Paro de transporte, pasaje del metro más caro y lluvia. Este fue el panorama con el que los caraqueños iniciaron la semana laboral este lunes, 16 de marzo, luego de que con menos de 24 horas de antelación, un grupo de transportistas convocaran la medida de protesta para exigir un aumento de pasaje mínimo a 120 bolívares, así como la devolución de unidades retenidas.
Desde primeras horas de la mañana, se notaba la ausencia en las calles de las unidades de transporte público tras el anuncio hecho por el dirigente gremial Nelson Vivas y representantes de la Mesa Situacional del Sector Transporte. El Metro de Caracas y unidades de Metrobus reforzaron el traslado de los pasajeros, pero las unidades fueron insuficientes para cubrir las rutas.
6:30 am así lucía parte de la intercomunal de El Valle este lunes tras el anuncio de paro de transporte. El Metro de Caracas y el Metrobus activos. pic.twitter.com/lPCs0FnjmG
— mardolei prin (@mardoprin) March 16, 2026
Imágenes de personas esperando en colas y camionetas y buses atestados de pasajeros -aquellos que prestaron servicio de avance o que no se plegaron al paro– fueron comunes en las horas pico. Muchos optaron por caminar y otros por trasladarse en motos
En horas de la mañana, muy pocas unidades de transporte circulaban por la avenida Teherán, a la altura de Montalbán.
Pasadas las 8:00 a.m. una unidad de Metrobús pasó recogiendo pasajeros de manera gratuita para trasladarlos hasta La India. El conductor indicó que en esa zona habían habilitado otras unidades para cubrir rutas hacia el centro.
Ya en la Redoma de la India había disponible un autobús Youtong que llevaría a los pasajeros hasta Plaza Venezuela. Una mujer que subió abordo se quejó por la situación del paro de transporte y comentó con otra persona que era necesario que el Estado tomara el control del servicio porque “los transportistas hacen con nosotros los que les da la gana”.
En Plaza Venezuela uno de los autobuses que cubría la ruta de Petare cobraba 100 bolívares a los usuarios, tarifa superior a los 60 bolívares que cobran, como mínimo, a diario. Lo mismo sucedió con las unidades que trasladaron a varios ciudadanos de San Martín hasta Altamira.
En el Metro de Caracas, la gente debía dejar pasar hasta tres trenes para lograr subir con éxito durante la hora pico mañanera.

