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OPINIÓN

Feb 28, 2020 | Actualizado hace 9 horas

@RobertoPatino

Nos encontramos en un momento álgido de la crisis sistémica que embarga al país. Un momento signado por una enorme desigualdad, el agravamiento del colapso de servicios, el recrudecimiento de la crisis hiperinflacionaria y la vulneración de los derechos humanos de los venezolanos de manera masiva y criminal desde el Estado.

Se ha exacerbado la militarización oficial: las milicias se han sumado al contingente del ejército, encargándose de sistemas de control social como los CLAP. Se continúan las acciones de los cuerpos de las FAES, manteniéndose las ejecuciones sumarias, los actos de pillaje y secuestro, el hostigamiento sobre las comunidades. Esto en conjunto con el reforzamiento de las amenazas y la censura sobre los pocos medios y ONG que visibilizan y denuncian los crímenes y atropellos de estos mal llamados cuerpos de seguridad y defensa.

La ausencia del Estado de Derecho y de instituciones independientes, la imposición de este modelo tiránico de violencia y destrucción que estamos padeciendo, se expresa en todos los niveles de la sociedad, cebándose en los sectores más vulnerables: se han producido más de una veintena de femicidios en el país en lo que va de este primer semestre. La inasistencia a los colegios por alumnos y profesionales de la educación ha alcanzado cifras inéditas y se han vulnerado los derechos políticos de los venezolanos con los intentos de golpe sobre la Asamblea Nacional, además del secuestro de los derechos al voto y la protesta.

Desde el movimiento Caracas Mi Convive, estamos conscientes de la terrible situación que estamos viviendo como sociedad, así como de los riesgos y las amenazas reales que representa el actual gobierno para los venezolanos.

Lo vivimos todos los días con el hostigamiento de grupos paramilitares y la persecución a líderes locales y grupos vecinales, así como el abandono y la falta de seguridad a las que se deja a las comunidades.

Frente a esta realidad, continuamos trabajando desde la implementación de acciones e iniciativas convivenciales, basadas en la organización y articulaciones de las personas, vinculando a comunidades y diversos actores sociales. Iniciativas como Alimenta la Solidaridad, Monitor de Víctimas, y la Red de Apoyo a las víctimas, continúan creciendo, frente a las dificultades y limitaciones del contexto adverso que estamos viviendo.

Ante la ausencia del Estado y la escalada dictatorial del grupo en el poder, debemos renovar nuestros esfuerzos y sumar a más sectores a estas iniciativas, con la visión de seguir generando bases sociales para una nueva convivencia, que están surgiendo ante la necesidad de contrarrestar el sistema predatorio, exclusivo y violento que el régimen quiere imponer.

Más que nunca, debemos reiterar los principios de la solidaridad, el encuentro y la vinculación organizada y que deben ser complementarias a las exigencias de cambios de la inmensa mayoría del país. El camino para salir de la crisis y la emergencia en la que nos encontramos no será fácil, pero estamos seguros de que solo será posible atravesarlo desde la convivencia.

robertopatino.com

El alma mater asediada por la dictadura
La mancilla en la obra La educación (Francisco Narváez, 1950), en la UCV, se alza como dolorosa metáfora de “la repugnancia que las universidades le provocan al chavismo”. Foto Luis Chacín, 2016.

@eliaspino

Sabemos que la universidad venezolana ha sido, entre las instituciones establecidas desde antiguo, una de las víctimas preferidas del chavismo. La furia de los ataques del régimen ha convertido a las altas casas de estudio en una ruina, hasta extremos solo comparables con los escombros que fueron en el siglo XIX debido a la devastación de la guerra de Independencia y de las guerras civiles. Pero, pese a los ataques que el régimen del “comandante eterno” y ahora el de la usurpación les han prodigado, ahora se prepara el asalto final, el ataque supremo contra la autonomía y la dignidad que han podido mantener a duras penas.

Solo un vistazo de la planta física de nuestras universidades da cuenta de cómo las han atacado a mansalva durante veinte años asoladores. Ni siquiera se puede atender a los alumnos de noche por la carencia de bombillas. Los estudiantes hacen colectas en la calle para lograr la iluminación de las aulas. Los laboratorios desvencijados o desprovistos de sus utensilios, las bibliotecas sin posibilidad de renovarse, los auditorios sin los requerimientos mínimos para ocuparse de su función, las oficinas sin papel para atender sus obligaciones, el mobiliario condenado al abandono…, dan cuenta de una dejación premeditada desde las alturas del poder. Como se sabe, la modestia del sueldo condena a los profesores a vivir como harapientos, o a formar parte de la diáspora que les puede permitir un pasar decoroso. Tales son, si miramos solo hacia la superficie, los rasgos de un menoscabo que clama al cielo.

La normativa institucional ha estado sometida al capricho de la dictadura, hasta el extremo de impedir la renovación de autoridades de acuerdo con los principios habituales de alternancia y en atención a los hábitos de cogobierno que han imperado en tiempos de normalidad.

Los equipos rectorales y los decanos se han mantenido, en su mayoría, debido a la fidelidad a unos principios que les son caros, luchando hasta extremos de extenuación. Se ven cansados y quizá envejecidos en el ejercicio de sus rutinas, pero continúan en las funciones para las cuales fueron elegidos por sus comunidades. En el caso de los estudiantes la resistencia ha llegado hasta escalas de epopeya, no solo por su empeño en mantener los principios de representatividad establecidos por las reglas de la autonomía, sino también por sus batallas en el campus y en la calle contra los desmanes del régimen. Mientras se ha hecho más evidente la repugnancia que las universidades le provocan al chavismo, mayores han sido el decoro y el coraje de sus habitantes.

