Desde las instalaciones de CorpoMiranda, en Charallave, el también miembro de la dirección nacional del Psuv, Elías Jaua, conversó con Panorama sobre los temas que afectan al país y los planes del Gobierno para superar la crisis económica.
Ratificó que el diálogo es una vía para aliviar la tensión política, pero que en la oposición está “entrampado”. Y aclaró que su impasse con Eulogio Del Pino, presidente de Pdvsa, está “saldado”.
— El CNE dijo que los tiempos no dan para un referéndum sea este año. ¿Qué gana el Psuv con esa decisión?
—Nosotros lo habíamos advertido con el reglamento en la mano, con los lapsos establecidos, denunciamos que los sectores opositores que quieren ir a un referéndum estaban siendo engañados por Henrique Capriles Radonski.
Nunca, desde que ellos decidieron activar el mecanismo de revocatorio los lapsos no daban para este año. ¿Por qué ellos esperaron hasta mayo? La razón es la profunda división que hay en el seno de la oposición (…). Yo creo que ganó fue Venezuela en estabilidad política, porque lo que realmente quieren los venezolanos es que se resuelva la situación económica. Imaginemos el país en un momento donde se están haciendo grandes esfuerzos para recuperar el abastecimiento de los bienes, el servicio, de incrementar los ingresos nacionales por distintas vías, nos metamos en una campaña de referéndum que en vez de unir al país no los va es a dividir; quien gana es el pueblo porque tenemos seis meses de estabilidad política y desde el Gobierno la tarea principal de ocuparnos y resolver los problemas de abastecimiento.
—Pero si no es este año, será en 2017. ¿Qué pasaría entonces?
—No lo sé, ellos (oposición) han dicho en su soberbia que este año es y será su responsabilidad. Entonces ¿qué piensan?, ir otra vez a la violencia, eso no lo quiere el país.
— ¿Y no cree que el referendo sería una vía de escape para la tensión política?
—El referendo es un instrumento del ejercicio de la soberanía popular para decidir si se quiere o no continuar con un gobierno (…) pero tal como está concebido el referendo que pretende Capriles no sería una salida política, profundizaría el conflicto político en Venezuela. A diferencia del 2004, que fue más bien el punto final de una etapa del conflicto y la coronación de la estabilidad política, porque ya la oposición había sido derrotada militarmente tras el golpe de Estado, habían fracasado en el sabotaje y se dieron las mesas de diálogo en al que cual se acordaron los parámetros para ir a un revocatorio. Aquí la oposición no ha querido sentarse a dialogar con el Gobierno y pretende imponerle al chavismo un referéndum a trocha y mocha.
— ¿El diálogo está entrampado?
—Ellos (oposición) están entrampados. Hay una parte de la oposición que quiere dialogar y otra encabezada por Capriles, que está obsesionado con la Presidencia de la República y cree que esta es su única oportunidad de lograr su candidatura, por lo tanto ha frenado y boicoteado la posibilidad de un diálogo que todo el país reclama, un diálogo no para pactar, el chavismo jamás va a pactar con los partidos de la burguesía, somos dos polos antagónicos, pero podemos coexistir(…) El chavismo tiene que superar el trauma de la violencia cometida a lo largo de estos años por parte de la oposición, especialmente en 2014; tiene que haber justicia, luego se pueden abrir posibilidades de perdón en el marco de la Constitución y la ley, y el reconocimiento de los poderes.




