientar a las madres

Las madres no saben en qué momento llevar a sus hijos al especialista.    Se les recomienda consultar al especialista a edades tempranas, a partir de los 7 años porque el primer molar permanente hace presencia en boca como parte de la dentición mixta, momento en que aparece el intercambio entre dentición permanente y dentición mixta. A esa edad, entre los 6 y 7 años, es el inicio de la presencia de ese molar, el cual ayuda al especialista a observar la erupción de los dientes, si hay dientes retenidos o ausencias congénitas, amén de revisar como vienen los gérmenes dentarios en esa edad.

Hay una situación de desinformación en cuanto a los dientes temporales sobre los cuales muchas madres piensan que dejándolos carear o si  ya tienen caries  no les dan mucha importancia porque vendrá un diente secundario o permanente, siendo éste un grave error porque retarda totalmente el proceso de erupción dental y trae problemas en la dentición permanente.

En caso del paciente adulto cambia la filosofía porque en los niños ya tenemos la parte de prevención en cuanto a llegar  a los tratamientos de ortodoncia u ortodoncia y cirugía, sin embargo cuando ya se alcanza el tope de crecimiento, del desarrollo, y la maloclusión está presente, lo que debemos hacer es resolverla. La ortodoncia en un  niño comienza con una fase de ortopedia para ayudarlo un poco a no necesitar una cirugía si son   pacientes que lo ameritan o que el tiempo de ortodoncia sea un poco menos traumático de lo normal, que sería entre 2 años a 2 años y medio con cierto margen de prolongación porque cada paciente es distinto, quizás en unos son más fáciles los movimientos que en otros.

Los daños del chupón

Kovac´s refiere que “en relación a los pacientes muy pequeños en edades tempranas de la vida es vital educar primero a los padres, sobre todo al haber hábito de succión del dedo o el chupón que debe eliminarse antes de los 2 años de edad, aunque para las madres es similar a un “silenciador” cuando el niño está llorando, pues al colocarle el chupón tiene efectos  tranquilizantes, pero le aporta graves problemas en el desarrollo del maxilar superior que lo  atrofia  y afecta  su crecimiento normal”.

Los pacientes  diagnosticados como “respiradores bucales” presentan diversas patologias detectadas en edades tempranas presentan problemas de obstrucción nasal, a nivel de cornetes o tabiques, mucosas resecas, ojeras bastante notables, escapulas altas. Respirar por la boca hace que al comer produzcan sonidos considerados  por las madres de mala educación, pero es que si cierran la boca y degluten se ahogan.  El  examen informará si esos pacientes tienen síntomas de respiradores bucales para referirlos al otorrino.

Los pacientes que desertan del tratamiento no son pocos, hoy la ortodoncia es catalogada como una moda, como un estatus, no lo cubren los Seguros por ser considerado un tratamiento de estética,  aunque en verdad  conlleva un aspecto funcional determinante en la salud del individuo. El paciente que abandona el tratamiento empeora mucho más del estado inicial y hay una gran afección a nivel periodontal porque al tener los arcos, ligas, etc., el paciente se pierde por años y no lleva una higiene adecuada, generando problemas periodontales y enriqueciendo el  caso con complicaciones aún más difíciles de resolver.

A muchos desertores se les aflojan los dientes porque siempre se ejercen fuerzas y éstas mientras más suaves crean un movimiento mayor del diente, pero cuando dejan un aparato en boca por muchísimos años, pacientes con tratamientos por 10 o 12 años, son objeto de un grave error porque el paciente abandonó por años el tratamiento o no hubo un buen diagnóstico desde un principio o varios factores relacionados que aportan problemas secundarios bastante graves, movimientos fuertes.

