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Donald Trump designó a Robert C. O’Brien como nuevo asesor de Seguridad Nacional

EL PRESIDENTE DE ESTADOS Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles 18 de septiembre la designación de Robert C. O’Brien como nuevo asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca. Esto ocurre luego de unos días de que el mandatario le pidió la renuncia a John Bolton.

A través de su cuenta de Twitter, Trump escribió: “Me complace anunciar que nombraré a Robert C. O’Brien, que actualmente se desempeña como el exitoso Enviado Especial Presidencial para Asuntos de Rehenes en el Departamento de Estado, como nuestro nuevo Asesor de Seguridad Nacional. He trabajado mucho y duro con Robert. ¡Hará un gran trabajo!”.

Robert C. O’Brien, oriundo de Los Ángeles, California, es un abogado que ha trabajado en privado así como en conjunto con el gobierno de los Estados Unidos. En el año 2005 el expresidente George Bush y el Senado de los Estados Unidos lo confirmó como Representante Alterno de EEUU en la 60ª sesión de la Asamblea General de las ONU.

Asimismo, sirvió como sirvió como copresidente del Departamento de Estado de Asociación Público-Privada, para la reforma de la justicia en Afganistán, lanzada en diciembre de 2007 por la secretaria de Estado, Condoleezza Rice.

En el año 2017, la administración de Trump consideró a O’Brien para servir como secretario de la Marina. Asimismo, la junta editorial del Registro del Condado de Orange respaldó al abobado para servir en esta posición, y declaró lo siguiente:

“Es el candidato ideal para garantizar que continúe el dominio global estadounidense, de una manera que se ajuste tanto al estado de ánimo nacional actual como a nuestros valores nacionales duraderos”.

Más adelante, el 10 de mayo del 2018,  Trump designó a O’Brien como Enviado Presidencial Especial para Asuntos de Rehenes. Un año después se le otorgó el rango de embajador.

Trump destituye a John Bolton, el tercer asesor de seguridad de su mandato

DONALD TRUMP, PRESIDENTE de Estados Unidos, anunció este martes que John Bolton, asesor de Seguridad de la Casa Blanca, fue separado de su cargo.

A través de su cuente en Twitter, Trump dijo que tomó dicha decisión debido a que estuvo en desacuerdo con algunas sugerencias realizadas por Bolton.

“Informé anoche a John Bolton que ya no se requieren sus servicios en la Casa Blanca. Tuve fuertes desacuerdos con muchas de sus sugerencias, así como otros en el gobierno”, afirmó.

También informó que tiene previsto nombrar un nuevo asesor de seguridad la próxima semana.

Bolton se erigió como una de las voces más críticas contra Nicolás Maduro. El ya exasesor de Seguridad fue considerado un hombre clave junto con Pompeo en los esfuerzos del Gobierno de Trump para derrocar a Maduro.

Bolton es el tercer asesor de Seguridad Nacional destituido por el mandatario estadounidense. Antes de Bolton, desde enero de 2017 ocuparon el puesto Michael Flynn y Herbert McMaster.

 

 

*Con información de EN y EP

Bolton condena acciones del Sebin y confirma sanciones al sector de defensa y seguridad de Maduro

Luego de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos advirtiera este viernes que el sector de Seguridad y Defensa del gobierno de Nicolás Maduro está sujeto a sanciones, el asesor de seguridad de la Casa Blanca, John Bolton, apuntó que es inaceptable y contrario al deseo de los venezolanos que el gobernante use al Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) para “socavar la democracia y silenciar a los miembros de la Asamblea Nacional (AN)”.

“El (Departamento del) Tesoro tomará decisiones hoy para tener una mayor flexibilidad para sancionar al Sebin y a otros que operan en el sector de la seguridad y la defensa”, añadió en un mensaje en la red social Twitter publicado la tarde de este viernes, 10 de mayo.

Las declaraciones del consejero se producen después de que el gobierno detuviera la noche del miércoles, 8 de mayo, al primer vicepresidente de la AN, Édgar Zambrano, por haber participado en el alzamiento militar del pasado 30 de abril.

La respuesta de Estados Unidos, advirtió Bolton en otro mensaje, corresponde a “los crecientes actos de intimidación del régimen de Maduro”.

