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Rafael Ramírez sobre la escasez de gasolina: “¡Es culpa tuya, Maduro!”
El zar petrolero de Hugo Chávez lamenta que en 2014 se desestimara su idea de vender Citgo. “Recibimos ofertas por 15 mil millones de dólares y ahora Cristalex la va a rematar por 1400 millones”

@pppenaloza

 

Rafael Ramírez no se anda por las ramas. “El problema de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) está en Miraflores. Cometimos un gran error al llevar a Nicolás Maduro a la Presidencia de la República”, admite el hombre a quien el difunto comandante Hugo Chávez confió casi durante toda su gestión el Ministerio del Petróleo y la jefatura de Pdvsa.

Sobre la escasez de gasolina y la parálisis del sistema de refinación nacional, advierte: “no es un problema de ajustar un tornillo”. El antiguo zar petrolero señala entre las causas de la debacle la falta de mantenimiento y la desviación de recursos, al tiempo que no se anota entre quienes celebran como un triunfo la llegada de los tanqueros iraníes.

“Van a traer unos barcos que servirán para aliviar la situación de sus vehículos y privatizarán el sector. Impondrán un precio internacional, como si la gente ganara 1.200 euros al mes. Esto es absolutamente injusto, destruyeron la industria, es un retroceso tremendo, retrocedimos al año 1943”, denuncia Ramírez, quien asegura que en 2014 presentó las propuestas para evitar el colapso de la economía venezolana y la pérdida de Citgo, pero Maduro las desoyó. Y de aquellos polvos, estos lodos.

 

-¿Por qué Venezuela ahora depende de Irán para tener gasolina?

-Vengo advirtiendo desde 2014, en ese tiempo como vicepresidente de Economía: cuidado con la economía, cuidado con mantener medidas que ya no sirven como el control cambiario, cuidado con el petróleo que viene cayendo. ¿Por qué no hicieron caso? Cuando dices que el petróleo va mal, la gente no lo siente directamente porque el petróleo es un negocio internacional. ¿Cuándo lo comienzas a sentir? Cuando no tienes ingresos.

Maduro dice que es la guerra económica y con eso se ha bandeado, pero ya no hay manera de ocultar la verdad cuando no tienes gasolina ni tienes gas. La gasolina y el gas es el último coletazo de lo que está pasando en Pdvsa. En mi periodo al frente de Pdvsa nunca faltó la gasolina. Nosotros tuvimos gasolina todo el tiempo y eso que la demanda interna era de 660 mil barriles, no esta demanda de ahora que no llega a 80 mil barriles. Satisfacíamos la demanda interna y exportábamos, producíamos 1 millón 72 mil barriles de combustible. 

La falta de gasolina es la evidencia más palpable para la gente de que este señor (Maduro) acabó con Pdvsa. Ahora, a Pdvsa no hay que venderla, el petróleo está allí, lo que hay que tener es un poquito de sentido común, patriotismo y amor por este país, pero el petróleo está allí. En este momento la refinería de El Palito está en cero, la de Puerto La Cruz está en cero y el Complejo Refinador Paraguaná apenas está produciendo 26 mil barriles de gasolina, una planta que en 2014 producía 970 mil barriles. Maduro no puede ocultar su fracaso. Igual pasa con el gas, el criogénico de Jose no está funcionando. ¿Van a seguir echándole la culpa a Ramírez? ¡Es culpa tuya, Maduro, es culpa de Maduro, es culpa de sus equipos incapaces! Hay dos señores que casi nunca se mencionan, Carlos Erick Malpica Flores (sobrino de Cilia Flores) y Simón Zerpa, quienes entraron a la Vicepresidencia de Finanzas de Pdvsa en diciembre de 2014. A partir de entonces no rinden cuentas a nadie y Maduro maneja directamente los recursos, a Pdvsa no llegan los recursos.

-¿Exactamente en cuánto dejó la producción de gasolina al salir de Pdvsa?

-Salí de Pdvsa en agosto de 2014. Ese año la producción fue de 1 millón 72 mil barriles día de combustible. Pero mi último año de gestión fue 2013 y en ese año mi producción de combustible -cifra auditada por KPMG- estuvo en 1 millón 127 mil barriles día de combustible. Allí hay gasolina, fuel oil, diesel, todo. La demanda interna en ese año era de 633 mil barriles, así que nosotros logramos satisfacer la demanda interna pero además exportábamos 460 mil barriles. En el periodo del 2015 al 2020 la cantidad de combustibles producidos cayó de 1 millón 72 mil barriles día a 135 mil barriles día.

-A la par de la escasez de combustible y la llegada de los tanqueros iraníes, surge la noticia del juicio que pone en peligro la propiedad de Citgo. ¿Esta situación extrema no pudo haberse evitado?

-Siempre fui partidario con el presidente Chávez de salir del circuito refinador de Citgo. No solamente porque estoy en contra de lo que allí se hizo, que fue sacar del control del Estado activos de la República, de Pdvsa, sino porque además cuando se hace la apertura petrolera Citgo se convierte en un rehén. Si sufren algún percance la Exxon Mobil, ConocoPhillips o Cristalex, siempre estará sujeto nuestro complejo refinador a acciones judiciales en el exterior. Es decir, tú lo sacas de tu jurisdicción legal. 