Oriente del país

“La ortodoncia se ha catalogado siempre como elitesca”, dice Kovac´s Canelón,        quien ejerce en Puerto La Cruz, atendiendo problemas ortodóncicos y ortopedia de la población del oriente  venezolano donde han carecido de este tipo de atención por años. La idea es enfocar el tratamiento para que sea bajo una sola dirección. Una vez hecho el diagnóstico  realizar una sola línea de secuencia del tratamiento gracias a  la unificación de criterios porque el paciente saldría afectado al haber disparidad de conceptos como en las clínicas populares o de grandes masas que ofrecen tratamientos a muy bajo precio, pero el tratamiento lo ejecutan varios profesionales a la vez y eso complica al paciente al no haber una línea única y una sola visión de conceptos profesionales. No hay una unificación de criterios.

Kovac´s Canelón argumenta que “la demanda ortodóncica que necesita todo el  oriente venezolano amerita de profesionales que cubran las necesidades en  endodoncia, odontología integral, cirugías simples, prostodoncia (prótesis) para pacientes adultos que  exigen ortodoncia conjuntamente con tratamientos protésicos”. No sólo se trabaja en ortodoncia porque siempre los pacientes requieren tener las piezas dentales limpias, libres de caries o de enfermedad periodontal,  sus restauraciones en buen estado, presentar una boca sana para poder comenzar el tratamiento. Si tienen caries o sarro o cualquier otro detalle no se puede comenzar porque sería una bomba de tiempo.

Posponer las citas periódicas retrasa la culminación del tratamiento y no llegan al tiempo estimado de  conclusión. En la actualidad se utilizan braquets estéticos de safiro, y los metálicos convencionales con la gran ventaja de que el tratamiento es mucho más rápido. No es conveniente que los niños o adultos se cambien las ligas ellos mismos cuando lo correcto es que eso lo haga el especialista.

Sugiere el entrevistado que “el braquet estético es para adultos conscientes de ir al ortodoncista no empujados por los padres sino por responsabilidad propia, de apariencia   traslúcida para quienes trabajan con su imagen física, de alta estética, pero son frágiles”. Los elásticos transparentes se ponen amarillos si consumen café o alimentos con pigmentos, mientras que los metálicos se trabaja mucho más rápido, siendo más confiables.

drkovacs@mac.com

Por Blanca García Bocaranda

Garbo64@gmail.com

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El afán por corregir los dientes apretados, irregulares o salientes es muy antiguo, pues consta de que en el siglo VIII antes de Cristo, intentaban solucionar tales anomalías. Entre hallazgos arqueológicos del mundo griego y etrusco figuran aparatos ortodónticos de diseño aceptable. Las sonrisas perfectas siempre han sido un objetivo en la juventud y adultez.

Lo primero que le pregunta el odontólogo al paciente que solicita un trabajo de ortodoncia es qué no le gusta de su dentadura o sonrisa, por qué consulta?  El motivo puede ir    desde  el defecto de un solo diente hasta la sonrisa completa. “Cuando, como profesional, uno  enfoca al paciente de otra manera pudieran ser muchos otros factores presentes, como el no  tener los dientes en una posición correcta basándonos en lo que debería ser, mientras que al paciente sólo le interesa un solo detalle”, explica el odontólogo ortodoncista Alejandro Kovac´s Canelón.

El especialista diseñará un tratamiento sobre lo que debe ser y a la final, puede que el paciente no esté de acuerdo con los resultados porque no se hizo específicamente el aspecto que él quería en sí, pero si se siente satisfecho por los beneficios funcionales aportados. Por ejemplo, un espacio muy notorio entre dos dientes (diastema) que se ve como un hueco oscuro, es frecuente  observarlo en los dientes anteriores debido a una separación entre ambos.

Al hacerle un plan de recuperación de esa sonrisa el paciente  concientiza  detalles que antes no había notado. “Primero procedemos al examen clínico, luego al interrogatorio sobre aquellos hábitos que puede haber  formado durante la infancia y se  profundiza en lo que pudiera ser un problema genético o de herencia  relacionado  con patologías muy precisas”, describe Kovac´s Canelón.

