Monitor de Víctimas - Runrun

MONITOR DE VICTIMAS

#MonitorDeVíctimas | Acusan a joven de asesinar a sus abuelos y a su tío en La Vega
Fortuna Peralta de Tovar, de 74 años, y William Tovar, de 60 años, fueron atacados con un arma blanca presuntamente por su nieto, Félix Manuel González Peralta, quien al parecer actuó con dos cómplices. Entre las víctimas también está Félix Peralta, de 55 años, tío del muchacho. Una mujer resultó herida

@yohanamarra / Foto: Crónica Uno

Fortuna Peralta de Tovar, de 74 años, William Florencio Tovar, de 60 años, y Félix Peralta, de 55 años, fueron apuñalados mientras dormían. A la 1:00 a. m. del lunes 18 de enero, dos jóvenes entraron a la vivienda y en presunta complicidad con el nieto de Fortuna y William atacaron a los abuelos con arma blanca.

Félix Manuel González Peralta, de 19 años, vivía desde hacía un año con sus abuelos y tíos, luego de que su mamá falleció de cáncer. Se mudó desde Cartanal, en los Valles del Tuy, al sector Las Casitas de La Vega con su familia.

Según los parientes de las víctimas, una tía del supuesto agresor que resultó herida escribió con sangre en la pared: Fue Félix Manuel. La mujer creyó que iba a morir, pero acudió hasta un Centro Diagnóstico Integral (CDI) de la zona, donde la atendieron e informó lo sucedido. Tenía una herida de arma blanca en el rostro.

Presuntamente, los abuelos del muchacho le habían pedido que se fuera de la casa, porque al parecer se la pasaba con delincuentes de la zona y tenía actitudes que consideraron extrañas. Luego del triple homicidio robaron de la vivienda unos cauchos, una batería, una tablet, un celular y unos dólares que estaban en el cuarto de William.

La vivienda, ubicada en el sector 7 de Las Casitas, tenía tres pisos. William tenía su negocio en la parte de abajo, donde vendía repuestos de vehículos. Fortuna tenía una mercería al lado del negocio de su esposo y Félix ayudaba en el negocio familiar.

 

Los parientes, que estaban este martes 19 de enero en la medicatura forense de Bello Monte, comentaron que las víctimas habían puesto a Félix Manuel a estudiar y siempre trataban de que el joven fuese de bien. Regularmente, la pareja viajaba a Barlovento, en el estado Miranda, donde tenían una parcela y se llevaban a su nieto. En esa propiedad, donde sembraban plátano, ají y pimentón, solían hacer reuniones familiares.

Vecinos de Las Casitas están consternados por el triple homicidio, pues las víctimas eran muy queridas en la comunidad.

Los familiares añadieron que Fortuna recibió una puñalada en el cuello y su esposo, William, en el estómago.

El presunto homicida y sus dos cómplices, un hombre y una mujer, se encuentran prófugos. Sus parientes han denunciado a través de las redes sociales que presuntamente Félix Manuel habría huido hacia Cartanal, en el estado Miranda. Sin embargo, esta información no ha sido confirmada por las autoridades.

#MonitordeVíctimas | Hallan enterrado en la parte de atrás de su casa el cadáver de un hombre desaparecido en 2019

Ambos cadáveres, el de Daxson Herrera y Jenifer Guillén, fueron hallados por funcionarios del Cicpc

En agosto del año pasado ya había sido encontrado el cuerpo de Jennifer Guillén, quien era pareja del recién hallado occiso. Los restos de la mujer habían sido sepultados bajo el piso de la misma casa, ubicada en El Junquito

 

@daigalaviz

 

El cadáver de Daxson Herrera, de 45 años, fue hallado el pasado miércoles 13 de enero detrás de su vivienda, ubicada en el sector El Topo, en El Junquito, municipio Libertador. 

Los familiares de Daxson lo vieron por última vez en noviembre de 2019. Aseguraron que quienes lo mataron tomaron su teléfono celular y enviaron mensajes para hacerles creer que había migrado hacia Colombia y que el objetivo de los criminales era apoderarse de la casa en la que vivía.