Pero, además, desde el punto de vista comercial esa es una mala estrategia. Decían que Citgo se adquiere para colocar nuestro crudo que es pesado, pero igual es México, Canadá y Arabia Saudita y ninguno de esos países adquiere 12 refinerías para colocar su crudo. Eso es como si compraras los supermercados para vender tus productos. La estrategia básicamente era sacar del control del Estado esos activos. En base a esa estrategia se dieron descuentos masivos hasta 1999, que en el informe del comisario están reportados por el orden de 40%. Perdíamos por todos lados, se subsidiaba el suministro de combustible en Estados Unidos y se sacaron del país más de 17 mil millones de dólares en el periodo de mayor crisis a partir de los años 80, específicamente en el 86 cuando comenzó la política de internacionalización. 

Siempre tuvimos la oposición de la Cancillería y de sectores de Pdvsa, sobre todo de la Vicepresidencia de Refinación donde estaba Asdrúbal Chávez -hoy presidente de Pdvsa- porque querían tener Citgo, los gerentes quería tener su green card, querían vivir allá, el sueño americano… Tras la muerte de Chávez, como vicepresidente económico y presidente de Pdvsa le digo en 2014 a Maduro: hay que salir de Citgo, ahora sí. Con Chávez los americanos no iban a confiscar nada de Venezuela porque Chávez era Chávez, tenía su poder, su autoridad, su presencia en América Latina, y otra cosa es Maduro. Claro, yo no sabía que venía Donald Trump, que es muy agresivo, pero Maduro no es para nada lo mismo que Chávez. 

Igualmente, tras mi última reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), le expliqué a Maduro que venía una situación compleja para Venezuela y todos los países petroleros, porque ya yo me había dado cuenta de que había un conflicto entre Rusia y Arabia Saudita, y por eso debíamos vender Citgo y hacer un fondo para contingencias. Maduro no me respondió nada y seguí con mi proceso.

Le dije a Maduro que iba a trabajar un proceso de recepción de ofertas, de competencia. Maduro me dijo, entonces, que usara a la compañía francesa Lazard. Como en el gobierno de Maduro había una vertiente pro-francesa y el Presidente te dice que uses esa compañía en la labor de consultoría, pues la usamos. Una compañía muy famosa y respetada, por cierto. Entonces, comenzamos a hacer un proceso de selección de socios y recepción de ofertas con dos condiciones: 1) que no fuera una empresa productora de petróleo que compitiera con nosotros y 2) la venta tenía que estar atada a un contrato de suministro de largo plazo, 20 años, para obligar a que esa compañía comprara nuestra petróleo. A todas estas, aunque Citgo se compró con la estrategia de adquirir petróleo venezolana, la verdad es que nunca lo adquirió, nosotros nos convertimos en grandes compradores de crudo canadiense.

Cuando hacemos el proceso con Lazard en 2014 recibimos ofertas por 15 mil millones de dólares. Todas las empresas refinadoras norteamericanas estaban interesadas. Sin embargo, eso fue desestimado, Maduro dijo que no, y Asdrúbal Chávez y la Cancillería se opusieron. Ya en ese momento Asdrúbal Chávez estaba complotado con Maduro para sacarnos de Pdvsa. Al final se canceló la operación. Venezuela con Maduro comenzó a tener menos credibilidad, porque no cumple lo que ofrece, y ahora Cristalex va a rematar Citgo por 1400 millones de dólares, una pérdida patrimonial muy importante para el país.

El tanquero que fue custodiado por la Armada y la Aviación Militar Bolivariana

 

El ministro de Petróleo venezolano, Tareck El Aissami, anunció la noche de este sábado, 23 de mayo, el arribo del Fortune, el primero de los buques iraníes que trasladan combustible a Venezuela.

La información la publicó poco antes de las 9:00 pm, cuando afirmó que la embarcación ya había ingresado a la Zona Económica Exclusiva de Venezuela.

 

 

 

Aunque el titular de Petróleo habla en plural de los buques, la página de la Agencia Venezolana de Noticias (AVN) afirmó que solo se trataba de un tanquero que fue custodiado por la Armada y la Aviación Militar Bolivariana.

La Embajada de Irán en Venezuela también aclaró en un mensaje en Twitter que se trataba de una sola embarcación.

En total, son cinco buques iraníes: Fortune, Petunia, Forrest, Faxon y Clavel. Se espera que los restantes lleguen entre mediados y finales de la próxima semana y traigan en total 1,5 millones de barriles de combustible valorados en 45,5 millones de dólares, de acuerdo con la agencia Associated Press.

A lo largo de la tarde, tanto El Aissami como el Comandante Estratégico Operacional de las Fuerzas Armadas, Remigio Ceballos, habían saludado la próxima llegada de los buques iraníes cargados de gasolina. 

Esta es la primera vez que Irán exporta combustible a Latinoamérica. Las embarcaciones llegan al país en medio de la peor escasez de gasolina sufrida en la nación petrolera, donde las plantas productoras de combustible están totalmente paralizadas como consecuencia de la debacle de Petróleos de Venezuela.

Runrunes de Bocaranda: ALTO - PDVSA ENTRE DOS GENERALES: 1976/2020
El Gral. Rafael Alfonzo Ravard (izq.), el histórico pozo Zumaque 1 en Mene Grande, estado Zulia (centro), y el Gral. Manuel Quevedo (der.). La foto del Zumaque es de Menú1973, en Wikimedia Commons.

