Las primarias de Scarano por José De Bastos

Las primarias de Scarano por José De Bastos

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EnzoScarano

 

Hasta a los golpes llegaron las tensiones entre los dos sectores de oposición que han dominado la política carabobeña por cerca de una década. En ese lapso Enzo Scarano y sus aliados han sido casi siempre los afectados.

El primer claro ejemplo podría remontarse a las elecciones regionales de 2008, cuando respaldado por Cuentas Claras y la amplia mayoría de los partidos opositores, Michele Cocchiola perdió la alcaldía de Valencia ante su rival del chavismo, Edgardo Parra, por 6.000 votos, diferencia que no habría existido si los 37.000 sufragios que recibió la entonces candidata de Proyecto Venezuela Dahyana Padrón hubieran ido al que fue casi el candidato por consenso.

La lucha de Scarano por quitarse de encima el yugo de los Salas tuvo otros momentos bajos, como las primarias hechas para las parlamentarias en 2010 (semanas después de la pelea a golpes entre representantes de ambos bandos en una reunión en la que estaban presentes Aveledo, Guanipa y otros dirigentes de la MUD) o la elección por consenso de Henrique Salas Feo como candidato a gobernador en 2012. También tuvo puntos altos, como su creciente dominio en Valencia y San Diego en años recientes, pero ninguno tan positivo como el de este domingo.

Pocos meses después de haber salido de prisión, con Cocchiola montando tienda aparte y distanciado de su antiguo jefe policial, Scarano dominó las primarias, acabó con el dominio de Proyecto Venezuela y apaciguó cualquier intención de arrebatarle el liderazgo regional por los próximos años.

El triunfo de su alianza fue casi absoluto (perdió en el circuito 4 ante el candidato de Voluntad Popular) y frente a frente: sobre Henrique Salas Feo y uno de los jóvenes más reconocidos de su organización, Carlos Graffe, en el circuito 5; sin retador de PV y dejando en lejanos tercero y cuarto lugar a sus antiguos aliados (Salvatore Lucchese y la ficha de Cocchiola, el Director de la Alcaldía de Valencia Santiago Rodríguez) en el circuito 3; y ante la única diputada que se contó en la entidad, Vestalia Sampedro, en el circuito 2.

A nadie le deben quedar dudas sobre la intención de Scarano de buscar la gobernación en 2016. Aún si aparecieran voces en contra, la nominación tendría que decidirse en primarias y nunca por consenso en favor de otro candidato, como hace tres años. En todo caso, pensando en un posible cambio de rol, el ex alcalde de San Diego colocó de suplente en su ruta al Parlamento a Ángel Álvarez Gil, Coordinador de Cuentas Claras en el estado.

Quedará por ver si el cambio de mando en Carabobo tiene algún impacto positivo para la oposición a nivel nacional. Los primeros retos vendrán en las parlamentarias: obtener la mayoría de los votos en la entidad, y con ella dos de los tres diputados por lista, así como mantener el curul obtenido en 2010 por Sampedro, en un circuito notablemente rojo, y pescar el circuito 5, que con tres diputados y votaciones recientes parejas lo hacen uno de los más fundamentales en el país si se quiere alcanzar la mayoría en la Asamblea Nacional.

Con Proyecto Venezuela al frente, y tras una esperanzadora votación en 2010, en Carabobo la oposición perdió la mayoría en 2012 y 2013, con cifras que impactaron en las derrotas de Henrique Capriles. Con un registro electoral que va creciendo hacia los dos millones de electores, quien lleve el timón en la entidad tiene en sus manos buena parte del destino del país.

 

@JDeBastosh

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