La falta de despedida despertó suspicacias en los parientes del hombre,  que en su momento denunciaron tanto su desaparición como la de Jenifer Guillén, su pareja, de quien también supieron por última vez en la referida fecha. Aseguraron que igualmente recibieron mensajes desde el teléfono móvil de la mujer, según los cuales ambos se encontraban en el vecino país.

La ocasión en la que los familiares de ambos acudieron ante el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), declararon que en la zona en la que vivía la pareja sólo se habían presentado problemas con un vecino, a quien identificaron como Miguel.

Ya había aparecido el cadáver de la mujer

La investigación de la policía revivió en agosto del año pasado, cuando una  comisión de la División de Homicidios del Cicpc encontró los restos de Jennifer, de 36 años de edad. Estaban enterrados bajo el piso de la casa en la que la mujer  había vivido con Daxson.

Este hallazgo generó que los efectivos sospecharan precisamente de su pareja, que para ese momento no había aparecido con o sin vida.

Richard Herrera, hermano del hombre, acudió entonces al Cicpc. Aseguró que no había tenido noticias de Daxson desde enero del año pasado, última ocasión en la que le enviaron un mensaje desde su celular, haciéndose pasar por él.

Según Richard, el principal sospechoso de la muerte de la pareja era el vecino al que se habían referido en la oportunidad en la que denunciaron la desaparición. De acuerdo con su testimonio, el señalado responsable le habría dicho al actual ocupante de la casa en la que habían vivido Daxson y Jennifer que si seguía reclamándole cosas con respecto al inmueble supuestamente lo mataría. “Como hice con los otros dos y te entierro en la casa”, le habría dicho al inquilino.

¿Lo delató su propia amenaza?

Fue gracias a esta última amenaza, lanzada por el presunto homicida, que los familiares de Daxson acudieron nuevamente ante las autoridades y efectivos del Cicpc fueron hasta el sector donde está ubicada la vivienda y comenzaron la búsqueda de algún rastro del hombre. Finalmente encontraron su cadáver en la parte posterior de la casa.

El señalado vecino y otro hombre hombre fueron detenidos por ser los principales sospechosos del doble asesinato. 

 

#MonitordeVíctimas | CICPC detuvo al presunto homicida del coordinador pastoral del colegio La Salle, en Barquisimeto
El señalado asesino conocía a la víctima, por eso pudo ingresar a la institución. Se estableció que el móvil del crimen, cometido el pasado 6 de enero, fue el robo

@KaryPerazaR

La madrugada del pasado 13 de enero fue capturado el presunto homicida del coordinador pastoral juvenil del colegio La Salle de Barquisimeto, Luigi Manganiello Gnerre, de 44 años de edad, a quien un vigilante de la institución consiguió sin vida en el baño de su dormitorio, la mañana del 6 de enero. 

El señalado asesino, cuyo nombre se corresponde con las siglas R.E.M.T., de 27 años de edad, fue detenido por funcionarios del Eje de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) Lara.

El ahora capturado se encontraba en una vivienda ubicada en el sector 3 de la comunidad de San Francisco, en la zona oeste de Barquisimeto.

A Manganiello lo hallaron ensangrentado y con poca ropa. A un lado de su cadáver se encontraba la tapa del inodoro destrozada. Al momento del hallazgo, el vigilante avisó de inmediato a los directivos del colegio y procedieron a llamar a funcionarios del Cicpc.

Lo mataron y le robaron

La hermana del coordinador pastoral, Ana Manganiello, con los ojos enrojecidos de tanto llorar, contó que el hombre murió al recibir un fuerte golpe en la cabeza y que además fue despojado de sus pertenencias, entre ellas una computadora portátil Canaima y otra, marca Lenovo.

Tampoco fueron hallados en el sitio un proyector, un teléfono celular, un bolso, ropa y zapatos. Parte de lo hurtado fue encontrado en la vivienda en la que se efectuó la captura.

Funcionarios del CICPC Lara confirmaron a Monitor de Víctimas que en efecto a Manganiello lo asesinaron golpeándolo con la tapa del inodoro y que el móvil del crimen era el robo.

El presunto homicida conocía a la víctima

Se conoció que los investigadores entrevistaron a familiares, compañeros de trabajo y conocidos del coordinador pastoral. De igual forma hicieron rastreos telefónicos y de esa manera obtuvieron las pistas para dar con el señalado asesino.