PDVSA ENTRE DOS GENERALES: 1976/2020

Podría titularse “Auge y caída”. Resumo la historia de nuestra petrolera en estos 44 años con su comienzo en 1976 con el probo, preparado y exitoso general Rafael Alfonzo Ravard, y con su deteriorada y disminuida capacidad de producción y de probidad administrativa -cerrando estos 20 años de retroceso- con el despido del general Manuel Quevedo de su presidencia.

Sus palabras demuestran el acostumbrado caradurismo rojo rojito cuando, tras el fracaso de su gestión, presentó esta cacareada y risible excusa: «Nos tocó ir al frente de una guerra de última generación para desmantelar la economía nacional dirigida por Estados Unidos. Pdvsa es la obsesión imperial, en su intento por destruir el sueño bolivariano». Sorprende, sí, que diga esto quien tiene a su familia viviendo precisamente en ese “imperio”.

Recordemos (para que no se nos olvide en un régimen que vende y usa “fake” historias y “fake” cifras para todo) que luego de varios años trabajando en el proyecto para la nacionalización de la industria petrolera, con un equipo de expertos y profesionales en la materia, el 1 de enero de 1976 la bandera venezolana fue izada en el pozo Zumaque 1 y el general Alfonzo Ravard, avalado por años de exitosa gestión al servicio de la administración pública, es nombrado por el presidente Carlos Andrés Pérez como el primer presidente de la flamante empresa petrolera Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA).

Apoyado en un excelente equipo gerencial, Alfonzo Ravard logró llevar a PDVSA a ser, durante varios años, una de las cinco corporaciones petroleras más importantes del mundo, convirtiéndola en una empresa respetada por todo el sector político venezolano, como principal generadora de ingresos para el país. Me tocó a mí, trabajando en Nueva York, el convocar a la prensa global para presenciar vía satélite el izamiento de la bandera de Venezuela en ese histórico pozo petrolero.

La diferencia entre el general Alfonzo Ravard y sus pares militares de hoy en el gobierno es abismal. Entre 1965 y 1974 Alfonzo Ravard ejerce, simultáneamente con la presidencia de EDELCA, la vicepresidencia de Aluminios del Caroní (Alcasa). En 1973 asume además la presidencia de Venalum, es decir todas las empresas tuteladas por la CVG. En 1963 se pone en marcha el proyecto hidroeléctrico Guri, en su momento el de mayor capacidad en el mundo y una de las obras de ingeniería más colosales ejecutadas en la historia de Venezuela.

Mientras tanto y de manera infatigable, Alfonzo Ravard trazaba nuevos horizontes con proyectos de desarrollo agropecuario para proveer productos agroindustriales a la zona; en 1969 llevó adelante el proyecto de arborización de Uverito, al sur del estado Monagas, donde se realizó con éxito la siembra de 26 millones de ejemplares de pino Caribe.

Ciudad Guayana y todo ese territorio bolivarense le deben su fundación y crecimiento industrial. De allí que por ese respeto y probidad (lo que hay que repetir varias veces) este militar logró ser exitoso en todas las funciones asignadas. Su visión de futuro, quizás una de sus virtudes principales, la razón más preponderante en este militar ejemplar y decisivo en el desarrollo de CVF, CVG, EDELCA y PDVSA. Fue presidente de la petrolera entre 1976 y 1983.

GASOLINA CON FECHA: 7 DE ABRIL 2002

De la utopía de la “Venezuela potencia” a la realidad de la “Venezuela empobrecida.” Una frase que sintetiza el drama e inmenso dolor que se siente al ver el padecimiento y maltrato que recibe el venezolano de a pie por la falta de un bien que hasta hace pocos años le era abundante, seguro y de calidad: la gasolina.

El combustible necesario para movilizarnos no es un lujo. Lo requieren los agricultores para sacar sus cosechas y alimentar a todo el país; para que maestros y alumnos lleguen a sus centros de enseñanza; para que miles de empresarios mantengan puestos de trabajo con calidad y a largo plazo. Turismo, cultura, salud, ocio, seguridad, todos los sectores tienen un indispensable componente energético. Todos lo han perdido.

Para el 7 de abril del 2002 Venezuela mostraba uno de los esquemas más modernos y eficientes del mundo para procesar crudo y generar gasolina.

Abastecíamos nuestras necesidades internas y, además, exportábamos. Nuestras estaciones de gasolina eran limpias, surtidas, eficientes, ofrecían servicios al conductor. Nicolás Maduro dispone de información dura, comprobable, de cómo toda esa realidad se transformó desde aquella fecha hasta el presente en todo lo contrario: ruina, escasez, improvisación, desabastecimiento, corrupción.

Pero ante el padecimiento que actualmente viven todos los hogares venezolanos Maduro no va solo como protagonista responsable. Él fue y es el heredero obligado -el escogido por La Habana- para suceder al difunto Hugo Chávez Frías y con quien, ahora como pareja, entra en esta lamentable etapa de nuestra historia. Una innecesaria y dolorosa historia.

No en vano la fecha arriba señalada: el 7 de abril del 2002. Fue ese día en que el difunto Chávez Frías, en cadena nacional, con un pito en la mano, sin ninguna visión estratégica nacional ni global y conduciendo su Aló presidente número 101, destituyó arbitrariamente al cuerpo de expertos y especialistas que conducían nuestra industria petrolera. Fue una trasmisión no solo inconstitucional y dañina, también vejatoria, humillante, demostrando sobrada arrogancia sobre un tema y una industria sobre lo que poco o nada sabía o comprendía.