Ahora la usurpación, valiéndose de su control del TSJ, planea la arremetida final. Los magistrados que obedecen ciegamente al Ejecutivo están a punto de ordenar una intervención destinada al desalojo de las autoridades establecidas por la autonomía, y a su reemplazo por figuras dóciles que terminarán el designio de liquidar el bastión que no han podido dominar. Para llevar a cabo la escandalosa pretensión apelarán a un solo artículo de la Constitución, el que consagra el imperio de la democracia representativa y protagónica, sobre cuya supuesta preeminencia sobre el resto de los contenidos de la Carta Magna, se cargarán la Ley de Universidades y penetrarán a mansalva en los campus como los bárbaros en el templo. De acuerdo con la supuesta preponderancia de la tal democracia representativa y protagónica, los magistrados permitirán que los empleados y aun los obreros participen, no solo en la elección de autoridades, sino también en la discusión de los trabajos de ascenso de los catedráticos. Justo en los únicos lugares en los cuales no tiene cabida la democracia, bajo ningún respecto, justo en los predios exclusivos de la aristocracia del conocimiento, pueden reinar las decisiones de la ignorancia y la estulticia.

Enterado de la inminencia del desastre, un universitario cabal, hombre de luces y luchas, pidió a uno de los capitanes del oscuro proyecto que le diera una sola justificación para una aventura que ni siquiera fue concebida por la Unión Soviética de Stalin. Completaremos la obra inacabada del Moscú glorioso, llevaremos la lucha de clases al alma mater, respondió el aludido sin siquiera parpadear.

En los pasillos de las universidades autónomas, concretamente en los mentideros de la UCV, ya circulan los nombres de los rectores oficialistas que llegarán con la misión de montar el cuadrilátero para que peleen los proletarios contra los burgueses de la academia. Parece que los equipos rectorales de la actualidad, los decanos y los responsables de fundaciones universitarias conocen los detalles del macabro propósito y, en contados casos, están dispuestos a dejar sus funciones sin oponer resistencia. Tal vez el cansancio les aconseje una despedida después de heroicas escaramuzas. Otros seguirán en la contienda con el objeto de evitar una afrenta que denunciamos desde aquí, para que la sociedad no deje sola a la más pura y limpia de sus instituciones republicanas.

Carta a Sanders, por Laureano Márquez

@laureanomar

 

Ni tan dear, Sir:

Naturalmente que enseñar a leer y escribir a la gente es una de las más loables tareas que puede emprender el ser humano y tendría que ser una obligación del Estado y no una concesión graciosa de su parte. ¿Recuerdan aquello de: “Venezuela necesita de tu ayuda, ACUDE, te estamos esperando?”, una pegajosa campaña publicitaria que algunos, cédula en piso, no habrán olvidado y que se realizó en todo el país para combatir el analfabetismo. Uslar decía en esa campaña: “… Enseñar a leer es como libertar a un prisionero, libertarlo de la más horrible prisión: la de la ignorancia y el atraso y poner en sus manos la llave que abre la puerta que lleva al saber y la prosperidad”.

Así como es nobilísima tarea de la alfabetización -decía Martí: “Saber leer es saber andar”-, es una terrible crueldad enseñar a leer para luego prohibir a la gente que camine.

En Cuba, por ejemplo, hay muchos libros que no pueden ser leídos, entre ellos, numerosos de autores cubanos. Curioso: un gobierno que alfabetiza pero teme a los libros.

Por tal razón, la defensa que usted hace del régimen de Fidel Castro por su plan de alfabetización no deja de llamar la atención. Es habitual en el doble rasero que caracteriza a lo que en estos tiempos suele denominarse el “pensamiento progresista”, según el cual Hitler y Mussolini fueron unos crueles asesinos, pero Stalin y Mao (que tienen más muertes en su haber), no. Cuando se analizan los crímenes de la Guerra Civil española, algunos solo tienen “memoria histórica” para los de Franco.

“Estamos en contra de la naturaleza autoritaria de Cuba, pero es injusto decir que todo es malo”, dice usted, Mr. Sanders. Le cuento: una maestra en Buenos Aires dijo sobre Hitler: “No niego que haya matado gente, pero favoreció el desarrollo de la industria y el transporte y generó el pleno empleo, aumentó el gasto público” (salvo lo de los asesinatos, el resto de la enumeración parece ser de cosas “buenas”).

Esta maestra fue grabada por un alumno y el comentario, que minimizaba -además- el holocausto y justificaba el odio a los judíos, le costó ser deshabilitada de la enseñanza, con toda razón, dicho sea de paso: la defensa de criminales no parece una buena estrategia para cultivar el alma de quienes se están formando y ven en sus maestros un líder con “auctoritas”.

Mussolini, Mao, Stalin, Franco, Pinochet, Gadafi e, incluso, el recién fallecido Mubarak, hicieron sin duda “cosas buenas”, pero algunos nunca diríamos de ellos una frase como la que usted dice de Fidel.

Cuando un régimen es criminal, viola los derechos humanos y acaba con la democracia y la libertad, no cabe el decir “que no todo es malo” porque lo malo es demasiado malo y lo bueno solo es verdaderamente bueno cuando está orientado a una noble finalidad, que en un sistema político no puede ser otra que la democracia, la libertad, la defensa de los derechos humanos y el avance material y espiritual de la gente.

Alfabetizar para la lectura libre no solo para adoctrinar o crear industrias para el progreso de los pueblos, no para fabricar armas que los aniquilan. Llenarlos de cultura no para encarcelarlos cuando piensen con criterio propio.

Sin más a que hacer referencia, le saluda atentamente,

Laureano Márquez P.

No soy hombre de mitineo, por Orlando Viera-Blanco
Estas sentencias de don Rómulo hablan, con lucidez anticipada a su tiempo, de la inclusividad y desjerarquización administrativa como condición monolítica de la política. 

