RACIONA-MIENTO por Laureano Márquez - Runrun
Redacción Runrun.es Feb 18, 2011 | Actualizado hace 11 años


Parece que van a racionar la gasolina. Conociendo el inverosímil funcionamiento del país de Jauja, no hay que ser Nostradamus  para vaticinar lo que nos sobreviene. Así serán los primeros 10 días de racionamiento:

Día uno:

–      Comienza el racionamiento. Venden medio tanque de gasolina a cada usuario. Un funcionario estará encargado de chequear  el tablero de los vehículos y llevar el control.

Día dos:

–      Comienzan a aparecer en las colas de las estaciones de servicio unos tipos que te ofrecen alterar el flotante del tanque de gasolina para que marque ¾ de tanque como si fuera la mitad.

Día tres:

–      Mejora repentinamente el negocio de la importación de envases de plástico para el combustible. Algunos piden dólares a CADIVI para su importación.

Día cuatro:

–      Aparecen los primeros buhoneros en las calles que te llenan el tanque de gasolina con el 1000 % de sobreprecio mientras estás en la cola, sin hacer fila ni tener que estacionarte.

Día cinco:

–      El funcionario que lleva el control de la estación de servicio cambia de carro.

Día seis:

–      El que te conté anuncia que es todo un éxito el plan de racionamiento del combustible. Simultáneamente anuncia un plan masivo de importación de bicicletas de China.

Día siete:

–      Primer accidente por mal manejo de la gasolina en envases plásticos. Los bomberos no pueden intervenir porque los camiones están sin combustible.

Día ocho:

–      Los buhoneros se organizan y aparecen las primeras estaciones de servicio clandestinas. Mientras estas en la cola te lavan el carro y te venden chucherías.

Día nueve:

–      Se reduce el suministro solo a ¼ de tanque, porque ahora que está racionada, la gasolina se vende más y se acaba más rápido en las estaciones de servicio.

Día diez:

–      Ya no hay gasolina casi en ninguna parte. Solo queda el mercado negro y comienzan a aparecer las bicis taxis. El gobierno anuncia el éxito total del plan en un Aló Presidente en el que todos aplauden, muy sudorosos, porque los que fueron obligados a ir para hacer bulto se tuvieron que ir a pie, en peregrinación.