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Esa carta, desgraciada… Por Laureano Márquez

UNA CARTA HA ESCARNECIDO al país virtual en contra de sus signatarios. Los insultos, las descalificaciones se han hecho sentir con crudeza. Palabras como “traición”, “vergüenza” y hasta “crimen imperdonable” han salido a relucir. Pero ¿cuáles son las equivocadas opiniones que allí se exponen? ¿Cuál es el sacrilegio abominable? ¿Qué dice en definitiva esa carta, desgraciada, para despertar tanta ira? Pues bien, fundamentalmente, dice lo siguiente:

i) Que los que la suscriben respaldan a Guaidó como presidente interino (no exigimos –obviamente– que todo el mundo piense igual ni haga lo mismo, sino que a nosotros nos parece la opción más sensata para encontrar un camino que nos devuelva a la democracia)

ii) Decimos también, que en nada asombra que Maduro promueva mentiras sobre Guaidó –es su habitual manera de proceder; para él política y mentira son sinónimos–, pero que “nuestra preocupación” es que tal cosa no debería hacerse también desde la oposición, menos con un pueblo desesperado y desprovisto de mecanismos fiables de información (y es que –ciertamente– no mentimos cuando señalamos que nos preocupa la mentira, no el inalienable derecho a la crítica, no el desacuerdo, no la discrepancia, sino el falseamiento. No deja de ser asombroso –surrealista incluso– que a tanta gente le moleste que un pequeño grupo se oponga a la mentira)

iii) Se exhorta a los venezolanos a “mantener un tono constructivo” y a “luchar por hacer más decente y noble el debate político y nuestra conversación nacional”. Probablemente se nos pasó la mano, en verdad; quizás pedimos demasiado para el clima de enfrentamiento que se vive en el país.

Una de las cosas que más molestaron a los encolerizados detractores fue la palabra “intelectuales” con la que se nos alude en la nota publicada en los medios. Vamos a ver: los firmantes de la carta no somos tan mentecatos, tan necios como para calificarnos a nosotros mismos de intelectuales, menos para arrogarnos una representación de la intelectualidad venezolana que nadie nos ha dado.

Cuando la prensa reseñó esta carta, desgraciada, viendo la diversidad del grupo, decidió –supone uno– agruparnos bajo el genérico, impreciso y siempre despreciable término de “intelectuales”.

La dichosa palabra, no incluida en ningún punto de la carta, desató tanta o más furia que la misiva misma.

En lo que al suscrito respecta, las descalificaciones no molestan. Cuando uno aparece muchas veces en diversos programas del canal del Estado, se va acostumbrando a ellas en su forma más vil, agresiva y rastrera. Han venido, además, tanto desde el chavismo como desde la oposición, incluida en esta última, por cierto, a los temibles conversos, que despotricaban de uno antes, desde el chavismo, y lo hacen ahora desde la otra acera.

Por otro lado, la desacreditación del oficio del cómico es ancestral. En el derecho romano existía la tacha de infamia, que degradaba el honor civil de los cómicos. En el Renacimiento, el desprecio por el oficio de la risa también era habitual: al cómico se le podía maltratar y ridiculizar en el escenario y fuera de él. No podía pernoctar en las ciudades, debía acampar a una legua de ellas. De allí, los “cómicos de la legua”.

En lo personal, pues, no me molesta la ofensa sistemática y sostenida, que es ya costumbre; lo que sí me indigna es que se use la “despreciable” condición de cómico (o payaso, si se quiere ser más hiriente) de uno de los signatarios para descalificar al resto, a gente cuya trayectoria merece admiración y respeto, entre ellos la de dos religiosos de los que nadie puede decir que sus vidas no han estado comprometidas hondamente con el destino intelectual del país, con la lucha por la libertad y la democracia y que merecen de los venezolanos la mayor estima.

