La “selectividad perversa” frena la Ley de Amnistía para periodistas en Venezuela

A dos meses de la promulgación de la Ley de Amnistía, lo que prometía ser un cierre definitivo a la persecución de los periodistas se ha transformado en un laberinto de discrecionalidad judicial.

Mientras algunos logran el sobreseimiento, otros trabajadores de la prensa quedan atrapados en procesos que el gremio califica como una “venganza de sus propios verdugos”.

Uno de eso casos es el del periodista Carlos Julio Rojas, a quien el Tribunal 1° de Juicio en Competencias de Terrorismo le negó la amnistía este lunes, 20 de abril.

Rojas, quien fue detenido en abril de 2024 y pasó 638 días en El Helicoide antes de su excarcelación en enero de 2026, denunció desde la sede del Colegio Nacional de Periodistas que la ley se aplica bajo una “selectividad perversa”. A pesar de los lapsos legales, el magistrado José Antonio García ratificó los cargos de terrorismo y magnicidio en grado de tentativa, delitos que Rojas cataloga como un “burdo montaje” sin pruebas.

Cronología de una implementación desigual

Desde la entrada en vigencia de la ley en febrero de 2026, el panorama para los trabajadores de la prensa ha sido una montaña rusa jurídica. A partir de ese mes y a lo largo de marzo, se registró la recuperación de la libertad plena de 29 periodistas y trabajadores de la prensa.

El 20 de abril llegó la notificación oficial de la negativa de amnistía a Carlos Julio Rojas. Se denuncian 4 negativas totales y 3 casos en silencio administrativo (fuera de lapso legal).

Para el martes, 21 de abril, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) anunció que el Tribunal 49 de Control decreta el sobreseimiento de Omario Castellanos (imputado originalmente por traición a la patria e incitación al odio).

Con el sobreseimiento de Castellanos queda en siete la cifra de periodistas y trabajadores de la prensa, de los ocho que había alertado el SNTP el pasado 20 de abril.

Los rostros que aún esperan justicia

A pesar de la narrativa oficial de pacificación, los siguientes periodistas continúan bajo el escrutinio de tribunales de terrorismo, esperando que la ley se aplique sin restricciones:

  • Carlos Julio Rojas: Detenido el 15 de abril de 2024 y excarcelado el 14 de enero de 2026. La amnistía le fue negada el 20 de abril de 2026; el caso sigue en apelación.
  • Rory Branker: Detenido en febrero de 2025 y excarcelado en enero de 2026. Se mantiene bajo medidas cautelares sin que el tribunal haya procesado su sobreseimiento.
  • Luis Eduardo López Torres: Detenido el 14 de junio de 2024 y excarcelado en enero de 2026. Sigue judicializado debido al silencio administrativo del tribunal.
  • Ismael González Oropeza: Detenido el 17 de junio de 2024 y excarcelado en enero de 2026. Continúa a la espera de una respuesta judicial a su solicitud de amnistía.
  • Deysi Peña: Detenida el 2 de agosto de 2024 y excarcelada el 16 de noviembre de 2024. Sigue bajo medidas restrictivas a pesar de haber pasado más de un año del inicio de su proceso.
  • Jonathan Carrillo: Detenido en julio de 2022 y excarcelado en enero de 2026. Es uno de los procesos más antiguos; sigue en el limbo judicial a la espera de que se aplique la Ley de Amnistía.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Desde la entrada en vigencia de la ley en febrero de 2026, el panorama para los trabajadores de la prensa ha sido una montaña rusa jurídica. A partir de ese mes y a lo largo de marzo, se registró la recuperación de la libertad plena de 29 periodistas y trabajadores de la prensa
/
Cortesía SNTP
TelegramWhatsAppFacebookX

A dos meses de la promulgación de la Ley de Amnistía, lo que prometía ser un cierre definitivo a la persecución de los periodistas se ha transformado en un laberinto de discrecionalidad judicial.

Mientras algunos logran el sobreseimiento, otros trabajadores de la prensa quedan atrapados en procesos que el gremio califica como una “venganza de sus propios verdugos”.

Uno de eso casos es el del periodista Carlos Julio Rojas, a quien el Tribunal 1° de Juicio en Competencias de Terrorismo le negó la amnistía este lunes, 20 de abril.

Rojas, quien fue detenido en abril de 2024 y pasó 638 días en El Helicoide antes de su excarcelación en enero de 2026, denunció desde la sede del Colegio Nacional de Periodistas que la ley se aplica bajo una “selectividad perversa”. A pesar de los lapsos legales, el magistrado José Antonio García ratificó los cargos de terrorismo y magnicidio en grado de tentativa, delitos que Rojas cataloga como un “burdo montaje” sin pruebas.

Cronología de una implementación desigual

Desde la entrada en vigencia de la ley en febrero de 2026, el panorama para los trabajadores de la prensa ha sido una montaña rusa jurídica. A partir de ese mes y a lo largo de marzo, se registró la recuperación de la libertad plena de 29 periodistas y trabajadores de la prensa.

El 20 de abril llegó la notificación oficial de la negativa de amnistía a Carlos Julio Rojas. Se denuncian 4 negativas totales y 3 casos en silencio administrativo (fuera de lapso legal).

Para el martes, 21 de abril, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) anunció que el Tribunal 49 de Control decreta el sobreseimiento de Omario Castellanos (imputado originalmente por traición a la patria e incitación al odio).

Con el sobreseimiento de Castellanos queda en siete la cifra de periodistas y trabajadores de la prensa, de los ocho que había alertado el SNTP el pasado 20 de abril.

Los rostros que aún esperan justicia

A pesar de la narrativa oficial de pacificación, los siguientes periodistas continúan bajo el escrutinio de tribunales de terrorismo, esperando que la ley se aplique sin restricciones:

  • Carlos Julio Rojas: Detenido el 15 de abril de 2024 y excarcelado el 14 de enero de 2026. La amnistía le fue negada el 20 de abril de 2026; el caso sigue en apelación.
  • Rory Branker: Detenido en febrero de 2025 y excarcelado en enero de 2026. Se mantiene bajo medidas cautelares sin que el tribunal haya procesado su sobreseimiento.
  • Luis Eduardo López Torres: Detenido el 14 de junio de 2024 y excarcelado en enero de 2026. Sigue judicializado debido al silencio administrativo del tribunal.
  • Ismael González Oropeza: Detenido el 17 de junio de 2024 y excarcelado en enero de 2026. Continúa a la espera de una respuesta judicial a su solicitud de amnistía.
  • Deysi Peña: Detenida el 2 de agosto de 2024 y excarcelada el 16 de noviembre de 2024. Sigue bajo medidas restrictivas a pesar de haber pasado más de un año del inicio de su proceso.
  • Jonathan Carrillo: Detenido en julio de 2022 y excarcelado en enero de 2026. Es uno de los procesos más antiguos; sigue en el limbo judicial a la espera de que se aplique la Ley de Amnistía.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.