Arruga interesada y conveniente, por Armando Martini Pietri - Runrun

Arruga interesada y conveniente, por Armando Martini Pietri

cruzrojavenezolana.png

UNO DE LOS DIPUTADOS DE AHORA, -no de burdel ni tradicionales borrachines- con apellido toponímico imperialista español, a quien no se conoce como verdadero compañero del presidente encargado, comunista converso, ataviado antichavista, izquierdoso trasnochado y enratonado socialista, cuando con su habitual desacierto intencional o simulado dijo que la ayuda humanitaria -que empezó a gotear de la muy roja Cruz Roja- no debía ser ocasional sino permanente. Un asunto es declarar y otro hacerlo sin pensar. Similar a otro parlamentario estalinista de la misma generación y característica, cuyo jefe varias veces retocado es conocido como insuperable cohabitante, haciendo gala de su inclinación izquierdista comunista, ha perturbado la ruta, anunciando irresponsable la posibilidad de un jolgorio electoral en siete o nueve meses.

Maneras y formas de colaborar con la estabilidad y permanencia de un régimen que nadie quiere ni entiende, sólo defendidos por asociados comprometidos en pecados comunes, como el inmoral y atormentante silencio que se ha extendido sobre el tema Gorrín; la repugnante y asquerosa desfachatez del financiamiento bolichico y el impúdico caso Odebrecht después que aquél gerente diera nombres del maduro/chavismo como de adversarios convivientes. ¿Será quizás por ésta y otras causas, además, defender privilegios y oportunidades conquistados a nivel partidista, año tras año de esfuerzos personales, amistades complacientes y complicidades rentables?

Con la continuidad enquistante de pecadores afiliados al poder se perjudica a todos, de eso ya ni los responsables máximos del régimen tienen dudas. Impenitentes obstinados del ¡que ganamos si se juramenta!, o aquella infeliz frase religiosa, ¡si se juramenta también será usurpador! ¿A quiénes beneficia? ¡Ésa es la pregunta importante! Por un lado, están los que ya cobraron montones de dinero, colocándolos y transformándolos en países del Caribe, Europa, Asia -y algunos idiotas ilusos en Estados Unidos que se confiaron en la prolongación Obama-Clinton. Por el otro, los que, no han completado sus ambiciones, porque les han dado machetazos financieros, y/o necesitan cobrar dólares adicionales para continuar financiando apetencias nuevas y futura.

La angustia atormenta y causa pesadilla, existen conocedores con recursos investigativos, fuertes hilos bancarios e información financiera, que están poniendo candados en cajas de seguridad, negocios, cuentas bancarias, inversiones, transacciones, compras de inmuebles para ocultarse, y, con frialdad oficial, congelándoles dineros y ganancias.

Ninguno quiere abandonar los jardines protegidos del poder, -ni pendejos que fueran- se dan cuenta de si se salen de los estrechos límites a los cuales están confinados, los pueden agarrar, como por ejemplo, el pollo que atraparon descuidado y echando una caminadita primaveral en la hermosa y segura Madrid sin que los chancletudos coleteros hayan movido un dedo a pesar de los millones que la generosidad revolucionaria bolivariana les obsequió, o el servicial socialismo diga ni un solo pío judicial. Paren la oreja y pelen el ojo, porque hasta en tierras remotas y sus alrededores otrora solícitas y complacientes los rechazan. Entidades financieras -excepto países “amigos” por ahora y de idiomas difíciles- empiezan a verlos con el pañuelo en la nariz, y transitar de ese gesto a expelerlos, es rápido y sencillo.

El problema no es la pequeña e insignificante ayuda humanitaria –por cierto, en pleno bachaqueo- que controlará en Venezuela un amigo íntimo del régimen que tiene años aferrado al mismo cargo que supuestamente ejerce por nobleza generosa, que seguirá llegando a poquito mes a mes. El inconveniente que cuenta y se evade deliberado, está en quitarnos de encima a la dictadura abusiva que por mostrenco y comunista -dos calificativos de lo mismo- corrompida, derrochadora hacia los pequeños petrocaribeños, hambres habaneras e ignorancia, ha convertido en famélico, enfermo, débil y pedigüeño al país que fuese, incluso en malos momentos, uno de los más ricos del mundo, lo ha llevado de receptor a emisor, sembrador y cosechador de campos a hurgador de bolsas y camiones de basura.

Se equivocan los politiqueros. La idea no es desear que la ayuda humanitaria sea permanente, sino que se vaya para siempre a quien produce la abyecta y desesperante necesidad, que seamos los venezolanos libres y empeñosos los que re-institucionalicemos al país, reconduzcamos nuestra nación, recibamos a quienes se han ido, avancemos hacia un futuro pleno de libertades, bienestar, buenos modales y costumbres ciudadanas, principios éticos y morales sólidos. Y si no fue eso lo que quisieron decir, aprendan para que no parezcan vendidos habladores de sandeces y estulticia.

A veces es bueno recordar que en boca cerrada no entran moscas suspicaces.

@ArmandoMartini 

 

Enviar Comentarios



© Manapro Consultores

Enviar Comentarios