Hay un término que define lo que nos está sucediendo a los venezolanos en este tiempo: el cainismo, el odio visceral al semejante, al hermano, al compatriota, que puede conducir a su aniquilación física o moral (o a ambas). El cruel régimen que padece Venezuela se ha cimentado sobre la promoción del cainismo.

No olvidemos la historia: comenzaron friendo cabezas en aceite en el discurso “inofensivo” de la campaña electoral de 1998 y terminaron haciéndolo cruelmente en la realidad desde el poder.

No deberíamos caer, quienes los adversamos, en lo mismo, porque por el insulto se empieza (¡ojo: es solo una opinión!). Sería bueno que evitáramos el epitafio que de manera premonitoria (un siglo antes de la Guerra Civil) escribiera -en este caso sí- el intelectual español Mariano José de Larra: “Aquí yace media España; murió de la otra media”.

P.S.: De todas maneras, por si alguno quisiera leer enteramente esa carta, desgraciada, que con tanta vehemencia ha sido condenada, aquí les dejo el enlace.

 
@laureanomar
Los #Runrunes de Bocaranda de hoy 20.06.2019: BAJO: Mi carta a la Dra. Bachelet
BAJO
MI CARTA A LA Dra. BACHELET:
 

Gracias a los colegas de la ONG Espacio Público por hacérsela llegar a la ilustre visitante. Es mi denuncia del gobierno de Maduro por violar mis Derechos Humanos al quitarme, por órdenes giradas desde Miraflores, mi pasaporte vigente y recién renovado el pasado septiembre. Lo hago ante el silencio cómplice de los funcionarios y organismos a los que he acudido como un ciudadano de a pie:

 

 

Caracas, 19 de junio de 2019

 

Muy respetada Señora

Michelle Bachelet,  Alta Comisionada

de las Naciones Unidas para los

Derechos Humanos:

 

Yo, Nelson Bocaranda Sardi, le escribo a los fines de solicitar sus buenos oficios en relación a tomar medidas para evitar que continúen las violaciones graves a los derechos humanos que he sufrido como ciudadano venezolano, pues fui privado de manera ilegal de mi pasaporte venezolano sin que hasta ahora lo haya podido recuperar sin haber en mi contra ninguna causa abierta por ningún motivo que me prohíba ejercer ese derecho al libre tránsito y de movilización dentro o fuera de mi país.

 

Cito aquí mi caso:

“El 24 de agosto de 2018, el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME) emitió una prórroga a mi pasaporte # 081707852, extendiendo su validez hasta el año 2020.

El 6 de septiembre de 2018, intenté viajar desde el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar utilizando dicho documento venezolano. Sin embargo, el funcionario encargado de realizar el procedimiento de migración me informó que el pasaporte supuestamente había sido anulado y retuvo este documento de identificación sin darme más explicación. En el mismo documento de identidad estaban estampadas las visas de Estados Unidos y otros países hasta por los próximos diez años.

Desde ese momento, personalmente he acudido ante el SAIME (Servicio de Inmigración y Extranjería) en diversas oportunidades (11) sin que ese organismo me haya dado una justificación legal de la retención del pasaporte y, mucho menos, me haya emitido uno nuevo.

Asimismo, presenté una denuncia ante el Ministerio Público por los delitos de Retención de Pasaporte por Funcionario Público y Abuso de Autoridad, pero después de más de 7 meses ni siquiera se ha designado a un Fiscal para que dé inicio a una investigación.

Igualmente, he denunciado este hecho ante la Defensoría del Pueblo sin que tampoco haya recibido respuesta.

Estas circunstancias han impedido trasladarme libremente fuera de Venezuela, así como a tener un documento de identificación como venezolano, al cual tengo derecho según el Derecho Nacional e Internacional.

Al respecto, existe una presunción de que estas acciones por parte del Estado Venezolano son una manera de ejercer una retaliación contra mi persona debido a mis opiniones emitidas en el ejercicio de mi profesión de periodista. Esta afirmación se basa en que eventos similares se han presentado con otros periodistas desde aproximadamente la misma fecha.

