En el SAIME no se llama ineficiencia ni corrupción: se llama “agilización”

pasporte

Alejandra González y Ronald Orozco estaban listos para irse del país a finales del 2016, solo faltaba tramitar el pasaporte de este último. La cita fue solicitada el 11 de octubre y todos los procesos se dieron con normalidad. “Espere el mensaje para que venga a retirar su pasaporte en 15 días”, le dijeron en la oficina del Saime, pero no ocurrió.

Cada dos semanas Orozco asistía a la sede buscando alguna respuesta sobre su documento de identidad, el cual, según el funcionario que le atendía, estaba atascado en el proceso de impresión por la falta de material. En diciembre, un trabajador del Saime le ofreció una “agilización”, bajo cuerda, a cambio de 700.000 bolívares. Para enero del 2017 la cantidad ascendía a 900.000.

Así transcurrieron cinco meses, hasta que empezaron a correr los rumores, luego confirmados, de la agilización oficial. Orozco esperó que una amiga utilizara el proceso express, y luego de comprobar que en efecto el trámite funcionaba, lo realizó. “Mientras intentaba cancelar el monto, solo posible con tarjeta de crédito, la página web del Saime se cayó 10 veces, hasta que al final me llegó la confirmación de pago al correo, sin alguna información extra”, explica Orozco. El pasaporte llegó luego de cuatro días a Barquisimeto, donde reside la pareja.

Sin embargo, otros usuarios manifiestan a través de las redes sociales haber cancelado el monto de la agilización y aún no recibir su documento luego de las 72 horas previstas. Lo cierto es que el problema más reiterativo en las oficinas se está dando con los menores de edad no cedulados, quienes no pueden tramitar la agilización a través del 0-800 SAIME, según una fuente dentro del organismo, aunque argumenta que esto se irá regularizando con el pasar de los días.

Por otro lado, algunas personas denuncian que su cita, solicitada con anterioridad a la implementación del proceso express, fue cancelada luego de ser anunciado este. Con respecto a esto, Roberto León Parilli, presidente de la Alianza Nacional de Usuarios y Consumidores (Anauco) , asevera que se está obligando a la población a cancelar dicha agilización.

De la discriminación a la agilización

El Servicio Administrativo de Identificación Migración y Extranjería (Saime) oficializó, el pasado viernes 03 de marzo, una nueva forma para que los venezolanos pudieran obtener su pasaporte en tres días. El proceso, llamado “agilización”, tiene un costo de 122.400 bolívares (equivalente a 12.240 dólares al cambio oficial de Divisas Protegidas -DIRPO- de 10 bolívares por dólar), cantidad que solo puede ser cancelada con tarjeta de crédito, lo que constituye una acción discriminatoria hacia la población, según León Parilli.

“El acceso al pasaporte es un derecho de todos y cada uno de los venezolanos, no solamente del que pueda cancelar esa cantidad de dinero con una tarjeta de crédito. No toda la población tiene la capacidad de pagar un trámite especial bajo esas condiciones”, explica el presidente de la asociación. Por otro lado, no hay datos oficiales de cuántas personas en el país cuentan con una tarjeta de crédito con un límite mayor a 100.000 bolívares.

Según un funcionario del Saime, se habilitó un sistema para cancelar con tarjeta de débito; sin embargo, “las personas que conozco que han intentado utilizarlo, no han podido. Así que hasta ahora solo se puede pagar con crédito”. Además agrega que la medida express no fue avisada en las distintas oficinas y tomó por sorpresa a los trabajadores, que desde ese mismo viernes empezaron a recibir llamadas de usuarios que esperaban por su documento desde el mes de agosto del 2016.

Aunque en otros países de América Latina, como Uruguay, existe la posibilidad de reducir el tiempo de espera para la obtención del pasaporte pagando más de lo que cuesta el trámite común, el problema en este caso es que quienes decidan seguir con el proceso normal, deberán esperar hasta cinco meses o más para recibir el documento.

pasaporteV4-02

“No habría problema si existiera un proceso de agilización paralelo al trámite común si este último fuera eficiente, pero cuando no es así y se anuncia este proceso mas expedito, el trámite común queda como anulado. Lo que es la vía excepcional se convierte en la regla y el único medio para obtener mi pasaporte”, argumenta León Parilli, para quien el fin de esta acción no es otro que reducir la cantidad de solicitudes de pasaportes.

De hecho, así lo confirma el trabajador del Saime, ya que “el trámite rápido funciona para obligar a que solo la gente que realmente necesita su pasaporte, pueda sacarlo sin problema. Hay mucha gente que se lo saca y no lo necesita porque no va a viajar”. También agrega que desde hace un par de años, muchos ciudadanos tramitaban el documento de identidad y nunca lo iban a buscar. “En mi oficina hay centenares de pasaportes, incluso ya vencidos, que nadie fue a recoger nunca”, dijo.

No obstante, el presidente de Anauco, resalta que el pasaporte no es solo necesario para viajar: “si usted tiene que hacer negocios con compañías extranjeras, si necesita inscribirse en un curso a distancia, necesita su pasaporte, es un derecho”. En efecto, la Ley Orgánica de Identificación, dictada a través del decreto presidencial N° 1412 del 19 de noviembre de 2014, establece la obligación legal del Estado de facilitar la cédula y pasaporte a todos los ciudadanos.

No hay material

Una vez que el ciudadano solicita su cita, el proceso pasa por varias fases hasta llegar a la última, que es la impresión. Según la fuente dentro del Saime, es allí donde está la traba: no hay material para imprimir los más de 10.000 pasaportes que se solicitan diariamente. “Hay que entender que en las oficinas Saime no imprimimos, de eso se encarga una oficina central en Caracas y luego los envían. No hay material y eso es lo que nos dicen a todos”, afirma.

Además, agrega que al menos el 90 % de los pasaportes solicitados durante los últimos meses del 2016 se encuentran en esa última fase. Según cifras publicadas por el Saime en sus redes sociales, en 2016 se tramitaron 1.710.434 pasaportes y se pidieron más de 2 millones de citas.

Asimismo, el funcionario explica que el material con el que se realiza el documento de identidad es importado, y que el alto monto a pagar por la agilización responde a que “finalmente se sinceró el costo de producción, antes eso estaba prácticamente subsidiado. Ahora sí se cobra lo que cuesta”.

Enviar Comentarios

Entradas relacionadas