La cirugía procederá dependiendo de  la severidad de los casos, muchos de los cuales no se pueden camuflajear, pero cuando se tiene una  opción paralela se refiere es al tratamiento quirúrgico. Sobre todo pacientes que a veces no pueden accesar al tratamiento por falta de solvencia económica y tienen que someterse a un camuflaje hasta que puedan recibir un tratamiento más minucioso. Cuando no se puede camuflajear el caso se deja como está, si el paciente no se puede operar, porque si no es peor el remedio que la enfermedad.

Control del dolor

El tratamiento no está exento de dolor al momento de ajustar los aparatos en cada cita, pero es una molestia que dura pocas horas, máximo un día y medio. Con la indicación de algún analgésico no existe ningún tipo de problema y no requiere  aplicar anestesia  en  la parte de ortodoncia como tal. La  cirugía siempre requiere anestesia al  extraer alguno de los dientes, sobre todo a nivel de premolares para bloquear los nervios.

Inherente al tratamiento hay una docencia de higiene porque sobre todo se trata de la base en lo que se refiere a la parte periodontal. El paciente con ortodoncia y   problemas periodontales es algo  contraindicado en el procedimiento, pues la parte periodontal y basal le da sustento a los dientes y  el aspecto de ortodoncia se refiere a los movimientos mecánicos y fuerzas que se emplean en la boca para poder hacer esos movimientos.

Los problemas de bruxismo están  estrechamente relacionados con el estrés y se catalogan como una faceta de desgaste que se produce en los dientes por esos movimientos tan bruscos que se producen de forma inconciente al momento de dormir. “Previo a eso, mientras no exista dolor producto del bruxismo se puede comenzar un tratamiento de ortodoncia”, advierte Kovac´s Canelón. Si existe dolor en ese tipo de patología antes de comenzar la ortodoncia, primero hay que ubicar ese problema a nivel articular, si existiera y solventarla  antes de comenzar el tratamiento. Si no hay dolor, pero están presentes las facetas de desgastes si se puede comenzar el tratamiento de ortodoncia sin ningún tipo de problema.

Orientar a las madres

Las madres no saben en qué momento llevar a sus hijos al especialista.    Se les recomienda consultar al especialista a edades tempranas, a partir de los 7 años porque el primer molar permanente hace presencia en boca como parte de la dentición mixta, momento en que aparece el intercambio entre dentición permanente y dentición mixta. A esa edad, entre los 6 y 7 años, es el inicio de la presencia de ese molar, el cual ayuda al especialista a observar la erupción de los dientes, si hay dientes retenidos o ausencias congénitas, amén de revisar como vienen los gérmenes dentarios en esa edad.

Hay una situación de desinformación en cuanto a los dientes temporales sobre los cuales muchas madres piensan que dejándolos carear o si  ya tienen caries  no les dan mucha importancia porque vendrá un diente secundario o permanente, siendo éste un grave error porque retarda totalmente el proceso de erupción dental y trae problemas en la dentición permanente.

En caso del paciente adulto cambia la filosofía porque en los niños ya tenemos la parte de prevención en cuanto a llegar  a los tratamientos de ortodoncia u ortodoncia y cirugía, sin embargo cuando ya se alcanza el tope de crecimiento, del desarrollo, y la maloclusión está presente, lo que debemos hacer es resolverla. La ortodoncia en un  niño comienza con una fase de ortopedia para ayudarlo un poco a no necesitar una cirugía si son   pacientes que lo ameritan o que el tiempo de ortodoncia sea un poco menos traumático de lo normal, que sería entre 2 años a 2 años y medio con cierto margen de prolongación porque cada paciente es distinto, quizás en unos son más fáciles los movimientos que en otros.

Los daños del chupón

Kovac´s refiere que “en relación a los pacientes muy pequeños en edades tempranas de la vida es vital educar primero a los padres, sobre todo al haber hábito de succión del dedo o el chupón que debe eliminarse antes de los 2 años de edad, aunque para las madres es similar a un “silenciador” cuando el niño está llorando, pues al colocarle el chupón tiene efectos  tranquilizantes, pero le aporta graves problemas en el desarrollo del maxilar superior que lo  atrofia  y afecta  su crecimiento normal”.