Alta Comisionada, tengo 74 años y 57 años ejerciendo la profesión. Soy director-fundador del portal www.runrun.es, con mas de 3 millones de seguidores en mi twitter @nelsonbocaranda, así como lidero un programa diario de radio en Éxitos y otro en televisión dos veces a la semana a través de www.VivoPlay.net . Fui el periodista que anunció al país -y cubrí con mucho respeto- la enfermedad que sufrió el presidente Chávez.

En virtud de estos hechos, le solicito muy respetuosamente que durante su visita a Venezuela lleve a cabo las acciones que considere pertinente para hacer cesar las violaciones a los derechos humanos de que he sido objeto y pueda disfrutar del libre tránsito, mi derecho a la correcta identificación, al acceso a la justicia y a la libertad de expresión”.

Agradeciendo a la Alta Comisionada la atención prestada a nuestra petición me suscribo

Nelson Bocaranda Sardi

 

 

 

 

 

Cristopher Figuera a Padrino López: ¿Usted realmente se siente leal a la patria?

EL EX DIRECTOR DEL SERVICIO BOLIVARIANO DE INTELIGENCIA (SEBIN), Manuel Cristopher Figuera escribió una carta desde la clandestinidad dirigida al Ministro de Defensa Vladimir Padrino López en la que le pidió que dirija el proceso de la transición en el país para recuperar la gobernanza del Estado.

En la misiva publicada en la página web Al Navío, Figuera pidió a López reflexionar sobre su posición política en cuanto a la crisis de Venezuela y le pregunta:

“¿Usted realmente se siente leal a la Patria?… ¿Le parece que está bien el desorden económico, social, político, familiar, de valores, moral y principios en el que está sumergido nuestro País?”. Al llegar a este punto, el general escribe que el juramento que hicieron y que hacen los militares es para defender a la Patria y sus instituciones. Un juramento ante Dios y la bandera. Y qué queda de esa Patria, señala enseguida. Qué queda de las instituciones. Ante esto es que apela al liderazgo de Padrino López y le solicita que actúe, que marque la ruta.

“Usted ejerce un liderazgo y una influencia muy importante en los soldados en todos los grados”. Y es aquí que le apunta que no tema a que lo condenen, pues, por el contrario, “la sociedad toda”… “unos y otros”; “unos en silencio y otros a viva voz, valorarán positivamente una acción de su parte que restituya la senda de la reconstrucción del País que está dibujado en la Ley del Plan de la Patria”.

En el texto, Cristopher Figuera insta a Padrino López a actuar. Le propone buscar una solución negociada. “En paz y con la mayor tolerancia, con base a las diferencias ideológicas que puedan existir”. Admite que no será un camino sin dificultades, aunque no por las acciones que Padrino López y la Fuerza Armada puedan emprender sino por lo que los otros, quienes detentan el poder, puedan hacer. “Hay quienes quieren llevarnos a una guerra civil para justificar, en los espacios de poder, su permanencia”.

 

Aquí la carta completa:

 


*Con información de Al Navio

Diputados en la clandestinidad publican carta ratificando que seguirán trabajando por el cambio

LOS DIPUTADOS DE LA ASAMBLEA NACIONAL que se encuentran en “resguardo” publicaron una carta que fue leída por la diputada Norah Bracho en la sesión ordinaria de este martes, 21 de mayo, donde ratifican todas las acciones que se han emprendido para restituir el orden constitucional.

Igualmente indican que lo que han vivido durante los últimos días “es la continuación de un golpe de Estado al único poder legítimo en nuestro país. Unos magistrados que actúan de espaldas al pueblo y a su Constitución y una fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente han pretendido burlar la voluntad de millones de venezolanos al perseguir a más de una decena de diputados legítimamente electos, acción materializada con el injusto y burdo secuestro del diputado Edgar Zambrano, primer vicepresidente, quien se une a una lamentable lista de miles de ciudadanos injustamente perseguidos”.

