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OPINIÓN

Brian Fincheltub Ago 11, 2020 | Actualizado hace 11 horas
No están solos, por Brian Fincheltub

 Foto en presidenciave.com

@BrianFincheltub

Según cifras ofrecidas por el Foro Penal el pasado 4 de agosto de 2020, en las cárceles de la dictadura chavista permanecen en cautiverio al menos 382 personas, de las cuales 126 son militares.

Hombres y mujeres cuyo único delito fue oponerse a la destrucción y el saqueo del país, haciendo lo que podían desde sus posiciones para tratar de evitarlo.

Yo me niego a que estos venezolanos caigan en el olvido, a que sus causas sean enterradas más hondo que la peor de las celdas de tortura del régimen.

Me niego a que sus familias carguen solas con el peso que significa tener a un ser querido secuestrado sin posibilidad de rescate. Es más que sabido que la mayor condena que puede recibir un preso político es el olvido; de allí que, hoy más que nunca, nuestra obligación sea hacerles saber, por todos los medios posibles, que NO se encuentran solos.

No están solos porque pese a la persecución, las muertes y el exilio de millones de venezolanos, la dictadura no ha podido atemorizar a la inmensa mayoría que se le sigue oponiendo. Y que los desprecia por haberles destruido sus vidas, sus sueños y su país.

Imaginen lo que significa para una banda de matones con poder que la gente les deje de temer. Pierden todo aunque parezcan controlar el más mínimo reducto de la sociedad. La dictadura se equivoca cuando interpreta el cálculo de supervivencia de los venezolanos como una simple rendición.

Prudencia no significa miedo. Los venezolanos han entendido que para enfrentar a un régimen asesino se necesita de inteligencia y táctica, en una carrera contra el tiempo donde lo más importante es mantenerse vivos. Estoy seguro de que en el momento que sea necesario los venezolanos saldrán de nuevo, pero ese momento deberá ser determinante y no una nueva oportunidad para marchar en masa camino al exterminio. Eso sería facilitarles el trabajo de deshacerse de nosotros.

La dictadura tampoco ha podido doblegar ni quebrarle el espíritu a ninguno de los presos políticos.

Por eso los mantiene tras las rejas bajo tortura; por eso los chantajea con el dolor de sus familias. En algunos escenarios la dictadura hace un análisis de costo político, fundamentalmente del costo político internacional. Aunque suene paradójico, en ocasiones para el régimen es menos costoso comprar conciencias con millones de dólares, que tener las cárceles repletas de disidentes. En otros escenarios el costo político no es lo que importa, sino la necesidad de tener monedas de canje para poder negociar con la comunidad internacional. Nada extraño si consideramos que el chavismo es un grupo criminal cuyas prácticas no tienen nada que envidiarle a las que aplicaría un grupo de secuestradores.

Hoy, cuando sus vidas corren más peligro que nunca, pienso en todos los presos políticos; pienso en particular en nuestro hermano Juan Requesens, quien la semana pasada cumplió dos años secuestrado por ser parte de una nueva generación cuyo mensaje principal fue y sigue siendo no rendirse.

La integridad de Juan nos inspira a todos a seguir luchando desde donde estemos hasta acabar con esta tragedia, que mantiene también en cautiverio de país por cárcel a millones de venezolanos. No han podido ni podrán, hagan lo que hagan, detener el curso de los tiempos. Que lejos de favorecerlos como ellos piensan, agota la paciencia de quienes nos negamos a vivir para siempre bajo esta desgracia disfrazada de ideología.

 

Las opiniones emitidas por los articulistas son de su entera responsabilidad. Y no comprometen la línea editorial de RunRun.es

Cartas de amor, por Laureano Márquez P.

@laureanomar

Hay cartas de amor memorables: la de Beethoven a su amada inmortal, la de Pablo Neruda a Albertina Rosa, la de Lewis Carroll a Gertrude y la de Yoko (¡o no!) a Lennon. Las cartas de amor parecen haber pasado de moda, son como cosas de otro tiempo. Vivimos en la era de los emoticones, el amor se expresa con caritas, figuritas, corazoncitos, etc. En Venezuela, sin embargo, se mantiene la tradición: es famoso y de mucho prestigio el concurso de “Cartas de amor de MontBlanc”, pero ahora le ha salido competencia.

Hasta el 28 de agosto hay chance para participar en el concurso literario “Cartas de amor a Hugo”.

Es un concurso que tiene bases y todo, es decir, ¡reglas! Un jurado imparcial y una votación secreta (aunque usted no lo crea). El evento lo convoca el “Instituto de Altos Estudios del Pensamiento del Comandante Eterno Hugo Chávez”.

Usted se pone a buscar en Internet y no consigue, ni por asomo, un “Instituto de Altos Estudios del Pensamiento” de Immanuel Kant, o de Georg Hegel, o de Jürgen Habermas, pero sí se topa con este que hemos mencionado, que más allá de simples estudios, promueve “Altos Estudios”, como advirtiendo que se trata de un objeto de investigación que requiere cierta estatura intelectual. Naturalmente, si hablamos de algo que tiene connotaciones de “Eterno”, estamos prácticamente rozando los límites de la teología.

