Monitor de Víctimas - Runrun

MONITOR DE VICTIMAS

#MonitorDeVíctimas | Acusan a las FAES de secuestrar a dos jóvenes en Los Magallanes de Catia y ejecutarlos en Plan de Manzano
Familiares denunciaron que a una de las víctimas le pusieron un chaleco policial y una gorra negra para simular que se trataba de un agente y meterla en el carro sin que los vecinos reclamaran

La madre de Anderson Carlos Alejandro Barrios Maneiro salió corriendo detrás del Aveo gris plomo en el que funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) se llevaron a su hijo y a su sobrino, Kelvin Oswaldo Maneiro Quintana.

“Yo vi cómo a mi hijo, que estaba bien vestido, le pusieron un chaleco de la policía y una gorra negra para meterlo en el carro. Lo pusieron a caminar así”, cuenta la mujer mientras toma una cachucha imaginaria con una mano que dirige hacia el suelo, un ademán para taparse la cara. Relata que intentó seguir el vehículo en el que los trasladaron a bordo de la moto de un vecino, pero el carro se le perdió de vista. Al día siguiente de aquella escena, supo que su hijo había muerto en un presunto enfrentamiento. Ella asegura que lo ejecutaron a kilómetros de donde lo detuvieron.

Barrios Maneiro, de 24 años, y Maneiro Quintana, de 22, estaban a media cuadra de la casa del segundo, en Los Magallanes de Catia, cuando los agarraron los agentes de las FAES. Eran las 11:20 am del viernes 17 de enero de 2020. Los familiares los buscaron en las distintas comandancias de la PNB en Caracas. Fueron incluso al Helicoide, donde está la sede central. No los consiguieron a pesar de que deambularon hasta las 2:30 am del sábado.

Al día siguiente, se fueron directo a las oficinas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), en la avenida Urdaneta de Caracas, para formular la denuncia. Allí les dijeron que tenían el reporte de dos muertos en un enfrentamiento con las FAES, pero el hecho no había ocurrido en Los Magallanes de Catia. Pese a la incongruencia, los familiares insistieron en saber más del caso.

Por eso subieron al piso 4, al Departamento de Homicidios. Fue allí donde vieron las fichas de las víctimas que, hasta ese momento, no habían sido identificadas: tenían las fotos de los dos jóvenes muertos, Barrios Maneiro y Maneiro Quintana, golpeados en la cara y con disparos en el abdomen. Los habían matado en la Vuelta del Diablo, en el sector Plan de Manzano de la carretera vieja Caracas-La Guaira, el mismo día que los detuvieron, pero en horas de la tarde. De allí los llevaron al Periférico de Catia, pero llegaron sin signos vitales. Ingresaron a las 4:45 pm.

“Aquí en la morgue nos dijeron que murieron desangrados. Lo que ahora suelen hacer es que les ponen un trapo en la boca para asfixiarlos”, reclamó la mamá, al tiempo que insistió en que a los muchachos los torturaron.

 

“¿Se enfrentaron cuándo? ¿Después de que los golpearon?… ¿Con qué dispararon? Porque ellos no tenían ningún arma (…) ¿O fue que los policías esperaron que los muchachos buscaran unas pistolas en Plan de Manzano para que se les enfrentaran? Aquí nada de lo que nos dicen cuadra (…) Aquí la violencia es la misma que trajo el gobierno de Chávez. Se están metiendo a las casas con impunidad y cinismo bárbaro, porque las FAES hasta roban a la gente”, aseveró otro familiar de las víctimas.

Barrios Maneiro llevaba años en el negocio de la compra-venta de mercancía. “Vendía lo que le cayera en las manos”, dijo su madre. Era el segundo de tres hermanos y desde hace algunos días vivía solo en Los Magallanes. Su primo, Maneiro Quintana, también era comerciante y en los últimos meses traía productos desde Colombia para venderlos a sus conocidos. Se había regresado de Ecuador en octubre pasado. Allí vivió dos años hasta que volvió para estar con su familia. Era padre de dos niños.