En la misiva también recuerdan las elecciones del 20 de mayo al cumplirse un año y agregan que “la permanencia de Nicolás Maduro en el poder solo representa hambre, miseria y sufrimiento para nuestro pueblo”. Ratifican el compromiso con la ruta planteada por el presidente del Parlamento, Juan Guaidó, “y que hoy ratificamos sin vacilaciones: cese de usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”.

Los diputados firmantes son Simón Calzadilla, Mariela Magalles, Américo De Grazia, Sergio Vergara, Carlos Paparoni, Freddy Superlano, Juan Andrés Mejía, Henry Ramos Allup, Winston Flores, Miguel Pizarro, Franco Casella, Luis Florido y Richard Blanco. En bolígrafo incluyeron a los parlamentarios Juan Requesens, Edgar Zambrano y Gilber Caro.

Lectura de la carta del profeta Isaías, por Laureano Márquez

ES UNA LARGA CARTA DE RENUNCIA, no exenta -por cierto- de metáforas: “Me voy “pelado”, como el ala de un murciélago”, como corresponde a un poeta. Comienza manifestando la estima a su destinatario. Estimar es manifestar afecto por alguien, pero también es un cálculo: “se estima que bajen los precios del petróleo”, por ejemplo.  El profeta calculó y su cálculo le da como resultado, le indica, pues, que es hora de abandonar el barco porque estima que el estimado ya no lo es tanto.

“Debo reconocer que nací para martillo y del cielo me caen los clavos”. Afirmación sin duda objetiva, veraz y oportuna. Los clavos,  que llevamos 20 años recibiendo martillazos, mazazos, zurda conductazos y hojillazos, damos fe de ello. Curiosa la nomenclatura la que el régimen usa, que involucra siempre una suerte de confesión de sus auténticos propósitos: “Sepa usted, presidente, que yo sigo senderos rectos como una lanza”. Frase que ha podido escribir el mismísimo taita Boves.

La carta, luego, da un giro teológico, para aludir a los apóstoles del “presidente”. Parece que, a la inversa de Jesús, solo uno es honesto (él) y el resto traidores (“víboras con cabeza triangular”). Nos revela -con premonitoria lucidez- su partida al infierno, “como San Pablo” (¿?). No podía ser otro el final para quien ha sido corresponsable solidario de los veinte años de destrucción más terrible que ha vivido Venezuela en toda su historia, con persecuciones, asesinatos de inocentes y hambreando a un pueblo en nombre de supuestos ideales de justicia y libertad.

Nos revela, además, que se retira de la política al oficio de ser abuelo para escribir, para sus nietos, la historia de estos 20 años, en código de tío tigre y tío conejo, suponemos. Nos confiesa que se va sin bienes, que aprovecha para informar que vende un carro con poco uso, que su esposa empeña las joyas de su antecesor en el cargo de esposo. Curiosas confesiones para quien lleva dos décadas en puestos públicos de altos sueldos y con gastos “cubridos”. Atribuye el descalabro al bloqueo norteamericano e italiano, con lo cual suponemos que sus ahorros están en el imperio en vez de en el Banco de Venezuela en bolívares en Caracas, donde tendrían que estar los de todos los que confían en clima de progreso que vive Venezuela

Este párrafo llama particularmente la atención: “… sepa usted, Presidente, que su pueblo no solo es insobornable sino, también, difícil de engatusar”. Curiosa conclusión para ser hecha, por  quien es parte de un régimen que ha sustentado su poder político, antes y ahora, justamente en el más miserable de todos los sobornos: comprar con comida el apoyo político. Acompañado este soborno con el más vil de los engatusamientos: abusar de la ignorancia de un pueblo para venderle como progreso la demolición de un país.

Por último señala el profeta que el insomnio le perturba. ¿Desde cuándo?, es la gran pregunta: ¿desde los tiempos de la vicepresidencia, de la fiscalía, de la ANC? ¿Anderson quizá? Se esfuerza, en definitiva, el profeta tanto en presentarse como una persona recta, como un hombre justo, honrado, leal y de bien, que empieza uno a notar -con tal exhibición de vehemencia- que más que a su jefe, la carta está dirigida a sí mismo.

