Protestas 2017 | Padre de David Vallenilla: “El sargento Méndez nunca se ha presentado en tribunales”
Protestas 2017 | Padre de David Vallenilla: “El sargento Méndez nunca se ha presentado en tribunales”
A un año de este suceso, se han diferido las 4 audiencias preliminares del caso del asesinato de David Vallenilla por parte de un efectivo de la aviación militar. El pasado 11 de junio se aplazó la última y todavía no se sabe cuándo será la próxima

 

@ashfloresm

“UNA DE LAS COSAS QUE MÁS ME IMPRESIONA de todo lo que ha pasado es ver a los ciudadanos caminando tranquilos por las calles, como si no hubiera pasado y digo: ‘Dios mío ¿valía la pena que mi hijo luchara de la forma en la que luchó hasta el punto de perder su vida?’. Me entristece mucho que no se haga justicia, pero más me entristece ver a una sociedad de memoria corta.  Resignada a que pasen las cosas y dejarlas en el olvido”, dice desde los Valles del Tuy, donde reside, David Vallenilla, padre del joven David, asesinado frente a las cámaras hace un año.

Jueves 22 de junio de 2017. Transcurre el día 83 de protestas en contra del gobierno de Nicolás Maduro. En la ciudad de Caracas se realiza  una movilización para defender la institucionalidad de la Fiscalía General de la República. El propósito de la manifestación convocada por la Mesa de la Unidad Democrática era llegar hasta el Ministerio Público, no solo en la sede de la ciudad capital, también en el resto del país.

El anuncio lo hizo el para entonces presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, quien pidió a la ciudadanía activar el artículo 333 y 350 de la Constitución que establecen restituir el orden constitucional y la desobediencia civil, ya que el 20 de junio la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia consideró que existían méritos para enjuiciar a la Fiscal, Luisa Ortega Díaz, por la presunta comisión de faltas graves cometidas durante su gestión. A finales de marzo Ortega Díaz se había manifestado en contra de los decretos del TSJ que desmantelaban la Asamblea Nacional, hecho que la distanciaron del Ejecutivo y dio inicio a la ola de protestas que duró 4 meses.  

10 de la mañana. Avenida Francisco de Miranda. Un mar de gente desborda las calles del municipio Chacao. Minutos más tarde comienza la represión. La Policía Nacional Bolivariana lanza bombas lacrimógenas, se escuchan detonaciones; sin embargo, las personas se mantienen en las calles.

Horas de enfrentamiento. Los jóvenes persisten en la autopista Francisco Fajardo, arriba y debajo del Distribuidor Altamira, a la altura de la base aérea La Carlota. Entre ellos se encuentra David José Vallenilla, un técnico de enfermería de 22 años de edad. Había estado en las primeras manifestaciones, pero una fractura en su pie derecho le impidió asistir durante dos meses.. Hasta ese jueves.

“David luchaba por una mejor Venezuela. En su experiencia como enfermero detectó tantas carencias  en el sector salud. Inclusive, en una oportunidad, me dijo: ‘No sé qué haría yo si ustedes necesitan ayuda y yo no puedo ayudarlos’. Él solo quiso protestar pacíficamente”, señala su padre.

4 de la tarde. Los jóvenes responden con piedras la represión por parte de los militares ubicados adentro de la base aérea  La Carlota. Solo una reja separa al pelotón de uniformados de la aviación militar y a David, que se encuentra a pocos metros de donde lo apuntan con armas largas.  En una escena que quedó grabada como evidencia, se ve a David caer después de recibir tres impactos que atraviesan su morral y acaban con su corazón, hígado y pulmón.

“Yo estaba en mi casa cuando me llamó su mamá y me dijo que se había ido a una marcha y que lo habían detenido. Después se cayó la llamada. Volví a llamar y ella estaba gritando. Yo no entendía nada, salí a la calle buscando apoyo de unos vecinos y alguien se acercó con un teléfono y me enseñó la foto del muchacho que habían matado. Era David José”, relata su padre.

