Lo que antes era amenaza, ya es realidad: Estados Unidos aplicó sanciones a funcionarios del gobierno de Venezuela.
Este miércoles, el Departamento de Estado les quitó la visa a varios funcionarios del gobierno venezolano -cuyos nombres no se revelaron- por su supuesta responsabilidad en violaciones de los derechos humanos en la represión de las protestas antigubernamentales entre febrero y mayo de este año, que dejaron 43 muertos y más de 3.000 detenidos.
Horas después de conocerse la medida, el canciller venezolano, Elías Jaua, dijo que se trata de “agresiones (…) de quienes saben que el mundo está cambiando”.
“Bienvenida sea la furia si lo que se le intenta cobrar a Venezuela es el papel por luchar por una América Latina de desarrollo, estable como territorio de paz”, dijo el canciller en rueda de prensa.
La medida llega dos días después de que el general venezolano Hugo Carvajal fuera liberado en Aruba tras dos días detenido a petición de EE.UU., quien lo acusa de narcotráfico.
La liberación de Carvajal, que estaba en proceso de ser extraditado a EE.UU., parece haber acelerado la aplicación de las sanciones que promueven varios senadores republicanos.
Uno de ellos es Marco Rubio, quien dijo el miércoles que a las restricciones de los visados “le debe seguir la congelación de activos” de los funcionarios venezolanos en EE.UU..
Sin embargo, algunos expertos creen que las sanciones contra políticos venezolanos -que no son del todo inéditas- no afectarían al gobierno de Maduro: por el contrario, le harían un favor.
“La comunidad internacional debe cumplir un rol en garantizar que se respeten los derechos humanos, pero las sanciones solo van a ser contraproducentes”, le dice a BBC Mundo David Smilde, investigador de la organización no gubernamental Washington Office on Latin America (WOLA).
“Como en Cuba”
Las sanciones anunciadas este miércoles son hasta ahora el punto máximo de la historia de constante deterioro que han experimentado las relaciones entre Washington y Caracas en los quince años de la llamada revolución bolivariana que instauró el fallecido presidente Hugo Chávez.
Smilde apunta que las sanciones han sido exitosas en varios casos, como en Sudáfrica, donde “el boicot de Occidente era muy difícil de explicar a la población y el gobierno tuvo que ceder, dialogar y finalmente cedió el apartheid”.
“Pero en Venezuela la situación es distinta”, dice. “Y su efecto sería parecido al que tuvieron en Cuba, donde las sanciones lo único que han hecho es permitir al gobierno quedarse en el poder”.
El embargo de EE.UU. a Cuba, impuesto en 1960, fue desde entonces un argumento del gobierno de Fidel Castro para explicar los problemas de la isla.
Algo similar ocurre con el gobierno venezolano, dice Smile, pues su discurso retrata a EE.UU. como una potencia imperialista.
“Y en ese sentido van a decir (tras las sanciones) que EE.UU. quiere desestabilizar a Venezuela para controlar su petróleo y amenazar el éxito de su alternativa socialista”.
De hecho, es difícil que pase un día sin que alguien del gobierno venezolano hable mal de EE.UU..
“Le da un culpable”
Venezuela se encuentra en una de sus peores crisis en décadas, con una inflación del 61%, desabastecimiento de productos y una de las tasas de homicidios más altas del mundo.
Según analistas, las sanciones le darían al gobierno un argumento para echarle la culpa a EE.UU. de los males que aquejan al país.
“Justificarán la deficiencia del gobierno con las prácticas del ‘imperio'”, le dice a BBC Mundo Marino Alvarado, director de Provea, una organización defensora de los DD.HH..
Por su parte, Smilde sostiene que “las sanciones vuelven un conflicto que debería ser entre el gobierno y la oposición en un conflicto entre Venezuela y EE.UU.”
Y añade: “Con eso Maduro puede distraer la atención de sus propios defectos y desviar las quejas legítimas de los venezolanos que protestan en las calles”.
“Le da un salvavidas”
Otro punto que argumentan los analistas es que la mayoría de los venezolanos está en contra de las sanciones.
Según Datanálisis, una encuestadora con sede en Caracas, esa mayoría es el 73% de la población, un segmento que incluye tanto oficialistas como opositores.
Incluso cuando se trata de sanciones concretas como las que EE.UU. está aplicando, el 54% las rechaza, mientras que el 28% las apoya.
“Las sanciones pueden devolverle la popularidad a un gobierno que en medio de una crisis económica es cada vez más impopular”, explica Alvarado.
Según Datanálisis, cuando se les pregunta a los venezolanos por qué creen que EE.UU. aplica las sanciones, el 44% dice que es una excusa para provocar un golpe de Estado, el 16% cree que es un mecanismo para atacar a Maduro y solo el 20% las ve como un mecanismo para castigar a los oficiales acusados de cometer violaciones a los DD.HH..
“Las sanciones le lanzan un salvavidas a un gobierno que aceleradamente se está hundiendo y que está por anunciar un paquetazo”, señala Alvarado, en referencia al conjunto de medidas económicas -como una devaluación, aumentar el precio de la gasolina o limitar el gasto público- que muchos esperan anuncie el gobierno antes de fin de año para aliviar la situación económica.
De hecho, apunta, “las sanciones le dan a Maduro el espacio político para aplicar las medidas”.
“Lobby”
Alvarado, que como defensor de los DD.HH. cree que el gobierno venezolano debe ser castigado, asegura que una alternativa a las sanciones es el lobby.
