Ésta última vez cuando el presidente Chávez viajó a Cuba  para someterse a la cuarta operación de su cáncer  sabía de antemano lo difícil que le sería no sólo la operación en sí sino también el proceso post operatorio, el mismo que su vicepresidente- y bateador designado para unas futuras elecciones- Nicolás Maduro, describió como “complejo y duro”.

Precisamente por ello, la noche antes de irse al quirófano en el CIMEQ, reunió a su familia y a los compañeros del PSUV Nicolás Maduro y Diosdado Cabello así como a la Procuradora General Cilia Flores, pareja del vicepresidente y quien aún permanece en La Habana, para revisar algunos escenarios posibles tras la intervención quirúrgica de un cáncer que ha hecho metástasis en otros órganos y que le complica mucho su futura existencia.

“Estoy dispuesto a firmar una carta de ausencia temporal en el caso que no saliera bien de la operación o me vea disminuido” expresó, palabras más palabras menos, a sus contertulios incluyendo los médicos cubanos que lo cuidan.

Como ha estado bajo una incesante sedación para mitigar los fuertes dolores no ha podido conversar más allá de algunas palabras con sus familiares y médicos. Tras una noche en la que tuvo problemas respiratorios esperaban que al recuperar la conciencia plena firmara dicha carta. Por eso ayer me informaron que no habría toma de posesión presidencial el próximo 10 de enero.

Sin embargo, esta tarde conversando con dos abogados, uno cercano al vicepresidente Maduro y el otro el alcalde de Baruta, Gerardo Blyde pude conocer mejor los escenarios planteados.

Ambos me señalaron que la “ausencia temporal” no haría falta pues ya él la asumió al delegar en Nicolás Maduro el ejercicio del cargo como Vicepresidente Ejecutivo. La ausencia temporal por más de 90 días no llegaría a necesitarse pues la fecha tope para asumir la nueva presidencia sería el próximo 10 de enero, apenas 27 días.

Todo esto que aquí narro indicaría la seguridad que se tiene al más alto nivel gubernamental que el líder y caudillo omnipresente en estos 14 años de “presidencias” y 17 elecciones no estará en capacidad de asumir el nuevo período para el que fuera electo el pasado 7 de octubre.

Para más información copio una parte del artículo de hoy del Dr. Gerardo Blyde en El Universal titulado “Información Mata Rumores” en el que describe los posibles escenarios de los que hablamos:

La gran mayoría de las constituciones contempla las fórmulas mediante las cuales se evita que los poderes públicos queden acéfalos. La nuestra no es excepción. Habiendo sido el propio presidente Chávez quien en cadena señaló los diversos escenarios, es simple revisar qué solución plantea nuestra Constitución ante cada uno de ellos. 

Si se produce una falta temporal del Presidente de la República, su ausencia es suplida por el Vicepresidente de modo automático y sin necesidad de declaratoria alguna. En estos momentos en los cuales estamos ante el escenario de un presidente recién operado y convaleciente, si se requiriere de cualquier decisión del Ejecutivo Nacional, el vicepresidente Maduro está plenamente facultado para tomar esas decisiones. 

Si el Presidente no pudiere terminar este período -que vence el 10 de enero de 2013-, se produce una ausencia absoluta en el cargo. La Constitución señala que el Vicepresidente debe asumir la presidencia hasta culminar el período. 

Si el Presidente, aun no pudiendo culminar este período, se encuentra recuperado para el 10 de enero, ese día debe ser juramentado por la Asamblea Nacional para iniciar su nuevo período presidencial, haya o no culminado éste. 

Si el 10 de enero el Presidente no puede asumir el cargo, marca la Constitución que debe juramentarse a quien ejerza la presidencia de la Asamblea Nacional, pues el actual gabinete, incluyendo al Vicepresidente, deja de existir como tal ese día. ¿Y quién será esa persona? El diputado que sea elegido el 5 de enero como presidente del Parlamento en la sesión de instalación anual en la cual se elige directiva. Cabello puede ser reelecto o pueden los diputados elegir a otro. El CNE debe convocar y celebrar elecciones presidenciales dentro de los 30 días siguientes a producirse la falta absoluta. El chavismo deberá decidir si acoge la petición de Chávez para que Maduro sea su candidato y la oposición debe buscar la fórmula para presentar a un solo candidato. Estos son los escenarios que dependerán de los hechos que se sucedan. No se crea acefalía alguna en el Ejecutivo Nacional. 

 

“La libertad de buscar y decir la verdad es un elemento esencial de la comunicación humana, no sólo en relación con los hechos y la información, sino también y especialmente sobre la naturaleza y destino de la persona humana, respecto a la sociedad y el bien común, respecto a nuestra relación con Dios”.

Juan Pablo II