Luis Miguel Colmenares Márquez, autor en Runrun

El Mundial de la tecnología: Implementación del V.A.R, por Luis Miguel Colmenares Márquez

 

Todo cambio genera un rechazo al inicio y el uso de la tecnología en el deporte no es la excepción. Desde hace varios años, se vienen discutiendo los beneficios del uso de innovaciones tecnológicas en busca de un juego más limpio, obteniendo mucha resistencia de parte de algunos equipos y federaciones. La primera vez que se utilizó tecnología en un mundial fue en Brasil 2014, donde la FIFA introdujo el Detector Automático de Goles (DAG), sistema que permite alertar al árbitro  cuando la pelota cruza la línea del arco (mediante una alarma en un reloj).

Para el próximo mundial a realizarse en Rusia, se espera incorporar una nueva herramienta tecnológica llamada el VAR (Arbitraje Asistido por Vídeo). El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, declaró  durante la sexta sesión del Consejo de la FIFA realizada el 16 de marzo del 2018 “Vamos a tener el primer mundial en 2018 con el VAR. Esto ha sido aprobado, decidido, estamos por supuesto muy contentos con esta decisión”.

Según la FIFA, su principal objetivo es ayudar a los árbitros en el momento de las decisiones importantes a través del uso de esta herramienta. “Sin el VAR, un árbitro comete un error importante cada tres partidos. Con el VAR, el error se comete cada 19 partidos, el porcentaje de acierto de los árbitros con el VAR es de 99%”, detalló Infantino.

Modo de uso

El exárbitro italiano, Pierluigi Collina, se encargará de preparar a los jueces que asistirán al Mundial de Rusia en el uso de la tecnología. Estos jueces estarán valorando diversas jugadas y participarán sólo cuando el árbitro lo requiera.

El proceso sigue los siguientes pasos:

  1. Se produce una incidencia: El árbitro informa a los asistentes de vídeo, o ellos recomiendan al árbitro que se revise una jugada.
  2. Revisión y recomendación de los asistentes de vídeo: las imágenes grabadas son examinadas e informan al árbitro de lo que están viendo en pantalla mediante un sistema de audio. Además, el juez puede observar la jugada en el campo de juego.
  3. Decisión/acción arbitral: Basándose en las imágenes, el árbitro toma la decisión.

La principal observación de parte de los equipos, es que alegan que el uso del VAR atenta contra la fluidez del juego, a lo que la FIFA responde que no altera el encuentro debido a que las jugadas se revisan en menos de 30 segundos.

Situaciones en las que podrá implementarse

Según el protocolo, su implementación contempla cuatro supuestos:

  • Goles: Una de las funciones del VAR es “ayudar al árbitro a determinar si se ha producido alguna infracción que impida conceder gol”.
  • Penaltis: Los asistentes garantizan que se tome la decisión correcta al sancionar (o no) un penalti.
  • Rojas directas: colaboran para asegurarse de que un jugador reciba la sanción merecida en caso de dudas sobre la gravedad de una falta o infracción.
  • Errores de identidad: En algunas jugadas en las que participan muchos futbolistas el árbitro no sabe quién hizo la falta o no ve lo que sucede.

La utilización del mismo será sólo cuando el árbitro considere que necesita un apoyo visual para garantizar una decisión justa. En caso de que el juez no tenga dudas acerca de su resolución, tiene la autoridad para continuar con el juego y no hacer uso de la tecnología.

Goles que marcaron el fútbol.

Inglaterra 1966 ¨El gol fantasma¨

Inglaterra, país creador del fútbol a través de sus leyes establecidas en la Football Association (primera asociación del mundo en establecer leyes para organizar este deporte), tiene la necesidad de ganar su primer Mundial de Fútbol y recibe de local a una potencia del fútbol europeo, Alemania.

