Las 10 noticias económicas más importantes de hoy #3A
Las 10 noticias económicas más importantes de hoy #3A

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La inflación de julio alcanzó 12,8%

El Índice Nacional de Precios al Consumidor se aceleró 12,8% en julio, la más alta registrada por el Banco Central de Venezuela desde abril de 1989, cuando cerró 13,5%, según confirmó a El Nacional una fuente extraoficial cercana al ente emisor.

 

Esa aceleración en los precios significa que los precios acumulan un incremento de 89,6% entre diciembre de 2014 y julio de 2015, para una inflación anualizada de 139%.

 

La información forma parte de los datos originales primarios recogidos por los departamentos de estadística del BCV y del Instituto Nacional de Estadística, y que son entregados cada mes los días 29. Los resultados se basan en las encuestas que realizan mes a mes las dos organismos y que están diseñadas bajo modelos de recolección de datos supervisados y revisados por personal técnico.

Dentro del directorio del ente emisor, la directora Sohail Hernández Parra tiene a su cargo la responsabilidad de revisar la cifra –junto con el equipo de estadística– y realizar los “cambios” que considere pertinentes. La idea es matizar el impacto que pueda tener la cifra promedio que queda registrada, aun cuando no se dé a conocer al público de manera oficial, según explicó la fuente extraoficial.

 

Es así como mes a mes en los últimos tiempos se les da un peso mayor dentro de las ponderaciones de los rubros que se miden a los bienes regulados y a los alimentos no elaborados, que son los que presentan menos aceleraciones mensuales, señaló la fuente.

 

La aceleración inflacionaria es tan alta que firmas internacionales y nacionales están revisando sus previsiones para el cierre de 2015 y en algunos casos ubican la cifra en 220% para el cierre del año. (El Nacional)

 

Escasez y aumento de precios convierten el 2015 en el año negro de los venezolanos

A las 6:00 de la mañana del martes Carla Aguirre comenzó a hacer una fila para comprar carne a 600 bolívares el kilo (86,73 euros según el cambio oficial), en la red de alimentos del Gobierno venezolano llamada Mercal, en La Trinidad, Caracas. Era martes y como su hija salía a la 1:00 de la tarde del colegio no la pudo buscar, ya que hasta las 3:48 de la tarde Carla no logró comprar lo que necesitaba. Jesús Torrealba, secretario de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha convocado una marcha “contra el hambre” el próximo sábado. Casi todo un día debió esperar bajo el sol, recibiendo órdenes de militares. En cualquier otro lugar el precio hubiese sido el doble, unos 1.200 bolívares (173,46 euros) por el kilo.

 

Carla contó que apenas gana “un poco más” del sueldo mínimo, que es de 7.421,66 bolívares en Venezuela (1.072,80 euros), por lo que debe buscar el mejor precio. “Vivo con dos personas más, que no trabajan. Mi hija y mi madre. Compramos unos tres kilos de carne en la quincena. No puedo pagarla más cara”, señaló.

 

Si Carla comprara los 6 kilos de carne que consume su familia al mes en un supermercado a 1.200 bolívares el kilo (lo que cuesta en casi todo el país), gastaría casi todo su dinero solo en carne: 7.200 bolívares.

Las neveras de Mercal, a las 4:00 de la tarde, ya lucían desoladas. La gente se llevó todo lo que pudo. Solo quedaba carne molida, de segunda calidad. El olor en el lugar era casi nauseabundo. Las neveras estaban llenas de sangre y, detrás de ellas, sobre una pared blanca también manchada de sangre, una foto del presidente Nicolás Maduro y a su derecha, una imagen de “su padre”, como él lo llama, el fallecido mandatario Hugo Chávez.

 

Según el comunicado publicado en la cuenta de Twitter de la Mesa de Unidad Democrática opositora, la protesta convocada para el 8 de agosto tendrá lugar de forma simultánea en todo el país y en ella se planteará “el conjunto de propuestas que la MUD exige sean adoptadas de inmediato para enfrentar con sentido común, y no con balas, la crisis creada por la corrupción e ineptitud oficial”.

 

En el mensaje, Jesús Torrealba comienza por rechazar la muerte, el viernes, de un joven en medio de un saqueo en un comercio de alimentos en San Félix, estado de Bolívar, en el sureste del país.

 

La reacción oficial a la última muerte causada por la escasez y la desesperación fue muy distinta. Nicolás Maduro, afirmó que el saqueo fue “planificado” y ejecutado por “la derecha maltrecha” que recibe órdenes de Estados Unidos para intentar dar al traste con la Revolución Bolivariana.

