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Ni estudian, ni trabajan: Venezuela no es lugar para jóvenes
Son más mujeres que hombres los que no trabajan ni estudian, según una investigación de Encovi analizada por la consultora Anova
 Los “ninis” son una consecuencia perversa de  la crisis económica, política y social, según la psicóloga Yorelis Acosta

 

Desde que Mariángel cumplió los 21 años solo se dedica a las labores del hogar. Su día, por lo general, inicia a las 10 de la mañana. Mientras desayuna arepa con queso, ve televisión. Dos horas después se prepara para hacer el almuerzo y, si es de ir al mercado a hacer alguna compra lo hace sin apuro. Después de la segunda comida del día, reposa viendo la serie colombiana “Sin tetas sí hay paraíso”, que la mantiene entretenida durante al menos dos horas. 

Cuando finaliza el capítulo, Mariángel se entrega a los oficios del hogar, lava los platos, la ropa, limpia el patio, la cocina y se encarga de mantener todo ordenado. Su día termina a las nueve de la noche y, junto con su mamá -quien tampoco trabaja por padecer fuertes dolores lumbares-, se preparan para cenar algo ligero, ver más novelas y descansar. 

Tanto Mariángel como su madre sobreviven en la Venezuela hiperinflacionaria gracias a sus dos hermanos menores que están trabajando en Chile desde el año 2017 y les envían dinero para que puedan alimentarse. 

El desinterés de los jóvenes venezolanos en incorporarse al sistema educativo y al campo laboral es un fenómeno que, aunque no es nuevo, distintos organismos como el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) durante 2009-2013, y la Encuesta de Condiciones de Vida (ENCOVI) desde 2015-2018, han publicado informes que afirman que la tendencia de los “ninis” ha aumentado con la crisis política, económica y social por la que atraviesa Venezuela. 

Según cifras del INE y Encovi, la Consultora Anova pudo determinar que en Venezuela hay aproximadamente 1.761.295 jóvenes “nini”, es decir, aquellos que están en edad productiva (15 a 24 años) y que no estudian ni trabajan. Una tasa mayor a la de toda la región (48,5%) que incluso supera a la de México (25%) en 2018.  

Mariángel Urdaneta tiene 25 años, vive con su madre en Petare, municipio Sucre, estado Miranda. Actualmente no estudia ni trabaja. Después de graduarse de bachiller trabajó en varios locales de comida rápida y en tiendas de ropa y calzado. Para ella, la idea de comenzar una carrera universitaria nunca estuvo en sus planes: a duras penas terminó el liceo porque su madre no tenía dinero.

A juicio de Trino Márquez, sociólogo y profesor en la Universidad Central de Venezuela (UCV),  la situación con los jóvenes venezolanos que ni estudian ni trabajan es un reflejo de varios factores económicos que están en curso. 

Márquez explicó que debido a la crisis económica el sistema educativo en Venezuela está atravesando por uno de sus peores momentos, muchos profesores han tenido que emigrar y la calidad en la educación es muy baja. Con respecto al campo laboral, el sociólogo afirmó que hay muy pocos empleos y que los pocos que hay son muy mal remunerados, lo que ha contribuido significativamente en que el deseo de superación de los jóvenes haya mermado. 

“Las expectativas en la época democrática era estudiar, graduarse, conseguir un buen empleo, comprar casa, carro, viajar y formar una familia, con la llegada de la crisis todo ha cambiado, la expectativas de los jóvenes se han quebrado. El joven de ahora no considera que un trabajo le vaya a dar para comprar una casa o viajar”, dijo el profesor. 

La población venezolana que está entre los 15 y los 24 años son los más vulnerables, pues es en esa etapa donde se toman decisiones cruciales que determinarán el futuro de todo individuo y si no realizan las inversiones en capital humano o se hacen de manera inadecuada, las consecuencias se enfrentarán a las desventajas que implican enfrentarse a un mercado laboral competitivo.

Para Yorelis Acosta, psicólogo clínico y social y coordinadora del área sociopolítica del Cendes (UCV), los “ninis” son uno de los efectos perversos de la crisis. “Los jóvenes han dejado de asistir a las universidades por los altos costos de las matrículas en el caso de las privadas y las malas condiciones de las públicas, también prefieren dedicarse a otras actividades que no sea percibir un salario mínimo”, dijo.  

