¡Gente que está llena de vacío!, por Carlos Dorado - Runrun
¡Gente que está llena de vacío!, por Carlos Dorado

RedesSociales

En las redes sociales es muy usual que la gente mienta, comenzando por su nombre, cuando se ponen un seudónimo para esconder su identidad, pues así pueden “tirar la piedra y esconder la mano”, y criticar sin que lo critiquen. Pero no sólo mienten sobre su nombre o su identidad, sino también sobre sus habilidades, su estatus social, sus logros.

Las redes sociales, como toda innovación tecnológica es un gran invento y un importante avance de la humanidad, y se ha convertido en el medio más eficaz para la búsqueda de información, la transmisión de noticias, el mensaje, el pedido de auxilio, etc.; pero también en el más triste, absurdo, inmoral, superfluo y denigrante medio. ¡Es una mezcla estupenda entre el infierno de Dante, y simultáneamente la biblioteca de Alejandría!

Las redes sociales son fascinantes si se sabe distinguir el oro de la basura, ya que hace menos ruido la opinión de un filósofo, un científico, o un intelectual; que el de un inculto, inmoral, inescrupuloso y mentiroso. Les dieron derechos y herramientas a unos pocos que las utilizan brillantemente para beneficio de la humanidad, y a muchos que las utilizan como una cañería donde descargan toda su mediocridad.

Hay allí opiniones, puntos de vista, y material absolutamente documentado y respetable, por supuesto. Pero también se convierte en el pincel en manos del que dibuja el retrato disparatado, la caricatura grotesca del ser humano, el comentario pagado, con la osadía de su ignorancia, la arrogancia de su vanidad, y la amoralidad de su poca moralidad.

Estas nuevas tecnologías, que deberían hacernos más preparados, y por consiguiente más libres, están haciendo a una gran mayoría, más borregos y más estúpidos. Que deberían ayudarnos a comunicarnos mejor, nos están incomunicando cada día más a padres e hijos, a maridos y mujeres. Que deberían ser administradas por sabios y cerebros pensantes; terminan siendo dominadas por la subcultura, la ignorancia, y la deshonestidad.

Personas que escondiéndose detrás de una identidad falsa, deforman y manipulan, califican y critican, sin el menor pudor ni consideración, con más dosis de envidia y fanatismo que de preparación e intelecto. Personas que se aprovechan que las redes sociales se democratizaron, y eliminaron unos filtros, donde sólo los más aptos podían acceder a las plataformas de la opinión pública; dándole palco a mucha basura que sólo sabe arrojar piedras al estanque para ver cómo se expanden las ondas. Lo que buscan son clicks, seguidores, protagonismo, y nada mejor que buscarlo a través del desprestigio, la mentira, la vulgaridad en forma superficial, insustancial, y despectiva.

Por todo esto, mi relación con la redes sociales es de admiración ante un instrumento tan útil, y de desprecio ante un uso tan perverso y ruin. Son como algo lleno de vacío. Donde están llenas de mucha basura, pero completamente vacías de pocas cosas que sean útiles y que valgan la pena. Lo malo es todo el tiempo que pierden muchas personas buscando eso que vale la pena.

La única esperanza es que algún día a todos esos tontos en masa, se les exija una identidad verdadera, un poco de intelecto, de preparación y formación, e inteligencia crítica y principios. Para que sean los que escuchen y se forman, y no como hasta ahora que son los que gritan y deforman las realidades.

Como siempre el problema no es la tecnología con sus redes digitales, sino el uso que terminamos dándole a las mismas.

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