¿Habrá podido convencerse?

Al mirarse al espejo, ¿qué leerá en sus ojos?

@laureanomar

En carta dirigida a Maduro, Isaías Rodríguez renuncia a su cargo como embajador

A TRAVÉS DE UNA CARTA, Isaías Rodríguez presentó su renuncia como embajador de Italia. En la misiva dirigida a Nicolás Maduro, el ex Fiscal explicó que con “fe absoluta” se ha aferrado al chavismo, “cual una tabla en este océano de contradicciones que rodea su Gobierno”.

Rodríguez lanzó algunas críticas en la carta publicada a través de la red social Twitter. Una de ellas se refiere a que, según el ahora ex embajador, se ha irrespetado la Embajada en Italia “y tengo 77 años. Mi frente está y estará en alto, no soy de los que se quedan mirando los zapatos. Toda la vida he rechazado las injerencias que pretendan humillar o alterar mi consciencia y mi espíritu”.

También indicó que siempre quiso ser un “compañero leal y no un dilatante adulador y temeroso” y que “he visto mucho marketing al lado suyo y también al lado de Chávez. La gente constantemente se bautiza, pero jamás se libera de sus pecados”.

El ex embajador en Italia también aseguró que se va sin dinero y que incluso su esposa tuvo que vender las prendas que le dejó su anterior pareja para “poder mantenernos frente al bloqueo norteamericano (…) clavaron mi honestidad en una pica, pero cuando muera sabrán exactamente cuál patrimonio dejo a mis hijos”.

Por último le agregó a Maduro que no tiene que “aceptar o reprobar esta carta. La haré pública porque es definitiva”.

 

Querido Jim:

Te admiro mucho, pero a veces parece que la incapacidad de las estrellas de Hollywood para entender la política es directamente proporcional a su talento escénico. Reagan siempre fue un actor de muy poco talento, gracias a Dios. Leí que te invitaron al programa “Real Time with Bill Maher” de HBO- donde dijiste: “Tenemos que decir sí al socialismo, a la palabra y todo”. Quizá para ti, como para la humanidad entera, la palabra “socialismo” es una palabra que suena bonito. Todo el mundo quiere definirse como socialista, hasta los de derecha: a Rajoy lo tildan de “socialdemócrata” y seguramente lo es.

Socialismo es entendido en términos cotidianos como antítesis de egoísmo, sinónimo de preocupación por los demás, de distribución equitativa de la riqueza, de apoyo a los más débiles y sus necesidades, de procurar salud y educación para todos, etc. Y eso es bueno, eso lo quiere hasta la derecha primermundista. Parece que esa tradicional división entre derecha e izquierda en términos ideológicos ha ido mutando, ya lo que más inquieta a la gente es que sus gobiernos sean eficientes, honestos, que cumplan con sus obligaciones constitucionales y casi todas las constituciones contemplan un profundo contenido social.

Así pues, al menos en los países desarrollados, lo que hay son socialismos, con matices de izquierda o de derecha. Uno supone que es a eso a lo que te referías cuando señalas: “tenemos que decirle sí al socialismo” y pones como ejemplo a esa magnífica nación que es Canadá. En tal sentido, no habré de caerte encima como si hubieses grabado una cuña para el Saime.

Sin embargo, menester es decirte, que bajo el nombre de “socialismo” se ocultan hoy profundas amenazas, curiosamente, en contra de lo que suele considerarse como socialismo, escondiendo un autoritarismo intolerante puro y duro, cuando no una abierta dictadura. No es casual, Jim, que el neofascismo esté floreciendo justo en la Alemania que era socialista.