El partido se desarrolla con total normalidad, se encuentra igualado 2 a 2 y hay tiempo extra. La selección de los leones avanza. Geoff Hurst recibe el balón en el minuto 101, dispara, su tiro se estrella en el travesaño y la pelota cae sobre la línea del arco. Los ingleses piden gol, los alemanes dicen que no entró. El arbitro principal Gottfried Dienst mira a su asistente Tofik Bakhramov y anuncian Gol para Inglaterra. Un gol que quedará en la historia como aquel que no fue, como aquel que dejó a Alemania sin campeonato y a la selección inglesa como campeona de su primer mundial, gracias a un gol fantasma.

México 1986 ¨La Mano de Dios¨

El estadio Azteca se llena de morbo en los cuartos de final, Argentina debe enfrentarse contra Inglaterra. Es el primer encuentro luego de la guerra de Malvinas y la tensión flota en el ambiente.

Luego de un primer tiempo sin goles, se avecina una de las más grandes hazañas registradas. En el minuto 51, el arquero inglés, Peter Shilton, saltó en busca del balón, todo parece controlado hasta que una mano aparece inesperadamente, El 10 de la selección Argentina, Diego Maradona anticipó al portero y la pelota ingresa lentamente. El Diego se llena la boca de gol, los ingleses discuten y el árbitro Ali  Bennaceur decreta el primer gol del encuentro.

El partido finalizó 2 a 1 a favor de la albiceleste. Argentina tiene su revancha, avanza a semifinales y este gol quedó inmortalizado en la historia del fútbol como ¨la mano de Dios¨; que todo el mundo pudo ver , menos el árbitro.

Fallas en el VAR

La implementación de la tecnología indudablemente ayudará a minimizar los errores humanos. A pesar de esto, el fútbol siempre tendrá la posibilidad de crear una nueva polémica. Esto sucedió en La Liga Australiana, donde un error técnico impidió al árbitro responsable del (VAR) reaccionar a tiempo ante un fuera de juego y acabó siendo decisivo en la final. El Melbourne Victory se impuso por 1-0 a los Newcastle Jets en la gran final, pero con un gol que debió haber sido anulado.

Es indiscutible que la tecnología llegó al deporte para quedarse. Hoy en día todas las asociaciones y clubes están trabajando para hacer sus equipos más eficientes mediante el uso de los avances tecnológicos, los organizadores la incluyen para hacer de sus espectáculos más justos y los sports marketers para buscar interactuar más con sus fanáticos. Estamos entonces siendo testigos de el nacimiento de una nueva industria, que dará mucho de qué hablar …

@lmcolmenares

La batalla en el fútbol latinoamericano, por Luis Miguel Colmenares

futbol

 

De ser considerado como un simple juego, el deporte ha trascendido a conformar una poderosa industria mundial, la cual ha superado el interés sobre la política y la religión. Tal fenómeno ha logrado persuadir en los últimos años a un grupo de profesionales cada vez más preparados de distintas ramas, que se han propuesto entender y resolver muchas de las particularidades de esta compleja industria, sin embargo luchan en la actualidad contra su obstáculo más grande, el pasado…

El fútbol en particular es hoy en día el rey de la industria deportiva. La FIFA es la organización con más países miembros de todo el planeta,  con un total de 211 países y/o territorios que la conforman, por encima de la ONU que cuenta con 193 países, esto es posible gracias a que en el fútbol no existen diferencias políticas, religiosas, sociales ni de ningún tipo.

Para el año 2.006 en un estudio realizado por la FIFA, se estimó que 265 millones de jugadoras y jugadores practicaban el fútbol, además de 5 millones de árbitros y funcionarios, dando un total de  270.000.000 de personas, si formáramos un país de fútbolistas con esta cifra, sería el quinto país más poblado del mundo (para ese momento no se tenía en cuenta el proyecto de la Republica Popular de China de formar a 200.000.000 de niños fútbolistas)

Si introdujéramos la industria del fútbol en la lista de países del Fondo Monetario Internacional, el fútbol sería la economía #20 del mundo, con un PIB superior a los 500.000.000.000$ anules. Todo lo anterior sin tomar en cuenta aficionados, empleos indirectos y negocios de barras bravas, apuestas, entre otras cifras que seguro lo harían más grande si se tuvieran registro formal.