 

Pero el comunicado de la MUD achaca la tragedia a “ciudadanos desesperados por el hambre y la escasez que incurrieron en lamentables hechos de violencia”.

 

2015: el año negro

 

2015 ha sido, de lejos, el año en el que la escasez de alimentos y medicinas y el aumento de los precios más ha afectado a los venezolanos. La carne que se consigue a 1.200 bolívares por kilo se podía comprar hace una semana en 950 bolívares . De acuerdo con el Centro de Documentación y Análisis Social, para el cierre de 2015 la inflación en Venezuela podría llegar a 200%. Otras fuentes la elevan hasta el 500%. La mayoría de la comida la importa el Gobierno, pues casi no hay producción nacional.

 

Sabrina -prefirió reservar su apellido- logró comprar en la misma tienda de Mercal que Carla, una bandeja que trae carne y pollo por 1.050 bolívares. Está desempleada, por lo que debe buscar el precio más bajo: “Hay que hacer horas de cola y si no se consigue, toca ir con los revendedores, que venden un champú en 600 bolívares”, expresó.

 

Una mujer carga con todo tipo de productos, en Caracas.REUTERS

Su historia la contó el martes, que es el día en el que debe ir a los supermercados para comprar ciertos artículos, según el último número de su cédula de identidad. Los productos que escasean en Venezuela, como la harina, leche, aceite, champú, papel higiénico o toallas sanitarias, entre muchos otros, solo pueden comprarse una vez a la semana. El número de la cédula de identidad determina el día; en otros casos lo hace la huella dactilar, pues algunos establecimientos cuentan con un sistema de identificación de la huella que distribuyó el Gobierno.

 

Los revendedores que menciona Sabrina aprovechan estas limitaciones. Compran, por ejemplo, el champú en menos de 100 bolívares (14,46 euros) y lo venden a 600 bolívares (86,73 euros), una ganancia de más de 600%. Se calcula que con una inversión de 1.000 bolívares ganan más de 7.000 bolívares. Mientras, con un sueldo mínimo, una persona como Carla solo podría comprar 12 envases de champú. (La Patilla)

 

El fantasma de la hiperinflación merodea la economía venezolana

Países como Yugoslavia, Perú y Zimbabwe alcanzaron niveles tan altos de inflación que debieron imprimir billetes de altísima denominación para reducir la masa monetaria

Países como Yugoslavia, Perú y Zimbabwe alcanzaron niveles tan altos de inflación que debieron imprimir billetes de altísima denominación para reducir la masa monetaria

 

En el mercado la gente lo percibe. Los precios están aumentando cada semana y en algunos sectores, el cambio es diario. Aunque aún Venezuela no ha alcanzado una espiral inflacionaria similar a la de los países que registraron los 56 casos de hiperinflación que ha habido en el mundo, los economistas advierten que se está en la “antesala” de este fenómeno propio en escenarios de guerra, mala administración política o de transición de una economía planificada a una de mercado. El gobierno de Maduro debe instrumentar medidas urgentes para que en el país no se repita una situación como la sufrida por Argentina, Bolivia, Brasil y Perú durante los años ochenta y noventa. Algunos sectores del chavismo admiten que es necesario flexibilizar el control de cambio, publica El Nacional.

 

El pasado lunes al mediodía, Carlos Rosendo terminó de hacer compras en un camión de frutas y hortalizas que se para al lado del mercado municipal de Chacao. “El sábado me puse a sacar la cuenta y descubrí que cada semana estoy gastando 2,46% más en comida”, dijo mostrando las dos bolsas de vegetales que había adquirido.

 

“Desde que comenzó este año la subida ha sido muy fuerte. Ahora me voy fijando en los precios que tienen los distintos mercados para ver dónde compro. Antes no tenía que hacer eso”, agregó.

 

Aunque está preocupado por el aumento de precios, el señor Rosendo es un tipo con suerte. Si su incremento semanal en alimentos es el porcentaje que señaló, en su caso la inflación mensual en ese rubro alcanza poco más de 10%. Eso es menos de la mitad del aumento de 26,5% que reportó la canasta básica familiar en junio, según el estudio nacional del Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cenda).

 

Sin embargo, como todo depende del cristal con que se mire y del bolsillo con el que se pague, ese último porcentaje también se puede considerar bajo si se compara con la inflación general que registraron, en distintos momentos, los países que sufrieron los 56 casos de hiperinflación registrados en la historia. Allí el aumento de precios llegó a superar el 50% mensual, y esa es la medida usada para calificar un episodio de hiperinflación.