“Los actores malignos como Rusia y Cuba que permiten la represión de la gente deberían tomar nota”, concluye el tuit.

La Casa Blanca elabora un plan de recuperación económica para Venezuela

EL ASESOR ECONÓMICO DE LA CASA BLANCA Larry Kudlow dijo el miércoles que Estados Unidos tiene planes para revitalizar rápidamente la economía de Venezuela, incluyendo medidas financieras y de ayuda alimentaria, además de fondos para la población del país sudamericano.

El plan de rescate y reestructuración de Venezuela implicaría inyectar dólares a la nación petrolera y Estados Unidos se está trabajando con bancos en la región en torno al asunto, dijo Kudlow a periodistas en un evento organizado por la organización de noticias Christian Science Monitor.

Casa Blanca: Trump reconoce a Juan Guaidó como presidente de Venezuela

EL PRESIDETE DE ESTADOS UNIDOS, Donald Trump, ha reconocido este miércoles al jefe de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, como “presidente interino” del país, en sustitución de Nicolás Maduro, cuyo segundo mandato carece del reconocimiento de la oposición y buena parte de la comunidad internacional.

“El presidente Donald Trump ha reconocido oficialmente al presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, como presidente interino de Venezuela”, ha anunciado la la Casa Blanca en su cuenta oficial de Twitter.

 

Puede leer más aquí: Juan Guaidó juró como presidente encargado de Venezuela

 

A continuación el comunicado integro de Donald Trump:

Hoy, estoy reconociendo oficialmente al Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaido, como Presidente Interino de Venezuela. En su papel de única rama legítima del gobierno debidamente elegida por el pueblo venezolano, la Asamblea Nacional invocó la constitución del país para declarar a Nicolás Maduro ilegítimo y, por lo tanto, la oficina de la presidencia quedó vacante. El pueblo de Venezuela se ha pronunciado valientemente contra Maduro y su régimen y ha exigido la libertad y el estado de derecho.

Continuaré usando todo el peso del poder económico y diplomático de Estados Unidos para presionar por la restauración de la democracia venezolana. Alentamos a otros gobiernos del Hemisferio Occidental a que reconozcan al Presidente de la Asamblea Nacional Guaido como Presidente Interino de Venezuela, y trabajaremos de manera constructiva con ellos para apoyar sus esfuerzos por restaurar la legitimidad constitucional. Continuamos responsabilizando directamente al régimen ilegítimo de Maduro de cualquier amenaza que pueda representar para la seguridad del pueblo venezolano. Como señaló ayer el presidente interino Guaido: “La violencia es el arma del usurpador; solo tenemos una acción clara: permanecer unidos y firmes por una Venezuela democrática y libre “.

 

Informe Otálvora: EEUU impacta fuentes de financiamiento de gobierno Maduro

 

John Bolton, asesor de Seguridad Nacional del Gobierno Trump. FOTO: EFE

EL GOBIERNO DE DONALD TRUMP ESTÁ UNIFICANDO SU VISIÓN y sus orientaciones de política exterior hacia los regímenes de Cuba, Venezuala y Nicaragua. Lo que hasta ahora eran susurros en Washington  finalmente quedó patente en un muy publicitado discurso que el asesor de Seguridad Nacional de EEUU, John Bolton, ofreció desde la “Torre de la Libertad” en Miami el 01NOV18.

En su discurso escrito, Bolton se refirió a una “troika de la tiranía” y a un “triángulo de terror” para referirse a la dictadura cubana y sus ramificaciones en Venezuela y Nicaragua. Los gobiernos de Miguel Díaz-Canel (“fachada de un nuevo mascarón”),  Nicolás Maduro y Daniel Ortega actuan en conjunto, son dictatoriales y representan una ola de “opresión, socialismo y totalitarismo” en el continente. Con ese diagnóstico como guía, el gobierno Trump asume que el “tema Venezuela” no está aislado de la política de EEUU hacia La Habana y que parte de las acciones de Washington para la redemocratización de Venezuela deben orientarse a presionar al régimen castrista. Cuba, Venezuela y Nicaragua son, por lo menos mientras Bolton mantenga su alta influencia en la Casa Blanca, parte de un mismo asunto.

