AD pica adelante y PJ supera sus tensiones internas para sobrevivir a la validación

Validación-AD

Los adecos lo volvieron a hacer. Como con las regionales, se enfocaron rápido en el objetivo y lograron recoger las firmas para mantenerse con vida

Los justicieros, atrapados en su debate interno, se tardaron al momento de fijar una posición y ahora dependen de la etapa de reparos para legalizarse nuevamente

Pedro Pablo Peñaloza

Acusado de jugar en posición adelantada, Henry Ramos Allup ya ha marcado un par de goles. Ocurrió con las elecciones regionales y ahora lo repite con la rápida validación de Acción Democrática (AD). En cambio, Primero Justicia (PJ) tendrá que someterse a la fase de reparos y sufre las consecuencias de una segunda salida en falso en una carrera que, además, está llena de obstáculos.

Ramos Allup aplicó la misma fórmula. “Ya decidirán de aquí a dos o tres días las organizaciones políticas si participarán o no en las elecciones regionales. AD va a participar en las regionales”, dijo el 2 de agosto en una entrevista en Globovisión el secretario general de los blancos, provocando una ola de críticas en su contra. Un par de horas antes, Smartmatic, compañía encargada del voto automatizado, había denunciado la manipulación de las cifras oficiales de la elección de los constituyentes por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Al final, de los 23 candidatos que inscribió la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), 11 provenían de las filas adecas. El resultado de los comicios del 15 de octubre fue un verdadero desastre para la oposición, pero cinco abanderados sobrevivieron a la debacle y ganaron en las urnas: cuatro dirigentes de AD en los estados Táchira, Mérida, Anzoátegui y Nueva Esparta, y Juan Pablo Guanipa, fundador de PJ, en el Zulia.

Violando la Carta Magna y la voluntad de los electores zulianos, la Asamblea Constituyente removió a Guanipa en represalia por su decisión de no juramentarse ante esa instancia, que tanto la MUD como las democracias de Occidente consideran “fraudulenta” e “ilegítima”. Esto dejó a la oposición con solo cuatro mandatarios regionales. Todos adecos: Laidy Gómez (Táchira), Ramón Guevara (Mérida), Antonio Barreto Sira (Anzoátegui) y Alfredo Díaz (Nueva Esparta).

Blanco y amarillo

La Constituyente ilegalizó el 20 de diciembre a AD, PJ y Voluntad Popular (VP) y les ordenó inscribirse nuevamente ante el CNE, castigándolos por no haber participado en los comicios municipales del 10 de diciembre. Para superar esta exigencia, las organizaciones en cuestión tenían que recabar las firmas del 0,5% de los votantes en al menos 12 de los 23 estados del país.

Aunque los tres partidos emitieron un comunicado para rechazar esta medida, los blancos dieron un paso al frente e informaron que sí cumplirían con este requisito para mantenerse con vida. “Nosotros vamos a validar nuestra organización política, si hay actores de la vida política nacional, allá ellos con su responsabilidad, lo digo por los partidos que han sido obligados de manera ilegal, como nosotros, a validarnos”, declaró el 12 de enero el vicepresidente y jefe de la fracción de AD en el Parlamento, Edgar Zambrano.

En contraste, PJ anunció el 23 de enero que firmaría por la tarjeta de la MUD y, luego de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) excluyera a la alianza de este proceso, tuvo que modificar el plan original y llamar al país a que apoyara sus símbolos prácticamente 24 horas antes de que se iniciara la recolección de firmas.

En las redes sociales se tachó de divisionista a los adecos por no respaldar desde el principio la tarjeta de la MUD, cosa que sí hicieron VP y PJ. “Si el argumento es que estamos reconociendo a la ‘prostituyente’, entonces, ¿cómo validamos la MUD? Ellos creen que por esa vía nos obligan al consenso. Todos contra AD, todos contra Ramos Allup”, argumenta en privado un legislador adeco que fija su mirada en la carrera presidencial.

“Somos una raza inextinguible”, afirma el diputado y secretario general de AD en Caracas, Carlos Prosperi, tras destacar que lograron validarse en 19 estados. El parlamentario agradece a sus bases, reivindica la importancia del voto para derrotar al chavismo y sostiene que Ramos Allup posee “el temple para gobernar a Venezuela en esta situación compleja”. “Aquí se firmó un acuerdo el año pasado para unas elecciones primarias, nosotros estamos de acuerdo con las primarias; no obstante, si eso cambia por decisión de la mayoría a favor del consenso, bienvenido sea el consenso y que nos organicemos de una vez por todas”, enfatiza Prosperi.

AD completó las rúbricas para su validación en el marco de un proceso lento, con pocas máquinas, largas colas y signado por la “operación morrocoy” del CNE, al tiempo que PJ tendrá que ir a una etapa de “reparos” que será los días 3 y 4 de febrero. “Nos afectó el fallo del TSJ. Decidimos participar 15 horas antes del inicio del proceso, no tuvimos tiempo de comunicarlo a la gente y, sin embargo, logramos la validación en la mayoría de los estados necesarios. Fuimos al proceso sabiendo que necesitaríamos la reparación”, precisa Tomás Guanipa, secretario general de los justicieros.

De acuerdo con los cálculos de Guanipa, alcanzaron la meta en ocho regiones. En esa lista son notables las ausencias de los estados Zulia y Miranda, así como del Distrito Capital, bastiones electorales de los aurinegros.

Muy duro

Dirigentes de PJ admiten que el debate interno fue “muy duro”. “Varios no querían validar nada”, comentan las fuentes consultadas. Mucho antes de que establecieran públicamente su hoja de ruta, Juan Pablo Guanipa sentenció desde el Zulia: “Nosotros ya validamos ante el CNE. En este caso ni es la Constituyente la que tiene competencia para convocar un proceso de validación de partidos, ni se está cumpliendo con la Ley de Procesos Electorales. Nosotros no hemos incumplido ninguna norma”.

El exgobernador y líder de PJ, Henrique Capriles Radonski, habría apoyado la tesis de firmar por la MUD, pero el TSJ desbarató esta propuesta. “Nos montamos tarde, hubo mucha contradicción interna, no estábamos preparados”, insisten fuentes del partido.

El liderazgo de PJ atraviesa un momento difícil. El presidente Nicolás Maduro amenaza con cárcel al coordinador nacional, Julio Borges, la Fiscalía investiga a Tomás Guanipa y la inhabilitación de Capriles Radonski liquida a su candidato presidencial natural. A pesar de esta situación adversa, el secretario general de los justicieros considera que la organización prevalecerá. “En todas las encuestas que hemos visto, PJ aparece como el partido con mayor aceptación y hemos dicho que en un proceso de primarias, Juan Pablo Guanipa será nuestro abanderado”, concluye el asambleísta.

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