 

Al ritmo actual de desembolso de dinero que hace el señor Rosendo, los precios de los alimentos tardarían 10 meses en duplicarse, al paso del último reporte del Cenda el margen de espera bajaría a 4 meses. En los países con hiperinflación eso se reduce a un mínimo de 2 meses y el incremento no se limita a los alimentos, se expande a todas las áreas de la economía. En casos extremos, como el de Hungría en 1946, los costos llegaron a duplicarse cada 15 horas.

 

En Venezuela se están dando cambios semanales de precios, lo que es un síntoma de alta inflación, según el economista argentino Daniel Heymann, experto en el tema y profesor de la Universidad de Buenos Aires.

 

La situación crea preocupación ante la posibilidad de que el país se convierta en el quincuagésimo séptimo caso documentado de hiperinflación en el mundo. El fantasma de este fenómeno ya parece rondar la economía venezolana.

 

En algunos rubros la situación se hace más evidente. Según el Cenda, el último aumento mensual de la carne de res molida fue de 100,9%, pues pasó de

 

458 a 920 bolívares, esos ya son niveles hiperinflacionarios.

 

“La semana pasada fueron 30 bolívares, en esta tuve que subir 50 bolívares.

 

El queso me llega más caro, además que me aumentan las bandejas de anime y el envoplast”, dijo a principios de la semana un comerciante en el mercado de Chacao.

 

Al analizar el balance de gastos de una familia también se hace elocuente lo que los economistas comienzan a advertir. En un sobre que se desborda de papeles, un profesor jubilado de la Universidad Central de Venezuela guarda las facturas de las compras semanales que hizo en el automercado el último año. Los mercados para su familia, integrada por cuatro adultos, se han ido encareciendo a la vez que la cantidad de productos adquiridos se reduce y en la lista aparecen sustituciones. Entre finales de 2014 y este mes el queso fresco rebanado se cambió algunas veces por ricota y queso duro, el jamón de pavo por jamón de pollo, la papa por batata.

 

En noviembre pasado una compra de pan rebanado, mermelada, leche, vegetales, hortalizas, frutas, huevos, yogurt y charcutería le costó 1.639 bolívares.

 

En febrero pagó 2.893 bolívares por un mercado similar. En julio, pudo adquirir lo que compraba semanalmente a finales de 2014 por 6.260 bolívares.

 

Siguiendo mes a mes, factura a factura, el precio de un solo producto de su compra habitual, como el kilo de queso fresco de búfala rebanado, se nota la aceleración del incremento: el 21 de enero lo pagó a Bs 396, una semana después a Bs 451, en febrero aumentó a Bs 453, en marzo a Bs 536, en abril a Bs 675, en mayo a Bs 700, en junio a Bs 807 y el 27 de julio lo canceló aBs 1.160. El precio de este producto casi se triplicó en 6 meses.

 

“Cuando se entra en una hiperinflación el mes y la semana ya son períodos muy amplios. Empiezan a preocupar las variaciones día a día”, afirma Heymann.

 

Para el director de Econoanalítica, Asdrúbal Oliveros, la economía parece tomar esa dirección. “Estamos en una especie de antesala a la hiperinflación general porque Venezuela tiene la mayoría de los síntomas que antecedieron este fenómeno en otros países. En lo que va de año calculamos un aumento de precios de 74,4%”, Por su parte, el director del Cenda, Óscar Meza, se atreve a calcular lapsos: “El año que viene estaremos en hiperinflación con toda seguridad si no se aplican de inmediato los correctivos necesarios”.

 

Definición

 

En 1956, el economista estadounidense Phillip Cagan escribió un artículo académico titulado “The Monetary Dynamics of Hyperinflation”. El trabajo se convirtió de inmediato en un clásico de la literatura económica y permitió comprender mejor el fenómeno.

 

“Según la definición de Cagan, un episodio de hiperinflación comienza cuando hay un mes en el que los niveles de precio aumentan al menos un 50%. Cuando la tasa de inflación cae por debajo de 50% y se mantiene así por al menos un año, el episodio termina”, escribieron Steve Hanke y Nicholas Krus, profesores de la Universidad de Johns Hopkins, en un paper publicado en 2012.

 

Apegados estrictamente a esta definición, estos académicos hicieron un estudio de la historia económica mundial y concluyeron que ha habido en total 56 casos de hiperinflación.

 

“Es un mal económico que surge bajo circunstancias extremas: guerra, una mala administración política o una transición de una economía planificada a una de mercado”, señalaron Hanke y Krus.

 

En el caso venezolano, el desencadenante del actual proceso inflacionario es la segunda opción: la política. “Los problemas del país son endémicos y asociados con la política económica socialista que se está aplicando. Por esto, para colocar a Venezuela en el camino correcto, es necesario echar el modelo socialista al basurero”, opina Hanke, quien fue entrevistado por El Nacional por correo electrónico.