Por ejemplo: para el estudio del pensamiento que implica calificar una victoria opositora no como un hecho natural del juego democrático, sino como “¡una victoria de m…!”, es necesario poseer, sin duda, una alta noción escatológica de la digestión humana que conecte su sentido físico con el metafísico. Aquí estamos hablando ya de alta filosofía.

Lo mismo sucede con la comprensión del fenómeno amoroso, al que Platón le dedica un diálogo y cuyo logos, para el instituto en cuestión, puede ser resumido en esta concluyente e impecable sentencia: “¡esta noche te doy lo tuyo!”.

Así podríamos seguir con muchos temas: la solidaridad con quien ha superado una adicción o “¡Bush eres un alcohólico!”, la defensa de la libertad de expresión o “¡vayan apagando los equipos!”, el respeto al trabajo y el esfuerzo o “¡exprópiese!”, la alta diplomacia o “aquí huele a azufre”, etc., etc. ¿Dejó el autor que nos ocupa pensamiento escrito? No, este se expresó siempre de manera oral, durante interminables cadenas de radio y televisión que, juntas, suman muchos meses de discursos que suponemos serán transcritos y recogidos en numerosos volúmenes con un riguroso índice onomástico, para la celebración del día de su santo, naturalmente.

Y dice uno, para quien amordazó la prensa, amorató a la esposa, amortiguó la corrupción, amorteció la industria petrolera, se amorochó con los más indeseables del planeta y amortajó la democracia, qué cosa puede ser más apropiada en estos momentos que una carta de amor.

 

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Con el sacrificio de todos, por Orlando Viera-Blanco
La unidad no se reduce a que un grupo de partidos o líderes políticos “se unan” en torno a una causa. Es rigurosamente al revés. La verdadera unidad es fundamentalmente idiosincrática, racional.

 

@ovierablanco

Después de más de dos décadas de infortunios y miserias nunca vividas en Venezuela, las preguntas siguen siendo por qué y hasta cuándo. Creo que es momento de agregar otra pregunta: con quién y cómo.

Sin liderazgo sólido y unitario es muy difícil vencer en una pelea muy desigual.

Y sin corregir ciertos elementos culturales, que degeneran en posturas individualistas, seguiremos perdidos. La historia está llena de movimientos sociales y/o partidistas que alcanzaron su libertad con muchos sacrificios (Frente Unido en Chile o Uruguay, Solidaridad en Polonia, OTPOR -resistencia-en Serbia, CNA en Sudáfrica). Pero si los esfuerzos de unos son demonizados por otros que se suponen del mismo bando, el resultado seguirá siendo el mismo: fragmentación y anomia.

La cultura del “ese no es mi problema”

Tiene su origen en la desconfianza grupal. Decir “resuélvelo tú porque ese no es mi tema” comporta inmensos atavismos que van mucho más allá del egoísmo. La cultura hispana que nos ha dado tanto, también nos legó inmensos desenfados. Por siglos hemos estado subyugados primero a los designios de la colonización y de la corona, a la imposición de castas y convencionalismos de la nobleza.

La cultura judeocristiana consagró al rey como representante de Dios en la tierra. Luego a la espera del mesías y después a la inmolación aprendida al dios de nuestros pecados, teniendo la culpa, la flagelación la contrición y el perdón como “ave marías” que nos harían merecedores de otra vida después de la vida. Lo contrario, es decir, desconocer la Santísima Trinidad, cuestionó el poder de los nobles y catapultó el poder del proletariado.

La llegada del pensamiento colectivista-positivista, terrenal y existencialista, “sustituyó a Dios” por las masas, convirtiéndolas en el nuevo “orden social”. En el medio quedaron los liberales, los ilustrados de la razón, del imperativo moral, los justicieros. Nadando quedaron las democracias de orientación eurocentrista, donde el poder reside en el pueblo.

El autoritarismo de sable emerge como brazo contenedor del comunismo.

¿Cuáles democracias sobrevivieron? Aquellas donde el pueblo se reconoce así mismo como ciudadano por formar parte del Estado. La democracia inglesa tiene su máximo valor de representación en la corona (monarquía constitucional), pero con un prístino sentido de autorrealización. La democracia norteamericana tiene su valor originario en el pensamiento liberal de los 7 fundadores de la patria (John Jay, Washington, Jefferson, Madison, Hamilton, Adams, Franklin), cuyo valor superior es el deber de defender por encima del derecho a ser defendido. Las democracias europeas y latinas aún están en pleno proceso de maduración que no es más que emanciparse del poder benefactor del Estado, por lo cual su responsabilidad (que soy yo) no es mi problema. Bajo esta lógica el Estado tampoco me importa, por lo tanto, nace el Estado ausente: un perder-perder.

La unidad en la política

La unidad como herramienta política es un factor profundamente cultural e identitario. Un elemento muy poderoso en los procesos transicionales. ¿Cuál ha sido el cambio sustancial de la Venezuela preindependentista a la Venezuela des-republicana? El sentido de pertenencia. Vivimos un proceso de igualación y democratización [1810-1998] y de despojo…Pero aún quedan muchas carencias y complejos por superar.