@ovierablanco / Embajador de Venezuela en Canadá

 

Los eventos más cercanos para salir de Chávez o de Maduro han sido gracias a la firme decisión del colectivo venezolano de salir a la calle y a las urnas a desbordar la fuerza represiva del régimen. Desde “con mis hijos no te metas” 1999; al 11A de 2002, paro cívico 2003, pasando por la reforma constitucional 2007; presidenciales 2013, protestas 2014 y 2017; elecciones parlamentarias 2015 hasta las movilizaciones 2019, esta cadena de primaveras ciudadanas han puesto de cabeza a los gobiernos autoritarios de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Y hemos perdido todo cuando lo hemos dejado todo: ergo parlamentarias 2005. Pero ¿qué es lo que ha faltado para lograr el clivaje final del poder? Pactar la unidad superior: el rescate de la república.

Al enemigo ni agua

El pasado sábado 22/2/2020 se cumplieron 112 años del natalicio del padre de la democracia venezolana, don Rómulo Betancourt. La oportunidad fue propicia para que rodaran misivas que se intercambiaron Luis Beltrán Prieto Figueroa y el propio Rómulo Betancourt a la víspera de la contienda presidencial de 1967, entre la precandidatura de Gonzalo Barrios y Prieto Figueroa.

Luis Beltrán, cofundador de AD, y don Rómulo Betancourt, manteniendo un nivel respetuoso y crítico, hacen referencia a aspectos estratégicos, pragmáticos y éticos que resumen una verdadera cátedra política para evitar desviaciones muy similares a las que hoy repetimos…

En su carta a Prieto, don Rómulo reprocha la actitud de Uslar y URD, cuando dice “poco puede dar URD como prenda de confianza en su lealtad política, y sus ejecutorias. Desde el punto de vista de la moralidad administrativa no serán las que recogerá la historia contemporánea de Venezuela como ejemplos edificantes…”, o su preclaridad sobre las denunciadas “distorsiones faccionalistas de Paz Galarraga, esto es, la inconveniencia de enemistarse con la Iglesia, de demonizar a los ‘yanquis’ con discursillos ‘arsistas’ (neocomunistas), o arengas divisorias de pegada muy corta.”

Estas sentencias de don Rómulo hablan, con lucidez anticipada a su tiempo, de la inclusividad y desjerarquización administrativa como condición monolítica de la política, donde lo partidario debe subordinarse al interés superior del pueblo, la democracia y la nación.

En otro sentido condena sin ambages el colectivismo arsista (ARS) que propugna ideales retrógrados de un socialismo que quedaba de hijos huérfanos en los 60, y actitudes faccionalistas por guerrillas que conducían a una inapropiada fragmentación del piso político necesario para garantizar el proceso evolutivo de la recién nacida democracia.

Agrega Betancourt en su carta a Prieto, con inocultable desprecio por Castro, “ver a Luis Salas arengando a obreros portuarios para que no sigan saboteando los buques de países comerciadores con Cuba porque Castro no es nuestro enemigo sino lo es el imperialismo Yankee… fue una demostración pública más de su filiación Douglasbravista”. Al pan pan y al vino vino. Al enemigo ni agua. Así era Betancourt. Diáfano y sin estacas.

De Jamaica y Angostura a Betancourt

Mi padre me comentó un día “Cuando leas la Carta de Jamaica de Bolívar (6/9/1815 en Kingston, en respuesta a una misiva de Henry Cullen / Contestación de un Americano Meridional a un caballero de esta Isla) y su discurso en la instalación del Congreso de Angostura de la Gran Colombia (1819), aprenderás de la coherencia política de El Libertador en su lógica legalista, costumbrista y moralista”.

En su Carta a Jamaica apela a la ruptura del contrato social de la Corona española con las colonias, reivindicando la necesidad de un cuerpo legal propio de los territorios en regencia, mientras que en Angostura nos dice: “Dignaos conceder a Venezuela un gobierno eminentemente popular, eminentemente justo, eminentemente moral, que encadene la opresión, la anarquía y la culpa. Un gobierno que haga reinar la inocencia, la humanidad y la paz. Un gobierno que haga triunfar, bajo el imperio de leyes inexorables, la igualdad y la libertad”.

Siglo y medio después, Betancourt cabalga el mismo camino. “No soy hombre de mitineos” resume su talante. Sin cumplir 30 años de edad escribió “Creo urgente la creación de un partido de orientación democrática y de raigambre popular. Hay quienes piensan que un partido es sinónimo de ‘guachafita’ o de cuartelazo. Concepto errado y simplista de un partido político. Un partido político ajustado a la Constitución y a las leyes del país servirá para encauzar las dinámicas populares dentro de normas de acción civilizada”.

El reto unitario de la Venezuela de hoy y de ayer está anunciado en el pensamiento clásico y contemporáneo de Bolívar y Betancourt. No es la ética administrativa, partidista y fragmentaria. Es la ley en sintonía con el pueblo, su raigambre y costumbres. La igualdad y la libertad, es de abajo hacia arriba. No al revés. El voto es expresión de ello.

Rescatar la república no descarta nada de nada. Ni calle, ni presidenciales, ni parlamentarias, ni alianzas internacionales. Cuando se encadene la opresión, revisamos el mitineo. Antes hay que jugar juntos en TODOS los terrenos porque el adversario nos derrota en nuestras fracturas. Lo contrario sería antihistórico y torpe porque supone la pérdida de la república, la paz, la libertad y la democracia. 

Elecciones en dictadura, por Eddie A. Ramírez S.

“Aquí tiene un revólver y la Constitución para que pueda mandar”, le dijeron a Juan Vargas, el recién designado presidente municipal en la película La ley de Herodes, del mexicano Luis Estrada. Como la Constitución le ponía límites, Vargas optó por ir arrancando las hojas a la misma. Así gobiernan los dictadores y, evidentemente, no puede esperarse que acepten realizar elecciones como exige la ley.

