Ser o no ser youtuber, por Juan Eduardo Fernández “Juanette” - Runrun
Ser o no ser youtuber, por Juan Eduardo Fernández “Juanette”

Ilustración de Alexander Almarza, @almarzaale

@SoyJuanette

Todo el mundo me pregunta a cada rato: Juanette ¿cuándo te haces youtuber? Y la verdad no sé si me lo dicen porque quieren ver despegar mi carrera o si en realidad están pensando en destruirla, porque esto de ser creador de contenidos en YouTube no es nada fácil.

Podría decirse que es un asunto de vocación, pues detrás de la fama y los likes hay muchas horas de trabajo duro, tal y como pasa con la comedia.

Si hoy le preguntas a un adolescente a qué se quiere dedicar, la mayoría te dirá que quiere ser Tik Toker o youtuber. Los días de ser doctor, ingeniero o periodista quedaron en el pasado; y esto es así porque los chicos pueden ver cómo viven sus influencers durante todo el día gracias a las redes sociales.

Pero lo que no cuentan, y mucho menos postean los influencers, son esas horas que pasan sin dormir porque el bloque creativo no los deja; o porque tienes cuentas que pagar y este mes no vendiste tantas stories de Instagram; ni tampoco tuviste muchos intercambios publicitarios. Y toca tener otros trabajos para poder mantener “la pantalla”, no solo del YouTube, sino de la vida en el mundo digital.

Pero esto no pasa solo con YouTube, pasa también con la comedia: muchos quieren ser el Jerry Seinfield latinoamericano, o el Kevin Hart latino y pavonearse por las calles con sus collares de diamantes, y ojo, tal vez pueda ocurrir. Pero solo si pasas muchos años presentándote en pequeños bares, y si logras volantear por horas para que alguien entre a tu show (tal y como han hecho los grandes que hoy son exitosos, y hacemos todos los que amamos la comedia).

Y acá un consejo de oro: “Si quieres vivir de la comedia, trata de no vivir de la comedia”. Ten trabajos alternativos, pues no siempre tendrás un show que te pague las cuentas.

Esto aplica también para eso de ser youtuber: si realmente lo deseas de corazón, lánzate a la piscina y comienza a subir tus videos. Pero no lo hagas por hacerlo, piensa bien lo que quieres decir y, aunque no tengas una cámara o un micrófono último modelo, exprésate. Si produces contenido de calidad, con originalidad y gancho, verás cómo poco a poco, con paciencia, pero sobre todo con mucho trabajo, lograrás tus primeros 100K suscriptores.

Hace exactamente un año tuve la fortuna de ver a Daniel Samper, periodista colombiano cuya columna leí en la Revista Semana durante mis años de estudiante de periodismo. El destino quiso que 20 años después, y en la ciudad de Buenos Aires, Samper me contara cómo incursionó en el mundo del YouTube y se convirtió en “El youtuber de 40”. Acá tres lecciones que saqué de aquella conversación:

1. YouTube es un medio, y merece el mismo respeto que cualquier otro. Por eso es importante pensar bien en una idea divertida, vendedora y que aporte algo a tu audiencia.

2. Nunca se es demasiado viejo para abrir tu propio canal de YouTube.

3. No le temas a la tecnología, y si se te dificultan los programas de edición de video y sonido, aplica lo que me sugirió Daniel Samper: “Cómprese un millennial, Juanette”

Y acá un consejo final: hagas lo que hagas, trabaja duro, invierte muchas horas y sé persistente. Esa es la única manera de lograr lo que te propones.

En cuanto a si seré o no seré youtuber… solo el tiempo lo dirá.

 

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