
Estados Unidos y Cuba han terminado de manera ‘abrupta’ y sin logros específicos su tercera ronda de conversaciones que giraban entorno al restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambas naciones. Según fuentes de runrun.es la conversación fue muy “tensa y sin resultados” por temas en los cuales el diálogo parece estar trancado: que Guantánamo permanezca abierta como base naval, la eleminación por completo del bloqueo y la reparación de daños generados por el mismo, y la tensión suscitada entre Venezuela y Estados Unidos.
Un pequeño grupo de oficiales norteamericanos, liderados por Roberta Jacobson –cabeza de las relaciones diplomáticas de EE UU con Latinoamérica- llegaron a La Havana este domingo y se regresaron a Washington el lunes, sin haber dado declaraciones públicas y luego de que portavoces del Departamento de Estado estimaran que la ronda de conversaciones duraría hasta el miércoles.
Aunque el Departamento de Estado no ha emitido declaraciones hasta el momento, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, divulgó hoy martes un comunicado en el que dice que las conversaciones se llevaron a cabo en una “atmósfera profesional” y que las mismas continuarían en el futuro cercano.
Tanto Cuba como Estados Unidos, han estado trabajando en conjunto para llegar a acuerdos que permitan la apertura de sus respectivas embajadas antes de la Cumbre de Las Américas, que se llevará a cabo del 10 al 11 de Abril en Panamá. Raúl Castro como Barak Obama planean asistir.
El comunicado de Cuba se dio al mismo tiempo que Raúl Castro aterrizaba en el aeropuerto de Maiquetía, en Venezuela, donde el líder cubano aparecería para apoyar a Nicolás Maduro, quien viene montando una matriz de opinión “anti-yanqui” acelerada. Esto luego de que Venezuela fuese catalogada como una amenaza “inusual y extraordinaria” según el Departamento de Estado de EE UU y se impartieran sanciones a siete funcionarios del Chavismo-Madurismo involucrados en violaciones de Derechos Humanos.
Las conversaciones entre las naciones que antiguamente eran enemigas habían sido un punto importante en la cobertura de noticias del hemisferio, pero luego de la escalada anti-yanqui de Nicolás Maduro, los medios parecen más interesados en cubrir la visita de Raúl Castro en apoyo a su benefactor y aliado, Nicolás Maduro.
Venezuela genera ruido
Inclusive antes de esta última ronda de conversaciones entre Cuba y EE UU, el Departamento de Estados de EE UU ya había advertido que estas serían sesiones de arduo trabajo y que posiblemente no habría intercambio con medios durante o después de las mismas.
El mayor obstáculo entre Cuba y Estados Unidos, es la inclusión de Cuba entre las naciones que “apoyan el terrorismo internacional”. En Diciembre, cuando Obama anunció el posible restablecimiento de las relaciones diplomáticas, dijo que se debía revisar el estatus de Cuba en la lista y pidió una revisión de la misma. Cuba también se ha quejado de la imposibilidad de abrir cuentas bancarias para su misión ante las Naciones Unidas y su “futura” embajada en Estados Unidos debido a la inclusión de la isla en la lista de países que apoyan al terrorismo.
Obama ha manejado este tema con extremo cuidado, pues cuneta con un congreso mayoritariamente republicano y aunque la tarea de eliminar a Cuba de las lista parece fácil, debe hacerse apegado a los procesos democráticos internos de Estados Unidos que indican que debe llevarse a revisión en el Senado, luego en el Congreso y de ahí a ser ratificada por el primer mandatario, un proceso que puede durar hasta 45 días, lo que hace que sea imposible lograr un acuerdo antes de la Cumbre de las Américas en Panamá.
Una de las razones por las que Cuba se encuentra en la lista de países que apoyan al terrorismo es por su presunta colaboración con agentes de grupos separatistas vascos que viven como prófugos de la ley en Cuba. Tan solo este mes, el gobierno español pidió la expatriación de dos miembros de un grupo separatista armado, buscados por organismos internacionales desde el 2010 y adicionalmente pidió la colaboración de Estados Unidos en este proceso.
Estados Unidos, por su parte, estaría pidiendo que se le permita la entrada a Cuba a una mayor cantidad de diplomáticos y que a estos se les permita transitar libremente por todo el territorio cubano.
Aunque para muchos especialistas “es muy temprano” para juzgar los avances de las conversaciones, dado a que las partes no han tenido “relaciones normales” en la historia reciente, debe tomarse como una buena señal que se sigan reuniendo, a pesar del ruido que pueda estar generando Venezuela en este momento.
Por Randal C. Archibold para el New York Times,
Con informción adicional del equipo de Runrun.es



