Entre vitrinas y recuerdos: un encuentro con la madre Carmen Rendiles

El Colegio Belén, asentado en la décima avenida de Los Palos Grandes, en Caracas, guarda en su interior un pequeño espacio dedicado a la memoria, la vida y obra de Carmen Rendiles, la primera santa venezolana. 

A escasos pasos de la entrada, se puede observar una pequeña capilla de belleza serena, impecablemente cuidada. Al fondo, un altar de gran tamaño con las figuras de varios santos de la fe católica. A mano izquierda, justo al cruzar el umbral, sin letreros llamativos ni ornamentos excesivos, se encuentra el mausoleo de la madre Carmen. Una estructura de mármol grisáceo que lleva tallado su nombre y otros datos. Justo encima, su imagen, acompañada por una luz natural resplandeciente que emana de un gran ventanal.

Todo está dispuesto con gran sencillez y sobriedad. Flores recién cortadas que perfuman el ambiente y muchas estampitas para que los feligreses las tomen y la guarden en sus carteras, libros o cualquier otro lugar. 

Al frente del mausoleo muchos se detienen para agradecer y pedir milagros. Algunos dejan cartas, flores y agradecimientos; otros abandonan el lugar persignándose. Aquí, aunque el silencio no es una norma incoercible, la sensación de paz y sosiego que genera el lugar impide romper el efecto con palabras. 

Mausoleo de la madre Carmen en el Colegio Belén

Justo al lado de la capilla, dos puertas de madera, abiertas de par en par, invitan a todos a sumergirse en un espacio que parece detenido en el tiempo. En la entrada, te recibe la figura de la madre Carmen, a color y en tamaño real, vestida con su impecable hábito blanco y gris, con una expresión serena y la mirada bondadosa y tierna que muchos fervientes elogian.

Entrada al mausoleo

Es el museo de la madre Carmen, un espacio pequeño en dimensión, pero gigante en memoria donde se muestra gran parte de los objetos utilizados por ella durante su vida. No hay lujos, todo es sencillo, cada rincón está muy bien organizado para mostrar cómo fue su vida y servicio ante dios. 

Entre vitrinas de vidrio y madera y flores frescas, se aprecian fotografías de ella cuando era niña, diplomas, crucifijos, rosarios, bolígrafos, cuadernos, ropa, tazas, cubiertos, sillas, bastones y hasta un closet construido por ella misma porque amaba la carpintería. 

Cada objeto parece contar una historia propia de humildad y sencillez, pero para comprender en profundidad la vida y obra de la madre Carmen Rendiles es necesario remontarnos al pasado. 

La niña que soñaba con servir a Dios

Carmen Elena Rendiles Martínez nació en Caracas el 11 de agosto de 1903 en una familia profundamente católica. Fue la tercera de nueve hermanos y desde muy niña mostró una inclinación especial hacia lo espiritual y religioso. 

Cuando apenas tenía 15 años, su deseo de consagrarse a Dios ya era muy firme. Quería ser maestra, pero por su discapacidad (nació sin su brazo izquierdo) su deseo se vio frustrado. 

Carmen Rendiles el día de su comunión

El 25 de febrero de 1927, cuando tenía 24 años, ingresó a la Congregación de Siervas de Jesús en el Santísimo Sacramento en Caracas. En ese mismo año ingresó al noviciado de la Congregación, pero es en 1932 que emite los votos perpetuos para convertirse en miembro definitivo de la familia religiosa.

Carmen Rendiles a sus 15 años

Según reseña la página web de la madre Carmen, la religiosa desempeñó su vida con naturalidad, liderazgo, caridad y amor al prójimo, aunque tenía un gran carácter.

Una vida consagrada al servicio y la educación

Cuando tenía 33 años fue nombrada maestra de Novicias y para 1947 fue nombrada Superiora de la Casa Madre en Venezuela. Bajo su liderazgo se realizaron obras en todo el país.

A partir de 1942, fundó varios colegios entre ellos: Betania, Santa Ana, Belén y Nuestra Señora del Rosario. Como Superiora Provincial, inició el proceso de separación de la comunidad francesa y dio comienzo a una nueva congregación religiosa que se llamaría en adelante “Siervas de Jesús” en Venezuela.

