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Escasez de medicinas en Venezuela

La muerte detrás de una detención por supuesto tráfico de insumos
Isaura Pérez viajó desde Maracay hasta Barquisimeto para traer insumos médicos que requería su prima, Georgina Delgado, recluida en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Central Antonio María Pineda. Toda una familia se movilizó para proveer material médico que debía ser garantizado por el Estado venezolano. Pero Isaura fue detenida y acusada de “bachaquear” con material médico. Ella salió libre. Georgina murió. Esta es la historia.

 

@albertoyajure

ISAURA PÉREZ HABÍA PREVISTO TODO, menos su detención y la muerte repentina de su prima. El viernes 15 de julio se publicaron en Barquisimeto versiones de prensa que la señalaban como responsable de “bachaquear” insumos médicos. La información había sido difundida por la brigada hospitalaria de la Policía de Lara en el Hospital Central Antonio María Pineda. Isaura había sido detenida el día anterior por dos funcionarios vestidos de civil cuando intentaba entregar medicinas e insumos que requería su prima, Georgina Delgado, de 38 años, recluida en la Unidad de Terapia Intensiva de este centro médico.

Cuatro días después de la detención de Isaura, la vida de Georgina se extinguió en la UCI. En el acta de defunción, suscrita por un médico llamado Carlos Gregorio Cuicas, se declaran como causas de la muerte: insuficiencia respiratoria tipo II, diabetes tipo II complicada con cetoacidosis y deshidratación severa.

Delgado nació con una encefalopatía, que es la terminología científica para designar una disfunción cerebral, aunque su familia, oriunda de El Tocuyo, recurra a  términos más llanos para referirse a su discapacidad cognitiva y afirmen que era “especial”, “casi como una niña”.

Según la Policía, Isaura era trabajadora de un Centro Diagnóstico Integral (CDI). Además, en la información de la minuta del procedimiento enviada a los medios y repetida luego a los reporteros por el supervisor agregado Oscar Yépez Mendoza, jefe de la brigada hospitalaria, se le acusaba de haber robado material médico y “revenderlo” en las inmediaciones del Hospital Central.

La familia asegura que los hechos que transcurrieron entre la detención de Isaura Pérez y la incautación definitiva de los insumos precipitaron la muerte de Georgina. Esencialmente, porque no pudo recibir el tratamiento que requería porque los funcionarios no devolvieron los materiales y fármacos, ni presentaron evidencias en  contra de Isaura.

Médicos, enfermeras, personal administrativo y familiares intentaron mediar en el conflicto entre la familia y los funcionarios policiales, que ocurrió la mañana del jueves 7 de julio en el piso dos del Hospital Central. La Policía solo sospechaba que el material fuese robado y ni siquiera un fiscal del Ministerio Público pudo lograr que los insumos fuesen devueltos para que los médicos los administrasen a la paciente.

Entre la vida y la muerte

La noche antes de su detención, el miércoles 6 de julio, Isaura acordó con un vecino el traslado desde su casa en Mariara —límite entre los estados Aragua y Carabobo— hasta el terminal de pasajeros de Valencia, conocido como Big Low. De allí, salió cerca de las seis de la mañana con rumbo a Barquisimeto. Con 59 años, y de oficio costurera, viajaba en una misión casi de “vida o muerte”.

Arregló un bolso en el que colocó diez pares de guantes, 13 inyectadoras, dos macrogoteros, cuatro soluciones fisiológicas 0.9, cinco jelcos número 18, tres paquetes de gasas y dos paquetes de toallas clínicas. Los insumos eran para Georgina, aquejada en una cama con un coma diabético que ya había empeorado.

“Nosotras nos criamos juntas… pero yo vivo en Mariara desde 1988. Esos insumos los habíamos juntado en donaciones. Pedimos colaboración a gente que conozco. Compré también con mi dinero las soluciones a una muchacha embarazada que al final parió normal y me vendió eso. La policía se ensañó conmigo, dijeron que yo era una camarera en un CDI. Eso es falso, es criminal. No sé ni de dónde lo sacaron”, relata Isaura, acompañada de Génesis Delgado, una de las hermanas de Georgina, que también fue detenida.

