Luego de semanas de amenazas, Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado un ataque contra Irán, donde se produjeron explosiones en Teherán y en otras ciudades.
Según la radiotelevisión pública israelí, entre los objetivos atacados en la llamada operación “Furia Épica”, se encuentran el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, en el poder desde 1989, y el presidente Masud Pezeshkian.
“Este régimen terrorista no puede tener nunca un arma atómica”, dijo el presidente estadounidense Donald Trump al anunciar el ataque.
Irán respondió lanzando misiles y drones contra Israel y ataques contra bases estadounidenses en varios países de la región, afirmaron los Guardianes de la Revolución.
Diversas agencias reportaron explosiones en Jerusalén, pero también en Emiratos Árabes Unidos, Catar, Kuwait, Arabia Saudita y Baréin, donde un ataque con misiles golpeó unas instalaciones de la V Flota estadounidense.
De acuerdo a un reporte local, los primeros fallecidos reportados fueron 24 colegiales, en un ataque israelí que alcanzó una escuela en el sur de Irán.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos anunció la muerte de un civil por la caída de restos de misiles en Abu Dabi.
Testigos escucharon al menos tres explosiones en la zona donde se encuentran la residencia del guía supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y la sede de la presidencia.
Alrededor de la residencia de Jamenei había un fuerte despliegue de seguridad y calles cortadas.
“La hora de su libertad está al alcance de la mano. Vamos a destruir sus misiles y arrasar por completo su industria misilística. Quedará totalmente aniquilada, de nuevo. Vamos a aniquilar su marina”, dijo Trump.
El mandatario estadounidense ofreció a los dirigentes militares de Irán la inmunidad si se rendían, o una muerte segura si no lo hacían.
Israel afirmó que los ataques golpearon cientos de instalaciones militares y fueron el resultado de meses de planificación conjunta con Estados Unidos.
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