¿Hay que cambiar la política cambiaria? por Carlos Dorado

simadi8114

 

…“El momento económico, más allá de ideologías, más allá de quien esté en el poder, más allá de las críticas;  amerita y exige que nos sentemos a dialogar, a analizar propuestas, a buscar soluciones; porque lo que está en juego es el bienestar de nuestro país”

Así terminaba mi artículo del domingo pasado, y no  me cansaré de repetirlo, a pesar de las críticas de algunas  personas con exageradas dosis de fanatismo y superficialidad, sin analizar el momento económico actual; que pudiese llevarnos a situaciones muy graves: ¡Soy y seguiré siendo un amante del intelecto y del diálogo, y no creo ni creeré en el enfrentamiento y la violencia como soluciones a los problemas!

Hoy más que nunca, tenemos y debemos revisar y cambiar la política cambiaria, ya que las consecuencias de tener varias tasas, tan distorsionadas con respecto a la tasa que el público percibe como real, le ha traído unas consecuencias nefastas para nuestro país, pues se ha incentivado la salida de dólares, y se ha desincentivado la entrada. ¡Exactamente al revés de lo que tendría que ser nuestro principal objetivo!

Para nadie es un secreto, que quien vende dólares siempre aspira venderlos a la tasa más alta posible, simplemente porque obtiene más bolívares por sus dólares. Exactamente sucede lo contrario,  con quien quiere comprarlos, ya que siempre busca la tasa de cambio más barata, que le permita pagar menos bolívares por esos dólares que está adquiriendo. Son dos fuerzas o deseos que dependiendo de la cantidad de personas que quieran vender dólares (oferta) y la cantidad que quieran comprarlos (demanda) se va fijando el precio del dólar.

En nuestro caso, este juego libre de oferta y demanda, está afectado debido a dos factores muy importantes en estos momentos: El primero es que hay muy poca oferta de dólares incapaz de satisfacer la gran demanda; y el segundo es que bajo este esquema, a una página web conocida por todos, le fue fácil convertirse en “marcadora”, imponiendo la tasa a su antojo.

Por consiguiente, son muy pocos los dólares oficiales que entran al país: Por exportaciones fuera del petróleo, por remesas que envían los venezolanos que viven en el exterior a sus familiares en Venezuela, por transferencias de capitales del exterior hacia Venezuela. Pero por otro lado, hay una búsqueda desenfrenada por obtener dólares baratos o subvencionados, y muchos caen en la tentación de sobrefacturar lo que importan, (o inclusive ni siquiera importar), siendo muchos los dólares improductivos que han salido del país.

Lo anterior se convirtió en un negocio demasiado rentable, como para continuar produciendo. ¡Era más rentable importar que producir! Teniendo efectos devastadores en la producción nacional, y lejos de sustituir importaciones por productos hechos en nuestro país; hicimos exactamente al revés, incentivamos la especulación sacrificando la producción.

Peor aún, muchos productos que llegaban con tasas oficiales, junto con los producidos en Venezuela, se van de contrabando al exterior, porque los venden al  triple  de lo que se venden en nuestro país.

¿Qué hay que hacer  a nivel de política cambiaria bajo este panorama económico? ¿Hay que cambiar la política cambiaria? ¡Sí hay que cambiarla! ¿Cómo plantearla? Con un  objetivo claro: Lograr revertir   lo que hemos hecho hasta la fecha, incentivando la entrada de dólares al país, y racionalizando la salida de los mismos.

Este artículo continuará el próximo domingo…

[email protected]

 

Enviar Comentarios

Entradas relacionadas