El diagnóstico de Georgina no era alentador. Génesis relata que había sido internada dos veces por alteraciones en los niveles de glucosa en su sangre en 2012 y 2014. La familia de Georgina vive en El Tocuyo, donde ella había estado recluida apenas diez días antes, en el Hospital Egidio Montesinos. La escasez de insumos no permitió que le prestaran los cuidados que requería.

“Mi hermana estuvo diez días en el hospital de El Tocuyo, pero decidieron transferirla porque no había insumos para tratarla. Nos pedían de todo y nosotros no teníamos dinero.  Estábamos muy angustiados. Por eso llamamos y recurrimos a la familia y amigos, para que nos ayudaran”, explica Génesis, una morena de cuerpo menudo y 24 años.

Dos funcionarios vestidos de civil las detuvieron en una entrada del Hospital Central. Al revisar el bolso, se las llevaron detenidas y las acusaron de traficar con insumos médicos. Aunque ambas fueron metidas en un calabozo, solo Isaura fue acusada por los policías. Uno de ellos subió hasta el piso dos con Génesis para constatar con los médicos si ambas tenían una paciente recluida allí y si Georgina requería los sueros y medicinas que le traía Isaura.

Una carrera contra el tiempo

Isaura y Génesis permanecieron en un calabozo casi toda la mañana, según relataron al diario La Prensa de Lara. Una de ellas logró hacer una llamada a Ramón Pérez, hijo único de Isaura, quien es funcionario de la Policía en Carabobo, abogado y docente en la UNES. Ramón se trasladó a las 11:00 am desde Valencia y llegó a Barquisimeto cerca de las 3:00 pm.

“Yo acudí de inmediato. Dejé mi clase para ir hasta Barquisimeto. Llamé al fiscal que estaba de guardia. Hablé con José Mora de la Fiscalía 10 del Ministerio Público. Luego él habló con los funcionarios policiales. Todo el tiempo que mi mamá y Génesis estuvieron detenidas, mi prima Georgina quedó sola intubada”, relata Ramón.

El fiscal José Mora aseguró vía telefónica que no podía dar precisiones del caso, ni conversar con periodistas sobre su trabajo. Su nombre está en el testimonio de Isaura que fue presentado en una denuncia contra los funcionarios ante la Fiscalía de Derechos Fundamentales. Pero Mora solo se permite admitir que él estuvo de guardia cuando se practicaron las detenciones de Isaura y Génesis. Y dice: “Es posible que me hayan notificado del caso”.

Ramón cree que los funcionarios pensaron más en la estadística y en el procedimiento, que en la vida de la paciente. Isaura concuerda cuando afirma: “Quizá el policía ese quería ascender con nosotras”.

Pero el jefe de la brigada hospitalaria, Oscar Yépez Mendoza, mantiene la versión de que ambas eran “bachaqueras” y además las acusa de intentar sobornarlo ofreciéndole dinero para liberarlas. Dice que no puede mostrar los insumos porque están “custodiados” y afirma que solo serán devueltos si el Ministerio Público envía un oficio con la orden.

La Policía de Lara reveló el 4 de julio que doce personas habían sido detenidas entre mayo y junio por supuesto tráfico y reventa de material médico. Esta es una estadística que sí está a la mano de organismos del Estado, en contraposición con el registro inexistente de la muerte de pacientes por falta de insumos médicos. Las familias deben procurar material que por mandato constitucional debe garantizar el Estado venezolano. Los médicos se reúnen en asambleas semanales, protestan para exigir eficiencia en la dotación y equipamiento de hospitales, y en la Asamblea Nacional se exige al gobierno que declare una emergencia humanitaria mientras los pacientes se deterioran y mueren.

Y llegó la muerte

La cetoacidosis es una condición aguda que con frecuencia padecen los diabéticos. Aparece cuando los niveles de glucosa en la sangre de los pacientes se elevan y no se les administra insulina. El déficit de insulina dificulta la incorporación de glucosa en la sangre para la obtención de energía y el organismo comienza a sintetizar grasa transformándola en ácido.

Lourdes Guerrero, médico endocrinóloga y especialista en diabetes, apunta que la cetoacidosis evidencia el empeoramiento de un cuadro diabético por falta de tratamiento. “La falta de insulina, hidratación y cuidados coloca al paciente en una situación crítica que puede causar la muerte”, indica Guerrero, miembro de la Sociedad Venezolana de Endocrinología y Metabolismo.