La llegada del caudillo (fantasma que pulula como alma en pena) aviva la cultura del mesías, que es endosar al “taita” la solución de nuestros enredos. Y con la democracia pactada, redentora y petrolera que alivió las cargas de la exclusión, igual sobrevino la cultura socialista del Estado benefactor y rentista. En este escenario la unidad es esencialmente política, instrumental, utilitaria, partidista, dejando escapar lo ciudadano. Entonces cobra cierta legitimidad la consigna “ese no es mi problema”, prendiendo en llamas la confianza grupal ¿Cómo derrotarla? Desprendimiento y emplazamiento de base.

La unidad no se reduce a que un grupo de partidos o líderes políticos “se unan” en torno a una causa. Es rigurosamente al revés. La verdadera unidad es fundamentalmente idiosincrática, racional, tradicional. Es la convicción colectiva de un valor común de conveniencia y confianza, entorno al cual grupos de representación se unen para luchar y sobrevivir.

Distinguir lo bueno de lo malo luce ser una tarea simple, pero se complica cuando algunos líderes no controlan sus ansiedades de poder y agendas.

La unidad es la consecuencia de un inquebrantable ejercicio de discernimiento y desprendimiento (disposition). No lo contrario. Pienso, luego me uno. La unidad no es automática. No encuentro ninguna dificultad para distinguir en Venezuela quién es el bueno y quién es el malo. No saberlo (elegir) le ha costado muchas vidas a la humanidad entre guerras y holocaustos. La fragmentación de los clivajes de resistencia ha sido la causa de permanencia de las coaliciones autoritarias.

Depender de la cultura del endoso político o del “liderazgo por default” (quítate tú para entrar yo), es lo que nos ha frustrado la Venezuela posible, democrática y libre. Es con el sacrificio de todos como veremos la luz. Escalando unidos. No trepando…

* Embajador de Venezuela en Canadá.

 

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Yesterday, por Julio Castillo Sagarzazu

@juliocasagar

Para muchos de nuestros contemporáneos Yesterday, de Los Beatles, es la banda sonora de la juventud. Su título sirve para evocar y trasladarnos a esos años y, a veces, plantearnos si es cierto la vieja conseja de acuerdo con la cual todo tiempo pasado fue mejor.

En días pasados, en uno de los muchos chats de redes sociales en los que participamos, se planteó una interesante, y desgraciadamente efímera, discusión acerca de si hablar de los tiempos de oro de la democracia venezolana, de sus obras y sus líderes, era adoptar una conducta lastimera y nostálgica que reflejaba una pérdida de la esperanza o haber abandonado la lucha por un mejor futuro.

Veamos. La nostalgia y el recuerdo de buenos momentos vividos son conductas naturales y hasta positivas de los seres humanos. Tendemos a recordar los acontecimientos agradables y a olvidar los desagradables. Sin este mecanismo del cerebro humano, nuestra especie habría tenido mucho más difícil su supervivencia. Este tamiz hedónico es, en gran parte, responsable de las habilidades de resiliencia y sobrevivencia que hemos desarrollado.

Pero en Venezuela, evocar estos logros que tuvimos como sociedad tiene adicionalmente una especial importancia para dibujar el porvenir y es también una importante herramienta de pedagogía política.

¿Por qué? Pues porque nuestro país llegó a ser en un momento el que mayor crecimiento per cápita de todo el planeta; porque batimos récords en años consecutivos de crecimiento económico; porque llegamos a tener la empresa pública más rentable de la tierra; porque nuestros índices de escolaridad fueron los mejores de la América Latina, incluyendo al Chile de Andrés Bello; porque nuestra democracia era la más estable y consolidada de la región.

Y si una vez tuvimos eso, pues sencillamente tenemos el material para volverlo a tener. Allí radica, entre otras cosas, la importancia de recordar esa realidad.

Lo otro importante tiene que ver con la enseñanza de no tropezar dos veces con la misma piedra y con la obligación que tenemos de amarrarnos a los mástiles de los barcos, como Ulises, para no volver a dejarnos cautivar por los cantos de sirena de otro populista elocuente, vengador y émulo chimbo de Robin Hood que venga a hacer caer por inocente a tanta gente culta y bien informada que se dejó seducir.

De manera que dibujar aquel país que tuvimos no tiene nada que ver con la nostalgia, la “saudade” de portugueses y brasileños o la “morriña” de los gallegos; sino que más bien, como hemos dicho, nuestro deber debería ser convertirlo en añoranza por esos tiempos que podemos volver a conquistar. Esa añoranza que es una mezcla de nostalgia con esperanza.

Es esta perspectiva una de las tareas que tendríamos pendientes. Una de las vacunas contra el populismo barato que necesitamos inocular cuando recobremos la democracia y la libertad, es la de rescatar en nuestra escuela y liceos, aquella maravillosa asignatura llamada Formación Social Moral y Cívica que nos enseñe a formar nuevos ciudadanos en valores democráticos y en decencia pública.