Si evaluamos el caso que más cercano tenemos nosotros, el de Venezuela, lo que encontramos es justamente eso: nuestro régimen no es -válgame Dios- la antítesis del egoísmo. Muy por el contrario, no hay nada más egoísta que apropiarse de lo que es de todos, desde el poder, hasta los dineros públicos, en esa forma de gobierno que padecemos y que, desde que pasó el gran cometa Haley, ha dado en llamarse “cleptocracia”.

En Venezuela, querido Jim, -por lo que te acabo de contar- no hay distribución equitativa de la riqueza, ésta se ha concentrado, como pocas veces en nuestra historia en muy contadas manos.

Los más débiles en Venezuela están a la buena de Dios, huyendo del país como pueden, sin salud, sin medicamentos y sin alimentos, tragedia a la que se le suma la negación de un régimen que afirma que nunca la población había estado tan bien y que incluso habría que cobrarle al gobierno colombiano el bienestar del que disfrutan sus ciudadanos acá. O sea. En Venezuela, querido Jim, los niños están dejando de ir al colegio, bien porque tienen que buscar cómo sobrevivir y ayudar a sus familias o porque no tienen fuerzas para ir al colegio por falta de alimento.

En Venezuela Jim, le hemos agarrado tirria a la palabra socialismo, representa la opresión contra un pueblo, la destrucción de una nación floreciente y la desesperación de sus ciudadanos.

 

@laureanomar

Claudio Fermín no se postulará como candidato presidencial para elecciones del #22A

Claudio-Fermin

 

A través de una carta pública, el político Claudio Fermín anunció, que no se postulará como candidato a la presidencia de Venezuela.

Fermín, pese a que indicó que nuestro país va de mal en peor, aseguró que hay que rediseñar las propuestas que hemos estado trabajando en el marco de soluciones para Venezuela.

A continuación la carta completa:

Queridos compañeros y amigos, la situación general de nuestro país va de mal en peor. Nuevas variables económicas, sociales, políticas, institucionales e internacionales obligan a actualizar el diagnóstico de carencias y conflictos que conviven como entidad inseparable. En consecuencia, rediseñar las propuestas que hemos estado trabajando en el marco de “Soluciones para Venezuela” es también prioritario y urgente. Este mismo mes de febrero debemos reunirnos para abordar estos asuntos. Sin embargo, les presento estas breves líneas a propósito de la convocatoria que desde el poder se hizo ayer 21 de febrero a elecciones de concejales, diputados a los Consejos Legislativos y diputados a la Asamblea Nacional.

Desde hace tiempo han estado abiertos dos cursos de acción política opositora. Por una parte quienes sostienen que el agravamiento de la crisis es una necesidad y por la otra quienes desde terreno más áspero y exigente hemos sostenido que los venezolanos estamos obligados a actuar de consuno para resolver la crisis. Quienes sostienen la bandera del agravamiento de la crisis han dominado la escena en los últimos años y su llamado ha gozado de la atención de un país capturado por el lenguaje de la emergencia, de la urgencia del cambio, habida cuenta del hartazgo de la población con un desgobierno que ha destruido casi todo. Ofrecer que “todo cambiará mañana mismo” ha sido un mensaje seductor, pero falso y además inconveniente porque esa salida abrupta no es posible sin la violencia y mortandad que le acompañaría.

Los promotores del agravamiento de la crisis se han afincado en la abstención como elemento de ruptura y con ello no sólo han puesto en el otro extremo al gobierno que pretenden desbancar sino que tratan como herejes, merecedores de los más bajos epítetos, a quienes osen plantear vías electorales que desde la óptica de ellos son propias de vendidos al gobierno, colaboracionistas y traidores a la causa del cambio que sólo entienden desde sus personales parámetros. No estoy seguro de la capacidad de convocatoria de los promotores de la abstención pero su capacidad de perturbación es muy alta. A un país hastiado del desgobierno, comiendo de la basura y muriendo en las puertas de los hospitales sin ser atendido debidamente, le plantean que nada que venga de ese gobierno es bueno, mucho menos las elecciones organizadas por este Consejo Nacional Electoral.