 

Los economistas venezolanos tienen un diagnóstico similar de la situación.

 

“Esto está pasando por las malas decisiones políticas que se han venido tomando. Si en 2013 el presidente Nicolás Maduro hubiese activado las reformas que se debían adelantar, el país no estuviese arruinado. Maduro nos puede costar ahora una hiperinflación”, resalta Alexander Guerrero, economista y profesor universitario.

 

La falta de medidas acrecentó el desequilibrio fiscal, monetario y cambiario, los cuales son señalados por Oliveros como las causas principales del espiral inflacionario: “El anclaje de la tasa cambiaria estanca los ingresos fiscales. Sin embargo, el gasto sigue creciendo porque el gobierno no quiere reducirlo, lo que hace que el Banco Central financie ese gasto con una expansión de la oferta monetaria, eso que algunos economistas denominan impresión de dinero inorgánico. Esto aumenta el déficit fiscal y acelera la inflación”.

 

Entre los años ochenta y noventa, Argentina, Bolivia, Brasil y Perú pasaron por episodios de hiperinflación. Antes experimentaron problemas similares a los que tiene Venezuela actualmente: períodos de inflación alta y crónica, fuga de capitales, desequilibrios fiscales, una brecha creciente entre el valor del dólar oficial y el paralelo, y contracción económica.

 

Juan Carlos Sosa, un taxista argentino de 63 años de edad, recuerda los días de 1989 en los que cumplía una intensa jornada nocturna en una imprenta y luego se dedicaba a la compra y venta de dólares y carros para evitar quedarse con los pesos diluidos en las manos. “A las 6:00 am, cuando terminábamos de imprimir las revistas de ofertas de los supermercados, nos llamaban a decirnos que había que cambiar todos los precios y había que echar todo el trabajo a la basura. Cuando salía de ahí, hacía dos cuadras de cola para comprar dólares a las 10:00 am que a las 11:00 vendía, luego volvía a comprar y a vender. Se vivía con ese diferencial”.

 

Lo mismo hacía la gente con los carros para poder asegurarse un bien con valor, pues aunque Sosa le podían aumentar el sueldo a diario, no valía nada. “En la puerta de Clarín te regalaban los clasificados, con ellos salíamos a buscar coches. Una vez compré uno y al día siguiente se lo vendí al que se lo había comprado primero. Así andábamos esos días. La gente llegaba con el dinero en cajas de zapatos, no valía nada. Lo importante era no quedarse con los pesos” cuenta por teléfono desde Buenos Aires. (La Patilla)

 

Gastar, trocar y endeudarse son algunas maneras de proteger el bolívar

Un bolívar fuerte representa actualmente 0,0014 centavos de dólar a la tasa del mercado paralelo; es decir, no tiene poder para adquirir productos. De allí que las economistas Tamara Herrera y Anabella Abadi recomiendan comprar hoy el producto que se encuentre porque en unos meses posiblemente no se conseguirá o será imposible pagarlo en bolívares. También sugieren no descartar el trueque y el endeudamiento como una práctica que facilita el acceso a bienes necesarios.

 

La inflación puede cerrar entre 180% y 220% para finales de 2015, según cálculos de firmas internacionales. Actualmente el alza promedio de precios pasa de tres dígitos; mientras que  la escasez alcanza 60,7%, de acuerdo con cifras de Datanálisis al cierre de mayo.

 

Tamara Herrera considera que una manera de proteger el patrimonio, grande o pequeño de la familia, es comprando bienes que eventualmente se puedan vender o trocar. “Esta es una de las expresiones de la dinámica de la hiperinflación. Los seres humanos vamos incorporando diversas formas de protección a la vida diaria”.

 

Hace hincapié en que no importa a qué clase social se pertenezca, la práctica para proteger el dinero y hacerlo rendir es la misma. Cita como ejemplo la persona que vende café en las colas de las autopistas o en un pequeño establecimiento. Aun cuando no necesite otro termo para guardar el café debe pensar en comprarlo porque hay grandes probabilidades de que en unos meses no podrá pagar el precio. “Cuando ya se está en una dinámica hiperinflacionaria, el tiempo que transcurre es importante”.

 

Su colega Anabella Abadi asegura que más que resguardar el valor del bolívar, actualmente la respuesta que hay que hallar es cómo proteger el valor del trabajo. “Cada día que pasa la inflación se come lo que ganamos; por eso se deben invertir los bolívares –pocos o muchos– en bienes que no pierdan valor”.

 

Parte de esos productos pueden ser tecnológicos, equipamiento para el hogar, un inmueble, remodelaciones, un vehículo o repuestos. “Son difíciles de conseguir y son costosos, pero hay que intentarlo si se presenta la oportunidad”. Menciona el caso de algunos alimentos no perecederos que pueden guardarse como los enlatados que en un tiempo podrían no ser tan asequibles.