La elección del 30 de noviembre de 1952 para una Asamblea Constituyente debía realizarse bajo la dictadura de la Junta de Gobierno, cuyo presidente era el títere Germán Suárez Flamerich, pero quien ejercía el poder era Pérez Jiménez. En esas circunstancias, la oposición se enfrentó al mismo dilema actual de votar o abstenerse.

Con sólidos argumentos, la directiva de Acción Democrática en el exilio acordó la abstención para no legitimar la dictadura. El partido Copei se pronunció el 14 de setiembre, condenando la existencia de los presos políticos y afirmando que el actual proceso electoral no se presenta en las condiciones mínimas de libertad, de garantías y de respeto a que los venezolanos tenemos derecho a aspirar. Por su parte, URD emitió un comunicado el 27 de setiembre que decía, entre otras cosas, que un gigantesco fraude está en marcha. Si el fraude se cumple, como ya parece inevitable, el Estado de facto continuará.

Como es sabido, los ciudadanos votaron por URD y Pérez Jiménez cambió los resultados y descaradamente dirigió un telegrama a Jóvito Villalba y a Arcaya diciendo que La Institución Armada, tan escarnecida por ustedes, no está dispuesta a admitir que por acuerdos torvos se vaya a lesionar el prestigio de la nación, seriamente comprometido por el triunfo electoral de Acción Democrática y del Partido Comunista que URD ha propiciado.

Desde luego, el dictador además de tramposo era descarado. Cabe destacar que Vicente Grisanti, presidente del Consejo Electoral, y once de sus quince miembros renunciaron y fueron perseguidos.

Lo anterior y otros casos indican que los dictadores tienden a no permitir la realización de elecciones limpias, ni a reconocer resultados adversos. Sin embargo, hay otros ejemplos en los que, presionados por las circunstancias, se vieron obligados a reconocer la derrota. Por ello los dogmas no tienen cabida. Entendamos que el usurpador y dictador Maduro requiere realizar elecciones y, participen o no los partidos de oposición, contará con la colaboración de los integrantes de la nanomesa de diálogo.

Lo procedente es que nuestros dirigentes democráticos se enserien y dejen de hacer política por Twitter, declaraciones a los medios y artículos de prensa. Deben entender que con ello causan confusión y dan pie para que muchos tomen posiciones extremas sin medir las consecuencias, ni calibrar entre lo que es posible alcanzar y lo que son simples buenos deseos.

A puerta cerrada, y eso no es un delito, los dirigentes deben discutir y llegar a un acuerdo sobre las condiciones apropiadas para acudir a votar, entendiendo que una dictadura no va a conceder todas las garantías de una democracia, pero que tampoco podemos ser tan condescendientes para aceptar todas las reglas que nos quieran imponer.

También debemos estar conscientes de que, aunque ganemos, el régimen intentará desconocer los resultados, sea abiertamente como Pérez Jiménez o creando un organismo paralelo o quitando funciones, como hizo con la Asamblea Nacional y con la Alcaldía Mayor.

En las elecciones del 2005 nos abstuvimos porque estábamos en el punto de mayor debilidad. Hoy estamos en el de mayor fortaleza por el descontento de la población y por el apoyo de las principales democracias del mundo, por las sanciones económicas en contra de personas conectadas con el régimen y por los casos de corrupción detectados y castigados en el exterior, básicamente relacionados con Pdvsa.

Es decir, debemos exigir sin aspirar al oro y al moro, como pretendían algunos caballeros de Jerez en 1426, en tiempos de la Reconquista española. Por otra parte, las presidenciales de mayo del 2018 fueron una farsa, por lo que se impone presionar para que también podamos elegir al presidente de la república.

Al respecto, nos permitimos sugerir los equilibrados artículos Ismael Pérez Vigil y el último de Vladimiro Mujica. Unidos, con una sola tarjeta electoral, con condiciones básicas y en la calle protestando, como dice en su artículo Nicmer Evans, podemos lograr una nueva democracia.  

Como (había) en botica

*El gran farsante sigue queriendo engañar con esa comisión presidida por Tarek El Aissami para recuperar la industria petrolera que destruyeron Chávez, él mismo y todos los presidentes de Pdvsa desde Alí Rodríguez a la fecha.

*El estudioso economista agrícola Wilfredo Briceño sostiene que para recuperar en el 2027 el producto interno bruto agrícola que teníamos en el 2013, se requiere un crecimiento interanual de un 16,4 %, algo muy distante de los registros históricos. Esa cifra de Briceño indica el gran deterioro de este vital sector de la economía, al cual habrá que dedicarle atención prioritaria.

*Las diferentes agencias de la ONU reportan que en el período 2016-2018 teníamos 6,8 millones de personas con hambre, cifra que debe haber aumentado

*¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!  

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Informe Otálvora
El ministro de Exteriores de Rusia Sergei Levrov reunido en Caracas con la “mesita” de negociación organizada por el gobierno Maduro el 7FEB20. Foto: Ministerio Exteriores Venezuela.

Diario Las Américas

@ecotalvora

 

Como precio para mantener abierta su sede diplomática en Caracas, el gobierno de Jair Bolsonaro permite que la sede de la Embajada de Venezuela en Brasilia y los seis consulados venezolanos en Brasil permanezcan bajo control de enviados designados por Nicolás Maduro, muchos de ellos con sus credenciales diplomáticas brasileñas ya vencidas. En contrapartida la cancillería de Itamaraty reconoce a María Teresa Belandria, designada por Juan Guaidó como embajadora ante el gobierno de Brasil.

