La adopción de hábitos saludables reduce los riesgos de sufrir un ACV

La adopción de hábitos saludables reduce los riesgos de sufrir un ACV

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Con motivo de celebrarse el 29 de octubre el Día Mundial contra el Ictus (ACV), el Dr. Mauricio Krivoy, neurocirujano del Centro Médico de Caracas, explica que esta patología se presenta de dos formas: isquémica y hemorrágica. “La primera corresponde al 80 por ciento de los casos y sucede cuando una arteria se obstruye. Esta tipología se subdivide en: trombótica, si se forma un coagulo en el sitio de la oclusión. Y embólica, la cual implica que la causa de la obstrucción tiene un origen distante.  Por ejemplo en el corazón. Este coagulo viaja por vía sanguínea hasta el cerebro, donde ocurre el atasco”.

 

En el caso del ictus de tipo hemorrágico, corresponde al 20 por ciento de los episodios restantes. Se da cuando hay una ruptura del vaso sanguíneo.

 

Krivoy expone que muchos estudios han tratado de asociar distintos factores de riesgo que incrementan la posibilidad de sufrir un episodio de ictus. “Uno de los más importantes es la edad, pues las posibilidades incrementan con el paso del tiempo, y a este se le iguala una predisposición genética. Asimismo, enfermedades como hipertensión arterial, patologías cardíacas y diabetes. Esta última aumenta la probabilidad de sufrir un ictus hasta seis veces”. El sedentarismo, drogadicción, sobrepeso, tabaquismo y anticonceptivos orales son otros factores asociados a estilos de vida y que pueden ser modificables.

 

Del ictus derivan otros problemas de salud. El neurocirujano se refiere a la epilepsia, espasticidad, incontinencia urinaria, problemas intestinales y úlceras de decúbito, como algunas de las principales. “Su repercusión en la calidad de vida del paciente y su entorno. Sus consecuencias económicas y productivas, convierten al ictus en un problema social, económico y sanitario de primera magnitud”.

 

Especialistas a nivel mundial recomiendan hábitos de vida saludables para prevenir esta enfermedad. Mantener una dieta sana, baja en grasas saturadas. Ejercicio físico frecuente. No fumar y moderar el consumo de alcohol. Además, llevar un control de la tensión arterial.

 

Dentro del avance tecnológico y de equipamiento para el diagnóstico y tratamiento de esta patología, el CMC dispone del Servicio de Imágenes y un equipo de resonancia magnética con tecnología de punta, el primero de su tipo en Venezuela. Además, una Unidad de Hemodinamia con una amplísima experiencia en el manejo endovascular. La Unidad de Radiocirugía que permite el tratamiento de malformaciones arterio-venosas con una dosis única y más del 90 por ciento de efectividad. Dispone además, de la Unidad de Terapia Intensiva con la tecnología requerida y personal adiestrado.

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