¿Quién maneja esta industria? ¿Cómo se maneja? ¿Están calificados quienes tienen esta responsabilidad? ¿Están consientes de la trascendencia que tiene el deporte en la sociedad?

En Latinoamérica el fútbol es sinónimo de pasión, la pasión suele tener diferencias sustanciales con la razón, por lo tanto una poderosa industria manejada con pasión sobre la razón, debe ser una alarma a la cual debe prestársele atención. Justamente esa lucha de pasión vs razón se libra en la actualidad en el fútbol, en la cual estas dos corrientes son representadas por dos bandos claramente identificados, el pasado vs el futuro (que cada día se acerca más a ser presente)

El pasado, el cual domina claramente el escenario actual, suele tener presencia en esta industria desde hace décadas, hasta  50 años tienen algunos personajes formando parte de algunas federaciones y organizaciones, tienen una forma de trabajo basada en una formación empírica que si bien mostro algunos resultados en años pasados, se acerca cada vez más a quedar obsoleta con los avances del fútbol actual.

Los resultados en contra son cada vez más comunes en las organizaciones pasionales manejadas por el pasado, sencillamente no logran adaptarse a la modernidad, su rechazo al cambio los hace esclavos de los errores y el uso de soluciones obsoletas, no cuentan con un proyecto de fondo distinto a que cuando el silbato suene, la pelota ruede y Dios o algo superior, haga el resto.

El futuro, acorde con la realidad es mayormente ¨freelance¨, profesionales que andan como esponjas absorbiendo conocimientos en cada rincón, formándose continuamente, la mayoría no suele pertenecer a ninguna organización federativa o club de primera división, porque la entrada la tienen limitada, el pasado evita su entrada y en caso de permitirla, la hace con cautela, ya que no es muy recomendable abrirle paso a alguien que sepa más que quienes tienen el poder, encontrarse con la realidad, de que el futuro puede descubrir e imponer una nueva forma de trabajar, es incomodo y dejaría sin armas al pasado, riesgo que deben evitar a toda costa.

Una de las variables más interesantes que presenta el futuro del fútbol, es que ya no se habla solo de hombres, el futuro está integrado por hombres y mujeres, de espíritu joven, apasionados por lograr cambios en la industria, entienden que los resultados del deporte repercuten en la sociedad y sienten la importancia porque ven la sociedad como algo que les duele, comprenden que ir al estadio es una experiencia, reconocen que un atleta es más que un producto, tienen la convicción de que las escuelas son lugares de formación de profesionales, y aman tanto la posibilidad de lograr cambios, que parece que ya no hay quien los detenga.

Es importante comparar la situación de Latinoamérica con lo que sucede en algunos países asiáticos, ya que ellos no tienen este problema, para ellos todo es futuro. Ellos están preparándose para dominar la industria y ganar los mundiales que vienen, sin lamentarse porque no ganaron los que pasaron, ¡así se piensa en el futuro! acá en Latinoamérica suele ser al revés, se sigue discutiendo por que se gano o perdió en mundiales pasados, algunos tan antiguos que ni siquiera habíamos nacido.

El ideal a este conflicto al igual que todo conflicto humano debería ser la conciliación entre ambas partes, el pasado debe abrir las compuertas que tienen represado al caudal de jóvenes que quieren aportar soluciones a nuestro fútbol y trabajar en conjunto para que de esta forma la experiencia de la mano con las nuevas ideas que trae el futuro, encuentren un punto común. La razón debe prevalecer y canalizar la pasión de forma positiva.