El 17FEB20 las misiones diplomáticas que hacen vida en Brasilia recibieron una nota verbal procedente de la Embajada de Venezuela controlada por Maduro, informando que la hasta entonces consejera Irene Rondón Graterol había sido designada Ministro Consejera y asumía como jefe de la misión diplomática con carácter de Encargada de Negocios a.i. Según fuentes de la cancillería brasileña, la credencial diplomática de Rondón está sin efecto desde el 17DIC19 por lo cual Itamaraty ya no le reconoce condición diplomática. La coexistencia de dos misiones diplomáticas de Venezuela en Brasil suele crear situaciones poco usuales en Brasilia.

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“Si bien la Constitución venezolana prevé la celebración de elecciones parlamentarias en 2020, la democracia se restablecerá plenamente en Venezuela solo mediante elecciones presidenciales libres, justas y creíbles”, fue la posición expresada el 20FEB20 por el Grupo de Lima en el comunicado emitido tras la reunión número diecisiete a nivel de ministros.

El encuentro promovido por Canadá y celebrado en Gatineau, Quebec, fue probablemente la reunión del Grupo que ha contado con mayor número de gobiernos asistentes. Participaron los ministros de Exteriores de Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Haití, Panamá, Perú; el comisionado presidencial Julio Borges por Venezuela, los vicecancilleres de Argentina, Honduras y Paraguay así como los representantes de Guyana y Santa Lucia en la OEA. Además asistieron en condición de observadores el canciller de Ecuador y el embajador de República Dominicana en Canadá.

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El Grupo de Lima comparte la posición de la oposición venezolana de celebrar elecciones presidenciales y no aceptar solo comicios parlamentarios como los que propone el régimen chavista con apoyo de Rusia. La convocatoria a elecciones presidenciales, con previa designación de nuevas  autoridades electorales y en presencia de “un gobierno de transición negociado y ampliamente aceptable” forma parte de la “hoja de ruta” para Venezuela que el Departamento de Estado de EE. UU. compartiera con sus aliados americanos a finales del año 2019 y que fue hecho pública el 9ENE20. Una versión análoga de ese documento fue publicada como propia por el gobierno de Colombia el 16ENE20.

El comunicado del Grupo de Lima del 20FEB20 dejó en evidencia el estado de incertidumbre que predomina en gobiernos sobre una ruta de acción sobre Venezuela. El Grupo de Lima en su encuentro de Canadá no aprobó nuevas medidas de presión sobre el régimen chavista y se limitó prácticamente a hacer un llamado genérico “a la comunidad internacional para que se una a nosotros en el apoyo a un futuro democrático para Venezuela”. El Grupo anunció que “en los próximos días y semanas” sus representantes “participarán en un período intensivo de gestiones internacionales y consulta con todos los países interesados ​​en la restauración de la democracia en Venezuela”. Entre los países que serán consultados estaría Cuba.

El canciller brasileño Ernesto Araujo, quien asistió a la reunión en Canadá, escribió en su cuenta Twitter: “estamos discutiendo propuestas para una ruta de transición democrática que precisa comenzar por la salida de Maduro”.

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El gobierno izquierdista argentino optó por permanecer en el Grupo de Lima y envió a su vicecanciller Pablo Anselmo Tettamanti a la reunión en Canadá del 20FEB20.

La línea de acción diplomática del gobierno de Alberto Fernández es de no confrontación con EE. UU., tender puentes al gobierno ideológicamente confrontados como el de Jair Bolsonaro en Brasil y está procurando intervenir en el “tema Venezuela”. Finalizando una gira europea que le permitió encuentros con la canciller alemana Angela Merkel, el presidente francés Emmanuel Macron; el jefe del gobierno español Pedro Sánchez, con el papa Francisco y con el primer ministro italiano Giuseppe Conte, Fernández se refirió en París a la acción internacional ante el gobierno de Nicolás Maduro. 

Según Fernández, citado por el periodista Guido Carelli Lynch del diario Clarín, “Europa está viendo la Argentina como un país que puede tener la capacidad de amalgamar situaciones de conflicto con normalidad” (…) “uno de esos temas que preocupa a todos es el tema Venezuela, y lo que hoy planteo es que tenemos que buscar otros caminos para resolver el problema de Venezuela” (…) “a todos los líderes de Europa les he planteado que Europa tiene que concentrar sus esfuerzos en Contadora para que Contadora reviva y trate de buscar una solución distinta”(…) “hay que generar una mesa donde los venezolanos se sienten y recuperen el diálogo. Y Contadora es un buen lugar para eso. Venezuela está como estancada y nosotros tenemos que salir de ese estancamiento”.

El Grupo de Contadora no existe: fue creado en 1983 por los gobiernos de Colombia, México, Panamá y Venezuela como una iniciativa internacional en procura acuerdos de paz ante la guerra que cundía en Centroamérica. Contadora desapareció en 1990 y las palabras del mandatario argentino el 6FEB20 señalan la intención de promover una nueva instancia internacional para que actúe sobre Venezuela. Fernández la ha denominado “Contadora”, mientras que otros gobiernos prefieren aún no asignar nombres a esa probable iniciativa. La idea de crear un “Grupo de Contadora” para Venezuela fue inicialmente manejada por el gobierno mexicano de Manuel López Obrador y se materializó en el infructuoso “Mecanismo de Montevideo” diseñado con Uruguay en 2019 y que contó con el visto bueno de Nicolás Maduro y con la desaprobación de Juan Guaidó.

Mientras en Gatineau se realizaba la reunión del Grupo de Lima del 20FEB20, en Buenos Aires el canciller argentino explicaba al periodista Ernesto Tenembaum de Radio con vos la posición de su gobierno ante Venezuela. Felipe Solá dijo que su enviado a Canadá estaba proponiendo cambiar la línea ante Venezuela. “Cambiarla porque no ha funcionado. Un gobierno que está cerrado dispuesto a pagar cualquier costo y yo diría a lo mejor dispuesto a pelear a lo bélico no puede ser corrido hacia el mismo lado con sanciones, sanciones y sanciones permanentes que además agudizan la situación del pueblo venezolano”.