Adalisa Gil vive en Antímano y trabaja en Los Cortijos. Debió salir con casi tres horas de antelación para poder llegar a tiempo a su trabajo, y aún así, iba con retraso, según contó a Runrun.es desde la estación del Metro de Plaza Venezuela a las 10:00 a.m. de este lunes. Asegura que prefiere desplazarse muchas veces en transporte superficial porque la línea 2 del Metro “vive colapsada” y el trayecto -incluyendo las “largas esperas- puede ser superior a una hora y media. Pero el paro de transporte la obligó a desplazarse de esta forma, y se encontró además con la sorpresa de que el precio del viaje del Metro había subido sin aviso, ni protesto.
“Una no se opone a que aumenten los precios, pero primero, deberían aumentar los salarios, y luego, darnos un mejor servicio. Los trenes de la línea 2, por ejemplo, son un horno, nunca tienen aire acondicionado, sales casi desmayado si logras entrar. Y en las camioneticas es lo mismo, están en un mal estado, los choferes manejan como locos y casi ni escuchan cuando les pides paradas con las cornetas a todo volumen”, consideró.
Un adulta mayor que subió al metro en la Estación Ciudad Universitaria contó a esta redacción que fue trasladada desde el sector El Cementerio hasta ese punto en una unidad de la Policía Nacional Bolivariana, junto a otras personas: “Poco salgo sola y no me enteré del paro de transporte, me están esperando en Altamira”, contó. En esa misma estación, dos estudiantes de bachillerato contaban billetes y calculaban si podrían pagar el nuevo precio del pasaje del metro: “El viernes pagamos 60 bolívares”, recordaban.
La Policía del Municipio Libertador compartió en sus redes sociales un video en el que reseñaron el “despliegue especial de movilidad” que activaron “para fortalecer el sistema de transporte y garantizar el traslado seguro y eficiente de la ciudadanía”, sin hacer mención al paro de de transporte.
En las imágenes se observan a radiopatrullas y camionetas tipo pick-up del cuerpo policial recogiendo a pasajeros en zonas del centro de Caracas, pero aseguraron que el contingente de funcionarios “supervisó y apoyó la movilidad” en las 22 parroquias que conforman el Municipio.
El regreso de las perreras
Jesús Armas, quien fuera concejal por el Municipio Libertador entre 2013 y 2018 y expreso político, lamentó que en las calles de Caracas se volvieran a ver circulando este lunes a las tristemente célebres “perreras”, o vehículos de carga, volteo o cavas utilizados de manera informal o de emergencia para transportar pasajeros, en la mayoría de los casos, sin puestos.
Recalcó también que aunque el aumento de pasaje podría ser necesario para la sostenibilidad del servicio, el bolsillo de la gente siempre es el más afectado.
“Hoy las exigencias de los transportistas los llevaron a un paro. Si suben el pasaje se afecta la gente, sino lo suben se hace insostenible el servicio. El madurismo creó un dilema perder-perder en la sociedad. Esto no es una solución digna, los caraqueños no merecen ser transportados como animales. Venezuela merece un cambio económico y una transformación de su movilidad urbana”, opinó.
¡Las perreras están de vuelta!
— Jesús Armas (@jesusarmasccs) March 16, 2026
Hoy las exigencias de los transportistas los llevaron a un paro. Si suben el pasaje se afecta la gente, sino lo suben se hace insostenible el servicio. El madurismo creó un dilema perder perder en la sociedad.
Esto no es una solución digna, los… pic.twitter.com/mPtNoWw5Mt
Tarde lluviosa y con transporte limitado
Pasadas las 3:00 p.m. en plena Av. Baralt, a la altura de Capitolio, una larga fila de personas aguardaba por los autobuses que cubren la ruta hacia Antímano. Cuando una de las unidades llegó luego de varios minutos de espera, los usuarios se aglomeraron en la puerta intentando abordar.

En la zona, los mototaxistas y taxistas voceaban sus servicios. Una moto con cabina se detuvo también y el conductor gritó “Bs. 100 hasta La India”, y varios pasajeros corrieron para irse con él.

En puntos de Bellas Artes, después de las 5:00 p.m., la espera en las filas para poder subir a las camionetas era larga. En San Martín, los vehículos de la Policía seguían trasladando a algunos civiles para que pudieran llegar a sus hogares.

Cerca de las 5:00 p.m. del 16 de marzo, la alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, llegó al Terminal de Paso Rápido 421, en Plaza Venezuela, para supervisar el plan de despliegue de 20 unidades de SITSA, 20 del Metro y toda la flota institucional “para garantizar el traslado de los caraqueños”.
Esperan respuesta del Ministerio
En declaraciones a Globovisión Jelmira Jiménez, presidenta de la Asociación de Conductores “La Voluntad de Gandhi” en la parroquia Caricuao, aseguró que hace quince días a los transportistas les ofrecieron aumentar al pasaje a 120 bolívares y que el Ministerio no se pronunció al respecto.
Aseguró que luego de haber acordado en asamblea extremar las medidas de protesta, se les notificó informalmente que podían cobrar 100 bolívares como pasaje, pero que ellos insistieron en que el aumento debe ser publicado en Gaceta Oficial, como lo exige la ley. Asegura que muchas unidades se están empezando a paralizar porque se les hace cuesta arriba hacer su mantenimiento: “El aumento de pasaje del 23 de diciembre se volvió agua y sal”.
Proponen también que los usuarios reciban un bono de movilidad mensual de 30 dólares para poder cubrir el excedente del incremento del pasaje.
Jiménez agregó que este lunes fueron atendidos por miembros de una sala situacional y que exigieron ser recibidos por el ministro de Transporte. Consignaron también un pedido para que sean devueltas las unidades retenidas “injustamente”, según alegan.
Los transportistas no descartan repetir el paro, o incluso, extenderlo, de no ser escuchadas sus propuestas.
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