Los pacientes  diagnosticados como “respiradores bucales” presentan diversas patologias detectadas en edades tempranas presentan problemas de obstrucción nasal, a nivel de cornetes o tabiques, mucosas resecas, ojeras bastante notables, escapulas altas. Respirar por la boca hace que al comer produzcan sonidos considerados  por las madres de mala educación, pero es que si cierran la boca y degluten se ahogan.  El  examen informará si esos pacientes tienen síntomas de respiradores bucales para referirlos al otorrino.

Los pacientes que desertan del tratamiento no son pocos, hoy la ortodoncia es catalogada como una moda, como un estatus, no lo cubren los Seguros por ser considerado un tratamiento de estética,  aunque en verdad  conlleva un aspecto funcional determinante en la salud del individuo. El paciente que abandona el tratamiento empeora mucho más del estado inicial y hay una gran afección a nivel periodontal porque al tener los arcos, ligas, etc., el paciente se pierde por años y no lleva una higiene adecuada, generando problemas periodontales y enriqueciendo el  caso con complicaciones aún más difíciles de resolver.

A muchos desertores se les aflojan los dientes porque siempre se ejercen fuerzas y éstas mientras más suaves crean un movimiento mayor del diente, pero cuando dejan un aparato en boca por muchísimos años, pacientes con tratamientos por 10 o 12 años, son objeto de un grave error porque el paciente abandonó por años el tratamiento o no hubo un buen diagnóstico desde un principio o varios factores relacionados que aportan problemas secundarios bastante graves, movimientos fuertes.

Oriente del país

“La ortodoncia se ha catalogado siempre como elitesca”, dice Kovac´s Canelón,        quien ejerce en Puerto La Cruz, atendiendo problemas ortodóncicos y ortopedia de la población del oriente  venezolano donde han carecido de este tipo de atención por años. La idea es enfocar el tratamiento para que sea bajo una sola dirección. Una vez hecho el diagnóstico  realizar una sola línea de secuencia del tratamiento gracias a  la unificación de criterios porque el paciente saldría afectado al haber disparidad de conceptos como en las clínicas populares o de grandes masas que ofrecen tratamientos a muy bajo precio, pero el tratamiento lo ejecutan varios profesionales a la vez y eso complica al paciente al no haber una línea única y una sola visión de conceptos profesionales. No hay una unificación de criterios.

Kovac´s Canelón argumenta que “la demanda ortodóncica que necesita todo el  oriente venezolano amerita de profesionales que cubran las necesidades en  endodoncia, odontología integral, cirugías simples, prostodoncia (prótesis) para pacientes adultos que  exigen ortodoncia conjuntamente con tratamientos protésicos”. No sólo se trabaja en ortodoncia porque siempre los pacientes requieren tener las piezas dentales limpias, libres de caries o de enfermedad periodontal,  sus restauraciones en buen estado, presentar una boca sana para poder comenzar el tratamiento. Si tienen caries o sarro o cualquier otro detalle no se puede comenzar porque sería una bomba de tiempo.

Posponer las citas periódicas retrasa la culminación del tratamiento y no llegan al tiempo estimado de  conclusión. En la actualidad se utilizan braquets estéticos de safiro, y los metálicos convencionales con la gran ventaja de que el tratamiento es mucho más rápido. No es conveniente que los niños o adultos se cambien las ligas ellos mismos cuando lo correcto es que eso lo haga el especialista.

Sugiere el entrevistado que “el braquet estético es para adultos conscientes de ir al ortodoncista no empujados por los padres sino por responsabilidad propia, de apariencia   traslúcida para quienes trabajan con su imagen física, de alta estética, pero son frágiles”. Los elásticos transparentes se ponen amarillos si consumen café o alimentos con pigmentos, mientras que los metálicos se trabaja mucho más rápido, siendo más confiables.

drkovacs@mac.com

Por Blanca García Bocaranda

Garbo64@gmail.com

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