Douglas Rico, director nacional del Cicpc, indicó que el detenido era conocido del coordinador pastoral, por eso tuvo acceso al instituto y al parecer luego de que discutieron, el joven lo asesinó, le robó y escapó del lugar.

Amaba enseñar y ayudar

Manganiello tenía tres años trabajando en la mencionada institución educativa y desde entonces dormía en un dormitorio ubicado dentro del colegio, situado en la calle 28 con carrera 14, en el centro de Barquisimeto.  

La hermana del ahora occiso explicó que el coordinador pastoral tenía toda la vida entregado al catolicismo. Era de padres italianos y había nacido en Puerto Cabello, estado Carabobo, donde actualmente vive la mujer, quien al enterarse de la noticia viajó hasta la capital larense para retirar el cuerpo de su ser querido.

Hace diez años había sido asesinado el otro hermano de Manganiello, lo mataron por resistirse a un robo. Luigi era el menor de los tres. 

Profesores, representantes y alumnos de dicho colegio, que se aglomeraron en las afueras de la institución el día del hallazgo, se mostraron asombrados por la muerte de quien describieron como un hombre que amaba enseñar y ayudar.

 

#MonitordeVíctimas | Siguen trasladando a la morgue de Bello Monte cadáveres procedentes de La Vega

Al menos 24 cadáveres procedentes de La Vega han sido ingresados a la morgue de Bello Monte en los últimos días

 

El padre de una de las víctimas explicó que su hijo, que tenía 25 años, salía de casa rumbo a su trabajo, en la maternidad Concepción Palacios, cuando le dispararon

 

@SandraGuerrero1

 

Como Eglis Rivas, de 25 años de edad, fue identificado uno de los últimos seis cadáveres ingresados a la morgue de Bello Monte procedentes de la parroquia La Vega, municipio Libertador, Distrito Capital.

Jesús Ismael López, quien se identificó como padre de la víctima, dijo que su hijo trabajaba en la Maternidad Concepción Palacios, iba saliendo de su casa para dirigirse a sus labores cuando le dieron el disparo que le ocasionó la muerte.

Hasta ayer a la morgue de Bello Monte habían sido ingresados un total de 24 cadáveres procedentes de los sectores La Pradera, Primero de Mayo, Los Paraparos, calle Zulia y Valle Alegre. De este último sitio es de donde han llevado el mayor número de occisos a la medicatura forense.

Las familias deben llevar un testigo

Antes de retirar los cuerpos, los familiares de las víctimas deben acudir a la División Contra Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) a rendir declaración.

De acuerdo con lo expresado por algunos parientes de los fallecidos, al asistir a la policía científica deben llevar un testigo que pueda dar fe de que la víctima estaba en el sitio donde le dispararon.

Trascendió que durante los hechos ocurridos en La Vega en los últimos días se han recuperado más de 20 armas de fuego, en su mayoría pistolas 9 milímetros, así como fusiles AR-103 y granadas.

#Monitordevictimas | Masacre de La Vega: “A mi sobrino lo mataron los policías y le cambiaron la ropa”
Un familiar de una de las víctimas aseguró que su sobrino salió de su casa en pantalones cortos y sin camisa, pero que cuando se lo llevaron ya muerto no lo identificó porque tenía una ropa distinta

 

@carlosdhoy

 

“No es justo lo que le hicieron a mi sobrino, él era una persona buena, un muchacho de bien que salió de la casa a comprar un cigarro que le pidió su abuela. Salió en un mal momento y cuando estaba en la casa de un amigo, al frente, comenzó el tiroteo. Ellos cerraron la puerta y eso fue suficiente: los policías se metieron y al rato se escucharon unos tiros. No nos dejaron saber qué pasó”.

La que habla es Yerkis Ramírez, tía de  Alejandro  Ramírez, la víctima. La mujer no contiene su rabia: “no es justo que gente buena la maten como a un perro y luego vengan a decir que era un malandro. Mi sobrino era decente, no era ningún delincuente y voy a llevar ese caso hasta donde sea necesario para que se haga justicia”.

Ramírez aseguró que su sobrino salió de su casa en pantalones cortos y sin camisa, pero que cuando se lo llevaron ya muerto no lo identificó porque tenía una ropa distinta. 

