Runrunes de Bocaranda: ALTO – NO SE ILUSIONEN - Runrun
Runrunes de Bocaranda: ALTO – NO SE ILUSIONEN

 NO SE ILUSIONEN

Fue William Brownfield, por casi una década encargado de la política antinarcóticos de Estados Unidos en el Departamento de Estado y quien fuera embajador de ese país en Caracas, el que entrevistado por el diario El Tiempo de Bogotá pone algunos puntos sobre la íes en estos tiempos de tanta tensión entre los dos países. Copio textualmente segmentos de dicha entrevista: y dice que “en cierto sentido, lo anunciado la semana pasada es la aplicación de la llamada «opción militar» en este Siglo XXl”… Advierte, a su vez, que “el plan de transición a la democracia en Venezuela que presentó Estados Unidos exige la salida total tanto del ELN como de las disidencias de las FARC, incluyendo a sus líderes que llevan años escondiéndose bajo la sombra del chavismo”. Cuando el entrevistador le pregunta: “Algunos ven en el despliegue de fuerzas anunciado la semana pasada un preludio de lo que sucedió en Panamá a finales de los años 80. ¿Es eso lo que está pasando?”. Su respuesta fue: “Es peligroso interpretar de esa manera lo que sucedió, especialmente para aquellos en Venezuela y para la oposición creer que están próximos a ver una especie de intervención internacional como esa que menciona. No creo que eso vaya a suceder y es importante que la oposición siga concentrada en los pasos que deben tomar para acabar con esta tragedia. No deben contar con que Estados Unidos u otro entrará a solucionarles los problemas que tienen…”. De nuevo el periodista lo increpa: “¿Lo que quiere decir es que no hay apetito en Washington para una intervención de esta naturaleza?”

El embajador contesta: “Lo que diría también es que no estamos en 1989. Han pasado 31 años y hay muchas opciones militares que no se parecen a las del último siglo y no requieren miles de soldados desembarcando en las playas de Venezuela y marchando hacia Miraflores. Hay formas de hacer intervenciones indirectas o usando tecnología, de causar trastornos a la cadena de mando, de establecer zonas humanitarias en la frontera o de ataques de precisión que se pueden lanzar desde miles de kilómetros de distancia si se quiere mandar un mensaje sin poner en riesgo a la población. No es que no exista apetito de ningún tipo. Lo que hay son muchas opciones disponibles que son diferentes a esas que se mencionan.

Del cuestionario extraigo otras dos preguntas:

“Pero Estados Unidos dijo que esto es una operación eminentemente antinarcóticos. ¿Lo que usted nos dice es que quizá es más que eso y va dirigido a sacar a Maduro del poder?”

Responde Brownfield: “Puede ser parte de esa misma aproximación. Es algo que se hace por fuerza del territorio de Venezuela en aguas y espacio aéreo internacionales, y que se hace entre muchos países entre ellos Gran Bretaña, Holanda, Francia y valga decir, Colombia. Se está usando mucha tecnología en lugar de una gran fuerza para lograr sus objetivos y está diseñada para enviar un mensaje y golpear a aquellos en Venezuela que usan su posición para lucrarse con millones de dólares provenientes de actividades criminales.

Es la aplicación de la opción militar en el contexto del siglo XXl. Es por eso, además, que pienso que se deben mirar los tres anuncios hechos por Estados Unidos en estos días (despliegue naval, cargos por narcotráfico contra Maduro y su entorno y el plan de transición a la democracia que presentó el Departamento de Estado), como un paquete de acciones con un mismo fin”.

“Explíquenos ¿cómo se relacionan esas tres medidas?”: “En su conjunto mandan un mensaje, y este es que las cosas se van a poner mucho más difíciles para el régimen, para Maduro y sus aliados, pero que hay una salida, una hoja de ruta que permite salir de esta situación y que es democrática, que es aceptada para una mayoría de países y que ofrece a la mayor parte del círculo de Maduro una amnistía. De eso se trata”.

 DUQUE Y LAS MAQUINAS CHINAS

“La OPS (Organización Panamericana de la Salud) analizó y esas máquinas no son compatibles ni con el tipo de pruebas, ni con el tipo de reactivos, ni el material que se maneja en Colombia”. Estas fueron las razones por las cuales el presidente Iván Duque no aceptó las máquinas de diagnóstico del coronavirus que le ofreció Maduro.

El mandatario venezolano dijo en cadena nacional “tenemos listas las dos máquinas chinas nuevas de diagnóstico del COVID-19 para ser entregadas de inmediato a Colombia a pesar del odio del presidente colombiano, a nosotros nos mueve el amor bolivariano para la protección de la salud de nuestros pueblos”. No obstante estos pronunciamientos, Duque aclaró este martes que las máquinas no habrían servido ni en Colombia ni en otros países de Latinoamérica.

 ¿IRAN vs CHINA?

Quizás por los antecedentes de los exagerados contagios con trabajadores chinos en dos ciudades iraníes -donde participan en diferentes obras de ingeniería- hace dos días, a través de la emisora Radio Farda, un funcionario del gobierno de Irán calificó los números de coronavirus en China como una “broma amarga”.

El portavoz del Ministerio de Salud iraní, Kianush Jahanpur, dijo que las cifras de infecciones y muertes por coronavirus publicadas por el gobierno de China eran una “broma amarga”.

En una videoconferencia de prensa, el 5 de marzo, dijo: “Parece que las estadísticas de China fueron una broma amarga, porque muchos en el mundo pensaron que esto era como la gripe, con menos muertes. Esta impresión se basó en informes de China y ahora parece que China le hizo una broma amarga al resto del mundo”. Jahanpur agregó: “Si en China dicen que se controla una epidemia en dos meses, uno realmente debería ahondar en esa sencilla explicación”. En esto, paradójicamente, coinciden estados Unidos e Irán pues el Secretario de Estado, Mike Pompeo, también cuestionó el viernes la información recibida de China, quejándose de lo que llevó a Estados Unidos a enfrentar más desafíos para enfrentar la epidemia por lo tardío de la advertencia. En los últimos días, los medios mundiales también han cuestionado las estadísticas de coronavirus publicadas por China, que dice que en Wuhan, el epicentro de la epidemia, 2500 personas perdieron la vida, mientras que el número de muertos es mucho mayor en los países europeos y los Estados Unidos, que tienen moderna o avanzada infraestructura médica.

La tasa de mortalidad por millón de personas en Italia y España es de alrededor de 250, mientras que la tasa de mortalidad oficial de China es de solo 2. A partir del 4 de abril, las muertes de EE. UU. por millón de habitantes fueron de 26.

En nuestros anteriores Runrunes -en esta cuarentena- explicamos el origen de los miles de casos iraníes que en total ascienden a 60.500 -de los cuales 2.74 son de hoy (7/4/20)- y que conllevaron a 3739 muertes.