Múltiples estudios científicos han demostrado que la aspirina, una droga que lleva más de 2000 años de vida, tomada una vez al día podría ser la clave en prevención de muchas enfermedades como el cáncer de colon  y hasta proteger al cerebro del deterioro de ciertas funciones cognitivas.

Diferentes investigaciones han demostrado que una aspirina al día, alrededor de unos 75 mg al día, pueden reducir el riesgo de la persona de contraer cáncer de colon entre un 17 y un 28 por ciento.

Por otro lado, un estudio del Instituto Nacional del Cáncer en Rockville, Maryland, informó que los consumidores de aspirina tuvieron un 41 % menos de probabilidades de desarrollar cáncer de hígado y alrededor de un 45% menos de posibilidades de morir de enfermedad crónica del hígado que aquellas personas que no la consumían.

Sin embargo, existen otros beneficios de esta milenaria droga recientemente descubiertos que tienen que ver con las funciones cerebrales, concretamente con la memoria y las funciones cognitivas en adultos mayores.

Una aspirina al día, puede proteger la memoria y las funciones cognitivas y podría retrasar el desarrollo de la demencia, según un estudio recientemente publicado en el Jornal de Medicina BMJ Open. Por su parte, la Asociación de Prevención e Investigación del Alzheimer también tiene estudios realizados sobre la aspirina y cómo actúa en forma preventiva contra el desarrollo de esta enfermedad.

La aspirina y las funciones cognitivas

Por otra parte, un estudio elaborado por una universidad en Suecia halló un declive menor en las habilidades de pensamiento de las mujeres entre las que tomaban una dosis diaria de aspirina para prevenir problemas cardiovasculares.

En el estudio de casi 700 mujeres de 70 a 92 años de edad, 600 se consideraban en alto riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebro vascular. De éstas, alrededor de 130 mujeres tomaban aspirina de dosis baja al inicio del estudio, y casi 100 más tomaban otros anti inflamatorios no esteroides, como el ibuprofeno.

Según la Dra. Silke Kern, una de las autoras del estudio de la Universidad de Gotemburgo,  ”No se comprende del todo exactamente cómo la aspirina podría retrasar el declive cognitivo, pero quizás aumente el flujo sanguíneo al cerebro”.

Un remedio milenario

Según datos de historiadores, la aspirina o ácido acetilsalicílico o AAS,  tiene una historia que viene de unos 2000 años atrás, ya que fueron encontrados datos sobre el uso de esta sustancia , que se extrae de la corteza del sauce blanco, para tratar la fiebre en papiros egipcios, incluso fue mencionada por Hipócrates,  considerado el “padre de la medicina” en el año 400 antes de Cristo.

Con el tiempo, los farmacéuticos y bioquímicos lograron sintetizar la droga y la versión de la aspirina, nombre acuñado por los laboratorios Bayer, que conocemos hoy en día es el resultado del trabajo del químico Felix Hoffman en 1897.

Debido a sus propiedades anti coagulantes, la Biblioteca Nacional de Medicina, recomienda el uso de aspirina en una dosis baja para  prevenir infartos y ataques cerebrales en los pacientes de alto riesgo.