Las fotos y los videos sobre el asesinato de David inundaron en pocos minutos las redes sociales. Todo quedó registrado. Fue una muerte que se transmitió en directo por los canales de televisión digital que cubrían el hecho.


6 de la tarde. Clínica Ávila, municipio Chacao. Diputados, periodistas y manifestantes se encuentran en el lugar tras conocerse el fallecimiento del joven enfermero.

“David era una persona con una expectativa de vida increíble. Soñaba con irse del país porque no veía posibilidades de tener una mejor vida aquí. Yo siempre le decía: ‘Hijo,  Venezuela no era así’ y supongo que eso despertó su deseo de luchar”, afirma su progenitor.

Pronunciamiento oficial

6:15 de la tarde. Las pruebas del abuso de poder por parte de los cuerpos de seguridad existían; sin embargo, el ministro de Interior, Justicia y Paz, Néstor Reverol, calificó como un “asedio” los enfrentamientos ocurridos en el Distribuidor Altamira entre manifestantes y la Guardia Nacional Bolivariana.

23 de junio. Funeraria El Rosal, Chacaíto. Velorio de David José Vallenilla. Esa noche, el Vicepresidente de la República Tareck El Aissami se comunica con el padre de la víctima.

“Yo trabajé en el Metro de Caracas con Nicolás Maduro. Y el día del velatorio un compañero me dijo que Nicolás quería comunicarse conmigo vía telefónica y en ese momento me pasa la llamada. Quien se identificó fue Tareck El Aissami. Él me indicó que se iba a llegar hasta las últimas consecuencias en cuanto a las responsabilidades del asesinato de David José y, bueno, no tiene nada que ver con la realidad de lo que ha sucedido hasta ahora. A un año del asesinato de mi hijo todavía no se ha hecho justicia. Adicionalmente, me dijo que el Presidente me iba a llamar y nunca lo hizo”, dijo Vallenilla (padre).

El homicida

29 de agosto. Tarek William Saab, Fiscal General designado por la Asamblea Nacional Constituyente sostiene una reunión con el padre del asesinado y asegura que el Ministerio Público tramita ante el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas la detención del presunto homicida, el efectivo de la Aviación Arli Cleiwi Méndez Terán.

Para ese encuentro Vallenilla fue contactado por  la presidente de la asamblea nacional constituyente y ahora vicepresidente de la República, Delcy Rodríguez.

“Me llamaron para preguntarme cómo iba el caso de mi hijo, cosa que me llamó muchísimo la atención, puesto que se supone que si a mí me llama el Gobierno no es para pedirme información, sino para darme un reporte del caso y al parecer ellos ni siquiera tenían  conocimiento”, afirma Vallenilla.

02 de septiembre. El Ministerio Público anuncia que el sargento Arli Méndez, fue presentado ante el tribunal 21 de Control, quedando detenido por la presunta comisión del delito de homicidio calificado por motivos fútiles e innobles y uso indebido de arma orgánica. Según informó el tribunal, el sitio de reclusión es la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar ubicada en Boleíta, en Caracas.

“El referido tribunal no tiene un juez titular de ese despacho sino rotativo, por lo que solicitamos a las autoridades competentes efectuar de dicho nombramiento a los fines de evitar dilaciones indebidas en la tramitación de la causa”, dijo María Alejandra Poleo, abogada del caso.

Pese a esta información emitida por el ente oficial, el padre de la víctima no tiene la plena certeza de que el victimario de su hijo se encuentre realmente tras las rejas.

“No me consta que el sargento Arli Méndez esté privado de libertad, puesto que nunca ha hecho acto de presencia en los tribunales, en el Palacio de Justicia, para ninguna de las audiencias que se han programado”, afirma el padre de la víctima.

A un año de este suceso, se han diferido las 4 audiencias preliminares pautadas. El pasado 11 de junio se aplazó la última y todavía no se tiene fecha de cuándo será la próxima. El padre de David José solo pide justicia:

“No es fácil, no puedo decir que lo haya superado, porque jamás lo superaré. Todos los días lo lloro”.

David Vallenilla con su padre