 

 

#MonitorDeVíctimas | Padre de hermanos muertos en presunto enfrentamiento negó que tuviesen antecedentes
Cicpc alegó que tenían prontuario estos 2 y 3 mas que murieron el 13 de este mes

Luis Miguel Torres, padre de Luis Carlos Torres Bello, de 25 años de edad y Armando Miguel Torres Bello, de 23 años, negó que sus hijos registraran prontuario policial por los delitos de secuestro, homicidio, robo y hurto.

Ambos resultaron muertos, junto con Edilberto Blanco, Gabriel Borges y Luis Borges, el 13 de este mes en la autopista Gran Mariscal de Ayacucho, después del túnel de Turumo, en un presunto enfrentamiento con una comisión del Cicpc.

Los jóvenes que tripulaban un auto Lada, propiedad de Luis Carlos regresaban del cementerio Jardines del Cercado, en la via de Guarenas, donde llevaron flores y rezaron en las tumbas de unos amigos que cumplieron un año de fallecidos en un accidente de tránsito.

Torres expresó “yo conocí muy bien a mis hijos. Nunca vi en sis manos un arma de fuego. Eran trabajadores. Lo mas que hacían era ir a una fiesta o tomarse unos tragos con sus amigos”.

Luis Carlos laboraba como chofer de una familia. Era padre de dos hijos. Armando Miguel se desempeñaba como supervisor de una empresa de cerámicas.

El padre de las victimas indicó que ninguno de los dos estuvo preso y no registraban prontuario policial.

#MonitorDeVíctimas | FAES asesinó a dos jóvenes en Las Minas de Baruta
Una de las víctimas dejó entrar a su casa a un amigo sin saber que éste era perseguido por una comisión policial

@franzambranor

Foto: Carlos Ramírez

 

De acuerdo a la familia, el único pecado de Ronald Ochoa Zúñiga,  de 22 años de edad, fue darle resguardo en su casa de Las Minas de Baruta a un amigo que era perseguido por una comisión de las FAES.

Yanelys Zúñiga, madre de Ronald, dijo que el pasado lunes 13 de enero en la mañana su hijo dejó entrar a la vivienda a un amigo y, minutos más tarde, funcionarios de las FAES los asesinaron a ambos dentro del hogar.

Ronald vivía con su abuela, quien no se encontraba en el domicilio en ese momento.

La víctima estaba desempleada, no tenía hijos y era el menor de tres hermanos. 

 

#MonitorDeVictimas | Lo degollaron para robarlo en su casa de El Junquito
Se llevaron tres bombonas de gas, un celular y un televisor

 

@SandraGuerrero1

Foto: Carlos Ramírez

 

Fue un vecino de Juan Vicente Espinel Vera quien localizó su cadáver, a las 10:00 am del pasado martes, en su vivienda ubicada en el sector El Cañaveral, kilómetro 11 de la carretera de El Junquito.

El hombre, de 43 años de edad, estaba degollado en el piso.

En el domicilio había un total desorden. El o los homicidas lograron entrar al violentar la cerradura de la puerta principal.

A simple vista el vecino observó que se habían llevado tres bombonas de gas, un celular y un televisor.

Espinel Vera trabajaba para una empresa ubicada en Los Dos Caminos, municipio Sucre, que se especializa en la instalación de pisos de granito. Vivía solo y era el penúltimo de 10 hermanos. No dejó hijos.

 

#MonitorDeVíctimas | Mataron a septuagenario dentro de transporte colectivo
La víctima, venezolano por naturalización, intentó frustrar un asalto y fue asesinado

Francisco Zambrano @franzambranor / Fotografías Carlos Ramírez

Raúl Torres quiso evitar una tragedia mayor y eso le costó la vida. El jardinero de 72 años de edad forcejeó con un delincuente que asaltó un transporte colectivo que cubría la ruta Los Guayabitos-Mariche, en Caracas, y recibió un disparo en el pecho.