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Bolton fue el emisario de la Casa Blanca sobre un nuevo esquema de sanciones contra el gobierno de Maduro, así como la ratificación de sanciones contra altos mandos cubanos y nicaraguenses. Mientras el asesor exponía en Miami los lineaamientos, simultamenamente la Casa Blanca divulgaba el texto de una nueva orden ejecutiva de Trump orientada a impactar fuertemente las fuentes de financiamiento del régimen venezolano. La Orden Ejecutiva del 01NOV18 permitirá al Departamento del Tesoro bloquear las propiedades en EEUU de personas y empresas involucradas en el negocio del oro manejado por el gobierno Maduro como su nueva proveedora de divisas en reemplazo a la desahuciada industria petrolera. El Departamento de Tesoro tras consultas con el Departamento de Estado podrá aplicar sanciones a agentes económicos de otros sectores y no sólo a quienes participan en el negocio aurífero. Con ello, la nueva orden ejecutiva se convierte en la mayor sanción aprobada por EEUU contra el régimen chavista al crear la base legal para inhibir practicamente cualquier actividad de empresas con el gobierno de Venezuela. Además, la orden ejecutiva autoriza sanciones contra personas o empresas que participen con “prácticas de corrupción” en “programas administrados” por el gobierno de Venezuela. Hasta ahora, Washington había experimentado con sanciones individuales contra altos jerarcas chavistas, con la prohibición a personas y empresas asentadas en EEUU de negociar con deuda estatal venezolana y con exigencias al sector financiero estadounidense para supervigilar las transacciones internacionales de los entes estatales venezolanos. Ahora, Trump ha ido a fondo aumentando el riesgo patrimonial que corre cualquier empresa que tenga intereses en EEUU y pretenda hacer negocios con el gobierno Maduro.

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Por cierto, la fecha y el lugar escogido para los anuncios de John Bolton no parecieran casuales. Faltando menos de una semana para las elecciones de medio término en EEUU, el discurso de Bolton cumplió con el doble propósito de enunciar líneas de política exterior hacia el hemisferio y, además, trasmitir un mensaje que mueva a electores latinos a los centros de votación a favor de los candidatos republicanos.

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En la agenda de cancillerias del continente y de Europa el día 10ENE19 está marcado con una palabra: “Venezuela”. De acuerdo con la actual Constitución, el “periodo constitucional”, el lapso del mandato presidencial, se inicia el día 10 de enero siguiente a la elección. Es decir, el gobierno encabezado por Nicolás Maduro que arrancó el 19ABR13 tiene su fin el 10ENE19.

Convocadas por su asamblea constituyente, Maduro se proclamó triunfador de las votaciones del 20MAY18 pero decenas de gobiernos no reconocen ese proceso y sus resultados. A medida que se acerca el año 2019 aumenta la expectativa sobre el significado que en términos operativos tendría ese no reconocimiento a un nuevo gobierno de Maduro.

Según el ministro de exteriores del gobierno socialista español, Josep Borrell, “la legitimidad democrática de Maduro acaba el 10 de enero”. Pero esa afirmación, no pareciera que representará, por ejemplo, una ruptura de relaciones diplomáticas por parte del gobierno de Pedro Sánchez que juega expresamente a mejorar sus relaciones con el régimen cubano. En declaraciones al portal español OKDiario del 17OCT18, Borrel dejó entrever una interpretación acomodaticia del dilema ante el “nuevo” gobierno de Maduro. Dijo Borrell que “Maduro ahora y hasta el 10 de enero tiene la legitimidad de unas elecciones que nosotros reconocemos (…) Nosotros no reconocemos gobiernos, reconocemos estados. Pero sí, hay un problema político, porque este señor a partir del 10 de enero no es un representante político”. Reconocer al “estado” y no al “gobierno” pareciera la fórmula que adelantará el actual gobierno español. Pero esa es sólo una de las opciones que se mueven a nivel internacional.

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El Grupo de Lima, el foro de análisis y concertación de políticas hacia Venezuela que reúne a más de una decena de gobiernos americanos, está reactivado. En los meses recientes el grupo vivió una suerte de crisis de identidad con evidentes diferencias entre sus miembros en el enfoque de la crisis venezolana sumado a cierto desinterés del actual gobierno de Brasil sobre el papel del grupo.