Las infecciones se inscriben entre los factores detonantes de la cetoacidosis. Y eso explica el que a Georgina se le hubiese recetado Clinfol, un antibiótico antimicótico para tratar una infección en sus vías urinarias. Aunque Guerrero no conoció a la paciente, explica también que es vital la administración de solución de cloruro de sodio (NaCl) al 0,9% para contrarrestar ambos cuadros: la acumulación de ácido y la deshidratación.

“Había que controlar con urgencia el pH en la sangre de la paciente para llevarlo a niveles normales. Como estaba en un coma diabético, lo indicado era hidratarla con grandes cantidades de solución fisiológica por vía parenteral (intravenosa)”, explica Guerrero. De no hacerse, precisa, puede ocurrir daño renal, cardíaco y hasta la muerte.

La alta concentración de moléculas ácidas —llamadas cuerpos cetónicos— se convierte en tóxicos. Guerrero detalla que lo que ocurre en la sangre es casi compatible con un envenenamiento, dando paso a tres posibles complicaciones que son letales: acumulación de líquido en el cerebro (edema cerebral), un ataque al corazón o insuficiencia renal.

Georgina no tuvo alternativas. La familia Delgado relata que tras la confiscación de los insumos, permaneció casi cuatro días sin administración de solución fisiológica. “Estuvo todo el miércoles, jueves, viernes y sábado sin suero y el domingo se murió”, relata Génesis.

“Ella necesitaba todo eso”

Un informe médico suscrito y firmado por la doctora María Elena Quiroz, jefa del Servicio de Terapia Intensiva, precisa que Georgina Delgado, de 38 años, se encontraba hospitalizada en la UCI de adultos desde el 4 de julio. También da fe del diagnóstico y de las necesidades de insumos para su tratamiento, en el que se enlistan: guantes (ocho unidades por día); sondas de aspiración (cuatro unidades por día); solución al 0.9% (diez unidades por día); dos macrogoteros por día; tres tipos de inyectadoras (15 por día);

También se le pidió a la familia Clinfol —un antimicótico para tratar infecciones—; un broncodilatador para ayudarla a respirar; ocho unidades de gasas al día; cintas para mediciones de niveles de glicemia; tres frascos de bicarbonato de sodio por día y un catéter venoso central.

Dos residentes del servicio atestiguan que los insumos “decomisados” a Isaura eran requeridos por su prima Georgina. Los médicos no acceden a dar sus nombres, pero resumen: “Todo lo que ella necesitaba lo traía la señora”. Los residentes advierten que no pueden concluir que la falta de los insumos jugó a favor de la muerte de la paciente, pero en todo caso apuntan: “Si lees el acta de defunción, allí se dice que murió también por deshidratación”.

La doctora Quiroz afirma que los funcionaron acudieron dos veces hasta el piso dos para comprobar si la paciente estaba ingresada. “Y así se lo hicimos saber”, apunta en conversación vía telefónica. Precisa que el Hospital no contaba con esos insumos, y revela que algunos de los materiales estaban identificados como material exclusivo del Estado, fabricados para el Ministerio de Salud. Familiares de otros pacientes en esa área también se molestaron por la actitud de los funcionarios.

“Los funcionarios decían que estaban dentro de la norma, porque la señora no tenía comprobantes de que el material era donado”, explica Quiroz. Al preguntársele qué sustancias controladas estaban en posesión de Isaura, responde: “Ninguna. Básicamente eran las soluciones y los bajantes. Lo otro era un antibiótico, que se consigue en farmacias”.

Quiroz también da cuenta de que Georgina llegó en una condición delicada. Y explica que el aporte de soluciones isotónicas y el bicarbonato de sodio eran fundamentales para sacarla de su estado. Afirma que Georgina requería grandes cantidades, de hasta 24 unidades de suero por día. Coincide también en que debía prevalecer la urgencia de la condición humanitaria de la paciente.