De acuerdo con la versión de Arelis Julio, quien acompañaba a la víctima, tres delincuentes abordaron el transporte para asaltarlo y cuando se disponían a bajarse de la unidad a uno de ellos se le accionó el arma e hirió a un pasajero en un brazo. Torres aprovechó el episodio para abalanzarse sobre el delincuente y en el forcejeo recibió el impacto en el tórax. Los maleantes escaparon con las pertenencias de quienes se trasladaban en el colectivo.

Torres nació en Colombia, pero se nacionalizó venezolano. Tenía cinco hijos y vivía en Mariche con su familia. 

#MonitorDeVíctimas | De seis tiros lo mató un vecino durante la celebración de Navidad
El homicida había discutido con otro hombre, pero al regresar lo halló solo y le disparó

@SandraGuerrero1 / Fotografía Carlos Ramírez

 

Desde las 11:00 am del pasado 25 de diciembre, un grupo de jóvenes habitantes de la Gran Misión Vivienda ubicada cerca de la estación Colegio de Ingenieros del Metro de Caracas, municipio Libertador, comenzaron a celebrar la Navidad frente a uno de los edificios.

Conversaban mientras consumían bebidas alcohólicas.

A las 6:30 pm de ese día ya el licor estaba haciendo efecto entre algunos de los vecinos y amigos y así fue como dos de ellos iniciaron una discusión en la que intervino Keiver Jesús Guillén para calmar los ánimos.

En vista del tono que tomó el intercambio de palabras la mayoría se retiró.

Guillén, de 26 años de edad, se quedó pues no formó parte de la discusión, pero uno de los que sí estaba enojado retornó al lugar con una pistola marca Glock y la accionó seis veces contra Guillén, quien murió en el sitio. La víctima recibió los impactos en un pie, para impedir que corriera, y el pecho.

El homicida huyó, pero hay vecinos que dicen que a veces lo ven en la zona.

Guillén era el segundo de los tres hijos de Yamileth Guillén. Dejó a tres niños huérfanos.

Tenía cuatro años viviendo con su esposa en un edificio de la Gran Misión Vivienda y trabajaba como encargado de un negocio en La Candelaria.

No registraba antecedentes y nunca estuvo detenido

 

Hasta noviembre las FAES cometieron 70% de las ejecuciones extrajudiciales en Caracas
Según cifras del Monitor de Víctimas, entre enero y noviembre de 2019 hubo 317 ejecuciones en los cinco municipios de Caracas
Las Fuerzas de Acciones Especiales incrementaron sus víctimas en operativos con respecto al 2018. 

 Yohana Marra // @yohanamarra

Pese a la petición de la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh), Michell Bachelet, de la disolución de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), estas aún lideran la cifra roja de ejecuciones extrajudiciales. 

Entre enero y noviembre de 2019 hubo 317 ejecuciones en los cinco municipios de Caracas —según cifras del Monitor de Víctimas—, de las cuales 70 % (223) fueron cometidas por las FAES. Les sigue la policía científica con 63 muertes y la Policía Nacional Bolivariana (PNB) con 7.

El miércoles 18 de noviembre Bachelet reiteró que su oficina todavía recibe denuncias sobre las actuaciones de las FAES, principalmente contra jóvenes varones “en el contexto de operativos de seguridad en barrios marginales”.

Ya el 4 de julio de 2019 la alta comisionada se había referido a este cuerpo policial y pidió su disolución. También instó a investigar las ejecuciones extrajudiciales “llevadas a cabo en el curso de operaciones de seguridad”.

 

Luego de esa petición hubo 2698 fallecidos a manos de la policía, según el informe del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV).

Sin embargo, el gobierno de Nicolás Maduro no acató esta recomendación y reiteró su apoyo a las FAES el 17 de julio. 

Entre enero y noviembre pero de 2018, las FAES también lideraron los ajusticiamientos con 200 víctimas. Este año aumentaron la cantidad de muertos durante los operativos.

Contrario al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) que disminuyó las víctimas, hasta noviembre registraron 191 ajusticiamientos y la PNB 118.

Casi 15 personas al día asesinaron los funcionarios

De acuerdo con las estimaciones del OVV en 2019 los cuerpos de seguridad ajusticiaron a 14,5 personas al día.

