¡Cuantos años que los problemas de la gente y del país no se discutían en la AN! por Damián Prat

 

ANVenezuela

 

Haga memoria el lector.  Revise en sus archivos.  Pregunte a sus amigos, incluyendo a los partidarios del oficialismo.   ¿Se hicieron debates parlamentarios en la AN roja rojíta de los últimos diez años sobre asuntos del mayor interés nacional y del pueblo como la crisis de la salud, el acceso a los medicamentos, la crisis hospitalaria?.  ¿Recuerda usted que se haya debatido, analizado y/o designado comisiones de la AN para acometer el análisis del severo problema y la ruina de algo tan vital para la cadena económica productiva venezolana como el complejo industrial ferrosiderúrgico y del aluminio en Guayana?.  ¿Los derechos de los trabajadores?.  ¿Se citaron ministros?  ¿Se le hicieron reclamos al gobierno?  ¿Se elaboraron propuestas  para enfrentar la crisis?

¡Cuánto ha cambiado la Asamblea Nacional en apenas un mes!.  Comienza a ser un parlamento que se ocupa del país, de su gente, de los problemas reales del pueblo en lugar de ser un simple “sigüí” de los intereses y la censura del gobierno.  El país agobiado encuentra un lugar donde sus problemas son “los problemas”.  En los que el solo hecho que se reclame, se denuncie y se discuta, crea presión sobre el gobierno que ya no puede simplemente ignorar o “hacerse el loco”.

Todos sabemos la extrema gravedad de la escasez e incluso desaparición casi total de muchos medicamentos, tanto para dolencias que podríamos llamar “comunes”, como para enfermos crónicos o enfermedades graves.   La tragedia humanitaria de cientos de miles de familias afectadas.  El agobio de todos recorriendo inútilmente farmacias.  La angustia de quienes buscan medicamentos en las llamadas “farmacias de alto costo” en hospitales públicos y les responden:  “no hay”.   Los que buscan desesperadamente una medicina para intentar salvar la vida de un hijo. Todo causado por la irresponsabilidad de años y la colosal deuda del gobierno que ya suma mas de 4 mil millones de dólares a los proveedores del exterior en insumos médicos, insumos para fabricar medicinas en el país y medicamentos mismos. ¿Qué ocurría con un asunto de tan vital importancia hasta hace mes y medio y durante los años anteriores?.  ¿Qué sucedía si alguno o varios de los diputados de la oposición democrática reclamaban que se debatiera, se analizara, se interpelara a ministros y altos funcionarios para exigir respuestas?.   La invariable respuesta era mas o menos ésta:  “No nos da la gana. Negado el punto. No se va a incluir en el orden del día. No hay nada que debatir porque el imperialismo bla bla…el pueblo bla bla…la derecha bla bla…”.  Para eso tenían la mayoría. Para traicionar al pueblo y sus necesidades. Para censurar todo e impedir la razón de ser constitucional del parlamento.

Así ocurrió también con el caso de Guayana y su industria. Un asunto que afecta a la región pero también a toda Venezuela.  Su producción de hidroelectricidad, acero, derivados de acero, cabillas, tubos, laminados, planchones, hojalata, alambrón, la de aluminio y tantos productos derivados indispensables, es fundamental para la existencia de una cadena industrial y el desarrollo económico y humano en toda Venezuela.   La ruina de todo ese emporio industrial “básico” es un grave daño a toda Venezuela y su desarrollo.   Por años, la mayoría oficialista en la AN prohibió discutir, analizar o investigar del asunto aunque los escándalos o daños fueran muy serios.  Eso también está cambiando.  El país pudo ver el debate, conocer verdades y el caso quedó expuesto. Ya el gobierno no podrá seguir en el “me da la gana”. Ahora viene un trabajo laborioso en una comisión especial donde se escucharán las voces, las verdades y los informes de los trabajadores, de los técnicos, de los conocedores. Y también se verán obligados a dar explicaciones los que son y han sido responsables de conducir a esas industrias y las tienen en la ruina.  La indolencia e irresponsabilidad gubernamental no podrán seguir en la impunidad. Surgirán propuestas, planes y soluciones y el gobierno quedará en el dilema de “o corren o se encaraman”.  O aceptan soluciones, se designan a verdaderos técnicos, se invierte y cesa la mega corrupción roja, o en el país crecerá la urgencia de cambiar también al gobierno.

Son tan solo dos ejemplos, pero en esta nueva AN la lista de los asuntos que le duelen al país y que ahora se debaten es muy amplia.  La vivienda y la legitimidad del pueblo a ser propietarios de lo suyo. No mas chantaje ni abusos.  La Ley de Amnistía para favorecer la reconciliación nacional.  Las acciones para enfrentar al Zika,  La Ley para otorgar el Farma Ticket y el ticket alimentación a los jubilados que la antigua AN oficialista mantuvo engavetada por casi 4 años.  El fondo para garantizar medicinas bajo supervisión.   La Ley para estimular la producción nacional.  La Ley del BCV para acabar con esa caja negra de irregularidades.  La crisis del sistema eléctrico destapando los graves casos de corrupción y el destino de las inversiones para imponer correctivos.  El cambio en marcha. En rumbo hacia el cambio de gobierno por ruta constitucional, democrática, pacífica y electoral.

 

 

¿Treinta y un mil viviendas en Bolívar?

Unos días antes de carnaval el oficialismo hizo un acto (muy escuálido pero acto al fin) tratando de movilizar a su gente  en un absurdo y contra natura rechazo a ser ellos los propietarios de su vivienda.  Es cada vez mas obvio que tan virulento rechazo del gobierno a la Ley que discute la nueva ABN es porque tendrá que hacerse un censo y quedará al desnudo la mentira de la cifra del millón de viviendas.  Y porque no podrán seguir chantajeando a los adjudicatarios que al pasar a ser propietarios se transformarán en no-dependientes.

El diputado Héctor Rodriguez dijo en su discurso que felicitaba al gobernador “porque en Bolívar se han hecho en estos tres años, 31 mil viviendas de la GMVV y es uno de los estados con mayor número de viviendas construidas”.   Saquen cuentas.  Si fuesen ciertas esas 31 mil viviendas, el total nacional no llegaría a 700 mil y nunca al millón. Ni cerca. Pero, mas importante: 31 mil viviendas en nuestra región serían unos 100 urbanismos muy grandes de 300 casas cada uno. ¡100 urbanizaciones de 300 casas cada una!.  O 50 urbanismos enormes de 600 casas cada uno. Muy visibles. Imposibles de pasar desapercibidos. Cada uno sería tan grande o mas que urbanizaciones como Curagua, Ventuari, El Guamo, Caura, Villa Ikabarú, Los Alacranes, la UD-104.   ¿Usted ha visto urbanizaciones entregadas  de la GMVV de ese tamaño y cantidad de casas?.  ¿Ha visto 30 o 40 urbanismos recientes que cada uno tenga 400 o 500 casas?.  ¿Ha visto siquiera uno?.  ¿30 mil viviendas no es algo como del tamaño de casi toda la enorme y extensa parroquia Unare?  ¿Dónde está eso?.

 

Damián Prat C.

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@damianprat

www.publicoyconfidencial.com

 

 

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