Aunque ambas fueron liberadas, Isaura y Georgina sienten que se les hizo un daño irreparable. Consideran que se les detuvo injustamente y sin pruebas el jueves 7 de julio. Luego —el domingo 10— murió Georgina tras permanecer cuatro días sin tratamiento. Y casi una semana después, el viernes 15, cuando la familia aún estaba en duelo, se sorprendieron al ver sus nombres en los medios impresos acusadas como “bachaqueras” de insumos médicos. Ambas han acudido también a Asuntos Internos de la Policía de Lara, donde colocaron otra denuncia contra los funcionarios.

A Georgina la enterraron el lunes 11 de julio a las 10:00 am en el cementerio de El Tocuyo. “La familia está derrumbada”, cuenta Petra Delgado, otra hermana de Georgina.

Mientras, Isaura dice que se siente indignada: “Estamos muy dolidos. Queremos que se diga la verdad. Que se limpie nuestro nombre y que lo que hicieron con nosotras no lo hagan con más nadie”.

 

 

Gobierno firmó acuerdos con laboratorio indio cuestionado por adulteración de medicamentos
El Gobierno firmó dos acuerdos para la producción nacional de fármacos con Laboratorios Dr. Reddy´s, de origen indio, el cual es investigado por la Food and Drug Administration (FDA) por malas prácticas que causaron la adulteración de sus medicamentos
Paralelamente, los ministerios de Comercio y Finanzas de India le propusieron al gobierno venezolano un intercambio de “petróleo por medicinas” que  posibilite la repatriación de ganancias a los laboratorios, que en el caso de Dr. Reddy´s, sumaron $136 millones en 2015

 

@GitiW

EL SEGUNDO MOTOR PRODUCTIVO -el farmacéutico-, el Gobierno quiere ponerlo a funcionar como sea. Para encenderlo ha firmado dos alianzas estratégicas para la producción de medicamentos genéricos en el país con Laboratorios Dr. Reddy´s, una empresa de fármacos india que tiene más de 15 años operando en Venezuela, que desde noviembre de 2015 ha sido señalada por la FDA por  un cúmulo de malas prácticas en el proceso de control de calidad. que produjo la adulteración de los ingredientes farmacéuticos activos de tres de sus plantas.

Pero ese detalle fue omitido por el vicepresidente ejecutivo,  Aristóbulo Istúriz, cuando el 18 de febrero de este año, durante el acto realizado en el palacio de Miraflores, presentó formalmente al laboratorio que sería responsable de reactivar la producción nacional de medicamentos: “Dr. Reddy´s es una empresa de la India, muy prestigiosa mundialmente”, dijo Istúriz en el evento al que asistieron las cámaras farmacéuticas del país.

En la firma del segundo convenio estratégico no solo estuvo presente el gerente general de Laboratorios Dr. Reddy´s Venezuela, Jayadeep Shukla, sino también el embajador de la India, Rahul Shrivastava.  “Ayúdennos en esta situación de emergencia”, les pidió a ambos el presidente Nicolás Maduro.

La FDA -Agencia de Alimentos y Medicamentos estadounidense encargada de regular y certificar todo lo relacionado con el ámbito sanitario-, tiene bajo su jurisdicción la inspección de fabricantes y procesadores de productos regulados, a fin de verificar que cumplan con el reglamento pertinente. Este organismo inspecciona rutinariamente las plantas de laboratorios extranjeros que exportan a los Estados Unidos. Fue justamente durante un ciclo de tres inspecciones a las plantas de Dr. Reddy´s en India, llevadas a cabo entre 2014 y 2015, que la FDA identificó violaciones que llevaron al organismo a “cuestionar la efectividad del actual control de calidad de la empresa”, tras lo cual emitió la carta pública de alerta.

Carta de FDA a Dr. Reddy´s

Dr. Reddy’s. el segundo laboratorio de genérico más grande de India, está al tanto de las conclusiones de la investigación que condujo el organismo norteamericano desde el 5 de noviembre de 2015.  En la notificación, la FDA enumera y describe “violaciones significativas y recurrentes al Manual de Buenas Prácticas Farmacéuticas”, detectadas durante el proceso de manufactura de los API y también en el proceso de control de calidad de los productos terminados.

“Los métodos usados en los laboratorios y los mecanismos de control de calidad utilizados para la manufactura, procesamiento, empaquetado y almacenamiento, no están en conformidad con el Manual de Buenas Prácticas Farmacéuticas”, explica la FDA.

