¡Un Consejo para Venezuela! por Gabriel Reyes - Runrun
Sendai Zea May 02, 2012 | Actualizado hace 10 años
¡Un Consejo para Venezuela! por Gabriel Reyes

Ante la triste situación que parecía involucrar a los hijos inmaduros peleando por la herencia, con el padre vivo, alguna mente lúcida formuló la salida constitucional de convocar al Consejo de Estado, estipulado en los arts 251 y 252 de nuestra Carta Magna, entendiendo que este organismo, según el texto legal, es exclusivamente de carácter consultivo, por lo que no puede ejercer ninguna función de gobierno.

Para dar cumplimiento a lo estipulado, el presidente Chávez tiene la potestad de invitar a cinco miembros de los nueve y los otros cuatro, son el Vicepresidente en funciones, uno delegado por la Asamblea Nacional, uno por el Tribunal Supremo de Justicia y el último, un Gobernador. Hasta este momento, los últimos no habían sido nombrados, pero se espera, sin mayores sorpresas, que sean designados el diputado Cabello, la Magistrada Morales y el Gobernador Adán Chávez. Faltaría esperar por un eventual cambio de Vicepresidente.

El Presidente anunció en su última alocución a José Vicente Rangel y a Luis Brito García, y hoy nos enteramos que oficializó el nombramiento de Roy Chaderton, Germán Mundaraín y Carlos Giacopini Martinez. ¿Qué significan estos nombramientos, de cara al ejercicio de las funciones consultivas de este Consejo de Estado?

Primero que nada, el presidente Chávez no quiere dejar nada en manos de la improvisación de algunos de sus pupilos, quienes con más hormonas que neuronas puedan convertir a Venezuela en un charco de sangre, como muchos analistas han advertido. Es por esto que convoca a la experiencia de más de 350 años de vida en cinco personajes que serán claves para manejar cualquier transición que se presente. En esto no aparece Marx, ni el Ché. No es Nietzsche, ni Bolívar. Es mero y puro pragmatismo. «REAL POLITIK»

José Vicente Rangel Vale, es tal vez el operador político por excelencia, «la mano que mece la cuna», una suerte de anciano consejero del presidente que ha ocupado todos los cargos posibles menos el que tal vez más ha querido, pero siempre ha estado cerca del centro de toma de decisiones en los momentos más difíciles de este gobierno. Sus contactos con la oposición son numerosos, y no necesariamente débiles. Será el pivote mediático de este Consejo y tal vez el vocero del mismo.

Luis Brito García, quien sistemáticamente ha sido calificado por Rangel como el intelectual mejor preparado de Venezuela en la actualiadad representará el equilibrio humanista necesario para interpretar los procesos sociales que se gesten en los tiempos difíciles que se avecinan. Es un voto ganado de Rangel, y un hombre de pocas pero contundentes palabras.

Germán Mundaraín aprovechará su experiencia como Embajador, Representante Permanente de la Misión Permanente de la República Bolivariana de Venezuela ante la Oficina de las Naciones Unidas y demás Organismos Internacionales con sede en Ginebra – Suiza y tal vez funcionará como vocero ante el mundo de lo que el Gobierno considere deba conocerse. Será su misión la de garantizar la proyección conveniente de la situación venezolana y para esto contará con el apoyo de un viejo diplomático como Roy Chaderton Matos, quien desde la perspectiva de Embajador Representante Permanente de Venezuela ante la Organización de los Estados Americanos (OEA). tendrá como tarea garantizar que las amenazas de retirarnos de la CIDH no es un hecho aislado y compulsivo.

Este quinteto es completado por el Almirante Carlos Giacopini Martínez, militar graduado en Italia, de dilatada carrera en la Armada, de incuestionable valor estratégico y amplio ascendente en el sector militar. Tal vez, la única persona que pueda anular cualquier liderazgo carismático inconveniente entre los oficiales superiores y con suficiente autoridad para evitar que la anomia militar degrade en niveles que permitan la generación de ingobernabilidad.como elemento disuasivo. Por esto no aparece ningún oficial de perfil elevado en la convocatoria. Es la hora del perfil bajo, y de anular el efecto perverso de los intereses oportunistas.

Ahora bien, esta convocatoria intentará construir la transición, evitar que los cuestionados generales, ávidos de poder y con el pánico de ser presentados ante la justicia global asuman conductas impropias que favorezcan escenarios de altísimo costo social, político y económico para el país, y en especial para sus intereses particulares, familiares y foráneos, ya que no olvidemos el seguimiento que desde diversas latitudes se le hace a la situación política de Venezuela.

La convocatoria de este organismo será positiva para Venezuela, en la medida en la que las resultas de este cuerpo colegiado se orienten a dar cumplimiento a la Constitución Nacional, favorezcan la ejecución del cronograma electoral y garanticen el respeto a los resultados que estos generen. Si este Consejo manejará la transición garantizando la Paz Social, sus actuaciones deben ser bien recibidas por todos los venezolanos.

Si, por el contrario, con esto se pretende construir una «bisagra ilustrada» para una aventura alejada de la Carta Magna, todos los esfuerzos de este Consejo se estrellarán en la voluntad monolítica de un pueblo, que sin distingo político y sin tintes ideológicos desea PAZ y TRABAJO, elementos que garanticen el futuro digno de nuestras familias, y que no permitirán salidas inventadas ni transiciones inexistentes.

¡Amanecerá y veremos!