 

Venezuela sigue perdiendo el bono demográfico

Desde hace más de una década Venezuela atraviesa por un bono demográfico, un fenómeno que ocurre una sola vez en la historia de la nación. Se trata de un proceso de transición demográfica, donde la pirámide poblacional va mutando, se reducen la cantidad de menores de 15 años y el índice de natalidad, así como las personas de la tercera edad, mientras el grupo más productivo de la población y menos dependiente del Estado es el mayor. 

La educación es clave para sacarle provecho al bono demográfico, pues es la única manera de que los jóvenes sean en la adultez personas capacitadas y productivas, pero la Encuesta de Juventud elaborada por la UCAB (2013), casi 1 millón de jóvenes entre 15 y 19 años no asisten a la escuela formal y 50% de dejan de estudiar a los 17,4 años.

Cristian Reyes tiene 23 años. Vive en el estado Sucre y actualmente no estudia ni trabaja. Logró llegar al segundo semestre de Publicidad y Mercadeo, pero no pudo continuar la su carrera porque los costos de la universidad incrementaron considerablemente y a su mamá se le hacía imposible seguir pagando sus estudios. Cristian no tiene planes de irse del país, mientras pasan los días está considerando dedicarse a algún oficio que le genere más ingresos, como hacer un curso de panadería. 

El estudio de Anova afirmó que entre 2010 y 2016 la proporción de jóvenes entre 15 y 24 años que estaba fuera del sistema educativo se mantuvo relativamente estable alrededor de un promedio de 45,1% de la población. Sin embargo, luego de 2016, la tasa de jóvenes que reportó no estar estudiando comenzó a incrementarse desproporcionadamente hasta llegar a 54,7% en 2018, situación que perfectamente podría atribuirse a la crisis económica. 

Pero el mismo análisis demostró que no hubo un incremento en la proporción de jóvenes de esa edad que se estuvieran empleados o buscando trabajo, lo que se traduce en que a partir del año 2015 y hasta 2018 la proporción “nini” aumentó en un 48,5%. 

 

Más mujeres “nini”

Yulimar Quijada tiene 22 años, tres hijos y uno que viene en camino. Desde que Quijada salió del liceo sus planes de estudiar educación en la universidad se vieron rotos por la llegada de su primer hijo. Desde entonces, se dedica exclusivamente a la crianza y al cuidado sus hijos. 

Yulimar confiesa que la crisis los ha golpeado, pero que gracias al trabajo de su esposo, la ayuda de familiares y lo poco que el gobierno les da han podido sobrevivir. Asegura que con sus tres hijos de cuatro, tres y dos años, se le hace complicado salir a trabajar porque no tiene a quien encargarle el cuidado de los pequeños. Afirma que cuando salga de su cuarto embarazo buscará la manera de hacer algo que le permita obtener un ingreso. 

El caso de Yulimar está lejos de ser aislado. En otros hallazgos de Anova, se evidenció que en Venezuela la proporción de jóvenes mujeres “nini” en 2018 fue de 39,2%, muy por encima del promedio regional de 27%, según cifras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). 

El estudio de la consultora revela que la proporción de mujeres que no están insertas ni en el sistema educativo ni el mercado laboral supera en 80 % a la fracción de hombres (22,8 %) lo que indica que este fenómeno en Venezuela está altamente feminizado. 

Trino Márquez asegura que cuando una persona en edad productiva no se capacita y no se profesionaliza en un área traerá como consecuencia frustraciones porque las bases que debieron forjarse para asegurar un futuro están socavadas. “Si las generaciones jóvenes no están interesadas en construir y progresar, a futuro tendremos un país más empobrecido de lo que ya está”, aseguró el sociólogo. 

Venezolanos lideran lista de refugiados con permiso de trabajo en Brasil

LOS VENEZOLANOS ENCABEZARON en 2018 las estadísticas de refugiados que obtuvieron permiso para trabajar en Brasil, según datos presentados este miércoles por el Ministerio de Justicia.

El estudio señala que de los 36.384 permisos de trabajo formal expedidos por las autoridades brasileñas a refugiados o solicitantes de ese amparo durante el año pasado, 68,4 % fue para venezolanos que han llegado huyendo de la crisis política, social y económica que enfrenta su país.

“Solo en los primeros meses de 2019, el movimiento de venezolanos ha sido superior a todo 2018, lo cual indica que el mercado formal de trabajo los está absorbiendo e integrando”, dijo la presidenta del Consejo Nacional de Migración, María Hilda Marsiaj.