El 31OCT18 tuvo lugar en el Palacio de San Carlos sede de la cancillería colombiana, una reunión a nivel de vicecancilleres o representantes especiales en la cual se dieron cita enviados de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía. El evento fue copresidido por la anfitriona viceministra de Asuntos Multilaterales de Colombia, Adriana Mejía Hernández y el viceministro de Relaciones Exteriores de Perú Hugo de Zela. El encuentro convocado con carácter consultivo tenía como propósito inciair los preparativos para una próxima reunión de cancilleres que podría ocurrir a principios del mes de diciembre. El vicecanciller peruano resaltó que el encuentro en Bogotá sirvió para “renovar la unidad del grupo”.

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Según un comunicado de la cancillería peruana, el principal tema de la reunión del Grupo de Lima fue el inevitable 10ENE19. Los asistentes dedicaron largo rato para analizar las consecuencias de la declaración que los cancilleres del grupo emitieron el 21MAY18, pocas horas después de finalizadas las “elecciones” en las cuales Maduro se declaró ganador. En aquella ocasión los gobiernos miembros informaron que “no reconocen la legitimidad del proceso electoral desarrollado en Venezuela que concluyó el pasado 20 de mayo, por no cumplir con los estándares internacionales de un proceso democrático, libre, justo y transparente”. Ahora, pasados más de cinco meses de aquella declaración, el Grupo de Lima analizó en Bogotá “las acciones que adoptarán ante el inicio, el 10 de enero, del nuevo período presidencial de Nicolás Maduro, resultado de las elecciones consideradas como ilegítimas. En ese sentido, se evaluaron y exploraron diversas opciones y un amplio rango de alternativas de acción”.

En general, los gobiernos de EEUU, Europa y los miembros del Grupo de Lima no son partidarios de romper relaciones diplomáticas con Maduro lo que significaría el cierre de sus misiones diplomáticas en Caracas. Además, las relaciones entre la cancillería de Maduro y numerosas representaciones diplomáticas extranjeras en Caracas se encuentran virtualmente congeladas. El 10ENE19 se ha convertido en un reto para las cancillerías del Continente que procuran acuerdos de acción coordinada ante el régimen chavista. Las tomas de posesión de Andrés López Obrador como presidente de México el 01DIC18 y de Jair Bolsonaro el 01ENE19 como presidente de Brasil impactarán en la orientación de las acciones colectivas continentales de presión al gobierno Maduro. Estos cambios en la conducción de las dos principales economías latinoamericanas forma parte de las incertidumbres que las cancillerias del continente están evaluando. López Obrador no continuará con la política del gobierno de Enrique Peña Nieto de gran activismo en cuanto a la crisis venezolana. Bolsonaro por su parte ha ratificado una línea dura ante el régimen chavista pero, por ahora, se muestra poco afecto al trabajo en colectivo con sus vecinos suramericanos.

En su discurso en Miami del 01NOV18, John Bolton calificó a Bolsonaro, así como el colombiano Iván Duque, como líderes afines a EEUU en contraste con “los tres chiflados del socialismo” como calificó el asesor de Seguridad Nacional estadounidense a Maduro, Ortega y Díaz-Canel.

 

Diario Las Américas

@ecotalvora

New York Times publica artículo anónimo que revela resistencia contra Trump

“SOY PARTE DE LA RESISTENCIA DENTRO DEL GOBIERNO DE TRUMP”. Bajo ese título, The New York Times tomó hoy la inusual decisión de publicar una columna de opinión anónima. Lo hemos hecho de esa forma a pedido del autor, un funcionario de alto rango en el gobierno de Trump cuya identidad conocemos y cuyo empleo estaría en riesgo por divulgar esta información. Creemos que publicar este ensayo de forma anónima es la única manera de ofrecer una perspectiva importante a nuestros lectores.

El presidente Trump enfrenta una prueba a su presidencia como la que ningún líder estadounidense moderno ha enfrentado.

No se trata solamente del alcance que puede tener la investigación del fiscal especial. O de que el país esté amargamente dividido respecto del liderazgo de Trump. Ni siquiera de que su partido pueda perder la Cámara de Representantes ante una oposición empeñada en derrocarlo.