Así lo dijo: “Yo no tengo problemas de rasparlos a todos, a toditos, si a todos hay que rasparlos”. Ese 7 de abril del 2002 el difunto se mostró convencido de sus abstracciones ideológicas y megalomanías, para que hoy su sucesor lleve a Venezuela a producir menos de 700.000 barriles diarios de petróleo (el nivel de nuestra industria para el año 1945, es decir, ¡65 años atrás!) y bastante menos de 100.000 barriles diarios de gasolina. Para aquel año, recordemos, Venezuela producía cerca de 2,5 millones de barriles diarios de petróleo y más de 1 millón de barriles diarios de gasolina.

Luego de 18 años, hoy desde Miraflores se mantiene la orden de abastecer ininterrumpidamente con nuestro petróleo al régimen de Cuba, y la crisis de no tener gasolina hace presencia brutal en Caracas y alcanza niveles nunca antes conocidos en el resto del país. Vemos cómo hasta los miembros de los cuerpos policiales y ambulancias quedan varados en la vía por falta de combustible.

El mercado negro de gasolina ya entró en la agenda cotidiana, mostrándose a la vista y protección de miembros de la Fuerzas Armadas (un experto nos explica que un mercado negro de combustibles solo es posible ¡si cuenta con el tutelaje de los cuerpos de seguridad de ese país!). Dios quiera que quienes están en capacidad de entrar y salir de Miraflores en estos días logren la difícil tarea de hacerle entender a su inquilino que con gasolina no se juega, porque es combustible, se prende y quema.

Comunidad de Cambalache indignada por asesinato de warao
Familiares no tenían como enterrar el cadáver debido a la escasez de gasolina

“¡Este es un atraco!”, contó Juan que escuchó decir a tres criollos que cada vez se acercaban más al sitio donde él y su compañero Merecio Torres de 25 años estaban pescando, en la laguna El Bañador, aguas del Orinoco, territorio de Macapaima. Era un sábado 11 de abril a las 9:00 de la mañana.

De inmediato Juan, warao de la comunidad de Cambalache como Merecio, soltó el tren de pesca que tenía en sus manos, y sintió un pinchazo en la oreja: uno de los criollos le había enterrado una puya durante el atraco. “Llévate el pescado, llévate los trenes, pero déjanos tranquilos, déjanos en paz”, decía asustado, pero los delincuentes se llevaron más que eso: mataron a su compañero de pesca.

Merecio intentó defenderse del asalto, y con canaleta en mano le asestó un golpe en la frente a uno de los asaltantes. Fue tal hazaña lo que marcó el final de sus días, pues resuelto a no dejar pasar la afrenta, otro criollo lo golpeó con saña en la nuca. Lo sometió de tal forma que pudo amarrarlo, meterle un pedazo de camisa en la boca y luego ahorcarlo con un mecate hasta arrancarle el último aliento de vida. Todo esto a 100 metros de la laguna a la que tantas veces fue con Juan a pescar, a buscar alimento para sus familias, la misma laguna donde pesca de 20 a 30 curiaras en promedio, diariamente.

Un sobreviviente de esa mañana, Juan Beria, lo recuerda: “Esa gente mató a este hombre como matar a un animal (…) a él lo matan casi encima de mí, lo mataron, lo ahorcaron con un mecate, y así está ahorita, como lo dejaron ellos ahí, amarrado ahí”.

Es que el cuerpo de Merecio, para el martes 14 de abril, aún yacía en Macapaima, territorio del estado Anzoátegui. Al ser un asesinato, le corresponde al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) levantar el cuerpo, cumplir con la autopsia, entregarlo a la familia, y estos no cuentan ni con gasolina ni con dinero para trasladarse.

A Juan lo dejaron amarrado de pies y manos junto al muerto. También tenía un trapo metido en la boca que gracias a la providencia -como él atribuye- se le salió. Solo así logró que el domingo 12 de abril, también en la mañana, unos cazadores de venado lo rescataran y lo llevaran de vuelta a Cambalache. “Si no, yo estuviera deshaciéndome, así como está mi compañero”.

Más de 20 curiaras pescan juntas en la laguna donde ocurrió el hecho, y Juan todavía atribuye el ataque a que ellos tenían más suerte en la pesca que los criollos que optaron por agredirlos, robarles sus trenes de pesca y la comida del día. Para aquella mañana ya tenía medio saco lleno de pescado.

“Ellos tiraban sus trenes, pero no cogían nada porque las mallas eran grandes y los pescados salían por la malla”, intervino emocionado el cacique de la comunidad, Venancio Narváez, empeñado en ayudar a Juan a reconstruir nuevamente el relato como si él mismo presenció los acontecimientos.

“Esas son bastantes curiaras que pescan ahí, ahí todo el mundo pesca. A lo mejor ellos pensarán que estábamos en la laguna de ellos”, continuaba relatando Juan.

Amarrado junto a su amigo muerto

Mientras Juan contaba lo sucedido, mostraba sus muñecas y piernas rotas por la fricción del mecate con el que lo amarraron de pies y manos junto al cadáver de su compañero. Así permaneció por más de 24 horas sintiendo cómo el cuerpo inerte a su lado se descomponía.