Aunque los venezolanos fueron los que más permisos de trabajo obtuvieron, aquellos que realmente consiguieron un empleo formal fueron 7.181, un número muy menor al de ciudadanos de Haití, que con 27.246 contratados encabezaron ese apartado.

En segundo lugar en la estadística relativa a 2018 aparecen los haitianos (19 %) y los cubanos (4,8), de acuerdo con el reporte, que fue presentado en una rueda de prensa por autoridades del Ministerio de Justicia.

El estudio refleja solamente los datos relativos a 2018, pero el número de venezolanos con trabajo formal en Brasil pudiera ser mayor ahora.

Cómo regañar a un millennial en el trabajo, por Reuben Morales

¿Ninguna técnica probada hasta ahora le funciona, verdad? ¿Si les corrige se ofenden? ¿Usted siempre es el equivocado? ¡Tranquilo! En el Centro de Investigaciones de la Universidad de la Vida, hemos desarrollado dos modelos para que usted sepa cómo regañar a un millennial en ambientes laborales. El primero de ellos es el Progresista y el otro, el Facista. Si desea meter en cintura a estos especímenes para mantener el negocio vivo, copie los siguientes patrones al pie de la letra y todo saldrá bien.

MODELO PROGRESISTA PARA REGAÑAR A UN MILLENNIAL EN EL TRABAJO:

Evite enviarle una nota de voz larga por whatsapp. Cuando superan la barrera del minuto, ya ellos olfatean que es un regaño. Tampoco hable con éste en la oficina. Mejor cítelo en un café que esté de moda y compre las bebidas primero. Luego diríjanse a una mesa que esté al lado de un enchufe. Así éste podrá conectar sus dispositivos electrónicos y evitar estresarse. Dicho esto, entonces comience a hablar en un tono muy sumiso y conciliador:

“Antes que nada quiero darte las gracias por haber sacado tiempo de tu apretada agenda para venir. Si quieres revisar el teléfono mientras te estoy hablando, dale tranquilo… o tranquila… o tranquile… como tú te sientas. Yo te respeto. Si acaso te incomoda que te hable, también podemos seguir sentados frente a frente, pero hablamos por WhatsApp. Como te sea cómodo, pues. Yo te acepto como eres. Sabes que me encanta tu trabajo. De tantas personas que he visto en redes, tú eres el más duro. Tu capacidad de pescar tendencias es admirable. Además que nunca te había dicho que gracias a los seguidores que tienes en Instagram, nuestras ventas aumentaron muchísimo.

“Sin embargo, a veces lamento que no vendamos más. Y eso no pasa porque estés haciendo mal tu trabajo, para nada. Tú sabes que ahorita estamos en Mercurio Retrógrado y eso es un fenómeno que incluso afectaba hasta al mismo Steve Jobs en su mejor momento. Pero hay un pequeño tema del que te quiero hablar… bueno, pequeñito… una bobadita, pues. ¡Ojo! No te lo vayas a tomar a mal. Es más, si quieres otra bebida, pedimos más. ¿O prefieres comer? Lo que tú digas. Aquí la estrella eres tú. Bueno, si no, seguimos…

“El asunto es que últimamente (y esto lo digo sin ánimos de ofenderte) no has entregado las cosas bajo los lineamientos que pedimos. ¡Ya va!… ¡ya va!… No digas nada todavía. No es lo que estás pensando. Es para decirte que los equivocados hemos sido nosotros, no tú. Y precisamente por eso es que me estoy reuniendo contigo.

“Es para preguntarte qué cambios sientes deberíamos hacer. Lo que tú digas, créeme lo aplicaremos en toda la organización para reestructurar nuestras 50 sucursales mundiales con sus 5.000 empleados. Queremos hacer las capacitaciones ya mismo. De hecho estaba pensando que nos recomendaras cuáles son los tutoriales de YouTube más idóneos para entrenarnos en el próximo cambio de cultura de la empresa.

“Aunque bueno, tú también lo evalúas. Si tú ves que todos estos cambios de fondo pueden llevarse meses y dinero, quizás sea más práctico que entonces tú hagas pequeños ajustes en tu trabajo. Como tú lo veas. Mi prioridad es que tú estés bien. No quiero que te sientas incómodo. Es más, de hecho pensé que ahora puedes trabajar desde casa, porque tienes razón. Necesitas descansar más. Seguro desde allá aumentarán las ventas, pues estarás en tu zona de confort”.