“A mi sobrino lo mataron los policías y le cambiaron la ropa. Lo sacaron con pantalones y camisa, por eso no sabía que lo habían matado. Lo metieron en una sábana y se lo llevaron, yo preguntaba que cómo estaba y no me decían. Estaba relativamente tranquila porque no era el que vi que sacaron, pero eso lo hicieron para engañarnos”, dijo.

Agregó que los policías alegan un supuesto enfrentamiento, “pero ¿cómo es que hubo un tiroteo en una casa pequeña y el único muerto fue mi sobrino?”

La mujer señaló que Luis Alejandro era hijo de su hermana, pero que ella murió cuando él tenía 2 años. “Me lo dejó para que lo cuidara y eso hice, por eso sé que no era una mala persona”, concluyó.

 “Lo mataron unos tipos vestidos de negro”

Otra de las víctimas de la que se ha denominado como la Masacre de La Vega fue Wilfredo Marcano, de 36 años de edad, que resultó muerto en el sector El Carmen. Dejó una niña de 11 años.

“Wilfredo era miliciano, le decían Tití, era bueno, no tenía problemas con nadie. Se dedicaba a ayudar a la gente, siempre estaba echando broma, no era un delincuente. Lo mataron el jueves 7 de enero unos tipos vestidos de negro, dicen que eran policías”, dijo su hermana, que por medio a represalias de los funcionarios prefirió mantener su nombre en reserva.

Agregó que Wilfredo estaba confiado. “Como no tenía problemas con la justicia, no tenía qué temer, pero se lo llevaron supuestamente para interrogarlo y no apareció más, hasta que lo encontré muerto en el Pérez Carreño, donde no me dejaron verlo”, dijo.

 

#MonitorDeVíctimas | Masacre de La Vega: A todo el que veían con cara fea, le metían. Los policías disparaban a lo loco
En este reporte se identifica a 10 de las víctimas de la matanza. Todos habrían sido ejecutados según versiones de sus familiares. Versiones extraoficiales aseguran que 24 personas murieron durante la incursión policial
Funcionarios de la morgue de Bello Monte informaron a los familiares de los muertos que no podrían tener actos velatorios, sino que serían llevados directamente al cementerio. Varios de los sepelios serán pagados por el Estado 

Lorena Meléndez G. @loremelendez  / Foto: Lysaura Fuentes

A unos los mataron mientras caminaban. A otros los ejecutaron dentro de sus propias casas. En las calles Zulia, El Carmen, Independencia y Las Margaritas de la parroquia La Vega de Caracas resonaron los disparos que asesinaron a más de una veintena de personas el pasado viernes, 8 de enero, cuando todavía no era mediodía.

“Es que no hubo una balacera. Fueron ellos los que se metieron a matar en las casas”, contó uno de los familiares de las víctimas, quien señaló a los funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) como los autores de las muertes ocurridas esa mañana en la primera masacre policial del año en la capital venezolana.

De acuerdo con un reporte extraoficial, hasta la tarde de este sábado, 9 de enero, habían ingresado a la sede del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (SENAMECF), conocida como morgue de Bello Monte, 18 cadáveres provenientes de la matanza de La Vega. Sin embargo, parientes indicaron que el cuerpo de una de las víctimas fue levantado por las autoridades del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) de la calle Las Margaritas en horas de la madrugada del sábado y que permanecía todavía en el Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño. “Allí golpearon y corrieron a un montón de mujeres que querían saber de sus muertos, porque todo eso lo acordonaron hasta las 4:00 am”, dijo uno de los entrevistados. 

Otra fuente señaló que la cifra ascendió a 24 el domingo, y según el defensor de derechos humanos Marino Alvarado, de la ONG Provea, esta sería la mayor masacre policial ocurrida en Venezuela.

Varios de los parientes que conversaron con Monitor de Víctimas dijeron que los funcionarios de la morgue les informaron que no podrían velar a sus familiares, porque los cadáveres serían llevados directamente al cementerio. Algunos de los entierros serán pagados por el Estado.

Pero La Vega no solo fue escenario de homicidios el viernes. La masacre estuvo precedida por una noche de terror protagonizada por un grupo de hombres vestidos de negro y con armas largas que se fueron cerro arriba en horas de la noche y poco después bajaron tanto por las escaleras como en vehículos alrededor de las 9:00 pm. Fue durante su trayecto de descenso que asesinaron al menos a cuatro personas que encontraron en la vía. Mientras que algunos de los vecinos consultados atribuyen las acciones a las FAES, otros culpan a delincuentes que ingresaron al barrio.