 

Abadi también recomienda que quienes tengan acceso a un crédito de cualquier tipo o con cualquier instrumento lo pidan porque las tasas de interés en estos momentos son negativas; es decir, están por debajo de la inflación.

 

Es aconsejable que en las familias se “adelanten” los pagos o gastos que saben tendrán que hacer en los próximos meses. Tales son los casos de los uniformes, útiles escolares, vestido y calzado e incluso el tradicional “estreno” de diciembre. “Esto debe hacerse porque probablemente en unos meses todo estará mucho más caro y será difícil poder comprarlo”.

 

Otros gastos que son importantes hacer, en estos momentos de alta inflación y escasez, son los chequeos médicos y todo lo que involucre la salud, apunta Abadi. Añade que cualquier inversión en educación vale la pena porque  en Venezuela sigue siendo muy económica si se compara con otros países. “Invertir en preparación personal nunca está de más”.

 

Sobre la compra de dólares, Abadi afirma que hay quienes lo recomiendan, pero en el caso de una persona que le sobren 600 u 800 bolívares podría adquirir un dólar. El problema con esto es que el precio parece estar demasiado “inflado” y si en unos meses baja la cotización podría perder dinero.

 

Tamara Herrera opina que no es viable en el contexto actual proteger del todo al bolívar. “Eso significaría levantar la demanda de dinero y para ello tienes que rescatar la economía y sus perspectivas, las condiciones para hacer negocios desde el más pequeño hasta el más grande. Se trata de tener una economía que sea amplia, flexible y lo más libre posible. Dentro de esa situación sí habría una demanda de bolívares y no de dólares como ahora”.

 

Colas y violencia

 

La economista Tamara Herrera indica que la hiperinflación es la manifestación de una situación de colapso económico y social. Agrega que no es solo un problema que se presenta con los precios, sino con lo que cuesta un producto con respecto a otro.

 

Las manifestaciones están a la vista de todos a través de la escasez, en las colas y en la violencia. “Es cuando se presentan síntomas de un Estado fallido”.

 

Añade que hay que ver la hiperinflación dentro de un contexto de país, donde hay una pérdida de autoridad del gobierno, con una situación del sistema de salud precaria, una gran velocidad en el cambio de los precios y de su referente con relación a otros: “La hiperinflación es una desgracia mayúscula. Es una condena contra los asalariados y por eso la gente y empresas medianas o grandes tratan de refugiarse en la compra de bienes, trabajando mucho más horas o ‘bachaqueando’, y el gobierno no parece percatarse de ello. Una situación como la actual no tiene precedente en nuestro país”. (El Nacional)

 

Trasplantados sin medicamentos

El 19 de julio el viceministro de Insumos y Regulación del Ministerio de Salud, Henry Hernández, informó que habían llegado al país más de un millón de medicamentos para pacientes trasplantados, y que serían distribuidos. Pese a está afirmación, médicos, pacientes y organizaciones sociales siguen denunciando escasez y fallas en la dotación de medicinas e insumos de alto costo.

 

El Doctor Luis Hernández, encargado de la consulta externa del Hospital Universitario de Caracas, informó que “en la actualidad hay una falla con el micofelonato mofetilo, comercialmente llamado CellCept, que es una piedra angular para los pacientes trasplantados”. La empresa que traía el medicamento tiene problemas con los permisos, por lo que no han podido introducirlo al país, añadió Hernández.

 

El galeno explicó que los pacientes trasplantados tienen que tomar medicamentos inmunosupresores, pues son los encargados de evitar el rechazo del órgano donado. “El cuerpo humano tienen una memoria inmunológica que, aunque exista compatibilidad, detecta que tiene algo que no le pertenece y por lo tanto comienza a rechazarlo”.

 

Antes esta situación, los profesionales de la salud se enfrentan a la disyuntiva de qué prescribirle a un paciente en estas condiciones, y a evaluar qué productos existentes en el mercado pudieran sustituir al medicamento que le funcione al trasplantado, porque no todos toleran cierto tipo de fármacos.

 

Hernández destacó que mientras se consigue la medicina adecuada, se pone en riesgo la supervivencia del paciente, pues existe la posibilidad de que comience a rechazar el órgano. “El llamado a las autoridades es a que vuelvan a introducir el CellCept al país, porque traerlo del exterior resulta costoso para los pacientes”.