Vamos a necesitar un proceso de “desintoxicación” no solamente de la parafernalia ramplona que los libros y catecismos chavistas obligaron a los docentes a usar para impartir a nuestros niños, sino también una nueva perspectiva de nuestra historia contemporánea para poner en valor a todo el liderazgo político y social de nuestros años democráticos.

Un liderazgo que tuvo la entereza de derrotar a la subversión castrista cuando quiso apoderarse, a través de la violencia, de nuestro país y que fue el que pudo construir las bases de esa Venezuela que con justa añoranza queremos recobrar.

La historia no puede y no debe echarse hacia atrás. También es necesario desarrollar el espíritu crítico de nuestros jóvenes para que sean capaces de juzgar los errores de los líderes de ese momento y para que los eviten, cuando les toque la responsabilidad de conducir los destinos de esta tierra de gracia. Errores que, sin ninguna duda, fueron los polvos que nos trajeron estos lodos.

Yesterday existirá por siempre. Y cada vez que la escuchemos evocaremos una parte de nuestra historia que ha quedado atrás. Nuestro compromiso es convertir esa añoranza, como dice Silvio Rodríguez en su Canción del Elegido, en “un arma cargada de futuro”.

 

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Tercos y traficantes de la política, por Eddie A. Ramírez S.

La situación crítica en que vive la mayor parte de nuestra población obliga a unir fuerzas para salir del régimen que hundió la economía, destruyó la infraestructura y los servicios básicos, entregó nuestra soberanía y aniquiló todos nuestros derechos.

La unidad requerida no se ha logrado, entre otras cosas, por la presencia de tercos y de traficantes de la política. Señalarlos no es grato, pero es un deber.

Los tercos

Tercos son quienes a pesar de ser valientes luchadores por la democracia y sin duda opositores al régimen, buscan cualquier palabra de más o de menos para no firmar documentos, ni aprobar acuerdos de la Asamblea Nacional en los que coinciden los demás partidos de oposición.

Dicen apoyar al presidente (e) Guaidó, pero frecuentemente intentan serrucharle el piso, reclamando que olvidó la promesa de poner fin a la usurpación. Curiosamente, no informan cómo lograrlo, salvo una insistencia tipo muchacho malcriado que reclama un juguete. Están al tanto  de las diligencias para intentar convencer al mundo del peligro que representa el régimen de Maduro. Diligencias que han dado muchos resultados positivos, pero que han puesto en evidencia que ningún gobierno quiere enviar una fuerza militar para resolver nuestros problemas y que incluso muchos están renuentes en aplicar sanciones económicas.

A veces mencionan que no se retratan en conjunto, ni firman acuerdos por considerar que en ese grupo hay quienes propician la cohabitación e incluso corruptos. Sin embargo no señalan nombres, ni aportan pruebas.

Censuran que se hayan producido diálogos en el exterior, pero callan que  nuestros representantes mantuvieron una posición firme que permitió que el mundo se percatara de que el régimen no quiere realizar elecciones transparentes, ni entregar el poder por las buenas.

Los tercos obstaculizan la unidad. Entre ellos hay ciudadanos con méritos. Hay quienes piensan que no son tercos, sino mezquinos. No en la acepción antigua de ciudadano de segunda que utiliza Andrea de Barberino en su novela Guarino mezquino. Tampoco la de tacaños, sino en el sentido de que les falta generosidad y nobleza de espíritu, que también recoge la Academia de la Lengua.

Ojalá rectifiquen y entiendan que están engañando a sus seguidores al querer montar tienda aparte en base a prédicas que la mayoría considera inviables.

Su tiempo puede que sea en un futuro, pero dependerá de su actuación responsable en el presente.

Los traficantes de la política

El grupo de traficantes de la política está claramente identificado. Para sobrevivir política y económicamente requieren dádivas y prebendas del régimen. Incluye a los integrantes de la nanomesa y a uno que otro realengo.

Tienen muy pocos militantes, pero aspiran a que les regalen unos cuantos diputados en la farsa electoral de diciembre.

Por ello Henry Falcón declaró que está contento por el nombramiento de su compañero de partido Leonardo Morales como rector del CNE, y Enrique Ochoa Antich acepta que “tal vez no se gane, pero hay que tener representación en el Parlamento”. Desde luego esa representación no será de los demócratas, sino del régimen.

Lograr salir de Maduro y de sus acólitos no parece ser el caso del Magnentius, el emperador usurpador que, al verse perdido, se suicidó un día como hoy en el año 353. Tampoco por la vía de la farsa electoral de diciembre. Solo pareciera posible que mediante mayores sanciones económicas y personales, así como presión de calle, el usurpador acepte realizar elecciones libres o acuerde renunciar para que se constituya un gobierno de transición; quizá no como quisiéramos, sino como sea posible.

Seguimos apoyando al presidente (e) Guidó porque es quien tiene mayor apoyo popular en Venezuela e internacional, además de su perseverancia en la lucha y sin ningún lastre del pasado.

