Colectivo La Piedrita estuvo silencioso en el paso a paso de la marcha oficialista

Concentración en el 23 de Enero

El 5 de enero el movimiento que hace vida en la parroquia 23 de Enero no se identificó en las concentraciones ni marchas que hicieron los seguidores del gobierno, pese a que desde finales de diciembre de 2015 emitieron mensajes y comunicados en sus redes sociales para pedirle al pueblo que tomaran los alrededores de la Asamblea Nacional para “hacer respetar los derechos de la revolución bolivariana”. Motorizados de las UBCH, consejos comunales y agrupaciones populares hicieron de “fiscales” en la marcha que apoyó a los 54 diputados de la bancada oficialista

Texto, fotos y videos @Angelicalugob

En la entrada a la parroquia 23 de Enero, a la altura del rincón del taxista, nombraron al colectivo La Piedrita, lo aplaudieron por estar presente ese 5 de enero en la concentración que posteriormente llegaría a las inmediaciones de la Asamblea Nacional, pero en ningún momento ninguno de sus militantes se identificó como miembro del movimiento, pese a que desde finales de diciembre de 2015 emitieron mensajes y comunicados en sus redes sociales para pedirle al pueblo que tomaran los alrededores del parlamento para “hacer respetar los derechos de la revolución bolivariana”.

Ese 5 de enero, desde las 9:30 am, el acceso en vehículo a la parroquia 23 de Enero era imposible. Miembros de colectivos, comunas, UBCH, empleados del Ministerio de Servicio Penitenciario, integrantes del Movimiento Por la Paz y la Vida y vecinos de ese sector popular bloquearon el acceso por casi dos horas mientras definían la salida de su movilización que tuvo como punto final la Plaza Andrés Eloy Blanco, también conocida como Plaza Lina Ron. El objetivo era uno solo: permanecer en las adyacencias del Palacio Federal Legislativo para respaldar a los 54 diputados de la bancada oficialista.

Poco antes de las 9:00 am, previo a la concentración de los seguidores del gobierno en la parroquia 23 de Enero, los militantes de un colectivo, que incluso varios vecinos de esa zona asumieron que eran miembros de La Piedrita, estaban vigilantes en las escaleras de El Calvario. Vestían de negro, tenían pasamontañas negros y en sus cuellos exhibían una bandana roja. Allí estuvieron por más de una hora.

Colectivo en El Calvario

Cuando a las 10:30 am inició la marcha oficialista, los hombres del colectivo caminaron por la avenida Sucre en sentido contrario. No hablaron con nadie. Tenían los rostros cubiertos y estuvieron escoltados por más de 10 motos de alta cilindrada. Los marchantes los ovacionaron y solo uno de ellos le respondió a Runrun.es que son miembros del colectivo Corredor Comunicacional. La movilización continuó y esos hombres vestidos de negro siguieron su rumbo hacia la parroquia 23 de Enero.

En la movilización, que no contó con presencia de funcionarios, estuvo presente el gobernador del estado Vargas Jorge Luis García Carneiro dijo, en una actitud triunfalista, que ese 5 de enero no podía haber violencia bajo ningún aspecto: “Por el contrario, tiene que haber amor, respeto, consideración. Vamos a celebrar nosotros, con la fuerza que tenemos, podemos decir que el chavismo ahora es cuando se impone, por la fuerza que tiene”.

Marco Hurtado, un señor de la tercera edad que es vecino del 23 de Enero, marchaba sonriente. Estaba satisfecho por considerar que con su participación en la marcha defendía el legado de su comandante Hugo Chávez. “Marchamos por la patria, defendiendo las leyes del pueblo y las de Chávez. A los diputados de la oposición le pedimos que se porten bien porque existe un pueblo y tienen que respetarlo”, dijo.

A la altura de las escaleras de El Calvario ya no estaban los hombres del colectivo que vestían de negro, pero unos 20 motorizados de las UBCH, agrupaciones populares y consejos comunales, hicieron el papel de fiscales mientras terminaba de llegar la movilización que minutos antes salió del 23 de Enero.

motorizados en marcha oficialista

 

Luego, la marcha llegó a su destino final y en las inmediaciones de la Plaza Andrés Eloy Blanco y del Banco Central de Venezuela, fueron recibidos con las pegajosas canciones que han acompañado las últimas campañas del chavismo: sonó desde Omar Acedo hasta Calle 13. Varios de los presentes bailaron, mientras que otros se hacían videos y selfies con sus teléfonos inteligentes.