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Tres días antes de la reunión del Grupo de Lima, los ministros de relaciones exteriores de la Unión Europea realizaron en Bruselas una reunión ordinaria del Consejo de Exteriores. El “tema Venezuela” fue incluido en la agenda como “asunto de actualidad” junto a la situación del “Oriente próximo, el Sahel y los Balcanes Occidentales”. No estaba prevista una decisión de los ministros europeos sobre Venezuela pese a las presiones de EE. UU. para incrementar las sanciones de la Unión Europea sobre el régimen chavista.

El 23MAR20, cuando el Consejo de Exteriores de la UE se reúna nuevamente en Bruselas para una sesión formal (habrá reuniones informales Gymnich el 5-6MAR20), deberá ser tratado un nuevo esquema de actuación colectiva europea hacia Venezuela. Al uruguayo-español Enrique Iglesias, asesor de la UE para Venezuela, le fue encomendada la misión de realizar un periplo por diversos países de Europa y América, incluyendo reuniones con Juan Guaidó y Nicolás Maduro en Caracas, para precisar el estado actual de las posiciones ante la crisis venezolana. Según declaró la ministra de Exteriores de España, Arancha González Laya, Iglesias deberá presentar un informe, el cual serviría para “diseñar nuestros próximos pasos”.

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Ante la prensa el 17FEB20 en Bruselas, González Laya expuso la propuesta española que es compartida por varios gobiernos de Europa y que es análoga a la expuesta por el gobierno argentino: tender a una confluencia de los distintos grupos internacionales que están actuando sobre Venezuela. La ministra española la denominó “gran coalición” de actores internacionales refiriéndose al Grupo de Lima y al Grupo de Contacto promovido por la UE. Este último está integrado por los gobiernos de Alemania, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, España, Francia, Italia, Países Bajos, Panamá, Portugal, Suecia, Reino Unido y Uruguay. El Grupo de Contacto, salvo Uruguay, manifestó el 9ENE20 su respaldo a Juan Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela en rechazo a la maniobra del régimen chavista de imponer una Asamblea Nacional paralela.

Por cierto, el 18FEB20 en Mount Vernon, estado de Virginia, EE.UU., se encontraron el subsecretario para Asuntos Políticos de EE. UU. David Hale y el viceministro de Asuntos Políticos de Canadá Dan Costello en lo que denominan el “Grupo de Alto Nivel EEUU-Canadá”. El propósito de este mecanismo es la coordinación de acciones entre los dos países en relación a “temas globales”. La agenda incluyó los temas China, Irán, Medio Oriente, Corea y Venezuela. No hubo información pública sobre las conclusiones de la reunión.

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Aparte de la relación umbilical del régimen chavista con la dictadura cubana, Rusia se ha convertido en el principal aliado internacional del gobierno de Nicolás Maduro. Rusia provee, a alto costo para Venezuela, cobertura ante las sanciones impuestas por EE. UU. a la industria petrolera controlada por Maduro. Desde servicios financieros, logística para el mercadeo petrolero hasta protección diplomática en la ONU, el gobierno de Vladimir Putin optó por apostar fuerte en Venezuela. Bajo ese esquema, Rusia está sirviendo de padrino internacional para la maniobra que el régimen chavista ejecuta buscando neutralizar la presión internacional que respalda a Juan Guaidó y exige elecciones presidenciales.

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Las periódicas ruedas de prensa de María Zajárova, la portavoz del ministerio de exteriores de Rusia, suelen contener secciones para desacreditar a Guaidó, comentar eventos menores de la vida política venezolana, respaldar a Maduro y acusar a EE. UU. de inminentes acciones militares sobre territorio venezolano. El 6ENE20 el gobierno de Rusia emitió un comunicado reconociendo al diputado Luis Parra como presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela electo, según Moscú, en “un legítimo procedimiento democrático que contribuye a reinsertar las luchas políticas en Venezuela en el marco constitucional”. Quedó en clara evidencia que Moscú apadrina la maniobra mediante la cual Maduro designaba una directiva de la asamblea nacional paralela a la legítima, encabezada por Juan Guaidó. Desde entonces el Palacio Legislativo quedó vedado a la Asamblea Nacional presidida por Guaidó. Parra, según Maduro y los gobiernos de Cuba y Rusia, es ahora el presidente del poder legislativo.

El 30ENE20, la portavoz rusa anunció que el canciller Serguéi Lavrov realizaría visitas a Cuba, México y Venezuela entre el 5 y el 7FEB20. La presencia del jefe de la diplomacia rusa en Venezuela apagaría cualquier duda sobre la decisión de Putin para intervenir abiertamente en la política venezolana. Lavrov viajaría a Caracas para “intercambiar opiniones sobre la situación actual en Venezuela y las perspectivas de encontrar soluciones políticas de las discrepancias internas a través de un diálogo nacional”. Pero ese “diálogo” promovido por Moscú no implicaba a la Oposición venezolana. En la agenda con Maduro estaría incluido el asunto de las sanciones impuestas por EE. UU. a Rusia y Venezuela. Igualmente adelantarían conversaciones sobre “cooperación en energía, minería, transporte, sector agrícola, medicina, farmacéutica y cooperación militar”. Posteriormente Rusia dejó saber que durante el mes de mayo se realizarán negociaciones específicas sobre “cooperación militar” lo que puede significar nuevas adquisiciones bélicas rusas por parte del gobierno Maduro.