MODELO FACISTA PARA REGAÑAR A UN MILLENNIAL EN EL TRABAJO:

“¡Me cansé! ¡Te lo he dicho cuarenta veces y sigues cometiendo los mismos errores! ¡Si vuelve a pasar, te despido!”

Ahí le dejamos los dos modelos más probados para regañar a un millennial en el trabajo. La verdad, al final no importa si usted escoge uno o el otro. El resultado siempre será el mismo. Ninguno de los dos le funcionará, ellos saldrán ofendidos y usted seguirá siendo el equivocado.

@ReubenMoralesYa

Venezolanos indocumentados podrán trabajar legalmente en Colombia

LA MINISTRA DEL TRABAJO EN COLOMBIA, Alicia Arango, informó que los venezolanos indocumentados podrán trabajar en ese país de manera legal.

En este sentido, agregó que también podrán recibir prestaciones, por lo que pretenden ingresar a los venezolanos que quieran trabajar en el Registro Único de Trabajadores Extranjeros en Colombia (Rutec).

“Es un tema de solidaridad; cuando nosotros necesitamos de los venezolanos, ellos estuvieron allí”, dijo Arango en declaraciones a El Espectador.
La ministra colombiana explicó que a pesar de darle prioridad de empleo a los colombianos, la medida permitirá que los venezolanos puedan trabajar en áreas que se necesitan, como por ejemplo, la agricultura.
“Cada vez que la gente joven viene del campo hay menos recolectores de café y cosechas. Eso es un trabajo en el que ellos podrían ayudarnos”, dijo.
El presidente colombiano, Iván Duque, dijo recientemente que la política migratoria hacia los venezolanos es “de brazos abiertos” y que quiere hacer una “normalización migratoria seria” y “prestar asistencia humanitaria”, apunta que la situación representa “una presión fiscal para Colombia”.
OIT examina

EL DIRECTOR GENERAL DE LA ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT), Guy Ryder, dijo hoy que se examina la “grave” situación laboral en Venezuela a cuyo Gobierno se pidió su colaboración para realizar una visita y poder emitir un informe.

En una rueda de prensa en la capital panameña, Ryder señaló que “están esperando respuesta del Gobierno de Venezuela” para que pueda viajar a ese país una misión de la OIT y “emitir un informe en diciembre próximo”, luego de las quejas recibidas por el sector empresarial.

“La comisión para Venezuela es la doce, no es una cosa que pasa todos los días, la última fue hace diez años, se establece porque existen problemas graves, una preocupación sobre cumplir los convenios firmados y es resultado de una queja del sector patronal, es poco habitual”.

Ryder dijo que conocen de casos de intimidación o acoso, y el pedido de colaboración al Gobierno de Nicolás Maduro es para realizar una visita cuyo objetivo no es de condenar, castigar, sino buscar soluciones, abrir espacios de diálogo con miras al pleno respeto de los convenios ratificados.

Por otro lado, también dijo que preocupa la migración de millones de venezolanos porque “impacta la situación laboral” en los países de destino, y la pretensión es buscar que ello “no deteriore las condiciones laborales” de los nacionales de los países de acogida.

Dijo que ese movimiento migratorio coincide con las transformaciones en las formas de contratación en el mundo, y la idea es que este fenómeno no desconozca que el trabajo “no es una mercancía”, es una cuestión que va acompañada “con garantías sociales” por lo que “hay que ser muy prudentes”.

“Hemos hecho poco para reglamentar la movilidad de las personas, en Venezuela, el movimiento de millones va a generar un impacto que va a ser importante, la gente va a trabajar ilegalmente, informalmente con todas las consecuencias”, advirtió.

La OIT examinará la

EL DIRECTOR GENERAL DE LA ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT), Guy Ryder, dijo este lunes que se examina la “grave” situación laboral en Venezuela a cuyo Gobierno se pidió su colaboración para realizar una visita y poder emitir un informe.

En una rueda de prensa en la capital panameña, Ryder señaló que “están esperando respuesta del Gobierno de Venezuela” para que pueda viajar a ese país una misión de la OIT y “emitir un informe en diciembre próximo”, luego de las quejas recibidas por el sector empresarial.