 

Carmen Cordovez, paciente trasplantada de riñón, denunció que desde hace tres meses la Farmacia de Alto Costo del Seguro Social presenta inconvenientes en la entrega de medicamentos, pues no cuentan con todos los necesarios. “Esta situación es preocupante, pues después de cinco días sin recibir tratamiento el riñón puede llegar a fallar”, dijo.

 

Los medicamentos Sertex y Azaprin son algunos de los fármacos que no se consiguen, insistió Cordovez, quien confesó que la desesperación por adquirir su tratamiento la llevó a pagarlo en dólares en una conocida red de farmacia del país.

 

Sin reactivos

A la falta de medicinas para paciente trasplantados se suma la escasez de reactivos para pruebas diagnósticas.

El presidente de la Fundación Amigos del Enfermo Hepático (Fundahe), Libardo Laurens, advirtió que los pacientes con hepatitis B y C no cuentan con los reactivos necesarios para el diagnóstico y evaluación de la enfermedad.

 

“Hay fallas para realizar los exámenes de carga viral, que son los que determinan la cantidad de virus presentes en el organismo de cada paciente y que son necesarios para que el médico pueda prescribir algún tratamiento”, explica Laurens, quien añade que la causa de la escasez está relacionada con la falta de liquidación de divisas por parte del Centro Nacional de Comercio exterior (Cencoex).

 

En el país existen laboratorios privados que realizan la carga viral, pero cada examen tiene un costo aproximado de 7 mil bolívares, cifra que una persona de escasos recursos no puede pagar, apuntó Laurens, quien también denunció el cierre de algunos laboratorios.

 

El representante de Fundahe se dirigió la semana pasada al Ministerio de Salud para realizar la denuncia y la respuesta que recibió fue que debido a que las autoridades estaban reunidas no se recibiría ningún tipo de comunicación.

 

Laurens instó al Ministro de salud, Henry Ventura, a que el Instituto Nacional de Inmunología realice las pruebas de carga viral de forma gratuita.

 

Por su parte, la vice- presidenta de la Fundación Badan, organismo encargado de la distribución de medicamentos de alto costo, Ciramar Navarro, espera que las autoridades nacionales reflexionen y otorguen a los laboratorios los dólares necesarios para que empiecen a llegar los medicamentos , y así ellos puedan adquirirlos y ponerlos a disposición del los pacientes. (El Universal)

 

Osorio: Tenemos materia prima de alimentos para los próximos dos meses

En Venezuela hay materia prima para procesar alimentos para los próximos dos meses, razón por la cual el Gobierno Nacional activa convenios internacionales, como la compra de materia prima y otros productos importados necesarios para la manufactura de productos de primera necesidad, informó el ministro para la Alimentación, Carlos Osorio.

 

“Hemos encontrado que en Venezuela hay un aparato productivo enorme, de pequeños productores, procesadores y transformadores, en todos los niveles, los cuales se van a sumar a la red del estado de forma directa”, manifestó Osorio.

 

Por otra parte, manifestó que no solamente en el abasto Bicentenario ha surtido muchos de los hogares venezolanos sino “en toda la red pública, estamos realizando 472 operativos a cielo abierto en diferentes barrios de Caracas”, informó el Ministro durante una entrevista concedida a Venezolana de Televisión, (VTV). (El Mundo)

 

Cencoex liquidará hoy $146 millones de subasta al sector transporte

Este lunes iniciará la liquidación del primer tramo de la subasta 01-2015 realizada por el Centro Nacional de Comercio Exterior (Cencoex), dirigida al sector transporte del país, refirió el ministro para Economía y Finanzas, Rodolfo Marco Torres.

 

“Mañana, lunes 3 agosto, se hará efectiva liquidación del I tramo de la subasta 01-2015 dirigida al #SectorTransporte por 146 millones de $”, informó el ministro, a través de su cuenta oficial en Twitter @RMarcoTorres.

 

Este primer desembolso corresponde a un total de 350 millones de dólares entregados por el Gobierno Nacional para reforzar el sector transporte. Con estos recursos los usuarios podrán adquirir divisas para la importación de autopartes, ensamblaje, maquinarias para construcción e insumos para mantenimiento de vías públicas.

 

La subasta se llevó a cabo en el mes de junio por intermedio del Banco de Venezuela; del Tesoro y Bicentenario, pertenecientes a la banca pública y estuvo dirigida a empresas de reconocida vocación de servicio en el sector transporte.

 

De igual manera, las empresas participantes recibieron una inspección por parte de Cencoex, así como medidas de control previo y posterior a la adjudicación y entrega de divisas. (El Mundo)

 

Expresidente de Cadivi: No tenemos reservas para la crisis económica

Edgar Hernández Behrens, expresidente de Cadivi, de Banfoandes y exsuperintendente de la Sudebán, aseguró, a propósito de la conferencia sobre su libro Dios en la gerencia y los negocios, que mientras estuvo al frente de las instituciones públicas trabajó dentro de esos “principios bíblicos”, y que tras su salida “desaparecieron”.

