Venezolanos que viven la crisis humanitaria muestran su realidad en videos de 360 grados
Venezolanos que viven la crisis humanitaria muestran su realidad en videos de 360 grados

 

 

Millones de venezolanos sufren diariamente las consecuencias de la crisis humanitaria en el país. Una realidad que lleva a muchos a tener que buscar comida en la basura, recolectar cartón para sobrevivir, o entrar a aguas negras para buscar pedazos de oro. Estas son algunas de las realidades que capturó en 360 grados el equipo de la ONG Redes Ayuda.

Con una cámara GoPro y la disposición de sensibilizar a las personas ajenas a la situación que atraviesa Venezuela, los miembros de la organización no gubernamental se acercaron a diferentes personas con la petición de que por unos momentos, compartieran su vida con el mundo. “Los hicimos en 360 grados para que la gente pueda entender la magnitud de la crisis que se esta viviendo”, comentó el director de la ONG, Melanio Escobar.

De la idea resultaron 8 videos que están publicados en el canal de YouTube de Redes Ayuda. También fueron presentados en el Internet Freedom Festival realizado en la ciudad de Valencia, España, entre el 6 y 10 de marzo.

Al reproducirlos, el usuario puede deslizar la imagen hacia cualquier dirección para observar distintos ángulos de la grabación.

“Estas son personas sin rostro que nos la encontramos en todos lados todos los días. Nos acercamos a ellos para ver si podrían retratar la realidad que viven”.

Escobar asegura que todas las personas que abordaron para el proyecto expresaron sentirse ofendidos por las declaraciones del presidente Nicolás Maduro en que niega que exista una emergencia humanitaria en el país. “El Estado mantiene la pretensión de que la gente no come de la basura cuando la realidad es otra y aquí la presentamos”.

Es la realidad que vive un joven de 23 años, que decide sacrificarse para poder alimentar a su esposa embarazada y a su hijo de 4 años.

“Tengo 23 años, un trabajo estable y una familia que mantener. Me esfuerzo para que mi hijo de 4 años y mi esposa embarazada puedan alimentarse. Como de la basura desde hace meses, me avergüenza, es indignante, nunca me imaginé tener que vivir esta situación. Revisar bolsas con desechos y comer desperdicios al salir del trabajo se ha convertido en mi rutina, lo hago por necesidad, nadie debería vivir así. Le digo a mi esposa que en el trabajo me alimentan, para que no sospeche sobre el sacrificio que debo hacer. Espero nunca sepan que hago esto.”

 

La violación del derecho al acceso a la alimentación fue uno de los temas que abordan los videos 360. Los supermercados que muestran el otro lado de la realidad venezolana fueron escogidos de distintas zonas de la ciudad y corresponden a distintas clases sociales –alta, media y baja–, pero todos comparten un mismo aspecto: sus anaqueles vacíos. Escobar explica que la escasez de alimentos no ha sido caracterizada por clase social, sino que es algo que viven todos los venezolanos, y sus videos lo comprueban.

Otro de los testimonios registrados en cámara es el de un minero del río Guaire, un “nuevo oficio” al que cada día recurren más personas en la capital venezolana para conseguir dinero. “Estas personas prefieren sumergirse en una cloaca para conseguir una pepita de oro a tener que trabajar en un empleo normal por un mes”, indica Escobar, pues cada gramo de oro es valorado en casi cuatro millones de bolívares, un monto tres veces superior al salario mínimo.

El video, el único que no consta de formato 360 por motivos técnicos, muestra a un joven en la orilla del Guaire, el desagüe de desechos residuales más grande de Caracas.

“He conseguido de todo en el Guaire, una cosa más desagradable que otra. Unos días con más suerte que otros, hay semanas en las que no se gana nada. Me ha costado una que otra enfermedad pero me ayuda a llevar algo a mi familia, somos 12 en la casa”.

En el último minuto de la grabación, la suerte llega al joven en forma de un zarcillo de oro.

 

La presos políticos, y las malas condiciones en las que viven los presos venezolanos, ocupa otro de los videos que Redes Ayuda realizó durante un foro, en donde simularon una celda policial con medidas de “3 x 2 metros”, donde normalmente un privado de libertad pasa sus días junto a 20 ó 30 apresados más. Las paredes de la celda llevan los nombres de más de 200 apresados injustamente.

“Una cara representa a cada preso, no solo los políticos, sino los presos comunes también. Es una muestra del hacinamiento que se vive en las cárceles”.

Puedes ver todos los videos en la lista de reproducción que preparó Redes Ayuda en su canal de YouTube a través de este enlace.