Las extremidades del pescador seguían hinchadas a pesar de haber pasado dos días y en ocasiones mientras relataba los hechos se le escapaba una mueca de dolor. Todavía no ha recibido atención médica porque en su comunidad no hay módulos operativos. “Logro calmar el dolor con una pastilla que me dio una comadre”.

Juan es uno de los indígenas waraos que viven de la pesca en aguas del Orinoco, ahora está tan magullado que no puede mover un canalete, sin embargo, no conoce otra forma de ganarse el pan, o el de sus hijos. Y ahora la pesca no es segura.

La última vez que salió a la faena a la laguna de Macapaima le costó la vida de su compañero, cuya familia ahora culpa a Juan de lo sucedido. “De esa familia él es el único interesado que él tenía, fue cuatro veces conmigo a pescar, a la cuarta vez fue cuando nos asaltaron”, dijo.

Del otro lado del sitio donde Juan, sentado y rodeado de su familia contaba por al menos quinta vez lo sucedido, estaba la suegra de Merecio, Elena Navarro, con el rostro ensombrecido por el luto. Sentada en un chinchorro lloraba indignada, con la mirada perdida como quien acababa de perderlo todo. Necesita al menos 40 litros de gasolina para buscar el cadáver.

La suegra del difunto es parte de la población flotante que viene desde el Delta del Orinoco. Es parte de los miles de waraos que abandonan sus hogares y se desplazan a las ciudades en busca de comida, medicinas y mejores condiciones de trabajo. Hasta hace unos meses muchos de ellos vivían del contrabando de gasolina, pero la escasez del combustible y la persecución del negocio, terminó con ese sustento para la comunidad. Son cada vez más los indígenas que se desplazan desde los caños del Orinoco hasta las urbes de otros estados como Bolívar, e incluso otras fronteras como Brasil, así lo ha monitoreado la asociación civil Kapé Kapé.

Sin gasolina para enterrar a Merecio

La familia de Elena, y del difunto Merecio llegó a Cambalache a inicios de enero, como otros tantos buscando mejorar sus condiciones de vida. Lo que en el momento ella no sabía es que la comunidad que sería su destino estaba en peores condiciones que la que dejó atrás.

“No tenemos gasolina, no tenemos motor, no tenemos curiara”, decía Elena mientras se sujetaba la cara entre las manos y mecía la cabeza de un lado a otro. Venancio la interrumpió para consolarla con sus palabras, para decirle que la concejala indígena, Yamilet Beria, prometió el pasado martes que haría todo lo posible para llegar allá y poder enterrar al muerto.

“Ve lo que comen, una auyama porque presa no tienen. La mayoría entre hombres y mujeres estamos viviendo así en la cuarentena”, decía Venancio al tiempo que señalaba las cacerolas vacías en la casa de Elena, que en realidad son cuatro troncos sin techo, a la orilla del río, con bolsas de ropa alrededor y un periquito amarrado a la trenza de un zapato.

A San Francisco de Guayo, la comunidad de Elena, no hay otra vía de acceso que la fluvial, su yerno ya no estaba para ayudarla, y no podía volver a su hogar: Tobe Wabanok. “No podemos salir a ninguna parte porque los criollos ya nos tienen a azotes por ahí. Andan matando a los muchachos, hay madres que quedan solteras con 10 hijos”, intervino Carmen Díaz, la sobrina de Juan que también hizo de intérprete. Ella comentó que la pesca ya no era segura, a los indígenas que salen a pescar, o los roban o los matan.

“Por favor, tráiganme a mi esposo, para yo verlo por última vez, que su hija también lo vea, como es mi esposo, necesito que lo traigan, que lo ayuden”, dijo en warao María Reina Torres, mientras la sobrina de Juan, Carmen Díaz, traducía. “No hay nadie que me ayude, ¿qué voy a hacer?”, dice su esposa en su lengua nativa, con un hilo de voz que casi no necesitaba traducción.

Elena siente que Juan tiene la culpa de que su yerno ahora esté muerto. “No es que me los llevé a juro (para la laguna a pescar), es que ellos estaban pasando necesidad y no había quién les diera comida”. Para Merecio, pescar con Juan significaba proveer no solo para su esposa e hija (Yumirde, 6 años), sino para los ocho hijos de su suegra.

En la familia nadie entiende, solo saben que esas muertes ya son rutina en los caños: “Nos están cazando”.

¿Qué va a pasar con la gasolina? ¿Será que el régimen abrirá bodebombas?, por Alejandro Grisanti Capriles

@agrisanti 

Un amigo doctor me cuenta que la semana pasada logró echar gasolina, pero para llenar el tanque le cobraron 70 dólares. Al quejarse la primera vez, el teniente le contestó: “son órdenes de mi general”, y cuando lo increpó diciéndole que se estaban pasando con el precio, la respuesta fue más contundente: “Doctor, llene bien el tanque y dé las gracias que no va a poder echar gasolina en un futuro cercano”. Más allá de lo anecdótico de la historia, al momento que me encuentro escribiendo estas líneas (martes, 14 de abril, 7:00 p.m.), puedo decir con total responsabilidad que la crisis de la gasolina es muy profunda, que en la programación oficial de los puertos petroleros no aparece en agenda la entrada de un barco con el preciado combustible y que desafortunadamente “por ahora” no estamos en capacidad de producir gasolina en Venezuela.

La destrucción que ha producido Nicolás Maduro es de tal magnitud que el país con las principales reservas petroleras del mundo prácticamente no produce petróleo y no tiene capacidad de producir la gasolina que consume.