 

“En tiempos de vacas gordas no administramos adecuadamente las divisas. Las crisis son cíclicas y la mayoría de los países toman previsiones. Por eso se creó el Fondo de Estabilización Macroeconómica (FEM), pero (ahora) no tiene divisas. No tenemos ningunas reservas. Los datos reflejan la crisis”, lamentó en entrevista para La Verdad.

 

Cadivi inició con una plataforma cambiaria de 13 millardos de dólares. En 2004 saltó soportada con reservas de 30 millardos de dólares. Era capaz de cubrir 96 por ciento de las necesidades del país y pagó la deuda comercial de 10 millardos en poco tiempo. Incluso tocó los 40 millardos en 2006 con expectativa de lograr 70-80 millardos en reservas, pero la realidad a 2015 roza 15 millardos de dólares.

 

Hernández Behrens señaló que cambios y hechos de “corrupción” causaron distorsión en la administración. Precisó que Cadivi arrancó con una tasa oficial de mil 600 bolívares -ante de la reversión monetaria- y una cotización en paralelo de tres mil 200. En 2005, el mercado oficial se situó en dos mil 150 bolívares, mientras que fuera de regulación en dos mil 350 por dólar. “Bajó al 10 por ciento. No había ningún tipo de especulación, quien necesitaba divisas las tenía. Ahorita es lo contrario”. (El Nacional)

 

Sundde sigue inspecciones en venta de útiles escolares

Con motivo del inminente año escolar, que comienza en septiembre, la Superintendencia Nacional para los Derechos Socioeconómicos (Sundde) inició en días pasados jornadas especiales de fiscalización en venta de artículos escolares.

 

En este sentido, en el estado Zulia funcionarios de la Sundde realizaron una venta supervisada de 2.500 artículos escolares (cuadernos, lápices, creyones, entre otros) en la distribuidora Inversiones Sirius y Co, ubicada en el centro comercial Galerías Mall, en Maracaibo, por exceder el 30% del margen de ganancias que está establecido en la Ley Orgánica de Precios Justos (Lopj), según nota del ente.

 

La Sundde aplicó el ajuste inmediato del precio de los artículos y procedió a la venta supervisada con acompañamiento de los funcionarios de la institución.

 

Asimismo, el comercio fue multado con mil Unidades Tributarias (UT), que equivalen a 150 mil bolívares.

 

En Anzoátegui la institución detectó sobreprecio en nueve papelerías, ordenó el ajuste inmediato del valor de los productos y procedió a sancionar a los establecimientos con multas desde 200 hasta 4 mil UT. En Aragua la Sundde realizó varios procedimientos a librerías y papelerías de la entidad que totalizaron multas por 9 mil UT.

 

La Sundde también realiza inspecciones de matrículas en colegios privados para garantizar que los ajustes que se hagan sean los adecuados. (El Mundo)

 

Fedecámaras: Debemos buscar una conexión más eficiente con el país

Entrevistado este domingo por José Vicente Rangel. el nuevo presidente de Fedecámaras, Francisco Martínez, sostuvo que el gremio debe apuntarse a una conexión más eficiente con el país, los trabajadores y el empresariado.

 

A su juicio, la forma de hacerlo es abocarse a influir directamente en los cambios económicos del país. “Nosotros desde Fedecámaras podemos realizar muchos aportes al país pues es innegable la actual crisis que estamos viviendo y la cual debe ser atacada de manera consensuada con ambos sectores del país”.

 

Martínez aseguró que se deben buscar los consensos necesarios para que los sectores públicos y privados accionen de forma mancomunada y así lograr un modelo económico que permita el desarrollo del país de manera sostenida. (El Mundo)

 

Gobierno y empresas deben reconocerse para dialogar

El presidente de Fedecámaras, Francisco Martínez destacó, al igual que sus antecesores recientes, la necesidad de un diálogo con el Gobierno para “solventar de raíz” la crisis económica del país, sobre la base de un “reconocimiento mutuo”, entre las partes.

 

El empresario señaló que ante la actual coyuntura económica se impone un consenso entre el sector público y el aparato productivo privado. “Desde Fedecámaras”, dijo, “proponemos en una pequeña agenda de cinco puntos, la revisión del régimen cambiario; que sea un tanto más eficiente y transparente para garantizar la compra de materias primas y repuestos para la producción de bienes y servicios. Que permita una mejor planificación de nuestras empresas”.

