Corte Suprema de EE.UU. respalda el Obamacare, la reforma de salud de Obama
Corte Suprema de EE.UU. respalda el Obamacare, la reforma de salud de Obama

CongresoObamacare

 

En un fallo de enorme trascendencia en Estados Unidos, la Corte Suprema de ese país determinó que eran constitucionales los subsidios a personas de bajos ingresos que ingresaban al sistema de salud conocido como Obamacare.

Los oponentes a la reforma, especialmente en el partido Republicano, alegaban que los subsidios otorgados a millones de personas en varios estados eran inconstitucionales por virtud del lenguaje específico usado en la ley que dio vida al programa.

Se temía que un fallo adverso habría causado el virtual colapso de la reforma, considerada el logro político interno más importante del presidente Barack Obama.

La reforma de salud promulgada en 2010 buscó extender los seguros de salud a millones de personas que no contaban con ese beneficio en Estados Unidos.

 

Tecnicismo

 

A nivel nacional, 10,2 millones de personas se han inscrito a los seguros de salud de acuerdo con la ley para renovar el sistema de salud de Obama. Entre esas están las 8,7 millones que reciben un subsidio promedio de 272 dólares al mes que les ayuda a pagar sus primas de seguro.

Entre quienes reciben subsidios, 6,4 millones de personas estaban en riesgo de perder esa ayuda porque viven en estados que no han creado sus propios mercados de seguros.

La demanda que buscaba declarar inconstitucional la norma giraba en torno al lenguaje específico que usó la ley que introdujo a Obamacare.

Los oponentes de la reforma decían que, si se aplicaba literalmente el texto de la ley, el gobierno federal no podía ofrecer subsidios de bajos ingresos a los usuarios residentes en numerosos estados del país que no habían establecido todavía los llamados “exchanges”, mercados en los que los ciudadanos pueden escoger entre varios planes privados de seguros médicos, y reciben ayuda gubernamental para pagar esos planes.

En varios estados del país, generalmente en donde gobierna el partido Republicano, las autoridades locales se negaron a establecer esos sitios de intercambio como parte de su oposición frontal a la reforma de salud, que alegaban, impondría costos a las empresas y afectaría la capacidad de generación de empleo de la economía.

En esos estados donde las autoridades locales no han ofrecidos los “exchanges”, el gobierno federal ofrece directamente las ayudas a las personas de bajos ingresos afiliadas al sistema de salud.

Si la demanda contra Obamacare hubiese prosperado, el gobierno federal habría tenido que retirar los subsidios en esas regiones a cerca de seis millones de usuarios actuales del sistema.

El gobierno, los demócratas en el Congreso, y 22 estados, respondieron que no tendría sentido construir la ley de la manera en que los opositores sugerían. La idea que anima la estructura de la ley era reducir el número de personas sin seguro. La ley evita que los aseguradores le nieguen la cobertura a causa de condiciones de salud “preexistentes”. También requiere que casi todos estén asegurados y aporta ayuda financiera a los consumidores que de otro modo tendrían que gastar buena parte de su paga en cuotas de seguro de salud.

 

Lenguaje

La Corte Suprema, falló, por seis votos a tres, a favor de mantener la validez de la reforma, en la que los subsidios que reciben 8,7 millones de personas para pagar sus seguros no dependen del sitio en que viven, de acuerdo con la ley de seguro de salud aprobada en 2010.

El presidente de la corte John Roberts volvió a alinearse con el ala liberal en apoyo a la ley. Roberts fue clave para que la ley resistiera una controversia en 2012.

El juez Anthony Kennedy también se alineó con el ala liberal de la corte, aunque en 2012 votó en contra de ella.

“El Congreso aprobó la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible para mejorar los mercados de seguros de salud, no para destruirlos”, escribió Roberts en la opinión de la mayoría.

“El Congreso aprobó la Ley de Salud para mejorar los mercados de seguros de salud, no para destruirlos”, agregó el magistrado principal Roberts.

Obama también manifestó su satisfacción con el fallo judicial.

“Tenemos mucho trabajo por hacer, pero lo que no vamos a hacer es destruir lo que ya está integrado al tejido de Estados Unidos”, dijo el mandatario poco después de conocerse la decisión de la Corte Suprema.

 

 

*Con información de BBC Mundo y The Associated Press