El dilema —que él no entiende por completo— es que muchos de los funcionarios de alto rango en su propio gobierno trabajan diligentemente desde adentro para frustrar partes de su agenda y sus peores inclinaciones.

Yo sé que es así. Yo soy uno de ellos.

Para ser claros, la nuestra no es la popular “resistencia” de la izquierda. Queremos que el gobierno tenga éxito y pensamos que muchas de sus políticas ya han convertido a Estados Unidos en un país más seguro y más próspero.No obstante, creemos que nuestro primer deber es con este país, y el presidente continúa actuando de una manera que es perjudicial para la salud de nuestra república.

Es por eso que muchos funcionarios designados por Trump nos hemos comprometido a hacer lo que esté a nuestro alcance para preservar nuestras instituciones democráticas y al mismo tiempo frustrar los impulsos más erróneos de Trump hasta que deje el cargo.

La raíz del problema es la amoralidad del presidente. Cualquier persona que trabaje con él sabe que no está anclado a ningún principio básico discernible que guíe su toma de decisiones.

Aunque fue electo como republicano, el presidente muestra poca afinidad hacia los ideales adoptados desde hace mucho tiempo por los conservadores: libertad de pensamiento, libertad de mercado y personas libres. En el mejor de los casos, ha invocado esos ideales en ambientes controlados. En el peor, los ha atacado directamente.

Además de su mercadotecnia masiva de la noción de que la prensa es el “enemigo del pueblo”, los impulsos del presidente Trump son generalmente anticomerciales y antidemocráticos.

No me malinterpreten. Hay puntos brillantes que la cobertura negativa casi incesante sobre el gobierno no ha captado: desregulación efectiva, una reforma fiscal histórica, un Ejército fortalecido y más.

No obstante, estos éxitos han llegado a pesar del —y no gracias al— estilo de liderazgo del presidente, el cual es impetuoso, conflictivo, mezquino e ineficaz.

Desde la Casa Blanca hasta los departamentos y las agencias del poder ejecutivo, funcionarios de alto rango admitirán de manera privada su diaria incredulidad ante los comentarios y las acciones del comandante jefe. La mayoría está trabajando para aislar sus operaciones de sus caprichos.

Las reuniones con él se descarrilan y se salen del tema, él se involucra en diatribas repetitivas y su impulsividad deriva en decisiones a medias, mal informadas y en ocasiones imprudentes, de las que posteriormente se tiene que retractar.

“No hay manera, literalmente, de saber si él cambiará su opinión de un minuto al otro”, se quejó ante mí un alto funcionario recientemente, exasperado por una reunión en el Despacho Oval en la que el presidente realizó cambios en una importante decisión política que había tomado solo una semana antes.

El comportamiento errático sería más preocupante si no fuera por los héroes anónimos dentro y cerca de la Casa Blanca. Algunos de sus asistentes han sido personificados como villanos por los medios. Sin embargo, en privado, han hecho grandes esfuerzos para contener las malas decisiones en el Ala Oeste, aunque claramente no siempre tienen éxito.

Puede ser un consuelo escaso en esta era caótica, pero los estadounidenses deberían saber que hay adultos a cargo. Reconocemos plenamente lo que está ocurriendo. Y tratamos de hacer lo correcto incluso cuando Donald Trump no lo hace.

El resultado es una presidencia de dos vías.

Por ejemplo, la política exterior. En público y en privado, el presidente Trump exhibe una preferencia por los autócratas y dictadores, como el presidente ruso, Vladimir Putin, y el líder supremo de Corea del Norte, Kim Jong-un, y muestra poca aprecio genuino por los lazos que nos unen con naciones aliadas que piensan como nosotros.

Sin embargo, observadores astutos han notado que el resto del gobierno opera por otro camino, uno en el que países como Rusia son denunciados por interferir y sancionados apropiadamente, y en el que los aliados alrededor del mundo son considerados como iguales y no son ridiculizados como rivales.

Por ejemplo, sobre Rusia, el presidente se mostró reacio a expulsar a muchos de los espías de Putin como castigo por el envenenamiento de un exespía ruso en el Reino Unido. Se quejó durante semanas de que altos miembros del gabinete lo dejaban atrapado en más confrontaciones con Rusia y expresó frustración por el hecho de que Estados Unidos continuara imponiendo sanciones a ese país por su comportamiento maligno. Sin embargo, su equipo de seguridad nacional tenía motivos para hacerlo —dichas acciones tenían que ser tomadas, para obligar a Moscú a rendir cuentas—.