Nosotros, desde otro ángulo y otro lenguaje, sostenemos que el descontento ha alcanzado niveles altísimos, casi de unanimidad, al igual que la conciencia ciudadana sobre la necesidad del cambio político y por eso estamos convencidos que si todos acudimos a votar nuestra presencia será holgadamente mayor que el mercado de votos cautivos del gobierno, el cual no ha podido pasar de seis millones de votantes de un total de diecinueve millones y medio de electores registrados. Somos mayoría y podemos ganar si acudimos a las mesas de votación, tal como ocurrió en diciembre de 2015 con motivo de las elecciones de la Asamblea Nacional. En ese contexto de defensa del voto, en contra de la inconveniente fantasía de una salida abrupta, presenté a consideración de los venezolanos mi candidatura presidencial como la búsqueda de una opción unitaria. Y por eso propuse elecciones primarias para alcanzar un candidato unitario que enfrentara los abusos ilimitados del poder que hoy nos somete.

Con el tiempo, diferentes referentes del mundo político se han plegado al llamado a no participar, formulado por los promotores de la abstención. Así lo hizo Voluntad Popular. Después Primero Justicia, aunque su líder Julio Borges fue el adalid de “resolver la crisis” mediante las sesiones de diálogo o negociación celebradas en República Dominicana. Más tarde, no obstante el compás de espera que abrieron para el análisis y una demostrada prudencia, también se sumó Acción Democrática. Un Nuevo Tiempo concluyó en la misma decisión. A esos factores políticos siguieron la Conferencia Episcopal, los Rectores de nuestras universidades, asociaciones empresariales de mucha seriedad como Conindustria. En fin, la colcha sobre la cual hay que bordar la candidatura unitaria que habíamos planteado se fue encogiendo de manera acelerada hasta el punto que una candidatura hoy podría ser el fruto de una alianza bien intencionada pero ya no con “capacidad unitaria nacional” para generar el cambio que andamos buscando y con el que estamos comprometidos. Hemos puesto empeño y desprendido esfuerzo para evitarle al país salidas violentas y para amalgamar el cambio con el cemento de las voluntades de los ciudadanos expresadas en el voto de manera pacífica. Sin embargo, las circunstancias nos han sobrepasado.

A esto se agrega que el gobierno en su incurable conducta abusiva ha convocado elecciones para desconocer la legítima Asamblea Nacional y pretende que dicha convocatoria sea una condición para la celebración de la elección presidencial que creemos procedente. Además, ante la incapacidad de convocar a los ciudadanos para respaldar a Maduro, decretan elecciones de concejales y diputados a los Consejos Legislativos tratando así de concitar las justas aspiraciones de líderes locales para darles una razón para participar que no la encuentran en la convocatoria de respaldo a Maduro. Todo es un engaño.

Dadas estas circunstancias de inviabilidad de lograr una candidatura realmente unitaria y dado que no es nuestra tesis la de presentar una candidatura simbólica ni tampoco usar esta coyuntura electoral simplemente para promover un referente opositor y ganar espacio frente a otros, he considerado que perdió sentido la presentación de mi candidatura. Esfuerzos grandes tendremos que hacer para salvar lo que podamos de tolerancia y cohabitación políticas en esta hora cuando los extremos parecieran no tener escrúpulos para hacer de las suyas con tal de buscar adherentes en medio de la polarización.

Esfuerzos por igual habrá que hacer para recuperar la institución del voto en un momento cuando se han empeñado desde diferentes tribunas en presentarlo como inútil. Día a día tendremos que seguir entregados a contribuir a la recuperación del país. No desmayaremos en ese compromiso vital. Reciban la reiteración de mi gratitud por vuestra entrega tantas veces puesta a prueba en apartados caseríos y barriadas populares, en sindicatos y universidades, en la calle y en los medios, al igual que en el paciente y callado trabajo del día a día para contribuir con la transformación del país. Gracias siempre y fuerza para seguir labrando el camino del cambio en paz y en democracia. Un abrazo fraternal.