El laboratorio ha publicado en la sección “medios” de su página Web, varios comunicados en respuesta a la investigación de la FDA. La nota de prensa del 6 de noviembre de 2015 declara: “Nosotros tomamos seriamente las normas de control de calidad y manifestamos nuestro compromiso y total apego a las normas del Manual de Buenas Prácticas Farmacéuticas en todas nuestras plantas. Vamos a responder de manera cabal a las observaciones dentro del plazo estipulado de 15 días. Seguiremos colaborando activamente con la agencia (FDA) para resolver estos temas”.

Luego de la divulgación de la carta de alerta, las repercusiones económicas para Dr. Reddy´s no se hicieron esperar. La cotización de sus acciones llegó a su punto más bajo a finales de enero de este año, principalmente debido a las sanciones que podría enfrentar el laboratorio, tales como la reducción del número de los ingredientes farmacéuticos activos que procesa y de los productos terminados que manufactura; así como la prohibición de exportación hacia los Estados Unidos.

La versión actualizada en 2004 del Manual de Buenas Prácticas Farmacéuticas de la FDA, hace hincapié en la necesidad de mantener los estándares de manufactura de la industria, y advierte sobre algunas posibles consecuencias para los consumidores. “Un apego deficiente a las buenas prácticas de manufactura en los laboratorios, trae consigo riesgos que amenazan la vida de los pacientes”.

¿Es posible burlar el control sanitario nacional?

Dr. Reddy´s tiene presencia en Venezuela desde hace 15 años y los 20 productos que actualmente comercializa cuentan con el debido registro sanitario; no obstante, fuentes del sector farmacéutico que solicitan el resguardo de su identidad, explican que hay dos consideraciones importantes con relación a la obtención del registro sanitario en Venezuela.

La primera, que si bien el Instituto Nacional de Higiene sostiene que ellos realizan todos los análisis de bioequivalencias antes de otorgar el registro, fuentes aseguran que la falta de recursos los limitaría a realizar solamente una revisión de la documentación que presentan los laboratorios. Cuando se les consultó directamente sobre este tema, representantes del Instituto negaron rotundamente esta posibilidad.

La segunda consideración en torno a la rigurosidad del control sanitario nacional tiene que ver con las compras directas que realiza el Estado a proveedores internacionales bajo la figura de productos de servicio, que es una categoría que únicamente está prevista para la compra de productos para enfermedades de baja incidencia, según se explica en la página Web del Instituto de Higiene.

“Con esa figura legal, y bajo el supuesto de resolver situaciones de emergencia, el Estado ha llegado a asumir directamente hasta 80% de las compras de medicamentos a proveedores extranjeros -principalmente de Cuba e India-; estos medicamentos se distribuyen a través del Sistema Público Nacional de Salud y muchas veces obtienen los permisos por medio de presiones políticas y administrativas. Para un producto importado por el Estado exigen muy pocos o ningún requisito”, describe una fuente del sector farmacéutico.

¿A qué riesgos se exponen quienes consumen medicamentos que no cumplen con estándares internacionales? De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el uso de medicamentos cuya producción no se rige por los estándares del Manual de Buenas Prácticas Farmacéuticas: “No solo implica un peligro para la salud, sino también una pérdida de dinero para los gobiernos y consumidores (…). Un medicamento de mala calidad puede contener sustancias tóxicas que se han añadido de manera inadvertida; y puede contener poco o nada del ingrediente farmacéutico activo para lograr el efecto terapéutico deseado”.

Venezuela: un mercado estratégico al que hay que “acercarse con cautela”

Los números demuestran que la relación comercial con Venezuela ha sido estratégica para el crecimiento del laboratorio: 7% de las ganancias totales del portafolio global de genéricos de la empresa provienen de Venezuela, según consta en su declaración fiscal al cierre de 2015; además, el país está catalogado como uno de sus principales mercados emergentes.

El documento reseña que Dr. Reddy´s ocupa la posición 18 en ventas en el país, y que los cuatro productos con mayor demanda son: Zovanta, Omez, Ciprolet y Plagril; los cuales representaron 64% de las ventas. Zovanta y Omez -pantoprazol y omeprazol-, se recetan para úlceras gástricas; Ciprolet -ciprofloxacina-, se emplea para tratar infecciones bacterianas; y Plagril se receta para tratar el síndrome coronario agudo.