“La comisión para Venezuela es la doce, no es una cosa que pasa todos los días, la ultima fue hace diez años, se establece porque existen problemas graves, una preocupación sobre cumplir los convenios firmados y es resultado de una queja del sector patronal, es poco habitual”, abundó.

Ryder dijo que conocen de casos de intimidación o acoso, y el pedido de colaboración al Gobierno de Nicolás Maduro es para realizar una visita “cuyo objetivo no es de condenar, castigar, sino buscar soluciones, abrir espacios de dialogo con miras al pleno respeto de los convenios ratificados.

“No es una cosa fácil, pero con buena voluntad, con el esfuerzo se logran resultados positivos”, añadió.

Por otro lado, también dijo que preocupa la migración de millones de venezolanos porque “impacta la situación laboral” en los países de destino, y la pretensión es buscar que ello “no deteriore las condiciones laborales” de los nacionales de los países de acogida.

Dijo que ese movimiento migratorio coincide con las transformaciones en las formas de contratación en el mundo, y la idea es que este fenómeno no desconozca que el trabajo “no es una mercancía”, es una cuestión que va acompañada “con garantías sociales” por lo que “hay que ser muy prudentes”.

“Lo que tenemos que hacer es asegurarnos que el trabajo va a ser conforme a las condiciones mínimas de trabajo decente, el que está en parcial o temporal, pierde mucho, no hay igualdad de salarios, ni acceso a protección social”, señaló.

“Hemos hecho poco para reglamentar la movilidad de las personas, en Venezuela, el movimiento de millones va a generar un impacto que va a ser importante, la gente va a trabajar ilegalmente, informalmente con todas las consecuencias”, advirtió.

Dijo que la referencia es el conflicto en Siria, donde se dio en sus vecinos “una subida dramática del trabajo infantil, tenemos que buscar formas de que los venezolanos tengan acceso a mercados del trabajo, pero que el impacto sea positivo en los países de destino”.

Reconoció que “hablar del movimiento migratorio en la actualidad es tóxico, hay un clima político adverso y está en el debate, pero la migración es positiva y necesaria en el mundo del trabajo, pero tenemos que manejarlo bien”.

Ryder se encuentra en Panamá en el marco de la 19 reunión americana de la OIT, en la que participan medio millar de representantes de gobierno, sindicatos y patronales de 34 países del continente que evaluarán el futuro del trabajo.

Nuevo visado ayudará a ubicar inmigrantes según necesidades laborales en Chile

 

Los profesionales que lleguen a Chile podrán solicitar desde el próximo 01 de agosto un nuevo visado, que les permitirá ser ubicados sectorial o geográficamente, según las necesidades laborales del país, confirmó este domingo Álvaro Bellolio, jefe del Departamento de Extranjería y Migración (DEM).

Se trata de un visado de oportunidades creado tras la realización de un diagnóstico laboral del país, por parte de los Ministerios del Trabajo y Economía, que se sumará a otros dos visados que buscarán la inserción de extranjeros en ámbitos educativos, dijo Bellolio al diario El Mercurio.

“Es el punto clave de lo que estamos pensando como política migratoria”, aseguró el funcionario.

Hasta ahora, los inmigrantes podían trabajar en Chile aunque hubiesen ingresado al país como turistas, accediendo a un visado temporal que se eliminó en abril.

Esa modalidad, explicó Bellolio, ocasionaba que se vendieran muchos documentos falsos, de los que fueron detectados unos 45.000 entre los años 2016 y 2017, de los que un 73% estaban en manos de haitianos.

Respecto de los nuevos visados, señaló que las variables que más influirán en la distribución de los inmigrantes son “a qué región quieren venir y cuál es su profesión, y oficio”.

“Vamos a mostrar todas las oportunidades, por área, en cada zona”, precisó, asegurando que en materia laboral, “hay necesidades súper concretas”, citando como ejemplos de lo que hace falta, “médicos especialistas en zonas extremas, gente que trabaje en agricultura, o en minería, técnicos que vean temas de salud de largo plazo del país”.

En materia educativa, el mismo 01 de agosto debutarán dos nuevos tipos de visa: “una de orientación internacional, para extranjeros con posgrados de universidades prestigiosas, y otra de orientación nacional, para los que quieran estudiar en Chile”.