En 1969 la nombraron Superiora General, cargo que desempeñó con autoridad, pero con mucha caridad hacia sus hermanas. La salud de Carmen Rendiles fue muy frágil. Padeció varias enfermedades entre ellas artritis y problemas pulmonares. El 9 de mayo de 1977, poco después de haber cumplido 50 años de vida religiosa, Madre Carmen murió en Caracas por una gripe complicada. 

Última foto de Carmen Rendiles en el Colegio Belén

Según el portal web, la habitación que ocupó Madre Carmen en la comunidad del Colegio Belén la convirtieron en oratorio para que las hermanas eleven sus oraciones al Santísimo Sacramento.

El camino a la canonización

El camino hacia la canonización de la madre Carmen Rendiles tardó casi 30 años. La Iglesia Católica establece protocolos meticulosos que deben ser cumplidos a cabalidad.

En 1994 se reconoce su vida ejemplar y virtudes heroicas y es nombrada “Sierva de Dios” por el papa Juan Pablo II. 

Tras una investigación exhaustiva, el Vaticano reconoció oficialmente sus virtudes heroicas y en el año 2013 fue declarada “venerable” por el papa Francisco. 

El 16 de junio de 2018 fue beatificada también por el papa Francisco. Esto, luego de que se aprobara el milagro de Fabiola de Abreu, una joven de 17 años que sufrió una meningitis que la dejó en estado vegetal durante cuatro meses. 

Los milagros de Carmen Rendiles 

La familia, envuelta en la fe, llevaron a la joven Fabiola De Abreu a la iglesia y pidieron a la madre Carmen que intercediera por ella ante Dios para que recobrara su salud. A los pocos días de haber tocado el retrato de la madre Carmen, la joven despertó de manera inmediata y totalmente sana. Actualmente, lleva una vida normal y sin secuelas. 

Otro milagro que se le atribuye a Rendiles es el de la cirujana Trinette Durán de Branger, quien en 2003, cuando se preparaba para operar a un paciente de un tumor en el colon, sufrió un accidente. Un cable eléctrico se desprendió de la mesa de operaciones y le provocó una fuerte descarga eléctrica. Tras el hecho, perdió la movilidad total de su brazo y de la mano y, aunque fue tratada por más de 20 médicos, su condición no mejoró.

Pintura donde aparece la cirujana Trinette Durán de Branger

En medio de la desesperación, la cirujana comenzó a orar a la madre Carmen pidiéndole ayuda. Según su testimonio, su recuperación fue inmediata, algo que no tenía explicación médica y que dejó perplejos a sus colegas.

Ambos casos fueron investigados por el Vaticano y considerados “médicamente inexplicables”. Un mes antes de morir, el 31 de marzo de 2025, el papa Francisco autorizó al Dicasterio para las Causas de los Santos a promulgar el decreto que confirma la canonización de la Madre Carmen Rendiles, convirtiéndose en la primera santa venezolana. 

El próximo domingo 19 de octubre Venezuela vivirá la canonización de Carmen Rendiles y José Gregorio Hernández, junto a otros cinco Beatos, en la Santa Misa que presidirá el Papa León XIV desde Roma.

Celebración por todo lo alto

Este jueves, 17 de octubre, a dos días de la canonización, fueron expuestas las imágenes del Doctor José Gregorio Hernández y la Madre Carmen Rendiles en la Basílica de San Pedro, las mismas que estarán a la vista de todos los fieles en el Vaticano.

En Venezuela, las parroquias Altagracia y la Candelaria ya están listas para la celebración de la canonización de ambos santos.

Un reporte del portal Crónica Uno mostró los avances en la construcción de una plaza que llevara el nombre de la madre Carmen, la cual está ubicada en n el barrio La Trilla, ubicado a escasos metros del Panteón Nacional.

Los espacios de la Iglesia Nuestra Señora de La Candelaria, que custodia los restos de José Gregorio Hernández desde 1975, también serán engalanados para recibir a miles de devotos.

La programación incluirá repique de campanas, fuegos artificiales, peregrinajes nocturnos y varias misas.

En una visita al modesto museo de la madre Carmen Rendiles, los objetos usados por la primera santa venezolana cuentan por sí solos una historia de fe, entrega, sencillez y amor al prójimo
Colegio Belén
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El Colegio Belén, asentado en la décima avenida de Los Palos Grandes, en Caracas, guarda en su interior un pequeño espacio dedicado a la memoria, la vida y obra de Carmen Rendiles, la primera santa venezolana. 

A escasos pasos de la entrada, se puede observar una pequeña capilla de belleza serena, impecablemente cuidada. Al fondo, un altar de gran tamaño con las figuras de varios santos de la fe católica. A mano izquierda, justo al cruzar el umbral, sin letreros llamativos ni ornamentos excesivos, se encuentra el mausoleo de la madre Carmen. Una estructura de mármol grisáceo que lleva tallado su nombre y otros datos. Justo encima, su imagen, acompañada por una luz natural resplandeciente que emana de un gran ventanal.

Todo está dispuesto con gran sencillez y sobriedad. Flores recién cortadas que perfuman el ambiente y muchas estampitas para que los feligreses las tomen y la guarden en sus carteras, libros o cualquier otro lugar. 

Al frente del mausoleo muchos se detienen para agradecer y pedir milagros. Algunos dejan cartas, flores y agradecimientos; otros abandonan el lugar persignándose. Aquí, aunque el silencio no es una norma incoercible, la sensación de paz y sosiego que genera el lugar impide romper el efecto con palabras. 

Mausoleo de la madre Carmen en el Colegio Belén

Justo al lado de la capilla, dos puertas de madera, abiertas de par en par, invitan a todos a sumergirse en un espacio que parece detenido en el tiempo. En la entrada, te recibe la figura de la madre Carmen, a color y en tamaño real, vestida con su impecable hábito blanco y gris, con una expresión serena y la mirada bondadosa y tierna que muchos fervientes elogian.

Entrada al mausoleo

Es el museo de la madre Carmen, un espacio pequeño en dimensión, pero gigante en memoria donde se muestra gran parte de los objetos utilizados por ella durante su vida. No hay lujos, todo es sencillo, cada rincón está muy bien organizado para mostrar cómo fue su vida y servicio ante dios. 

Entre vitrinas de vidrio y madera y flores frescas, se aprecian fotografías de ella cuando era niña, diplomas, crucifijos, rosarios, bolígrafos, cuadernos, ropa, tazas, cubiertos, sillas, bastones y hasta un closet construido por ella misma porque amaba la carpintería. 

Cada objeto parece contar una historia propia de humildad y sencillez, pero para comprender en profundidad la vida y obra de la madre Carmen Rendiles es necesario remontarnos al pasado. 

La niña que soñaba con servir a Dios

Carmen Elena Rendiles Martínez nació en Caracas el 11 de agosto de 1903 en una familia profundamente católica. Fue la tercera de nueve hermanos y desde muy niña mostró una inclinación especial hacia lo espiritual y religioso. 

Cuando apenas tenía 15 años, su deseo de consagrarse a Dios ya era muy firme. Quería ser maestra, pero por su discapacidad (nació sin su brazo izquierdo) su deseo se vio frustrado. 

Carmen Rendiles el día de su comunión

El 25 de febrero de 1927, cuando tenía 24 años, ingresó a la Congregación de Siervas de Jesús en el Santísimo Sacramento en Caracas. En ese mismo año ingresó al noviciado de la Congregación, pero es en 1932 que emite los votos perpetuos para convertirse en miembro definitivo de la familia religiosa.

Carmen Rendiles a sus 15 años

Según reseña la página web de la madre Carmen, la religiosa desempeñó su vida con naturalidad, liderazgo, caridad y amor al prójimo, aunque tenía un gran carácter.

Una vida consagrada al servicio y la educación

Cuando tenía 33 años fue nombrada maestra de Novicias y para 1947 fue nombrada Superiora de la Casa Madre en Venezuela. Bajo su liderazgo se realizaron obras en todo el país.

A partir de 1942, fundó varios colegios entre ellos: Betania, Santa Ana, Belén y Nuestra Señora del Rosario. Como Superiora Provincial, inició el proceso de separación de la comunidad francesa y dio comienzo a una nueva congregación religiosa que se llamaría en adelante “Siervas de Jesús” en Venezuela.

En 1969 la nombraron Superiora General, cargo que desempeñó con autoridad, pero con mucha caridad hacia sus hermanas. La salud de Carmen Rendiles fue muy frágil. Padeció varias enfermedades entre ellas artritis y problemas pulmonares. El 9 de mayo de 1977, poco después de haber cumplido 50 años de vida religiosa, Madre Carmen murió en Caracas por una gripe complicada. 

Última foto de Carmen Rendiles en el Colegio Belén

Según el portal web, la habitación que ocupó Madre Carmen en la comunidad del Colegio Belén la convirtieron en oratorio para que las hermanas eleven sus oraciones al Santísimo Sacramento.

El camino a la canonización

El camino hacia la canonización de la madre Carmen Rendiles tardó casi 30 años. La Iglesia Católica establece protocolos meticulosos que deben ser cumplidos a cabalidad.

En 1994 se reconoce su vida ejemplar y virtudes heroicas y es nombrada “Sierva de Dios” por el papa Juan Pablo II. 

Tras una investigación exhaustiva, el Vaticano reconoció oficialmente sus virtudes heroicas y en el año 2013 fue declarada “venerable” por el papa Francisco. 

El 16 de junio de 2018 fue beatificada también por el papa Francisco. Esto, luego de que se aprobara el milagro de Fabiola de Abreu, una joven de 17 años que sufrió una meningitis que la dejó en estado vegetal durante cuatro meses. 

Los milagros de Carmen Rendiles 

La familia, envuelta en la fe, llevaron a la joven Fabiola De Abreu a la iglesia y pidieron a la madre Carmen que intercediera por ella ante Dios para que recobrara su salud. A los pocos días de haber tocado el retrato de la madre Carmen, la joven despertó de manera inmediata y totalmente sana. Actualmente, lleva una vida normal y sin secuelas. 

Otro milagro que se le atribuye a Rendiles es el de la cirujana Trinette Durán de Branger, quien en 2003, cuando se preparaba para operar a un paciente de un tumor en el colon, sufrió un accidente. Un cable eléctrico se desprendió de la mesa de operaciones y le provocó una fuerte descarga eléctrica. Tras el hecho, perdió la movilidad total de su brazo y de la mano y, aunque fue tratada por más de 20 médicos, su condición no mejoró.

Pintura donde aparece la cirujana Trinette Durán de Branger

En medio de la desesperación, la cirujana comenzó a orar a la madre Carmen pidiéndole ayuda. Según su testimonio, su recuperación fue inmediata, algo que no tenía explicación médica y que dejó perplejos a sus colegas.

Ambos casos fueron investigados por el Vaticano y considerados “médicamente inexplicables”. Un mes antes de morir, el 31 de marzo de 2025, el papa Francisco autorizó al Dicasterio para las Causas de los Santos a promulgar el decreto que confirma la canonización de la Madre Carmen Rendiles, convirtiéndose en la primera santa venezolana. 

El próximo domingo 19 de octubre Venezuela vivirá la canonización de Carmen Rendiles y José Gregorio Hernández, junto a otros cinco Beatos, en la Santa Misa que presidirá el Papa León XIV desde Roma.

Celebración por todo lo alto

Este jueves, 17 de octubre, a dos días de la canonización, fueron expuestas las imágenes del Doctor José Gregorio Hernández y la Madre Carmen Rendiles en la Basílica de San Pedro, las mismas que estarán a la vista de todos los fieles en el Vaticano.

En Venezuela, las parroquias Altagracia y la Candelaria ya están listas para la celebración de la canonización de ambos santos.

Un reporte del portal Crónica Uno mostró los avances en la construcción de una plaza que llevara el nombre de la madre Carmen, la cual está ubicada en n el barrio La Trilla, ubicado a escasos metros del Panteón Nacional.

Los espacios de la Iglesia Nuestra Señora de La Candelaria, que custodia los restos de José Gregorio Hernández desde 1975, también serán engalanados para recibir a miles de devotos.

La programación incluirá repique de campanas, fuegos artificiales, peregrinajes nocturnos y varias misas.

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