Ganancias Globales

 

 

De acuerdo con información oficial de la empresa, al cierre del año fiscal 2015 Dr. Reddy´s Venezuela reportó ganancias por $136 millones; 53% más que en 2014, cuando registró beneficios por $48 millones; que se suman a los $35 millones de 2013; a los $26 millones de 2012; y a otros $26 millones de 2011.

Crecimiento en Venezuela

La declaración fiscal confirma que la empresa, hasta marzo de 2015, había recibido la aprobación de divisas por parte del Cencoex a la tasa preferencial de 6,30 Bs por dólar. Sin embargo, el documento revela que, “muy probablemente”, el Estado venezolano le pagará los compromisos pendientes con base en la extinta tasa Simadi, lo que representaría una pérdida financiera para Dr. Reddy´s por el orden de los $12 millones.

Pese a lo adverso del contexto económico nacional, la proyección del laboratorio es que, aunque haya que “acercarse con cautela” debido a la “agitación económica”, esta crisis es “una oportunidad para mantener presencia en el mercado y fortalecer las bases para el futuro”, según reza en el documento que el laboratorio presentó en febrero de este año a potenciales inversionistas.

Las bases de ese próspero futuro descansan sobre dos pilares: los convenios con el Gobierno para arrancar el motor farmacéutico; y la puesta en práctica de una propuesta de acuerdo bilateral entre India y Venezuela para el intercambio de “petróleo por medicinas”.

Los dos convenios con el Estado se firmaron en diciembre de 2015 y febrero de 2016. El primero se describe como una “alianza estratégica para la producción nacional de fármacos de primera necesidad e inversiones en maquinaria y equipos para el aumento de capacidad y diversificación de producción de las líneas instaladas del Servicio Autónomo de Elaboraciones Farmacéuticas (Sefar)”, reflejado en la Memoria y Cuenta 2015 del Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS).

Del segundo, firmado durante la cadena nacional del 18 de febrero de este año, no han trascendido mayores detalles, salvo que se realizará de manera conjunta con la Empresa Socialista para la Producción de Medicamentos Biológicos (Espromed Bio, C.A.), creada en junio de 2014 y adscrita al MPPS.

En teoría, el segundo acuerdo implica la producción de medicamentos en el país, lo cual será un reto para ambas empresas ya que hasta la fecha, Dr. Reddy´s ha importado todos los productos que comercializa en Venezuela; y según la Memoria y Cuenta 2015 del MPPS, Espromed Bio, C.A. se dedicó en 2015 al “envasado y etiquetado” de 21.718.906 dosis de productos biológicos y medicamentos esenciales, los cuales fueron adquiridos en Cuba a través del Convenio Integral de Cooperación entre ambos países.

De acuerdo con el documento del MPPS, Espromed Bio, C.A. tiene previsto realizar en 2016 el proyecto: “Impulso de la producción, comercialización y desarrollo de medicamentos y productos biológicos para el fortalecimiento y consolidación de la Soberanía Farmacéutica Nacional y el bienestar del pueblo venezolano”, para el cual cuenta con una asignación presupuestaria de Bs. 532.467.642,00.

De importadores a productores nacionales

“Ellos hasta ahorita están apoyándonos surtiendo medicamentos, pero el compromiso central es producir”, dijo el vicepresidente en el acto de arranque del motor farmacéutico, en alusión al segundo convenio firmado con Dr. Reddy´s.

Las voces que piden dar prioridad a la producción nacional frente a las importaciones se dejaron escuchar durante el acto del 18 de febrero: “Es un pecado importar un medicamento que se puede fabricar en el país”, aseveró Jorge Rivas, presidente de la Cámara Nacional de Medicamentos Genéricos y Afines.