Según cifras de PDVSA, la producción petrolera ha pasado de 2,9 millones de barriles por día (mb/d) en enero de 2014 a 765.000 b/d en marzo de este año; es decir, la PDVSA de Maduro reconoce que durante su gestión, y previo a las sanciones, Venezuela ha perdido 2,1 mb/d. Sorpresivamente, la situación es menos dramática —pero aun muy negativa— si utilizamos las cifras de fuentes secundarias de la OPEP, según las cuales el máximo de la producción es de 2,4 mb/d en abril 2015 y de 680.000 b/d en marzo de este año. En estos casi cinco años esta fuente da cuenta de una caída de 1,6 mb/d.

Lo que ha pasado con la producción petrolera se repite con más fuerza en el campo de la refinación. Venezuela tenía 1,3 md/d de capacidad de refinación interna y más de 2,0 mb/d en el mundo. No solo PDVSA era capaz de suplir al mercado interno, sino que exportábamos productos derivados. Y no solo exportábamos destilados y gasolina, sino que teníamos destino seguro para nuestro petróleo crudo. Hoy el Gobierno no tiene ninguna capacidad de refinación interna y mantenemos una capacidad externa de un poco más de 850.000 b/d, de los cuales 800.000 b/d se mantienen de forma segura en la transición dado que son producidos por CITGO y 50.000 b/d están en riesgo puesto que el Gobierno interino no ha podido tomar el control de Nynas.

La falta de gasolina podría ser la principal fuente de inestabilidad del Gobierno de Nicolás Maduro en las próximas semanas. Cuando vemos las imágenes de miles de motorizados intentando echar gasolina en Valencia, cuando nos preguntamos cómo harán los productores de hortalizas de los Andes o la industria agroalimentaria del país para distribuir sus productos, tiene sentido pensar que se crearán miles de focos de disturbios a todo lo ancho y largo del país. Por ello, es necesario ver qué puede pasar en el futuro cercano.

En cuanto a las posibilidades de reactivar el parque refinador nacional tengo que decir que soy muy pesimista. Creo que los muchos años de desidia, de falta de experticia y de aplicación de un esquema de incentivos que durante el último bienio premió la importación de gasolina, en lugar de la producción en Venezuela, no se pueden revertir en unos pocos días. Es mucho lo que se necesita para reactivar incluso la refinería más sencilla y por aquí no va a venir la solución. Si fueron ellos los que destruyeron el parque refinador, no va a ser este régimen el que esté en capacidad de reconstruirlo. Por supuesto que el régimen puede prender una “caldera” en El Palito y echar mucho humo y vapor para generar la propaganda que necesita para decir que “tengamos paciencia que la solución está cerca”, pero eso está muy lejos de traducirse en capacidad de producción de gasolina.

Pero si tenemos años importándola, ¿qué paso? Antes de contestar esa pregunta, quiero volver a resaltar que el país con las reservas más grandes del mundo y con una capacidad de refinación que puede equivaler a casi 10 veces las necesidades internas ha estado importando gasolina en los últimos dos años. La ha estado importando con trueque de crudo, y llegando a pagar casi tres veces más su valor: se han dado operaciones que por cada barril de gasolina se entregan hasta 4 barriles de Merey 16, cuando la relación debería estar más cercana a 1.5 barriles de Merey 16 por cada barril de gasolina. Con esta relación de incentivos o sobreprecio quién tiene estímulo de producir gasolina en el país. Pero volviendo a la pregunta en el pasado reciente, la respuesta está en que uno de los principales aliados de Nicolás Maduro, Rosneft, ha decidido abandonarlo, quitándole el muy lucrativo apoyo que le estaba dando. Ciertamente, los activos y operaciones en Venezuela se vendieron a una empresa del Estado Ruso, el personal que trabaja en Venezuela cambió de empleador y aunque los anuncios oficiales quieren vendernos la idea de que aquí no ha pasado nada, lo cierto es que toda la infraestructura de comercialización de Rosneft no va a seguir comercializando el petróleo venezolano, y la principal causa de que hoy no tengamos gasolina en Venezuela es que Rosneft dijo hasta aquí.

Sobre las posibilidades de importación de gasolina de otras fuentes tengo información cruzada. Por un lado, las sanciones y la mayor presencia de la Armada estadounidense me hacen pensar que intermediarios formales como Glencore o Trafigura prefieren mantenerse al margen. Por otra parte, en un ambiente de paralización mundial por la COVID-19 y, por ende, de abundancia de gasolina, se me hace difícil pensar que algún “intermediario” no encuentre la manera de traer algunos barcos con gasolina a Venezuela para aliviar la situación actual. El dinero mueve montañas y a pesar de que en la programación de PDVSA no veamos agendado “por ahora” la llegada de un buque con gasolina, creo que esta situación puede cambiar muy rápidamente y que “aparezcan” barcos en Aruba haciendo cabotaje de gasolina a Amuay o El Palito. En todo caso, esta importación de gasolina será insuficiente y creo que vamos a continuar con un déficit importante de combustible en las próximas semanas.