“EE.UU. puede presionar a las instancias internacionales como las Naciones Unidas o el Sistema Interamericano de Derechos Humanos para que condenen tajantemente las prácticas del gobierno”, dice.
“Porque una cosa es que al gobierno lo critiquemos ONGs locales como Provea y otra que lo critique la ONU”, sostiene.
“Los organismos internacionales tienen impacto político”.
Sanciones a chavistas se aprobarían en dos días
La espada de Damocles cuelga peligrosamente sobre el chavismo, producto de los esfuerzos de legisladores estadounidenses por aprobar en el Congreso una serie de sanciones contra funcionarios del régimen de Nicolás Maduro, que congelarían sus activos en Estados Unidos.
El Senador por Florida, Marco Rubio, dijo sentirse esperanzado de poder conseguir en los próximos dos días la aprobación de las sanciones, que se uniría a la decisión del Departamento de Estado, anunciada el miércoles, de suspender las visas de cerca de dos docenas de funcionarios venezolanos implicados en la violación de los derechos humanos en el país petrolero.
“Nosotros aplaudimos esa decisión”, comentó el influyente senador republicano en referencia a la decisión del Departamento de Estado, entidad pública que previamente se mostraba renuente a aplicar sanciones contra el chavismo, considerándolas contraproducente.
“Pero creo que nosotros tenemos que salir a buscar ahora algunos de los activos que algunos de estos violadores a los derechos humanos tienen en Estados Unidos y tengo la esperanza de que podamos aprobarlas esta semana”, declaró Rubio en una video conferencia con periodistas sostenida simultáneamente en Washington y Miami.
El Departamento de Estado dijo que decidió suspender las visas de funcionarios claves del gobierno venezolano que participaron en la represión de las protestas antigubernamentales que sacudieron a varias ciudades de Venezuela en la primera mitad del año, acciones que dejaron un saldo de al menos 43 muertos y más de 850 heridos.
Al explicar la medida, el gobierno estadounidense dijo que el régimen de Maduro hizo uso de “detenciones arbitrarias” y “uso excesivo de la fuerza” para apagar las manifestaciones y que en repetidas ocasiones hizo uso de las cortes para intimidar judicialmente a la disidencia, limitar la libertad de prensa y silenciar a los opositores.
“El secretario de Estado decidió imponer restricciones de viaje a Estados Unidos a un número de funcionarios venezolanos que son responsables o cómplices de violaciones de derechos humanos”, dijo en un comunicado la portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf.
“Nuestro mensaje es claro: aquellos que cometen esos abusos no serán bienvenidos en Estados Unidos”, dijo Harf, indicando que Washington no publicará los nombres de los afectados.
Pero el mayor golpe contra el chavismo podría provenir de las sanciones que Rubio, conjuntamente con los senadores Bob Menéndez y Bill Nelson, impulsan en el Senado, que además de suspender las visas, congela las cuentas bancarias y los bienes que algunos de estos individuos tienen en Estados Unidos.
Para el analista Orlando Viera Blanco, ese tipo de medidas podría ser una de las más efectivas que podría ser tomada para combatir a un régimen que se ha tornado autoritario.
“Podría ser un golpe certero a ese talón de Aquiles del régimen venezolano que es la boliburguesía, que viene gozando de una asqueante impunidad en Venezuela para hacer negocios de magnitudes inimaginables”, comentó Viera desde Montreal.
La congelación de los activos, “podría activar mecanismos de desertación, mecanismos de separación, porque les tocaría el bolsillo, que es a fin de cuenta lo que más les importa”, agregó.
La Congresista Ileana Ros-Lehtinen coincidió con Viera.
“Sólo a través de golpear a estos criminales del régimen de Maduro en sus bolsillos habrá una verdadera oportunidad para ayudar a fomentar una nueva era en Venezuela donde se respeten los derechos del pueblo venezolano”, comentó la Congresista.
Según Rubio, ese bolsillo se ha llenado a través del saqueo de las arcas del Estado ejecutado por un régimen corrupto.
“Virtualmente todos los funcionarios chavistas está robando dinero. Algunos de ellos lo hacen ordenándole a la estatal de petróleo, PDVSA, que tiene que comprar insumos solamente de ciertas compañías o ciertas personas”, comentó el senador.
“Otros lo hace a través del sistema cambiario, adquiriendo dólares a tasas preferenciales” para posteriormente venderlos a precios mucho más altos en el mercado negro, “y luego embolsillándose la diferencia”, comentó.
Rubio dijo que parte de ese dinero está invertido en Estados Unidos.
El senador dijo que las sanciones cuentan con un alto grado de aceptación en el Senado y que pasarían fácilmente con al menos 90 de los 100 votos posibles.
Luego sería sometido a un proceso de reconciliación con un proyecto de ley similar, impulsada por Ros-Lehtinen, que ya fue aprobado en la Cámara de Representantes.
Los dos proyectos de ley tiene algunas diferencias, pero Rubio dijo que estás son fáciles de consolidar en una sola ley.
El Congresista Joe García dijo también estar esperanzado sobre los prospectos de que las sanciones sean aprobadas y resaltó que la decisión del Departamento de Estado también fue acompañada por tres encausamientos judiciales distintos contra funcionarios del chavismo involucrados con el narcotráfico.
García agregó que esos esfuerzos judiciales podrían continuar, pero advirtió que se tratan de procesos que toman tiempo.
“Estos son un proceso legal, y eso toma tiempo. Ya vimos en camino el empezar de esto y creo que seguirán otras acciones dictadas por las circunstancias y los eventos en Venezuela”, comentó.
El Nuevo Herald







