Contra la agenda del terror del régimen, por Roberto Patiño

DetencionGNB_Foto Merida Digital

Frente a la total falta de popularidad y desnudado como un gobierno dictatorial, el régimen de Nicolás Maduro busca continuar en el poder implementando una agenda de represión, intimidación y terror. Ya no solo usa el aparato secuestrado del Estado venezolano, sino que de forma abierta y evidente utiliza grupos fuera de la ley como los “colectivos” como brazo violento alternativo, con la anuencia del ejército y los cuerpos policiales.

El régimen repite consignas revolucionarias, apela a coartadas ideológicas y rebuscadas terminologías legales (recordemos el “impasse” entre TSJ y Fiscalía) que ya no pueden ocultar la realidad: que aprovecha de forma cruel y descarada los graves problemas del país y no piensa darles solución, y que, en estos momentos, es una dictadura funcional, que opera a la manera macabra de las que se sucedieron, durante las décadas setenta y ochenta, en Centroamérica y el Cono Sur.

Al momento de escribir estas líneas van más de doscientos detenidos en las manifestaciones y protestas que se están sucediendo en el país. Han sido apresados de forma completamente irregular dirigentes de partidos de la oposición. Algunos, como los morochos Sánchez, miembros de PJ, han sido detenidos por el Sebin en sus propios hogares. La gran mayoría de estos casos serán procesados por tribunales militares, en una clara violación de los derechos constitucionales civiles.

Por otro lado se han producido asesinatos por uso de fuerza excesiva y armamentos no permitidos por parte de efectivos de la Policía Nacional y la GN, como el caso de la señora Ricarda de Lourdes Gonzales de 80 años, que murió por gases lacrimógenos, asfixiada en su propio apartamento de Bello Monte. Las fuerzas de seguridad han mantenido una violenta represión que ha sido apoyada por grupos de colectivos que, en distintas zonas del oeste de Caracas como el Paraíso y La Vega, han apresado a manifestantes y ejercido funciones de control y represión, cerrando vías y actuando de manera inédita en conjunto con grupos del ejército y la policía.

En Semana Santa se han sucedido vandalismos a iglesias en el estado Táchira y el miércoles 12 de abril, un grupo de violentos irrumpió en la misa del día del Nazareno oficiada por el Cardenal Urosa, en la Basílica de Santa Teresa, en la que los feligreses debieron defenderse y rechazarlos. El hecho sólo puede recordarnos episodios como los de la dictadura salvadoreña, por sus terribles coincidencias a los ataques sufridos por el padre Arnulfo Romero.

Debemos concientizar como el régimen que representa Nicolás Maduro está impulsando una agenda del terror en la que pretende sumir a todo el país. Esa es su única propuesta y así pretende someternos y gobernarnos en adelante.

Parte de esta estrategia pasa también por vincular a la violencia a los mismos manifestantes. Ya alertaba Henrique Capriles acerca de la participación de infiltrados del régimen que habían generado saqueos y vandalismos en las protestas sucedidas en Los Teques durante la noche del jueves santo. Es prioritario, por parte del enorme movimiento de protesta que se está produciendo en Venezuela, reconocer esta situación y actuar en consecuencia. Mantenerse alerta y no contribuir a la siembra de muerte y terror que está propiciando Maduro.

La continuidad y efectividad de las manifestaciones dependerá del logro de un grado cada vez mayor de participación por parte de todos los venezolanos. Para esto debe reconocerse y rechazarse la estrategia de incitación a la violencia para desvirtuar la protesta que desarrolla el régimen y actuar con imaginación y coraje para impedirla. Pero también deben reafirmarse los objetivos que nos mueven en la calle: la recuperación de nuestros derechos democráticos y la atención inmediata a la situación de hambre, violencia, empobrecimiento, y ahora de terror, propiciada por el régimen madurista y que determina la necesidad de su salida del poder.

Debemos superar a la dictadura sin sucumbir a la violencia y el miedo que ésta propone y de la que pretende hacernos cómplice. Esta es una condición indispensable para desarmar su agenda de terror.

 

@RobertoPatino

Coordinador de Movimiento Mi Convive

Miembro de Primero Justicia

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