En los días previos a la incursión policial, vecinos de la zonas de La Vega donde ocrrieron los hechos también habían identificado la presencia de colectivos (civiles armados), que como se sabe en Venezuela suelen tener vínculos con el Gobierno, visten de negro y usan armar largas. 

“Limpieza social”, no enfrentamiento

Una de las víctimas fue el carpintero Yerikson José García Duarte, de 32 años, a quien le dispararon en el callejón El Hueco del barrio San Nicolás del sector Los Mangos a las 9:30 pm. Él estaba en la calle con un grupo de muchachos cuando llegaron los victimarios disparando a quienes veían en la calle. “Todos salieron corriendo, menos él que estaba sentado en la acera, y por eso no pudo huir”, contó un pariente. A García Duarte lo balearon en la espalda y el pecho y recibió otros tres impactos en la cabeza. Tenía una hija de 5 años. 

El recorrido de los hombres de negro siguió y cerro abajo, a eso de las 9:45 pm, se encontraron con Raúl Antonio Lira Sánchez, un ayudante de mecánica del Ministerio de Hábitat y Vivienda, de 25 años de edad. Él estaba en una fiesta de cumpleaños en una casa de la zona y salió en una moto junto con un amigo a buscar una botella. Pero poco después de arrancar los atacaron y dispararon. En su cuerpo tenía al menos seis balazos. Su compañero también murió.

Más temprano, a las 6:00 pm de ese jueves, desapareció de la calle Los Cangilones, Eliécer Rafael Martínez Rojas, de 23 años, quien trabajaba como colector en un autobús. Sus familiares pensaron que se lo habían llevado detenido, porque al momento del ataque él estaba hablando por teléfono y su interlocutor escuchó parte del forcejeo y el sonido de las teclas. Sin embargo, consiguieron su cuerpo en la morgue de Bello Monte la mañana del viernes. El Cicpc asegura que halló su cadáver baleado en la vía pública a las 7:00 pm del jueves. No saben qué ocurrió.

“Yo vengo del trabajo y voy a descansar”

“¿Tú ya hablaste con esa muchacha de la esquina? ¿Sí? Entonces ya supiste lo que le pasó a ese pobre muchacho. Él era inocente”. Eso dice una vecina de La Vega de Richard Alejandro Chile Cabello, un joven de 20 años que era empleado en un autolavado de El Paraíso. El viernes, alrededor de las 11:00 am, él regresaba de su trabajo e iba camino a su casa por la calle El Carmen. Allegados relataron que una conocida lo vio en su trayecto y le advirtió que no subiera, porque “la cosa estaba fea arriba”. Pero él no la escuchó. “No hombre, yo vengo del trabajo y voy a descansar”, le contestó.

Los familiares de Chile Cabello se enteraron de su detención y asesinato porque se toparon con su foto en redes sociales. Aparecía con una franela blanca al momento de su arresto, mientras que su cadáver portaba una chaqueta azul y blanca que él no llevaba. Era el tercero de siete hermanos.

Julio Alexander Pino Moreno, de 23 años, y Yeferson José Moreno Plazola, de 28, eran los sostenes de un hogar de 13 personas. A ambos, que trabajaban como carretilleros en el Mercado de Coche, los mató las FAES en dos lugares distintos. Al primero lo agarraron cuando iba cerro abajo por la calle Las Margaritas junto a su esposa y con su hijo de 1 año en brazos. A ella la empujaron contra una pared y le entregaron al bebé, y al él lo obligaron a echarse al suelo. Lo mataron frente a su familia.

A Moreno Plazola, padrastro de Pino Moreno, le dispararon dentro de su casa. De acuerdo con el relato de su familia, varios funcionarios de las FAES entraron a la fuerza a la vivienda y sacaron a mujeres y niños. Al salir, se llevaron su cuerpo con un disparo en la cabeza. En esa misma calle, contaron familiares, otros tres vecinos también fueron víctimas de la masacre. “Ellos pedían que no los mataran”, afirmó un entrevistado.