“Reafirmamos nuestra satisfacción con la puesta en marcha de este motor; la industria instalada en el país puede llegar a abastecer hasta 70% de la demanda; las tres Cámaras tienen suficientes plantas como para satisfacer hasta 400 millones de unidades. En promedio, por estuche importado pagamos 5 o 6 dólares, pero producirlas cuesta 2 o 3 dólares; ahí se le va al Estado el presupuesto de divisas que no tenemos. Hay que producir en el país porque es más barato que importar, salvo por los medicamentos que no se puedan producir, esos sí habrá que importarlos”, argumentó Rivas, quien además se desempeña como vicepresidente del Grupo de Empresas Leti (Genven, Leti y Biocontrol).

En dicho acto, la ministra del Poder Popular para la Salud, Luisana Melo, hizo justamente esa pregunta durante su intervención: “¿Cuáles son los medicamentos que se necesitan realmente? Hay un grupo de medicamentos que no estamos en capacidad de producir y que debemos importar”, dijo.

Fuentes del sector farmacéutico confirman que 18 de los 20 medicamentos que ha venido importando Laboratorios Dr. Reddy´s, y para los cuales el Cencoex aprobó las correspondientes divisas, se pudieron haber manufacturado en Venezuela con la capacidad instalada existente, lo que hubiese generando empleos al sector y abaratado los costos para el Estado.

En efecto, el propio Rivas explicó en una entrevista concedida a El Mundo Economía y Negocios, que “mientras las multinacionales requieren entre 2.500 y 3.000 millones de dólares cada año para importar, las empresas nacionales no demandan más de $1.000 (…)”; acotó que en el país se produce 60% de los medicamentos que se consumen, un total de 730 millones de unidades; mientras que el restante 40% es importado.

A falta de dólares: ¿petróleo por exportaciones farmacéuticas?

Con la merma de los ingresos petroleros luce poco probable que, en el corto plazo, el Estado logre honrar sus compromisos con los proveedores de materia prima del sector farmacéutico. La deuda que sobrepasa los $6 mil 500 millones, según la Cámara de la Industria Farmacéutica (Cifar), es el principal obstáculo para que los laboratorios nacionales e internacionales que producen en el país reactiven plenamente su capacidad operativa.

A juzgar por una frase de Maduro dicha en el acto del 18 de febrero, es evidente que Laboratorios Dr. Reddy´s no escapa de la presión por llegar a un compromiso con el Gobierno que le garantice el retorno de su inversión: “Resolvamos los temas financieros, que siempre hay que resolverlos”, le dijo el presidente al representante de la empresa india.

Esa voluntad para “resolver” el tema financiero podría darse través de un acuerdo bilateral entre India y Venezuela, según se propone en un documento con fecha de 7 de septiembre de 2015, emanado de la Cámara India para la Promoción de la Exportación Farmacéutica (Pharmexcil), ente adscrito al Ministerio de Comercio de ese país.

El documento evidencia que varias empresas agrupadas bajo dicho gremio, entre ellas, Dr. Reddy´s, Glenmark, Sun Pharmaceutical y Claris Life Sciences, las cuales han tenido dificultad para repatriar capitales debido al control cambiario, le han solicitado al Ministerio de Comercio e Industria que gestione ante el Gobierno venezolano, la implementación de un acuerdo bilateral que permita realizar los pagos por concepto de exportaciones de medicamentos, a través de las respectivas empresas petroleras.

Pharmexcil

Cabe destacar que en 2012, Petróleos de Venezuela y la empresa india Reliance Industries, firmaron varios acuerdos para desarrollar actividades de exploración y producción de crudo en los bloques Boyacá 4 y Ayacucho de la Faja Petrolífera del Orinoco; también para la producción de gas mediante el proyecto Mariscal Sucre. Adicionalmente, se conformó una empresa mixta para el área de refinación, a fin de desarrollar proyectos como el de Cabruta (Guárico) y Santa Inés (Barinas).

La implementación de este mecanismo ofrecería ventajas no solo a las empresas farmacéuticas indias que exportan hacia Venezuela, las cuales tendrían una vía para repatriar sus capitales, sino también representaría un alivio para un Gobierno que carece de liquidez en divisas para paliar la situación de emergencia en el sector salud, tal y como lo reconoció el propio Maduro aquel 18 de febrero. Queda por dilucidar qué ganan los venezolanos cuando su Gobierno firma un convenio con un laboratorio que está bajo la lupa de la FDA.

