El populismo de Trump, por Luis de Lión

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Son múltiples y variados, los aspectos de Donald Trump, que chocan a la jerarquía del partido republicano. Pero el populismo del multimillonario neoyorquino, es la faceta que más inquieta a su partido.

Trump, en su campaña, ha mantenido el discurso propio de un proteccionista radical. Una retórica que ha puesto a temblar a los mercados. Trump, está contra los tratados de libre comercio, en especial los firmados por Obama. Sin duda un populismo conservador.

Así mismo, Trump, quiere reducir los impuestos que pagan las familias que ganan menos de 50 mil $ al año. Algo inimaginable hoy en los Estados Unidos. Se trata de la escala de ingresos promedio de los hogares norteamericanos. Trump luce así, más keynesiano que Keynes.

Todo ello, en un programa social y económico que coloca a Trump en las antípodas de Ronald Reagan. Es por ello que Trump no tiene casi nada en común, ni en la historia del Tea Party, ni del partido Republicano.

Sin embargo, con ese discurso populista, Trump, ha logrado el apoyo mayoritario del proletariado blanco estadounidense. Estamos hablando de la clase media “blanca” ubicada en un inmenso territorio que va desde Ohio hasta Florida, zonas muy afectadas por la crisis inmobiliaria e industrial.

Los jefes de prensa, tan criticados, por hacerle publicidad a Trump, se justifican diciendo que la estrategia de Trump es presentarse como el portavoz de los que tienen miedo y rabia. Pero, ese segmento de la población, constituído por el proletariado blanco, generalmente no vota. ¿Lo harán en ésta ocasión?

Así las cosas, en otros aspectos, que distinguen a Trump de sus contendores, está que el outsider no representa ningún valor evangélico. A Trump la polémica sobre el aborto lo tiene sin cuidado. El fundamentalismo religioso, para un hombre con 3 divorcios, no le dice nada.

No obstante, el apoyo de los evangélicos a Trump, pasa por el odio irracional de estos a Obama. No olvidemos que la candidatura de Trump nació del fuerte movimiento anti Obama que hay en los EEUU.

Demagogia electoralista y retórica autoritaria mediante, han hecho que muchos comparen a Trump con, Huey Long, gobernador demócrata, fascista y populista de Luisiana en los años 30.

Junto a la inquietud del Partido Republicano, respecto al populismo de Trump, está el actual Congreso de mayoría republicana, el cual es incompatible con el programa del candidato bocazas.

Dicho esto, pareciera inevitable el clash entre Trump y el partido Republicano. Un primer paso, en ese sentido, fue el discurso del republicano Romney el jueves pasado contra Trump, una prédica llena de argumentos contra el populismo.

@ldelion

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