Por qué soy optimista. La luz no se anuncia, insiste…
Hay una razón incómoda —pero profundamente esperanzadora— para ser optimista sobre Venezuela: tocamos fondo. No en un sentido retórico. En un sentido histórico. El 3 de enero del 2026 significó el epílogo de la mayor devastación que haya vivido el país desde la caída de la primera república el 25 de julio de 1812 [terremoto … Sigue leyendo Por qué soy optimista. La luz no se anuncia, insiste…
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo