Informes de inteligencia estadounidenses ponen en duda la cooperación de Delcy Rodríguez con el gobierno de Donald Trump, dijeron a Reuters cuatro personas familiarizadas con los informes.
De acuerdo con esas fuentes, la administración Trump pidió públicamente a Delcy Rodríguez, encargada de la presidencia de Venezuela con el aval de los Estados Unidos -luego de la captura de Nicolás Maduro-, que corte relaciones con aliados estratégicos de Caracas como Irán, China y Rusia, lo que incluiría la expulsión de diplomáticos y asesores de esos países. Sin embargo, hasta ahora no ha habido ningún anuncio oficial en esa dirección.
La cautela de Washington aumentó después de que representantes de esos mismos gobiernos asistieran a la ceremonia de juramentación de Rodríguez a principios de mes, un gesto interpretado como señal de que Caracas podría no estar alineándose plenamente con las exigencias estadounidenses.
Las evaluaciones de inteligencia, citadas por Reuters, señalan que no está claro si Rodríguez respalda por completo la estrategia de Washington para Venezuela, un punto que mantiene en vilo a las agencias estadounidenses en un momento de transición política sin precedentes.
Si Rodríguez rompiera lazos con los rivales estadounidenses, se abrirían más oportunidades para la inversión estadounidense en el sector energético venezolano. Sin embargo, la falta de control sobre Rodríguez podría socavar los esfuerzos de Washington por dirigir a los gobernantes interinos del país desde la distancia y evitar un mayor papel militar estadounidense, reseñó la agencia.
La Agencia Central de Inteligencia y la administración de Delcy Rodríguez no respondieron a las solicitudes de comentarios. Sólo un alto funcionario de la administración Trump, que pidió no ser identificado, respondió que el presidente Trump “continúa ejerciendo la máxima influencia” sobre los líderes de Venezuela y “espera que esta cooperación continúe”.
Delcy abandonó el tono conciliador
Rodríguez, al igual que otras figuras del gobierno, han abandonado el tono conciliador que mantenían desde la captura de Maduro. En una alocución el pasado 25 de enero, la vicepresidenta encargada envió un contundente mensaje a la administración estadounidense.
“Es importante que abramos los espacios para la divergencia democrática. Pero que sea con p mayúscula y v de Venezuela. Ya basta de las órdenes de Washington sobre políticos en Venezuela”, pronunció Rodríguez durante un acto en el estado de Anzoátegui en la Refinería Puerto la Cruz. “Que sea la política venezolana la que resuelva nuestras divergencias, nuestros conflictos internos. Ya basta de potencias extranjeras. Le ha costado muy caro a esta República tener que encarar las consecuencias del fascismo y del extremismo”, agregó.
Rodríguez también instó a ir a la “batalla diplomática” contra EE.UU. “cara a cara para resolver nuestras diferencias históricas” y ratificó: “Lo hemos dicho, no tenemos miedo. Porque si algo debe unirnos como pueblo hoy es garantizar la paz y la tranquilidad”.
También, pidió separar de la vida política nacional a “quienes se atrevieron a ir a Estados Unidos por el bombardeo contra nuestro pueblo”: “No merecen la dignidad de este país, ni su gentilicio (…)No son patriotas y no pueden estar incluidos en la vida de nuestra República”.
🗣️ "YA BASTA DE LAS ÓRDENES DE WASHINGTON SOBRE POLÍTICOS EN VENEZUELA"
— ImpactoVenezuela (@ImpactoVE) January 25, 2026
La presidenta (e), Delcy Rodríguez, denunció que aquellas personas que han pedido agresión hacia el pueblo venezolano no merecen "ni la dignidad ni el respeto" de la población venezolana pic.twitter.com/Q1TMMbQSmg
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