Bailando en un tusero, por Eddie A. Ramírez S. - Runrun
Bailando en un tusero, por Eddie A. Ramírez S.

En Venezuela y otros países, la tusa es la parte de la mazorca de maíz en donde se insertan los granos. Como tiene forma cilíndrica, quien camine sobre las mismas fácilmente se cae. De allí el refrán “está bailando sobre un tusero y con alpargata nueva”, aplicado a quienes están en una situación difícil.

Maduro bailó el 23 de enero en la tarima y ante cuatro gatos. Pretendió disimular el pavor que siente ante su irremediable salida. Podría irse, aunque sea por la puerta de atrás, pero los fanáticos y corruptos que lo rodean le siguen aconsejando que puede sentarse sobre las bayonetas de un Alto Mando Militar sumiso. Craso error. La Fuerza Armada, al igual que los civiles, está integrada por algunos corruptos, pero también por oficiales institucionalistas que en algún momento dirán masivamente que no siguen apoyando al violador de derechos humanos.

El usurpador no solo está sobre un tusero, sino que baila sobre millones de venezolanos que padecen hambre, mueren por falta de medicinas, sufren por falta de gas, electricidad y de agua. Baila sobre quienes han sido asesinados, torturados, presos y exiliados, así como sobre los que han tenido que emigrar por razones de sobrevivencia. Por ello, sus días están contados.

En todos estos años de oscuridad, la sociedad venezolana ha sido indoblegable. Asistió a Infinidad de marchas de protesta. Muchas veces votó. En otras se abstuvo porque percibió el fraude o porque el sometido CNE no permitió la participación de los principales partidos de oposición. Cientos de ciudadanos cayeron asesinados por guardias nacionales, policías nacionales, integrantes del Sebin y de cuerpos paramilitares rojos. Cientos de torturados, miles de presos y exiliados ha sido el aporte de civiles, militares y políticos a la desigual lucha contra los esbirros.

Esta sociedad indoblegable también ha tenido que soportar críticas de opinadores y de algunos políticos que, en todos estos años, han predicado que este totalitarismo relacionado con el narcotráfico y con el terrorismo sale solo con votos. El resultado está a la vista. La libertad está próxima por el sacrificio de muchos, principalmente jóvenes, y también por las gestiones internacionales de un grupo de políticos. Quienes llamaron a votar en la elección espuria del 20 mayo cometieron un grave error. Gracias a las valientes protesta en las calles y al no reconocimiento de esa falsa elección, hoy Guaidó cuenta con la aceptación de los principales gobiernos democráticos del mundo y del apoyo abrumador de los venezolanos.

Ahora, sin que nadie dude, debemos apoyar al ingeniero Juan Guaidó. Nuestros diputados en la Asamblea Nacional deben estar conscientes de que contarán con el reconocimiento de los ciudadanos en la medida en que también lo respalden. Se le terminó la bailoterapia al usurpador, pero todavía ocupa Miraflores por apoyo de las armas y de los ilegítimos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia. Ello obliga a cerrar filas en la oposición, dejar las descalificaciones injustas y abrir los brazos a quienes se acojan al equipo de la democracia.

Como ( había) en botica: El reconocimiento de gobiernos y de parlamentos al ingeniero Guaidó sigue indetenible. Afortunadamente resultó un “bárbaro”, como dijo alguien al presenciar las masivas asistencias a sus convocatorias. El gobierno canadiense del partido Liberal de centro-izquierda, cuyo primer ministro es Justin Trudeau y su ministra del exterior la señora Freeland, es gran defensor de nuestra democracia y reconocen a Guaidó, También el partido Conservador. El New Democratic Party, de izquierda, criticó que Guaidó asumiera el mandato constitucional como encargado, la presidencia de la República. Adoptan la misma conducta alcahueta de partidos similares en Francia e Italia ante los crímenes de Stalin, de los que estaban enterados. Rafael Ramírez dice estar dispuesto a medirse en una elección. Como cualquier ciudadano, tiene derecho a intentar participar. Que salga de su concha, regrese al país y enfrente las acusaciones por corrupción y por violar derechos humanos, como es el que tiene todo ciudadano calificado de trabajar en Pdvsa, en donde ejerció el mando como un visir, solo permitiendo a los rojos-rojitos o a quienes callaran ante los desaguisados¡No más prisioneros políticos, ni exiliados! ¡Todos con Guaidó!

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