La planta baja del BCV fue uno de los puntos de encuentro de varias personas. Allí, pasadas las 12 del mediodía, varios empleados públicos de distintos organismos se sentaron en el piso a descansar. Era el caso de una trabajadora del Saime que confesó que la obligaron a asistir a la marcha: “¿Cuándo terminará esto?, estoy cansada”, dijo.

En las concentraciones oficialistas estuvieron miembros de los círculos bolivarianos, del colectivo 5 de Marzo Miranda y los colectivos del 23 de Enero identificados como Alí Primera y Asoperla, pero La Piedrita tampoco se hizo sentir en la Plaza Bolívar, ni en la Plaza Lina Ron.

“El popular bigote” de Maracaibo a Caracas

A escasos metros, en la Plaza Bolívar, los seguidores del gobierno escuchaban cómo transcurría la instalación de la nueva Asamblea Nacional. Aplaudían a los parlamentarios de la bancada oficialista o gritaban consignas en contra de los diputados opositores. Entre la multitud estaba Antonio Reyes, que se hace llamar “el popular bigote” y que viajó desde el municipio San Francisco del estado Zulia hasta Caracas. Vestía de rojo. Tenía una suerte de rosario en el cuello con los rostros de Chávez, el Che Guevara, Simón Bolívar y Arias Cárdenas, un sombrero con un muñeco del presidente Chávez era lo más atractivo de su peculiar “oufit”.

el popular bigote

“Vengo para apoyar a nuestros diputados y a nuestro presidente Nicolás Maduro en total apoyo de la revolución para el pueblo. Nuestra constitución lo dice bien claro, la constitución es ley para nuestro pueblo, para defender la seguridad social de nuestro pueblo, todos los beneficios que hemos logrado con Chávez y Maduro, tenemos que defender eso”, manifestó Reyes.

Mientras “el popular bigote” estaba expuesto al sol en la Plaza Bolívar, otros oficialistas hacían colas en establecimientos para comer. Se vieron largas filas en la heladería Coppelia y en Café Venezuela. Quienes no tenían efectivo para comprarle agua a los vendedores informales, debieron estar casi una hora en fila para tener su turno de compra en los comercios.

cola en cafe venezuela

Cuando los diputados oficialistas se retiraron de la Asamblea Nacional, en las inmediaciones del parlamento se vio una estampida. Los seguidores del gobierno corrieron hacia la Plaza Bolívar e intentaron acercarse a la sede del Palacio Federal Legislativo, pero las barricadas de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana y de la Guardia Nacional Bolivariana que desde temprano estaban en los alrededores, no les permitieron pasar.

Gritaron consignas: “Viva Chávez Carajo”, “Y va a caer, esta asamblea va a caer”, “Chávez vive, la lucha sigue”, a la par se escucharon varios fuegos artificiales que fueron lanzados a la altura de la Plaza El Venezolano que rodea la casa del libertador Simón Bolívar.

Casi a las 3:00 pm el diputado Hugo “El Pollo” Carvajal caminó con un escolta por la Plaza Bolívar y mientras se desplazaba le declaró a Runrun.es. Dijo que no se retiraron del parlamento, pues argumentó que asistieron solo para la instalación de la nueva Asamblea Nacional y además negó que tenga vinculaciones con narcotráfico.

La primera dama fingió demencia cuando le preguntaron por sus sobrinos

Unos 10 minutos después el diputado Héctor Rodríguez fue aplaudido por mujeres y seguidores del chavismo. Se hicieron fotos con él, lo aplaudieron y solo dos reporteros de medios televisivos pudieron abordarlo, al menos ocho escoltas custodiaban sus pasos. Pero el anillo de seguridad más numeroso y estricto fue sin duda el de la parlamentaria y primera dama Cilia Flores, quien en tres ocasiones fue consultada por Runrun.es sobre el caso de sus sobrinos presos en Nueva York por narcotráfico, pero no respondió y uno de sus escoltas, junto con una mujer, agarró a la periodista de la página web para retirarla de su entorno.

Cuando eran casi las 4:00 pm unos pocos seguidores del oficialismo seguían en las inmediaciones de la Asamblea Nacional. Habían cumplido con el llamado de La Piedrita de “rodear el parlamento para defender la revolución”, pero el silencio del colectivo acompañó el paso a paso de la marcha oficialista.

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