Carlos Alfredo Hernández Hurtado, de 17 años, abandonó sus estudios de bachillerato para ponerse a trabajar. Desde los 15 laboraba en una carnicería. La mañana del viernes había salido de su casa para comprar un queso y luego iba a reunirse con un amigo de la zona. Cuando caminaba por la calle Independencia lo balearon. “A todo el que veían con cara fea, le metían. Los policías estaban disparando a lo loco”, afirmó un pariente. 

Otro joven de 17 años, Jonathan Useche, fue sacado de su casa encapuchado por los funcionarios de las FAES. Su cuerpo estaba el sábado en la morgue de Bello Monte.

En el mismo grupo

El mismo día de la masacre se reportó el homicidio de Nelson Enrique Villalta Talima, profesor de música y vigilante de 49 años, quien presuntamente había quedado en la línea de fuego de la supuesta balacera que hubo el viernes en La Vega. También se informó de la muerte de Néstor Duarte, asesinado en su casa por funcionarios de las FAES. Era padre de una niña de 14 años.

Un familiar de Richard Alfonso Francia Francia, vendedor de frutas del Mercado de Quinta Crespo de 29 años, asegura que al hombre lo incluyeron en la lista de víctimas de la Masacre de La Vega a pesar de que su homicidio no ocurrió en el lugar. A él, dijo el pariente, lo mataron frente al Hotel Novo Express de El Paraíso, de cuatro disparos. “Lo mató el hampa, porque le quitaron todo. Aquí a la morgue llegó desnudo”, apuntó. 

De acuerdo con cifras recogidas por Monitor de Víctimas, en la parroquia La Vega han ocurrido 182 homicidios desde mayo de 2017 hasta noviembre de 2020. De estos, 74 (40%) fueron cometidos por cuerpos de seguridad del Estado. Las FAES son el grupo policial que más muertes ha dejado en la zona. En total, 38 personas en La Vega han muerto a manos de estos funcionarios en el período citado.

Aumentó a 18 el número de víctimas de la masacre policial en La Vega
Según fuentes extraoficiales, presuntamente 16 hombres fueron asesinados en el enfrentamiento con las comisiones mixtas que tomaron la comunidad del municipio Libertador, la mañana del viernes 8 de enero. Las otras dos víctimas recibieron balas perdidas. Hasta el momento no hay una versión oficial

 

La cifra extraoficial de fallecidos durante el operativo en varios sectores de La Vega, del viernes 8 de enero, subió a 18. Según fuentes los cadáveres fueron ingresados a la morgue del hospital Pérez Carreño hasta horas de la noche.

De acuerdo con los datos extraoficiales, presuntamente 16 hombres fueron asesinados durante el enfrentamiento con las comisiones mixtas que tomaron toda la comunidad y hasta el momento no han sido identificados. Tampoco hay una versión oficial de lo sucedido.

Otros dos hombres fallecieron por balas perdidas. Uno de ellos identificado como Nelson Enrique Villalta Lima, de 50 años, quien llegaba a su casa en la parte alta de la calle Zulia, cuando presuntos delincuentes le dispararon a las comisiones de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES).

“Él venía de su trabajo y me dijo que se iba a la casa a dormir. Luego los vecinos me llamaron y me dijeron que estaba tirado en la puerta de la casa. Yo llegué a la casa, con todo y los tiros”, dijo un familiar que no se identificó por temor.

Villalta era profesor en la Fundación Musical Simón Bolívar (Fundamusical) en el núcleo de Chapellín. Y durante la pandemia comenzó a trabajar en un hotel en Altamira, como vigilante.

La mañana del viernes 8 de enero comisiones mixtas de las FAES, la Policía Nacional Bolivariana (PNB), el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestros (Conas) y el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) tomaron varios sectores de La Vega.

 

15 muertos deja masacre policial en La Vega

Yohana Marra Ene 09, 2021 | Actualizado hace 2 semanas
15 muertos deja masacre policial en La Vega
Aún se desconoce la cifra exacta y las identidades de todas las personas que murieron a manos de cuerpos de seguridad del Estado Venezolano, durante la incursión de más de 300 funcionarios de la FAES, el Conas, el Cicpc en la parroquia La Vega de Caracas. Sin embargo, algunos periodistas que cubren la fuente policial han tenido acceso a reportes de cuerpos de seguridad que contabilizaban al menos 15 víctimas, hasta la noche del viernes 8 de enero

 

 

Comisiones mixtas tomaron sectores de La Vega este viernes 8 de enero. Los vecinos reportaron que presuntamente el operativo fue para capturar a supuestos miembros de la megabanda de la Cota 905, que llegaron a la zona la última semana del 2020. Entre los fallecidos hay dos hombres por balas perdidas.