En el proceso abierto en abril, para la regularización de inmigrantes realizado entre el 23 de abril y el 23 de julio se inscribieron 155.707 extranjeros, de los que 108.550 solicitaron visados para trabajar através de los canales ya existentes.

 

Salarios de hambre y penuria, por Ramón Hernández

 

A mi teléfono ya no llegan mensajes conminándome a presentarme en los centros de votación ni a nada. El último hace algunos meses me invitaba a registrarme en un censo de algún comité local de abastecimiento y producción, pero no lo hice y ahí se terminaron los mensajitos. Un viernes en la noche, cuando recordaba las bondades de la democracia, la libertad y del capitalismo, cuando uno podía ir al cine, cenar y tomarse unos tragos sin descoyuntar el presupuesto familiar ni estropear los planes vacacionales, me sorprendió un anuncio de que con la misión monedero contaba con 4,2 millones de bolívares para los gastos menudos, me imagino que el transporte, la empanada y el café cotidiano. No me alegré, apenas acusé el error.

Mis cuentas siguen escuálidas y mis deudas buchonas. La pensión y el bono de guerra no alcanzan para un cartón de huevos, que serían de gallina y no de pata, más baratos y nutritivos. Mi capacidad de endeudamiento está en cero y no creo que haciendo tortas, pastelitos andinos o almojábanas compensaría la falta de ingresos sustanciales, urgentes. Primero, no hay materia prima –harina, azúcar, aceite–; y después, algo sustancial, carezco de esos dones y saberes. En estos tiempos de celulares, videos y celestinas digitales tampoco se puede vivir de escribir cartas de amor para uso y beneficio de analfabetas funcionales como hacía Orlando Araujo en Trujillo, que cobraba una locha por carta y ganaba para el helado y el cine del domingo.

En las penurias del socialismo lo único barato es la fuerza de trabajo, todo lo contrario de lo que pregonaban Marx y Engels, pero que Lenin descuartizó cuando descubrió que al Estado le salía más barato tener esclavos que ciudadanos. No se asombre. Los derechos humanos nunca fueron preocupación de los marxistas, mucho menos de los comunistas, de ahí la facilidad con la que hablan de la eliminación de la burguesía y la prontitud con la que procedieron a pasar por las armas al zar Nicolás y a su familia, además del uso descarado del terrorismo: el fin justifica los medios.

Los venezolanos, siempre incrédulos y siempre confiados en su buena suerte, la inmensa fortuna petrolera es fruto del azar no del trabajo, también han descubierto que los ceros valen tanto a la izquierda como a la derecha, que el valor de un billete es inversamente proporcional a los ceros que tenga. Mientras más ceros tenga, menos compra. En las canciones de Alí Primera, que no ahogaba sus penas en miche ni en cocuy de procedencia desconocida sino en escocés, se quejaban de que los niños eran millonarios de lombrices, pero ahora están tan jodidos que ni lombrices tienen. Freddy Bernal se mudó bien temprano de la calle Stadium de Alta Vista, Catia, a su mansión en El Paraíso y tiene una fortificación en el municipio Independencia, donde no cría chivos ni conejos, fo, sino caballos árabes. Me lo dijo Tascón.

Persiste la idea de que la camarilla gobernante –esos que exhiben zapatos de 878 dólares, relojes de 18.000 y aviones privados, no hacen cola por el pan y tienen la asistencia médica garantizada– pretende que Venezuela sea como Cuba. Ilusiones. Su intención no va más allá del saqueo, repiten lo que hacen los cubanos aquí, expoliar. Cuando no quede nada, se van a otro sitio y nos dejan en cero, lo único que multiplican hasta el infinito y más allá.

En la teoría de Marx, los patronos se aprovechan de la plusvalía de los trabajadores y les hacen trampas en el cálculo del salario, siempre por debajo de sus necesidades y de lo que produce. Aquí se dijo que la ventaja del socialismo del siglo XXI era que calculaba con exactitud el valor de uso y el valor de cambio, y que los obreros cobrarían no solo de acuerdo con sus necesidades sino también de sus capacidades su producción. Falso. Las empresas expropiadas, como la torrefactora Fama de América, mantuvo su cálculo salarial capitalista y quien reclamó fue despedido y sometido al escarnio público. Ahora apuestan por que suba el dólar para tener más bolívares que repartir. Vendo caja clap, sin mayúsculas, sin capital y sin ceros, vacía está.

@ramonhernandezg