Como (había) en botica

* Luis Pacheco, presidente de Pdvsa ad hoc presentó ante los diputados de nuestra Asamblea Nacional, periodistas y público interesado, el informe sobre Citgo, empresa que fue endeudada indebidamente por Maduro, señalando las acciones para evitar que caiga en manos de los acreedores, así como los resultados operacionales y financieros. Cabe recordar que el último informe de la  Pdvsa roja es del 2016.

* En estos días nos dejaron dos damas luchadoras contra de la tiranía. Mi querida y distinguida amiga Aurelena Merchán, quien estuvo presa y exiliada a raíz del asesinato de su esposo Leonardo Ruiz Pineda por la dictadura de Pérez Jiménez. Posteriormente se casó con Alejandro Ferrer, también exiliado. A sus 93 años estaba pendiente de las noticias de Venezuela y deseosa de ver el fin del régimen. Y doña Blanca Rodríguez, ex primera dama, realizó una gran labor social, soportó el exilio con entereza y se comportó valientemente cuando atacaron La Casona el 4 de febrero de 1992.

* Bernabé Gutiérrez es responsable del asalto de paramilitares rojos a sedes de AD.

* Libertad para Rubén González, Nicmer Evans, Requesens, Caro, Renzo y otros presos políticos.

* Solidaridad con el expresidente Álvaro Uribe

* ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

 

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Informe Otálvora | La crisis venezolana en medio de la campaña en EEUU, por Edgar C. Otálvora

El Comité de Política Exterior del Senado de EE. UU. reunido presencialmente el 04AGO20 para debatir sobre situación en Venezuela.

 

@ecotalvora

Desde su exilio en Buenos Aires, Evo Morales está promoviendo un grave estado de violencia en Bolivia. El 23JUL20 la “Coordinadora” de seis federaciones de productores de coca del “Trópico de Cochabamba” dieron un plazo de setenta y dos horas para que las autoridades electorales de Bolivia “se retractaran” de su decisión de posponer las elecciones presidenciales.

Debido a la expansión de la pandemia de COVID-19, el Tribunal Supremo Electoral decidió que las elecciones previstas para el 06SEP20 fueran aplazadas hasta el 18OCT20.

Las federaciones cocaleras son presididas por Evo Morales, quien las controla desde Argentina. Estas mantienen un estado de virtual alzamiento contra el Estado boliviano impidiendo el acceso de la fuerza pública a las provincias que controlan. Los cocaleros liderados por Morales amenazaron con “movilizaciones indefinidas en todo el territorio nacional”.

La Asamblea Legislativa, controlada por el partido de Morales, el MAS, se niega a aprobar una ley que permita la recepción de un crédito por US$ 327 millones concedido por el Fondo Monetario Internacional en calidad de “fondos de emergencia” para atender erogaciones por la COVID-19. Simultáneamente, militantes del MAS y de la Central Obrera Boliviana iniciaron el 05AGO20 el cierre de importantes vías carreteras ya anunciado por los cocaleros.

En una sesión del Consejo Permanente de la OEA, realizada el 07AGO20, la canciller boliviana Karen Longaric Rodríguez denunció que los militantes del partido de Morales han impedido la circulación de insumos médicos, incluyendo transportes de oxígeno medicinal.

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La política de EE. UU. hacia Venezuela y Cuba tendría un cambio de orientación de producirse el triunfo de Joe Biden en las elecciones previstas para el 03NOV20. La nueva plataforma del Partido Demócrata deberá ser aprobada durante la convención prevista para la segunda quincena de agosto, pero ya el borrador circula desde mediados del mes de julio.

La plataforma demócrata del año 2016 dedicaba a Venezuela una única frase en la cual ofrecía “empujar al gobierno a respetar los derechos humanos y responder a la voluntad de su pueblo”. El texto del año 2020 contiene un largo párrafo sobre Venezuela, el cual critica la línea seguida por Trump, propone cambios de orientación de política exterior y hace una oferta para los venezolanos que se han desplazado a territorio de EE. UU. 

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“Rechazaremos la fallida política venezolana del presidente Trump, que solo ha servido para afianzar el régimen dictatorial de Nicolás Maduro y exacerbar una crisis humanitaria y de derechos humanos”, dice la oferta demócrata sobre Venezuela.

Adelanta que un gobierno demócrata “movilizará a los socios” regionales “y en todo el mundo” para atender las “necesidades urgentes de Venezuela” y ejercer “una presión inteligente y una diplomacia efectiva” rechazando “amenazas bélicas no atadas a objetivos políticos realistas” y “motivadas por objetivos partidistas” internos de EE. UU. Igualmente ofrece regularizar la situación migratoria de venezolanos en EE. UU. mediante la aprobación de un estatus de protección temporal (TPS).

El texto califica como “dictatorial” al régimen chavista y censura las orientaciones de Trump hacia Venezuela. Pero no niega ni confirma la línea de cambio de régimen promovida actualmente desde Washington.

En un párrafo referido a Irán, el documento demócrata dice que EE. UU. “no debe imponer un cambio de régimen a otros países y lo rechazan como objetivo de la política estadounidense hacia Irán”. Pero no hay una precisión expresa sobre Venezuela.