Desde la mañana de este viernes 8 de enero comisiones de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas) y el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), se desplegaron en un operativo en La Vega, municipio Libertador. Hasta esta tarde fuentes extraoficiales informaron que presuntamente 15 hombres fueron asesinados: 13 durante el enfrentamiento y dos por balas perdidas.

Se conoció extraoficialmente que un vecino de la parte alta de la calle Zulia recibió una bala perdida cuando llegaba a su hogar. Se llamaba Nelson Enrique Villalta Lima y tenía 50 años. Presuntamente los delincuentes dispararon a los efectivos de las FAES justo en el momento que él entraba a su casa.

Allegados contaron que Villalta era profesor de la Fundación Musical Simón Bolívar (Fundamusical), en el núcleo Chapellín, y también trabajaba en el hotel Altamira como vigilante. Familiares de la víctima temen que las bandas de la zona pretendan vengarse de ellos por denunciar ante las autoridades.

También vecinos del edificio La Paz, cercano a la redoma La India, indicaron que presuntamente entró una bala en un apartamento del piso 12. “Vecinos, la bala me partió la ventana. Yo estaba sentado en la computadora y me cayeron los vidrios en la cabeza”, contó el afectado al grupo de su residencia.

Así transcurrió el día durante el operativo

Desde las 2:00 a. m. quienes viven en la calle Zulia de La Vega comenzaron a escuchar detonaciones. “Bajamos los colchones de los cuartos hacia la sala. Nuestros cuartos quedan en el segundo piso y teníamos miedo que entrara una bala perdida mientras dormíamos, por eso bajamos y dormimos en la sala”.

Al amanecer las comisiones mixtas ingresaron a la comunidad y estuvo cerrado el acceso hacia La Vega, por la entrada principal de la redoma La India, por orden de los efectivos. Pasadas las 6:00 p. m. no había acceso de vehículos pero sí se podía pasar a pie hacia el barrio.

 

 

Habitantes de Montalbán y Vista Alegre dijeron a Crónica.Uno que escucharon las ráfagas. En horas de la tarde en la plaza Madariaga de El Paraíso los vecinos notaron la presencia de los efectivos, luego de escuchar detonaciones hacia la Cota 905. Extraoficialmente se conoció que supuestamente los delincuentes habían huido hacia la Cota y Montalbán por la montaña.

Según los vecinos, el operativo es específicamente en la calle Zulia, calle Primero de Mayo, Los Mangos, Los Cangilones, Las Margaritas, Los Paraparos, Valle Alegre y las áreas boscosas, porque estas zonas colindan con la Cota 905, El Valle y El Cementerio.

“Esto es horrible, nosotros estamos encerrados en el baño porque esto es plomo parejo”, contó una vecina de forma anónima por medidas de seguridad a Crónica.Uno.

Desde la última semana del 2020 vecinos de la calle la Zulia y zonas aledañas reportaron la presencia de hombres con armas largas y granadas. Aseguraron que no son de la zona y presumen que pertenecen a la megabanda de la Cota 905, liderada por Carlos Luis Revete, alías el Coqui.

Añadieron que hay presencia de tanquetas y funcionarios con armas largas. Hasta el momento ninguna autoridad ha confirmado el operativo y a qué se debe.

Desde la tarde del miércoles 6 de enero funcionarios de la PNB tomaron la zona y hasta horas de la noche hubo detonaciones en la comunidad, sin reportar oficialmente algún fallecido o detenido. Los vecinos aseguraron a Crónica.Uno que el jueves la zona estuvo “en tensa calma” durante el día y se mantuvieron muy nerviosos por los rumores de un próximo operativo de las FAES.

Según información extraoficial, la presencia de estos presuntos delincuentes podría deberse a que pretenden ganar espacios en las zonas que colindan con la Cota 905, El Valle y El Cementerio. Sin embargo, los datos no han sido corroborados oficialmente.