El Gobierno continuó en 2014 ejecutando un alto gasto, el cual fue financiado en gran medida por la recaudación tributaria basada en el Impuesto al Valor Agregado y en la colocación de bonos de deuda interna.
Los desembolsos públicos durante el período fiscal de 2014 cerraron en 1 billón 140 mil millones de bolívares, lo que representó un alza de 46% en comparación al gasto de 2013 cuando finalizaron en Bs. 727.770 millones.
Esta cifra, según se desprende de la Memoria y Cuenta del Ministerio de Economía, Finanzas y Banca Pública representó 41,1% del Producto Interno Bruto, lo que refleja un incremento respecto al año anterior cuando el gasto estatal se colocó en 30,2% del PIB.
Según han señalado algunos analistas este indicador ha alcanzado niveles máximos históricos, y en los últimos años se introdujo una nueva práctica en el manejo de las finanzas públicas: el ingreso petrolero se destina ahora a financiar gasto corriente en vez de al productivo que incentive el uso de la renta petrolera para diversificar la economía.
“Los créditos presupuestarios destinados a cubrir los gastos de funcionamiento del aparato institucional, los proyectos de carácter social que ejecutaron los entes y órganos del sector público nacional, y los correspondientes a los compromisos derivados de la deuda pública por concepto de intereses en el ámbito nacional e internacional, alcanzaron un monto de Bs. 929.759 millones equivalentes a 81,5% del total presupuestado y 33,5% del PIB (…) Estos recursos se destinaron principalmente a cubrir los gastos de consumo del poder nacional que permitieron atender los compromisos en materia laboral, la adquisición de materiales y la contratación de servicios estimados de acuerdo a las características y tendencias de cada organismo”, se indicó en el informe de gestión del despacho de las finanzas públicas.
Los analistas consultados señalan que el aumento “desaforado” del gasto no ha podido ser absorbido por la economía debido a su mala planificación y afirman que sólo ocasiona incremento de liquidez monetaria y presión en los precios.
Igualmente destacan que el gasto dejó de ser un propulsor de la actividad económica, lo que se evidenció el pasado año cuando el PIB registró tres trimestres seguidos de caída hasta septiembre y precedida por una desaceleración en 2013.
Lo extraordinario
En relación con los ingresos, se destaca que los recursos petroleros finalizaron el período en Bs. 168.323 millones, lo que representa una variación de 47% con relación a 2013. Mientras que los ingresos no petroleros se ubicaron en Bs. 467.729 millones para un alza de 65%.
“Al cierre del año 2014 la Oficina Nacional del Tesoro recaudó por concepto de ingresos y fuentes de financiamiento Bs. 1 billón 64 mil millones, de los cuales Bs. 628.520 millones (59,1%) correspondieron a ingresos corrientes ordinarios, Bs. 359.392 millones a ingresos corrientes extraordinarios y Bs. 76.132 millones (7,2%) a las fuentes de financiamiento”, se indicó en la Memoria y Cuenta.
A pesar de una baja en los precios del petróleo en la última parte del año 2014, los ingresos por este concepto culminaron el período con un alza significativa, mientras que en los ingresos no petroleros resaltó el incremento registrado en la recaudación tributaria.
“En lo referido a la recaudación del sector interno de la economía, se obtuvieron recursos por Bs. 460.106 millones por el pago de impuestos, tasas y otros ingresos varios. La diferencia en relación con lo estimado en la Ley de Presupuesto 2014 fue de 41,5%, generada principalmente por los excedentes obtenidos por el Impuesto al Valor Agregado (Bs. 69.439 millones), Impuesto sobre la Renta y otras actividades (Bs. 36.407 millones) e Impuesto de Importación ordinario (Bs. 16.172 millones)”.
En el informe de gestión se observa que en 2014 los ingresos extraordinarios corrientes y las fuentes de financiamiento coadyuvaron al incremento de los ingresos fiscales en Bs. 359.392 millones y Bs. 76.132 millones, respectivamente.
Los ingresos corrientes extraordinarios se alimentaron el pasado año con los intereses derivados de las inversiones realizadas por la Oficina Nacional del Tesoro y los otros ingresos extraordinarios que abarcan los dividendos o utilidades de empresas del Estado, las primas por colocaciones, las ganancias por diferencial cambiario y las transferencias de entes públicos.
“Del total de endeudamiento se obtuvieron Bs. 5.425 millones (7,1%) para proyectos de inversión, Bs. 43.033 millones (56,5%) para el servicio de la deuda pública y Bs. 27.673 millones (35,5%) para la gestión fiscal”, señaló el Ministerio de Finanzas en su informe anual.