La plataforma demócrata claramente se distancia de la política del gobierno Trump de unificar sus acciones ante los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua. La oferta demócrata anuncia que se moverán “rápidamente para revertir las políticas” de Trump hacia Cuba; a la cual acusan de haber “socavado los intereses nacionales de EE. UU.” y “dañar al pueblo cubano y a sus familias en EE. UU.”, en referencia a autorizaciones de viajes a Cuba y envío de remesa.

La plataforma ofrece en el caso de Cuba un obvio regreso a la política de mano blanda del gobierno de Barack Obama. Igualmente, la propuesta demócrata advierte que modificará la política de aplicación “indebida” de “sanciones económicas y financieras” que según el texto “incentivan a las empresas extranjeras a eludir” el sistema financiero de EE. UU. socavando el potencial de la diplomacia estadounidense y que “amenazan el papel clave del dólar estadounidense como moneda de reserva del mundo”.

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El 04AGO20 se produjo una sesión plena del Comité de Política Exterior del Senado de EE. UU., bajo el título de “Venezuela en manos de Maduro: evaluación del deterioro de la seguridad y la situación humanitaria”. Para la ocasión fueron citados el enviado especial para Venezuela del Departamento de Estado, Elliott Abrams, y el responsable de la USAID para América Latina y el Caribe, Joshua Hodges.

Durante el evento, el senador Chris Murphy, demócrata por el estado de Connecticut, realizó una larga intervención en la cual resumió la posición que ha venido expresando durante el último año en relación a la política de Trump hacia Venezuela.

Murphy, quien comenzó su carrera de legislador en 2007 como representante ante la Cámara y ejerce como senador desde 2013, ha orientado su actividad parlamentaria especialmente hacia temas de política exterior. Pese a su condición de “senador junior”, su nombre ya aparece entre posibles candidatos a encabezar el Departamento de Estado en caso de producirse una victoria de su partido y, en todo caso, parece llamado a ser un influyente operador y opinador sobre las posiciones demócratas en asuntos exteriores desde el Senado.

Según medios de prensa, Murphy habría intervenido en la definición de la plataforma demócrata en lo tocante a política exterior y los términos utilizados sobre Venezuela son similares a los que el senador ha expresado durante el último año.

En la redacción de la plataforma demócrata igualmente habrían intervenido miembros del equipo de trabajo del izquierdista Bernie Sanders.

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En un artículo publicado en The Washington Post el 29ENE19, cuando en Venezuela asomaba la opción de Juan Guaidó al frente de un gobierno provisional, el senador Murphy y el asesor adjunto de Seguridad Nacional del gobierno Obama, Ben Rhodes, escribieron que “ya no debería haber ningún debate sobre la falta de legitimidad democrática de Maduro”.

Llamando a aportar el apoyo demócrata, Murphy y Rodes alegaron que “la administración Trump tiene razón al poner la restauración de la democracia venezolana en el centro de nuestro enfoque de esta crisis. El retorno a una democracia estable interesa al pueblo venezolano, a EE. UU. y al hemisferio”. Y valoraron que Trump estuviera actuando “en concierto” con otros países de la región.

Pero los autores calificaron como un “riesgo” que EE. UU. diera “reconocimiento público de un presidente alternativo que no dirige el país”, lo que sería uno más de los “pronunciamientos audaces de política exterior de la administración Trump (…) que no están respaldados por planes de implementación realistas”. Aseguraban que “no hay una opción militar creíble de los EE. UU. para invadir Venezuela, y sería peligroso y desestabilizador hacerlo”.

Según Murphy y Rodes, en su artículo de principios de 2019, “si las fuerzas armadas continúan respaldando a Maduro” el apoyo a un gobierno de transición “puede parecer irresponsable, al tiempo que le ofrece a Maduro la oportunidad de reunir a sus partidarios nacionales y extranjeros contra la intervención de EE. UU.”.

La línea propuesta por los articulistas era que EE. UU. trabajara “con socios internacionales para apoyar las negociaciones con todas las facciones de Venezuela en busca de un gobierno de transición que pueda celebrar nuevas elecciones.

Además de ser liderado por una coalición de países de ideas afines, ese esfuerzo deberá incluir el diálogo con países como Cuba y China que tienen influencia en Caracas”. En tanto, EE. UU. debería “seguir endureciendo las sanciones contra Maduro” y trabajar “en foros que esta administración ha abandonado, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la Corte Penal Internacional, para aislar aun más a Maduro y abrir nuevas vías para la rendición de cuentas”.

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El 20NOV19, Univisión publicó en sus portales un nuevo artículo de Murphy sobre Venezuela donde afirmó que “el presidente Trump claramente espera que sus sanciones petroleras derroquen la dictadura de Maduro, pero no hay señales de que esta estrategia esté teniendo éxito, al igual que las sanciones no derrocaron a Castro, Putin o Jomeini”.

Las sanciones, según Murphy, “pueden estar consolidando aun más el control de Maduro en el poder” mientras “Maduro y sus aliados se burlan de la retórica dura de EE. UU.”.