En este escenario de importación de gasolina queda una sola pregunta por responder: ¿Será capaz el régimen de Nicolás Maduro de sacrificar su menguado flujo de caja en divisas para importar gasolina y luego regalarla? ¿O vamos a un modelo de bodegones —o mejor dicho de bodebombas— que privaticen la comercialización y distribución final de la gasolina? Hoy el régimen está recibiendo alrededor de USD 300 millones mensuales por concepto de exportaciones petroleras, y la importación de gasolina podría costarle hasta USD 225 millones, es decir, el 75 % de sus ingresos (recuerden que el régimen está pagando 4 barriles de crudo por cada barril de gasolina que recibe). Es posible que por unas semanas el régimen pueda sacrificar un porcentaje muy alto de sus ingresos e importar gasolina, pero lo más probable es que en un futuro cercano nos movamos a la privatización de la comercialización y distribución de gasolina. En esta Venezuela desquiciada, de la revolución bonita y del socialismo del siglo XXI, bajo un gobierno que lo único que le interesa es mantenerse en el poder, bien nos podemos imaginar las bodebombas llenas de Nutella, jabón para lavar Tide y gasolina a precios muy superiores a los internacionales. Por supuesto que el que vuelve a pagar los platos rotos es el venezolano de a pie, ese pueblo con el que el régimen siempre se llena la boca diciendo que quiere proteger. 

“Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad y no comprometen la línea editorial de RunRun.es”

Gasolina por placa para surtir combustible en Caracas
Gasolina por placa. La atención por número quedó de la siguiente forma: Lunes (0 y 9), Martes (8 y 1), Miércoles (7 y 2), Jueves (6 y 3), Viernes (5 y 4). La venta de gasolina los fines de semana depende de cada estación de servicio

En varios estados del país, la venta de gasolina por número de placa ya se estaba aplicando desde hace dos semanas debido a la escasez de este combustible durante la cuarentena decretada para hacer frente al covid-19.

Ahora, en varias estaciones de servicio en Caracas se sumaron a esta modalidad para evitar las largas colas que se han registrado desde hace días. Según papeles colgados en diversas gasolineras desde la mañana del lunes 13 de abril por ordenes de la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) Capital, se venderá por terminación de la placa del vehículo.

La situación fue reportada por diversos usuarios y periodistas en las redes sociales mientras que las autoridades civiles o militares han guardado silencio al respecto. Esto formaría parte de las medidas autorizadas por Nicolás Maduro a través del decreto de estado de alarma para garantizar el suministro de gasolina en el país.

gasolin

La atención por número de placa quedó de la siguiente forma: Lunes (0 y 9), Martes (8 y 1), Miércoles (7 y 2), Jueves (6 y 3), Viernes (5 y 4). La venta de gasolina los fines de semana depende de cada estación de servicio.

En la estación de servicio Los Mangos, ubicada en la urbanización La Florida (municipio Libertador), un camión con personas identificadas con los llamados colectivos recorría la cola de vehículos para informar que se vendería gasolina solo a los carros con el número de placa correspondiente al lunes (0 y 9), que tuviesen los papeles de propiedad a su nombre y a los sectores priorizados.

La situación también se repitió en las estaciones de servicio de Las Mercedes (municipio Baruta, estado Miranda), Montalbán y El Paraíso (municipio Libertador, Distrito Capital). En todas estas gasolineras tenían colgados papeles con la orden de la ZODI Capital para vender gasolina a partir de este lunes.

La situación en la estación de servicio Anauco, ubicada en San Bernardino, tampoco es distinta. En el comunicado de ZODI Capital no se establece la venta de gasolina a particulares, pero sí a los distintos sectores priorizados.

En particular se atiende a servicios públicos, cuerpos de seguridad, transporte público y organismos o entes georeferenciados todos los días en estas gasolineras. En cambio, el sector salud, sector farmacéutico, organismos del Estado y medios de comunicación seran atendidos por el terminal del número de placa.

Mientras que en la estación de servicio Ciudad Universitaria se atiende al personal de salud por terminal de número de placa en un horario especial: de 1:00 pm hasta las 6:00 pm.

Desde diciembre de 2019 se están registrando fallas intermitentes en el suministro de gasolina, por lo que en cuatro estados del país se tomó la decisión de instaurar un pico y placa para garantizar el suministro de combustible a la población. Esta medida se mantuvo durante el año y otras entidades, como Falcón, se sumaron debido a la cuarentena.

Protestas por gasolina y agua se saltaron la cuarentena en el jueves santo
Usuarios trancaron tramos en descontento con la escasez

Diversas protestas se produjeron este jueves santo en Caracas y en el interior de Venezuela por la escasez de gasolina y agua.

En Las Mercedes motorizados procedieron a trancar la avenida principal luego que muchos de ellos se quedaran sin surtir combustible en la llamada bomba de Texaco.

Igualmente en la autopista Valle-Coche, autos y motos cerraron el tramo en descontento por la falta gasolina.

La misma actitud tuvieron algunos en el interior.

 

3x3  |  El desabastecimiento amenaza con ser la nueva crisis
La escasez de gasolina y el Coronavirus podrían acarrear escasez en los mercados
Productos que van del interior a las capitales de Venezuela están teniendo problemas para ser distribuidos 

@franzambranor

Aunque reconocen que actualmente los mercados en las capitales del país están abastecidos, los presidentes de las principales centrales de comercio e industria en Venezuela no descartan que la escasez de gasolina conjuntamente con la cuarentena provocada por la COVID-19 ocasione escasez en el corto y mediano plazo.

Armando Chacín, presidente de la Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga), Felipe Capozzolo, presidente de Consecomercio y Aquiles Hopkins, presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios (Fedeagro), coincidieron en que ambos aspectos han golpeado la economía nacional.