 

Durante el programa José Vicente Hoy, transmitido por Televen, comentó que “ojalá podamos contar con una economía tan fuerte y robusta que no haga falta tener mecanismos de control; y que más que cuidar la salida de capitales, se esté vigilante a la llegada de estos recursos. Mientras eso no ocurra vamos a seguir teniendo problemas severos en la capacidad productiva” local.

 

Martínez sugirió también revisar el planteamiento “inédito” de la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos (Cavidea) de perfilar un Sistema Administrado de Precios, a través de cual se permita construir los precios con las rentabilidades adecuadas.

 

En su opinión “el Estado debe regular la especulación pero el excesivo control está inhibiendo la colocación de productos” con rendimientos apropiados. Y añadió que ” la mejor manera de controlar la especulación es incentivando la producción nacional. Nadie especula en la abundancia”.

 

Otro de los factores que inhiben la producción, refirió Martínez, son los “ataques a la propiedad privada y a la libre iniciativa, a través de las fiscalizaciones que son producto de un marco legal que restringe al empresariado y que muchas veces, está acompañado de una alta discrecionalidad de los funcionarios”.

 

Consideró que esos temas “hay que abordarlos con amplitud, que no obedezcan a intereses particulares e incluso a intereses partidistas, mucho menos que sirvan de trampa ideológica que no permitan ver la realidad del país”.

 

Cara a cara

 

El presidente del gremio empresarial indicó que el diálogo debe partir del “reconocimiento” de las partes, de “la confianza” y el logro de acuerdos mínimos.

 

Argumentó que “… nosotros no nos negamos a la ideología del Plan de la Patria, porque consideramos que es válido que desde el Gobierno tengan una visión ideológica. Lo que no estaríamos de acuerdo es que esa visión ideológica no les permita ver la realidad económica del país y sobre todo se les niegue la posibilidad, porque se convierte en una especie de trampa ideológica, de consensuar con otra parte del país que probablemente no pensamos igual”.

 

Al ser consultado sobre las reuniones que han adelantado Gobierno y empresas, sostuvo que muchas “terminan en insultos” y “se pierde el tiempo (…) son deplorables”.

 

Propuso entonces constituir una plataforma o sistema donde las partes puedan abordar los problemas del país sin prejuicios e imposiciones y sobre la base de la confianza y el compromiso mutuos.

 

Afirmó el dirigente gremial que desde Fedecámaras estarían dispuestos a acompañar al Gobierno a tomar las “muy fuertes” medidas económicas para enmendar la crisis.

 

“En Fedecámaras”, apuntó, “estamos dispuestos a acompañar al Gobierno Nacional, sí solo si somos incluidos en el consenso, sin que sea una imposición sobre todo, en los acuerdos mínimos”. (El Universal)

 

Crearán comisión para la sustitución de importaciones

El presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció este sábado la creación de una comisión de alto nivel de carácter presidencial, que esté conformada por las principales industrias del Estado, para ir a la definición de un plan de acción para impactar sobre la guerra económica emprendida por la derecha y sustituir importaciones.

 

“Es muy importante compañeros avanzar en la definición teórica, científica, tecnológica y práctica de nuestro modelo económico y romper la dependencia con tecnología que a veces trancan el juego sin necesidad”, instó el Presidente durante una jornada de trabajo realizada en el campo Morichal, entre los estados Anzoátegui y Monagas, transmitida en cadena de radio y televisión.

 

Por esta razón, Maduro llamó al Vicepresidente para el Área Económica, Rodolfo Marcos Torres y al Vicepresidente para la Planificación y el Conocimiento, Ricardo Menéndez, al trabajo conjunto con las empresas Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Sidor, Compañía Anónima Nacional de Teléfonos de Venezuela (Cantv), la industria del aluminio, así como a la Federación de Industriales, pequeños, medianos y artesanos de Venezuela (Fedeindustria) en elaboración de propuestas de acción que vayan en contra de la dependencia “parasitaria que nos impusieron que todo lo que necesitamos viene de afuera”.

 

Sectores de la derecha nacional han emprendido una guerra económica en contra del pueblo venezolano, con el acaparamiento, contrabando y especulación de alimentos, así como de insumos necesarios para el buen funcionamiento de la industria automotriz y mecánica, necesaria para impulsar la producción.

 

Es por esto que el Jefe de Estado propuso actuar por sectores económicos y por las regiones del país, para abordar las necesidades de cada estado.

 

“El patrimonio de conocimiento acumulado en nuestras industriaras de puntas se pierde de vista. Lo que se trata es de integrar, de crear un modelo de planificación y pasar inmediatamente a victorias tempranas demostrando como podemos sustituir tempranamente cosas que podemos hacer acá”. (El Mundo)