Pero Trump “no tiene que renunciar a las sanciones para que sean efectivas; todo lo que necesita es crear una válvula de alivio para abordar la crisis alimentaria de Venezuela”. Para lo cual Murphy proponía un “programa de intercambio de ayuda internacional, donde los ingresos de las ventas de petróleo podrían usarse para comprar alimentos, medicamentos”.

El senador demócrata igualmente resaltaba que “los negociadores de Guaidó están abiertos a un alivio gradual de las sanciones a cambio de otras concesiones políticas importantes” como el llamado a elecciones, refiriéndose a las negociaciones que se había producido bajo el auspicio de Noruega y que fueron finalizadas el 07AGO19.

En su intervención del 04AGO20 en el Comité de Asuntos Exteriores, Murphy se quejó porque EE. UU. “socavó” esas negociaciones y pocos meses después el Departamento de Estado presentó “un marco de transición que casi es una copia a carbón de la que presentaron los partidos políticos el año pasado”.

En los actuales días de dura campaña electoral, Murphy decidió confrontar a Trump sobre el tema Venezuela y lo acusó de haber “empoderado a un dictador brutal”.

“El juego ganador estaba justo delante de nosotros: reunir a toda América Latina detrás de una transición o nuevas elecciones libres, y trabajar con o neutralizar a los patronos de Maduro (Rusia, Cuba, y en menor medida China)”, pero Trump no lo hizo según el senador demócrata.

El “tema Venezuela” forma parte de la agenda electoral del año 2020 en los EE. UU. No cabe duda. Desde la Casa Blanca y los comités de apoyo a Donald Trump se difunden las acusaciones contra las tendencias socialistas o comunistas dentro del Partido Demócrata, a las cuales se habría entregado el candidato Joe Biden.

A temas recurrentes en la confrontación partidista como los impuestos, o nuevos temas como la reducción de los presupuestos para los cuerpos policiales, o la legalización de migrantes, en la campaña electoral del año 2020 se ha incorporado el tema entre capitalismo y comunismo. Este último ejemplificado con Venezuela.

Pese a que propuestas como la del senador Murphy están orientadas hacia un cambio de régimen en Venezuela, la cercanía de otros sectores del Partido Demócrata con los regímenes castrochavistas ha encendido alarmas sobre una posible orientación de la política exterior de EE. UU. en manos demócratas.

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El gobierno socialista de España se sumó al Grupo de Puebla. El 13JUN20 se conoció la incorporación de la española Irene Montero a la organización que reúne una larga lista de celebridades de la izquierda latinoamericana y que intentan crear condiciones para la retoma del poder luego de que el castrochavismo fuera desplazado de numerosos gobiernos.

Junto con José Rodríguez Zapatero, que forma parte de los fundadores del GP, la presencia de Montero completa la figuración de los dos partidos que conforman al gobierno de Pedro Sánchez. Montero es la esposa de Pablo Iglesias y ambos son parte de la cuota de Podemos en calidad de ministra de la Igualdad y como segundo vicepresidente.

Con la participación de una ministra en funciones española, ya serían tres los gobiernos involucrados en GP. Los otros dos son el gobierno de Argentina a manos del propio presidente Alberto Fernández y el gobierno de México que opera en el GP por medio Maximiliano Reyes Zuñiga quien ejerce como subsecretario (vicecanciller) para América Latina y el Caribe.

* Este artículo fue publicado inicialmente en Diario las Américas 

 

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Doña Blanca, por Carolina Jaimes Branger

Blanca Rodríguez de Pérez, ex primera dama de Venezuela (1926 – 2020). Foto El Nacional

@cjaimesb

Ha muerto Doña Blanca. La mujer que resistió con valor y dignidad el ataque de las fuerzas golpistas en 1992 en La Casona, acompañada solamente por una tía anciana, su hija Carolina, que es ciega, y dos de sus nietos pequeños. Mi amigo Pedro Berroterán escribió en su muro de Facebook que “fue valiente cuando debió serlo…

“¡Si a usted le faltan pantalones, a mí no!”, se le oyó gritar durante el asedio a La Casona en 1992. Rendirse no estaba en sus genes”.

Claro que no estaba en sus genes: era tachirense. Cuando Mario Iván Carratú, jefe de la Casa Militar, le pidió que abandonara La Casona, se negó rotundamente. Y desde la madrugada participó en el auxilio de los heridos, sin importar a qué bando pertenecían.

Esa misma mujer visitó a sus vecinos para constatar los daños a sus propiedades. Y se ocupó personalmente de que les fueran canceladas las reparaciones.

Cuando fue primera dama en la primera presidencia de su marido, Carlos Andrés Pérez, sería víctima de burlas. Como toda burla, estas fueron exageradas, necias y, sobre todo, sin sentido. Decían que era “campurusa” (como si ser “campuruso” fuera malo… cuando ella nació más de la tercera parte del país lo era); y, encima, era mentira: su familia era una de las más notables de Rubio, estado Táchira.

Sin embargo, ella las sobrellevó con humor, paciencia y dignidad. Y esa misma dignidad con la que llevó su vida, acabó con aquellas burlas.

