La Revolución Libertadora y el Bloqueo, 1902-1903

A fines de 1902, la guerra civil se extinguía, pero recibió un estímulo al parecer previamente convenido con el jefe de la Revolución, cuando en diciembre, barcos de las escuadras de Gran Bretaña y Alemania, “dos de las naciones más poderosas de Europa”, como dijo Cipriano Castro ese día, “sorprendieron y tomaron en acción simultánea y común” tres pobres barcos venezolanos que se encontraban anclados en la rada de La Guaira.

Al informarlo al país, momentos después, el caudillo andino pronunció su célebre proclama: “La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la patria”.

“La crisis venezolana llegó a su punto crítico a inicios del mes de diciembre de 1902, cuando Alemania y la Gran Bretaña desesperanzadas por el cobro de las deudas con sus nacionales mediante esfuerzos diplomáticos, intentaron coaccionar al gobierno venezolano mediante el bloqueo de las costas de ese país y la captura o el hundimiento de cuantos buques constituyesen su Marina”, escribió William Henry Harbauch, en la biografía del Presidente Theodore Roosevelt.

En cuanto a las precauciones tomadas por el gobierno de Washington, añade Harbauch: “Estados Unidos  movilizó la flota en el Caribe a fin de año, y a inicios del verano la Junta General de la Marina ordenó “un cuidadoso reconocimiento del terreno con mayores probabilidades de ser objeto de ocupación por fuerzas alemanas, así como un examen detallado de todas las localidades en donde pudieran realizarse operaciones de desembarco”. Estados Unidos se opondría a conquistas territoriales en la región, y así se lo prometieron los europeos: respetarían la doctrina Monroe.  Entonces tuvieron luz verde.

La agresión de los imperios europeos contra Venezuela fue un episodio que conmovió a los países latinoamericanos. Desde Argentina, el tratadista Luis M. Drago postuló la tesis de que no podían usarse fuerzas militares ni ocupar países por cobro de deudas, tesis que al poco tiempo se convirtió en principio del Derecho Internacional, la Doctrina Drago.

Al coincidir la Revolución Libertadora con el bloqueo anglo-germano, Cipriano Castro logró el respaldo de sectores nacionales que de otro modo no habría tenido. El bloqueo precipitó la derrota de la Revolución del general Matos. Los venezolanos prefirieron superar sus diferencias, para oponerse y condenar la agresión extranjera.

Simón Alberto Consalvi

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