Runrun.es solicitó personalmente y por escrito, tanto a Dr. Reddy´s Venezuela como a Pharmexcil, confirmación de la entrada de vigor del mecanismo “petróleo por exportaciones farmacéuticas”; también solicitó información sobre la investigación que conduce la FDA. Al momento del cierre de este reportaje no se había recibido respuesta de ninguna de las partes.

Embajadores de la Unión Europea: Venezuela no puede hacer frente al virus del Zika

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Los embajadores de las países de la Unión Europea en Caracas, entre ellos el español, han suscrito un informe en el que afirman que Venezuela vive una situación «crítica» en su sector sanitario y no se encuentra preparada para hacer frente a una epidemia del virus Zika a gran escala.

El informe, que comienza señalando que Venezuela camina hacia la crisis más profunda política, económica, social y de seguridad de su reciente historia, se detiene en analizar la situación sanitaria y pone de relieve la «seria escasez de medicinas y de suministros médicos», así como el deterioro de las infraestructuras.

En concreto, alude a la falta de medicinas básicas en numerosas farmacias y señala que ello está favoreciendo la importación de medicinas falsificadas o caducadas, lo que representa un peligro añadido para la salud.

En ese contexto, el informe, elaborado tras reuniones con expertos de las organizaciones no gubernamentales Codevida, Acción Solidaria y Provea, se detiene en el peligro de extensión del virus Zika en Venezuela, que preocupa de manera especial –dice– a países vecinos, como Brasil o Colombia.

Los embajadores aseguran que Venezuela no está preparada en absoluto para combatir una epidemia del Zika a gran escala.

Dificultades de detección

Añaden los diplomáticos que, en el contexto actual, es difícil hacer estimaciones claras sobre el número de afectado por el virus que hay en el país y dice que, aunque las autoridades sanitarias admiten 4.000 casos reconocidos por el laboratorio nacional responsable de la detección, hay que tener en cuenta que debido a la escasez de reactivos, la capacidad de trabajo del centro es muy limitada. Los epidemiólogos y las ONG calculan que podría haber unos 400.00 casos de Zika en Venezuela.

Indica el documento más adelante que, si bien la Asamblea Nacional venezolana, controlada por los partidos de la oposición ha declarado la situación de «crisis de salud humanitaria», el Gobierno de Nicolás Maduro, permanece en un «estado de no reconocimiento» de esa crisis y asegura que todo va bien el sector de la salud. Los embajadores creen que admitir lo contrario, sería aceptar que la revolución bolivariana está fallando.

El pasado día 18, en uno de sus discurso, Maduro se refirió al Zika y dijo que, en 72 horas, se habían importando medicinas contra el virus «para todos», algo que ha sido puesto en cuestión por los opositores, que consideran que eso no es cierto para los 400.000 casos que se estima existen, sino, a lo sumo, para los reconocidos oficialmente por el Gobierno. Recientemente, la ministra de Salud llegó a admitir 4.700 y el propio Maduro dijo que había «5.221 casos sospechosos, de los cuales 68 personas han tenido complicaciones y están en cuidados intensivos».

Al no admitir la existencia de una epidemia, las autoridades bolivarianas no han desplegado campañas de prevención o información sobre la enfermedad y, aunque llevan a cabo algunas fumigaciones para eliminar al mosquito vector del Zika y otras enfermedas, son pocas y erráticas.

Acusaciones de propaganda

Por el contrario, como hace con frecuencia, el Gobierno de Maduro insiste en que las denuncias sobre la existencia de epidemias y crisis sanitaria son parte de la guerra no convencional de la propaganda contrarrevolucionaria interna e internacional.

El informe de los embajadores europeos pone de relieve que algunos elementos hacen más difícil combatir la crítica situación de la sanidad en Venezuela. Entre ellos, cita la fragmentación del sistema público de salud, sin una autoridad central a nivel nacional, lo que dificulta también la distribución de medicinas.

Destaca además el hecho de que al menos 6.700 médicos de diferentes especialidades (el 20 por ciento de los del sistema público de salud), hayan abandonado el país, al tiempo que hay un déficit de enfermeros del 60 por ciento.

A la vista de estas carencias, el informe propone que se considere laposibilidad de facilitar ayuda a Venezuela, entre otras cosas, con el envío y distribución dentro del país de material sanitario y de medicinas.