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En su presentación del 30ENE20, la vocero rusa se refirió a “políticos venezolanos responsables que trabajan a diario en la búsqueda de fórmulas de compromisos en el marco de la mesa redonda del diálogo nacional”. Igualmente mencionó que “fuerzas radicales” encabezadas por Guaidó “siguen empeñadas en sus ideas y anuncian el boicot de las elecciones parlamentarias que deben celebrarse este año, negándose a participar en las negociaciones encaminadas a elaborar un acuerdo con unas amplias garantías electorales”.

El 7FEB20 Lavrov llegó a Caracas coincidiendo con el español José Luis Rodríguez Zapatero, quien nuevamente está activado como operador del gobierno Maduro en rol de “facilitador” de negociaciones. En la sede de la cancillería venezolana, Lavrov sostuvo una reunión sin precedentes con voceros de grupos autocalificados como opositores, encabezados por Timoteo Zambrano, Javier Bertucci y Henri Falcón. Estos representan siglas partidistas de casi nulo poder político que mantienen supuestas negociaciones con el gobierno de Maduro para celebrar elecciones parlamentarias prescindiendo de la presidenciales exigidas por la Oposición. Falcón incluso solicitó que Rusia interviniera como observadora de las elecciones en Venezuela. Tras la reunión con Lavrov, los “opositores” se reunieron bajo la conducción de Zapatero en una sesión con los altos jerarcas del régimen, los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez. El canciller ruso y el expresidente español avalaban de esta forma el guion chavista que pretende mostrar que Guaidó no controla la Asamblea Nacional y que la “oposición” venezolana participa en una mesa de negociación para convocar a elecciones parlamentarias.

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El 14FEB20 el Secretario de Estado de EE. UU. Mike Pompeo y su homólogo ruso coincidieron en la Conferencia de Seguridad de Múnich. En ese contexto se habría producido una discreta reunión entre ambos jefes diplomáticos según una foto divulgada en Facebook por María Zajárova. El 18FEB20 el representante Especial para Venezuela de EE. UU., Elliott Abrams, dejó saber que Pompeo había advertido a Lavrov en Múnich sobre inminentes sanciones que Washington impondría a Rusia en respuesta a su apoyo al régimen chavista. El Departamento del Tesoro impuso el 18FEB20 sanciones a la empresa Rosneft Trading SA y su presidente, Didier Casimiro, por “proporcionar un salvavidas al ilegítimo régimen de Maduro”. Rosneft Trading SA es una de las múltiples subsidiarias de la petrolera rusa Rosneft de la cual por lo menos el 50 % es propiedad del gobierno ruso. Los bienes de la empresa sancionada y de su presidente en EE. UU. fueron congelados en manos del gobierno estadounidense y quedó prohibido a nacionales de EE. UU. y empresas con presencia en EE. UU. realizar negocios con la empresa rusa sancionada. El gobierno de Donald Trump de esta manera subió las apuestas al incluir el “tema Venezuela” en su política de sanciones a Rusia.

Feb 23, 2020 | Actualizado hace 5 días

@vicevall   

 

Hace cuatro años indicamos, durante las primarias del partido demócrata en EUA, que el senador Bernie Sanders tenía una plataforma política que trascendería más allá de ese proceso, y eventualmente más allá de la elección presidencial, porque ese  planteamiento -inédito a ese nivel- parecía despertar entusiasmo en parte de la juventud y ello podía convertirse en un punto de inflexión en el partido demócrata y en la política doméstica como un todo, donde el debate clásico se extendía desde lo “conservador” hasta lo “progresista” o centro-izquierda; nunca hasta lo “socialista”. De modo que aquel giro a una izquierda plus, no nos parecía que entraría en el olvido por la retirada de Sanders, sino que ese movimiento podría más bien intensificarse en el futuro. 

El programa del senador Sanders proponía salidas revolucionarias a problemas esenciales que el estado liberal establecido no parecía afrontar o no podía ideológicamente resolver. El programa creó una conmoción limitada, pero que posiblemente obligó a la precandidata Clinton en forma tímida a tomar algunas de aquellas propuestas. Sanders perdió la nominación, pero había dejado el mensaje incorporado en el debate político. vid. La era Sanders.

Ha transcurrido todo un período presidencial con firme empuje a la reelección del presidente. El senador Sanders está allí de nuevo, repitiendo su plataforma con adaptaciones, buscando la nominación de su partido.

La coyuntura política nacional e internacional en el 2020 está lejos de ser aquella de los días del presidente Obama que hoy lucen bucólicos en comparación además con lo telúrico del presente.

El sistema internacional enfrenta cambios y EUA avanza en el marco de las premisas establecidas con claridad cristalina en el programa de gobierno actual, las cuales si ya eran antagónicas a la plataforma del precandidato Sanders en su versión 2016, ahora lo son mucho más en la v. 2020.

De modo que su renovado, pero persistente planteamiento va a sacudir aun más los cimientos de la política doméstica, si es que es elegido por el partido demócrata.

Algunas consideraciones

*En primer lugar, la coyuntura política en EUA indica que hay un país más dividido que en el 2016. Por una parte, el presidente Trump está consustanciado con un grueso grupo de votantes que aspira a que el país retome el camino del país líder, de la libre empresa en marco nacionalista, propiedad privada, no intervencionismo, democracia liberal dirigida, estado de derecho protector y garante del sistema político; rol de hegemonía mundial. La evidencia indica que Trump ha satisfecho las expectativas de esa parte de la población, según lo indican las estadísticas de apoyo a su gestión. Por el otro, un sector de la población radicalmente opuesto a esa política. Allí encuentra asidero el partido demócrata con sus variantes.

Además, estimulando la dialéctica están las redes sociales y medios de información participando abiertamente e inclinados hacia uno de los dos lados. La actividad parlamentaria definida por su confrontación partidista.