Asumió su trabajo frente a los Hogares de Cuidado Diario y frente a la Fundación del Niño, como sus antecesoras –y luego sus predecesoras- lo hicieron. Porque si algo bueno tuvimos en Venezuela, fueron primeras damas… hasta 1998.

Doña Blanca pasó por la humillación en mayo de 2013 de que Nicolás Maduro se negara a firmarles el pasaporte a ella y a su hija Carolina, quien estaba ciega a consecuencia de un cáncer y debía viajar a Estados Unidos para seguir un tratamiento. Pero eso no la amilanó. Como buena gocha resistió ésa y otras injusticias.

Después de su paso en la primera oportunidad como primera dama, fundó el Banco de Sillas de Ruedas, Bandesir, que ha ayudado a tantísimos venezolanos necesitados de un apoyo para movilizarse y, así, tener una segunda oportunidad.

Su vida personal la mantuvo contra viento y marea fuera del dominio público. Pasó por la pena de ver morir a su hija Thaís. Se armó de valor para acompañar a su hija Carolina en su lucha contra el cáncer y contra su ceguera. Sufrió estoicamente la cárcel de su marido, el exilio, allanamientos…

Ha muerto una venezolana valiente. Ha muerto una venezolana buena. Y, sobre todo, ha muerto una venezolana digna. Gracias por todo, doña Blanca. La recordaremos con admiración y con cariño.

 

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¿Qué le pasa a las Naciones Unidas?, por Tony Bianchi* 

Al final de la Segunda Guerra Mundial, en octubre de 1945, las más grandes potencias políticas del momento: Inglaterra, la Unión Soviética, Estados Unidos y Rusia fundaron las Naciones Unidas con la clara intención de, antes de todo, evitar más conflictos bélicos y guerras que afectaran al planeta.

¿Pero para que sirvió esta gran idea y a quién realmente sirvió la creación de la ONU? ¿Acaso contribuyó a poner fin a la Guerra de Corea, o a la Guerra de Vietnam u otros conflictos menores como los conflictos en los Balcanes, Yemen o Siria entre algunos de los que vinieron después?

A pesar de sus buenas intenciones, la ONU poco o nada ha logrado hacer para resolver estos enfrentamientos armados, toda vez que se han involucrado una o más potencias. Véanse los casos de Crimea y Ucrania, manejados a su placer por Rusia.

Lo máximo conseguido con la intervención del organismo mundial ha sido promover sanciones, cuyos efectos han sido en muchos casos inciertos o dudosos.

Cuando esto ocurre, las grandes potencias intervienen y no aceptan condiciones argumentando que cada país tiene el derecho de defender sus intereses según sus propios criterios.

Lo nuevo e inesperado es que, desde el principio del 2020, tan grave como una guerra, ha aparecido el coronavirus causante de la primera verdadera crisis de la salud en escala mundial desde la Edad Media.

¿Porque la ONU no ha tomado acción y obligado a las varias potencias a unir esfuerzos para combatir y derrotar esta plaga que afecta a todo el mundo?

El coronavirus nació en un laboratorio de Wuhan, China, desde donde -a propósito o por error- “se fugó el virus” para invadir al mundo causando las graves consecuencias médicas y económicas cuyos alcances todavía no se han podido estimar.

Debido a su poder destructivo, todo lo relacionado con este virus es de gran importancia estratégica. Y ha dado inicio a una verdadera carrera para alcanzar ser el primer país en descubrir su antídoto y casi seguramente derivar ventajas inesperadas.

Por lo tanto, es sumamente importante que la búsqueda de un antídoto se produzca de una manera ecuánime para que nadie pueda derivar injustas ventajas.

Lo lógico es que los líderes mundiales lleguen a un acuerdo con el mismo espíritu que utilizaron en la creación de la Naciones Unidas, estableciendo como meta humanitaria común el descubrimiento de una vacuna que ponga fin a esta pesadilla antes de que ocurran mayores daños adicionales.

Esta es una actitud contraria al espíritu de Donald Trump, el cual, incapaz de entender la naturaleza del virus, está responsabilizando a los varios gobernadores de los estados de su país por el fracaso en contener la pandemia en sus territorios; obligándolos a hacerse cargo del problema global, por lo menos en los Estados Unidos.

Es increíble cómo el jefe de Estado del país que cuenta con las mayores y mejores universidades y mejores laboratorios de investigación del mundo no haya podido juntar a los mejores científicos y los más grandes expertos de pandemia del planeta y, apoyados por el poderío económico de los países más ricos del mundo, concertar un formidable frente para derrotar al enemigo común.

Este vacío está siendo criticado por los líderes democráticos del mundo, los cuales -a esta altura- no saben qué más esperar del presidente estadounidense tanto en los temas de la salud, la defensa y la economía internacional, donde todos son afectados por la pandemia.

¿Podrá Estados Unidos cambiar su rumbo a través de las inminentes elecciones presidenciales ?

Agosto 8 2020.

⊛ Bianchi es periodista activo y fue corresponsal jefe de Reuters en Venezuela en los años 60/70. Escribe para medios internacionales desde Venezuela.

 

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