Esto no es obra del llamado Estado profundo (deep state) —una teoría de conspiración que afirma que existen instituciones dentro del gobierno que permanecen en el poder de manera permanente—. Es la obra de un Estado estable.

Dada la inestabilidad de la que muchos han sido testigos, hubo rumores tempranos dentro del gabinete sobre invocar la Enmienda 25, la que daría inicio a un complejo proceso para sacar del poder al presidente. Sin embargo, nadie quiso precipitar una crisis constitucional. Así que haremos lo que podamos para dirigir el rumbo del gobierno en la dirección correcta hasta que —de una manera u otra— llegue a su fin.

La mayor preocupación no es lo que Trump ha hecho a la presidencia, sino lo que nosotros como nación le hemos permitido que nos haga. Nos hemos hundido profundamente con él y hemos permitido que nuestro discurso fuera despojado de la civilidad.

El senador John McCain lo dijo de la mejor manera en su carta de despedida. Todos los estadounidenses deberían prestar atención a sus palabras y liberarse de la trampa del tribalismo, con el objetivo mayor de unirnos a través de nuestros valores compartidos y amar a esta gran nación.

El senador McCain ya no está con nosotros, pero siempre contaremos con su ejemplo —un faro que nos guía para restaurar el honor a la vida pública y a nuestro diálogo nacional—. Trump puede temer a los hombres honorables, pero nosotros debemos venerarlos.

Existe una resistencia silenciosa dentro del gobierno compuesta por personas que eligen anteponer al país. Sin embargo, la verdadera diferencia será hecha por los ciudadanos comunes que se pongan por encima de la política, se unan con los adversarios y decidan eliminar las etiquetas para portar una sola: la de estadounidenses.

Williams Dávila denuncia presencia de grupos guerrilleros cerca de la Isla de Anacoco

 

El presidente de la Comisión Mixta en defensa del Esequibo, la Isla de Anacoco y la Fachada Atlántica, Williams Dávila, denunció, en la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional celebrada este martes, la presencia de grupos irregulares armados a menos de 500 metros de una alcabala del Ejército ubicada en la localidad de Casa Blanca, punto más cercano a la isla de Anacoco, en el municipio Sifontes del estado Bolívar.
Mostrando una imágen donde puede identificarse a los guerrilleros que hacen vida en suelo venezolano, y atribuyendo lo borroso de la gráfica al riesgo latente al que estuvieron expuestos los parlamentarios; Dávila detalló que fueron los propios oficiales de la FAN quienes advirtieron la presencia de los paramilitares en la zona sin hacer nada para limitar su actividad.
“Estos guerrilleros, con gorras estampadas con dos estrellas rojas, armas largas, fusiles automáticos; demuestran el Estado fallido que hoy tenemos en Venezuela, como esta desarticulado el Estado en esta zona del país, demuestra que no existe Estado en una zona tan importante como es la del Arco Minero”, subrayó.
El diputado, al informar ante la plenaria sobre el viaje de la comitiva parlamentaria hasta la mencionada isla, reiteró que el hecho de que hoy Guyana pretenda judicializar el tema ante la Corte Internacional de Justicia, obedece “a la negligencia del régimen que no ha sabido defender la soberania del terrirorio nacional”.
“La Asamblea Nacional, cumpliendo con su rol y su competencia, se hizo presente donde Maduro no se hace presente, para defender lo que siempre ha sido de los venezolanos”, resaltó.
Adicionalmenten, el legislador merideño, cuestionó la falta de información que hoy existe entre los militares sobre el estatus de la disputa entre Venezuela y Guyana, cuando son estos los responsables de velar por la integridad del territorio nacional.
“Los militares que custodían la Isla de Anacoco no estaba al tanto de la demanda de Guayana. El Ministro de Defensa no les ha informado la realidad que hoy vivimos en el territorio”, dijo.
Al respecto, destacó que entre las recomendaciones incluidas en el informe consignado a propósito de este viaje ante la directiva de la AN, exhortan a la FAN a asumir el control estratégico del territorio como les corresponde, según establece el texto constitucional.