*Segundo. El partido demócrata tiene que escoger un candidato. En lo ideológico. Sanders concuerda con la senadora E. Warren en lo substantivo, pero lejos de Michael Bloomberg, o de los aspirantes P. Buttigieg o de Amy Klobuchar, quienes no se asimilan a la corriente más radical.

*Tercero. La interacción internacional se ha ido intensificado. La dinámica política en EUA y la formulación de una política exterior norteamericana sin precedentes, en su forma y fondo, ha tenido consecuencias en las políticas exteriores de otros estados y como resultado ha sido de enorme impacto en la política internacional (entiéndase esta última como la totalidad de las políticas exteriores en interacción y conflicto). De modo que se ha establecido una nueva generación de relaciones entre el resto de la comunidad internacional y los Estados Unidos. La cada vez más compleja red estructural de las finanzas, del comercio, de las comunicaciones y de la política de poder político hace que las repercusiones tengan carácter global a gran velocidad.

*Cuarto. No sabemos quién ganará la nominación demócrata. Si la gana Sanders, se planteará un debate fundamentalmente ideológico, conceptual. Basta recordar que en el pasado, ideas de cambio tímidamente “extremas” fueron vistas bajo sospecha en los tiempos posteriores a la segunda mitad del siglo XX, cuando se determinó que ese tipo de planteamiento era “enemigo potencial de la sociedad”, y surgió la llamada era del “Segundo Miedo Rojo” y la del McCarthyismo, que llevó a la supresión o autocensura. Ello paulatinamente fue perdiendo intensidad en los siguientes setenta años. Es decir, hasta ahora.

*Quinto. Sin ese velo prohibitivo del pasado bipolar, el candidato Sanders de ganar las primarias, avanzaría en aquellas ideas expuestas de manera general en el año 16. Si gana otro candidato, excepto la senadora Warren, el debate nacional volvería por sus fueros tradicionales.

Habría dos programas en la primera hipótesis de escenario. Trump vs. Sanders. Ambos definidos como antagonistas e irreconciliables entre los bandos republicano y demócrata.

El lado Sanders planteando un socialismo “made in the USA”, como forma de sistema político con educación y salud como elementos centrales estratégicos. Reformas de las estructuras del Estado liberal y de una participación estatal. Cambios en el sistema impositivo, en la reforma institucional, y otras tantas medidas del repertorio del centro-izquierda.

En el otro extremo, se plantearía una aceleración y profundización de ideas programáticas del primer período (según algunas mediciones, el Pres. Trump ha pasado su discurso de ser “Conservador Moderado” entre el 2016 -2017, a “Conservador Duro” desde el 2017 al presente) con cortes impositivos, desregulación, gasto militar, así como, profundización de los temas de política exterior en los campos de: comercio exterior (México, Canadá, UE), globales-regionales (Venezuela, Cuba), medio ambiente (cambio climático),  conflictos político militares (Irán, Corea del Norte, Irak, Afganistán) Medio Oriente (Siria, Israel, Palestina), inmigración (México), terrorismo, entre otros (listados no exhaustivos).

*Por último, si se dan las premisas anteriores y se desata ese debate antagónico que se centraría entre lo “pernicioso” o lo “benefactor” del socialismo, entonces el “caso Venezuela” como modelo “socialista” estaría en el centro del mismo. Este es el elemento nuevo que no estaba en la pantalla en 2016.  De hecho, ello parece haberse iniciado ya en el discurso sobre el Estado de la Unión.

De modo que Venezuela podría pasar de representar un conflicto prioritario de política exterior, para convertirse adicionalmente en un elemento de discusión en la campaña, al poner en el banquillo del examen cruzado el planteamiento socialista como modelo. Esa sería parte de la artillería pesada disuasiva de la candidatura republicana.

La estrategia a seguir para algunos demócratas pareciera entonces la de actuar “unidos” a la política de Trump frente al caso Venezuela para neutralizar y desmontar una homologación ideológica. Es difícil que el “efecto del socialismo” en la campaña no afecte la decisión de aquellos votantes que se han sentido atraídos desde el 2016 por la plataforma radical del sector demócrata. Podría ser uno de los argumentos fuertes en contra del partido demócrata. En consecuencia, veremos si logra remontar ese escollo o, si esa Era, entra en el olvido.

©Vicente Emilio Vallenilla. All rights reserved.

Humano Derecho #158 con Adriana Pérez, representante de Laboratorio Juvenil “Crea País”

@_humanoderecho

 

¿Qué es el laboratorio juvenil Crea País?, ¿por qué es importante involucrar a los jóvenes en los temas y defensa de los derechos humanos?, ¿cómo lograr el liderazgo colaborativo? Estos y otros temas los estaremos conversando con Adriana Pérez, representante y directora ejecutiva de CADEF, la cual es una Organización No Gubernamental (ONG) sin fines de lucro, que trabaja desde el año 2016 en la promoción, difusión y defensa de derechos humanos.

“Nosotros estamos, desde la juventud, haciendo proyectos en torno a derechos humanos, en torno a la democracia y en torno a la recuperación de los valores ciudadanos para construir un país, para crear un país”.

En la primera pausa musical escucharás el tema Dime tú, de Danny Ocean, seguido del tema ¿Qué dirías?, de Mau y Ricky, y finalmente escucharás el tema Quédate aquí, de Mike Bahía; estas son las pausas musicales que escucharás para este Humano Derecho #158.

En esta oportunidad contaremos con Génesis Zambrano (@medicenmouzo) como presentadora, quien le estará haciendo la suplencia a @fanzinero y @MelanioBar. Somos la radio web show semanal que mezcla la buena música con gente que ayuda a gente. Transmitido por diferentes plataformas del país, es producido por RedesAyuda y Provea. Más contenido en www.humanoderecho.com