El informe indica que ese año hubo 5286 ejecuciones extrajudiciales. La tasa es de 19 víctimas por cada 100.000 habitantes, superior a la de cualquier país de América.

 

En seis estados del país la violencia policial fue mayor a la violencia cometida por delincuentes, estos fueron: Guárico, Trujillo, Anzoátegui, Lara, Aragua y Portuguesa.

Y en 10 municipios de Venezuela no hubo muertes a manos de la delincuencia, todas fueron cometidas por funcionarios policiales. El OVV explicó que esos municipios se encuentran en los estados Guárico, Trujillo y Anzoátegui.

Víctimas en zonas populares

Según el informe «Uso de la fuerza pública y el derecho a la vida en Venezuela», de Keymer Ávila, abogado e investigador del Instituto de Ciencias Penales de la Universidad Central de Venezuela (UCV), 67 % de las víctimas de ejecuciones extrajudiciales son jóvenes varones, entre 18 y 30 años, quienes viven en barriadas. 

El Monitor de Víctimas registró que los municipios que más asesinatos reportaron son Libertador, con 173 ajusticiamientos, y Sucre con 60. En 2018 —también entre enero y noviembre— Libertador registró 271 fallecidos mientras que en Sucre hubo 75.

También hay niños y adolescentes, entre 0 y 17 años, que representan 16 % de las víctimas. Quienes tienen entre 33 y 50 años alcanzan 17 %.

 

El OVV sostiene que la represión del delito por parte del Estado se basa en el exterminio de los delincuentes y no en disminuir la inseguridad, ya que no existe ninguna política pública para hacer cumplir la ley ni programas de prevención del delito, al contrario, solo «dan de baja», como se refieren representantes del gobierno de Maduro, a los presuntos delincuentes.

Responsable la cadena de mando

Provea registra que las ejecuciones representan aproximadamente 89 % de los casos de violación al derecho a la vida en el país.

Tarek William Saab, fiscal designado de manera inconstitucional por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), dijo en diciembre de 2019 que 505 uniformados de cuerpos de seguridad fueron imputados por vulneración a los Derechos Humanos y de ellos 390 fueron privados de libertad.

La ONG insta a que toda la cadena de mando de las FAES sea investigada y sancionada por las violaciones a los Derechos Humanos, incluso al presidente Nicolás Maduro y funcionarios de su gobierno, como el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Néstor Reverol.

#MonitorDeVíctimas | Hombre comete femicidio en Santa Cruz del Este
Su pareja la sacó a la fuerza de una fiesta y luego la asesinó

Francisco Zambrano @franzambranor / Fotografía Carlos Ramírez 

 

Stefani Katherine Landaeta, de 24 años de edad, estaba en una fiesta en el barrio Santa Cruz del Este, municipio Baruta, el pasado 26 de diciembre cuando su pareja la sacó a la fuerza del lugar donde se encontraba y en la calle le propinó un disparo en la cabeza que le quitó la vida.

Así lo afirmó su padre, Ernesto Landaeta, quien dijo desconocer el nombre del asesino. Solo sabe que le dicen “el bebé”. 

El progenitor dijo que su hija tenía cinco meses de relación con el sujeto que la mató.

Después del suceso, Stefani fue trasladada al hospital Domingo Luciani en El Llanito, pero llegó sin signos vitales.

Stefani dejó huérfano a un niño de 3 años de edad, producto de una relación previa y era la mayor de tres hermanas.

Ernesto Landaeta dijo que el Cicpc anda en la búsqueda del victimario. 

Asesinado teniente del Ejército

Para robarle la moto en la que andaba por El Paraíso, a David Alejandro Yajuris le dieron un balazo en la región intercostal izquierda que le causó la muerte el pasado 26 de diciembre.

Yajuris, de 28 años de edad, era teniente del Ejército, vivía en La Vega y tenía dos hermanos. Según apuntaron familiares, no dejó que le robaran la motocicleta y como pudo llegó al comando de la Guardia Nacional de El Paraíso donde fue auxiliado. Lo llevaron a la clínica de la GNB en el mismo sector, pero falleció.