Alertan que productos que vienen del interior de la nación a las capitales como verduras, hortalizas, carne y leche podrían empezar a desaparecer de los anaqueles como consecuencia de la falta de combustible.

Manifestaron que el Estado venezolano no ha podido cumplir con el mandato constitucional que establece la garantía de alimentación y servicios básicos para todos los ciudadanos. 

Así respondieron Chacín, Capozzolo y Hopkins a las interrogantes de Runrunes

 

¿ Cómo se trasladan los productos del interior a las capitales en este época de escasez de gasolina y confinamiento por el Coronavirus? 

 

Armando Chacín 

Tenemos un tema de desabastecimiento de combustible en un país con las mayores reservas de hidrocarburos. Por cada 10 vehículos en Venezuela, 8 usan gasolina y el resto diesel. No todos los productores agropecuarios, que son 120 mil, tienen la capacidad de compra para de cambiar a diesel y si se cambian tampoco creo que hubiese para todos. No tenemos la capacidad de llevar los alimentos desde las unidades de producción a los centros de transformación o directamente hacia los centros de consumo. El desabastecimiento es inminente.

 

Felipe Capozzolo

El sector comercial se encuentra detenido en un 90%, solo funcionan los establecimientos de comida y medicinas. Entiendo que la escasez de diesel no es tan grave como la de gasolina, pero no todos los vehículos emplean diesel, eso representa un problema en cuanto a movilidad. Nosotros apoyamos la campaña de quédate en casa, pero eso no puede ser perenne y omitir al sector comercial. A mi juicio en este momento no hay amenaza de desabastecimiento porque todavía hay inventario.

 

Aquiles Hopkins

Desde hace dos fines de semana “La Bolsa de la Grita”, que es uno de los mercados de verduras y hortalizas al mayor mas grandes del país no funciona. La escasez de gasolina está limitando el traslado de hortalizas, tubérculos y raíces. El tomate, la cebolla y el pimentón que vienen del sur del estado Aragua también tiene dificultad para ser movilizados. Lo más grave es que estamos empezando a ver que no se está sembrando y las siembras que hay se van a perder. No tenemos semillas, la nueva siembra debe empezar el 15 de mayo.

 

¿ Cuál será el impacto que tendrá la cuarentena por el COVID-19 y la escasez de gasolina en el venezolano común? 

 

Armando Chacín 

No hay que ser un profeta para saber lo que va a pasar, si no tenemos el combustible para llevar la mercancía desde la ruralidad de Venezuela a los mercados de las capitales. Es algo nuevo para Caracas ver esas largas colas en las estaciones de servicio, pero en el resto del país ya tenemos dos años en esa situación. Nos preocupa que en el interior vemos el combustible en el mercado negro a precios más altos que los internacionales. Tenemos la mayor disposición de seguirle llevando la comida al venezolano a la mesa, pero lamentablemente no tenemos el acompañamiento de quienes hoy toman las decisiones.  

 

Felipe Capozzolo

El problema radica actualmente en el traslado de personal de los sectores priorizados a sus lugares de trabajo. Cuánto podría durar esta situación si hay gasolina, pero no hay ventas de repuestos y cauchos. Tiene que haber una estrategia. Por otro lado, la informalidad abarca más de la mitad del comercio en Venezuela, esa gente también necesita una respuesta.

 

Aquiles Hopkins

Hacer una proyección es muy complicado, especialmente si hablamos del segundo semestre de 2021. Los trabajadores agropecuarios siguen laborando, el problema es que no hay transporte público para que la gente llegue a sus trabajos. En el país hoy en dia hay algo de productos en los mercados porque el mermado poder adquisitivo del venezolano ha hecho que bajen las cifras de consumo. 

 

¿ Qué soluciones pueden haber para paliar esta crisis sanitaria y de combustible?

 

Armando Chacín

Nosotros sabemos lo que hay que hacer en los 17 estados donde hay producción de carne y leche en Venezuela. Si se nos hubiera hecho caso desde un principio, cuando empezaron a expropiar, otra realidad tendríamos. Hacemos votos por poder trabajar con las autoridades en los municipios. Tratemos de mantener los mercados lo más cerca posible al ciudadano para que no salga de su casa. Estamos dispuestos a seguir haciendo el trabajo a riesgo de nuestras vidas. No solo de Coronavirus muere la gente, también de hambre.    

 

Felipe Capozzolo

Tienen que establecerse estrategias dinámicas para maximizar las condiciones de trabajo. Se debe crear un ambiente sano de trabajo con grupos de integración y apoyo. El Estado tiene que generar el clima de atención al trabajador. Entendemos que la situación amerita quedarse en casa, pero hay que buscar alternativas en un futuro cercano porque el trabajador en Venezuela tiene que producir. Tenemos que dejar de ser un país pobre y para eso se necesita preparación 

 

Aquiles Hopkins

Para salir de esto solo hace falta vivir en un país normal, uno que tenga las mayores reservas de petróleo del mundo, pero que también tenga gasolina. 

La hiperinflación licuó el poder adquisitivo del venezolano. Se acabó con el crédito. Cómo sobrevive un productor agropecuario sin financiamiento. Esto es una olla de presión, con hiperinflación, control de cambio y precios. Es necesario elevar la producción y para ello hay que cambiar el modelo económico, un modelo que se deja llevar por un pensamiento ideológico.