Para avanzar en el desarrollo de un nuevo fútbol en Latinoamérica, debemos entender que el trabajo en equipo no es exclusivo de una institución, todos los equipos deben trabajar en conjunto para innovar, junto a sus federaciones  y sus pares de otros países. Solo así lograremos un fútbol sano, incluyente, moderno, que involucre  y engrane a todos los amantes de este hermoso deporte, y así juntos reconstruyamos nuestros países y nuestra región a través de lo más puro que tiene el fútbol, el amor por nuestra identidad …  

 

@lmcolmenares

¿Por qué no termina de avanzar el fútbol profesional venezolano?, por Luis Miguel Colmenares

Vinotinto_

 

La selección Vinotinto cuenta en la actualidad con las mejores figuras de nuestra historia futbolística, jugadores talentosos que han logrado llegar a destacarse en países como: España, Italia, Inglaterra, Francia, Bélgica, Grecia, Suiza, nuestro capitán es el jugador criollo mejor pagado en la historia de nuestro fútbol, actualmente juega en la Juventus de Italia ¿Por qué si tenemos las mejores figuras, seguimos de últimos en la clasificación al mundial?

El Dvo. Táchira con un poderoso y costoso equipo quedo eliminado de la Copa Libertadores por el Capiatá, un equipo paraguayo que apenas debutaba en esta prestigiosa copa. El Zulia F.C. con una de las nóminas más altas del fútbol nacional, teniendo en sus filas nada más y nada menos que a Juan Arango quien viene del Cosmos de Nueva York, cuenta hoy con 13 goles en contra y uno solo a favor, lo cual lo dejaría fuera del octogonal ¿Por qué si hay tanto dinero y talento en los principales equipos del fútbol profesional, no logran avanzar?

Según Jorge Valdano, el fútbol va ligado intrínsecamente con la identidad de cada región y destaca, “la increíble capacidad de enfoque que tiene el juego en apuntar con una mirada telescópica las propias obsesiones de la sociedad”. Venezuela no es la excepción a esta regla, y lamentablemente entre nuestras obsesiones se encuentra la inmediatez y el individualismo que tanto daño nos hacen en todos los sectores, es indispensable comenzar a eliminar la lógica inmediatista y trabajar en equipo para poder obtener resultados positivos y superar nuestra crisis.

Un buen futbolista no debe ser un milagro, debe ser el fruto del esfuerzo durante años de diversos elementos que contribuyen a su formación, padres, compañeros, dueños de academias, escuelas, profesores, árbitros, federación, empresa privada, gobierno, por solo destacar los más importantes de la ecuación. Por algunas carencias en la actualidad, nos acostumbramos a ver como algo anormal que un jugador se destaque y como un milagro inalcanzable ir a un mundial, ¿por qué?

Lo indispensable para poder jugar al fútbol debería ser “el campo” sin campo no hay donde jugar. Ninguno de los equipos de fútbol profesional de Venezuela, tiene un estadio propio, todos juegan en estadios prestados, más del 65% de los equipos no tienen una sede propia donde realizar sus entrenamientos, algunos ni siquiera entre sus activos cuentan con una sede administrativa propiedad del club. (Eso es como si alguien quisiera tener un rebaño de ganado, con la mejor raza y espere tenerlo sin invertir en la construcción o compra de una finca.)

“Entender la lógica de una industria o cualquier otra actividad humana es imprescindible para participar en ella con un mínimo de éxito”, Fernán Soriano. Los dueños de clubes y academias deben formarse o al menos rodearse de profesionales del área para dejar de manejar el fútbol como aficionados y comenzar a profesionalizar el mismo, el fútbol en nuestros días es un negocio serio, formal, distinto a la ganadería, la avicultura, la industria textil o cualquier otro sector de nuestra economía, no podemos tener un futbol solido sin tener especialistas en la materia, que dominen la gestión y los procesos que forman parte de esta industria.

En algo tan puro como lo es el fútbol, la llegada de los antivalores se presenta como un gran peligro en la actualidad. La proliferación de ¨empresarios¨ que venden a los niños y a la sociedad, que alcanzar el éxito es cuando compran joyas, ropa costosa, viajan en aviones privados y sobre todo lo exhiben en las redes sociales como un gran logro, poniendo en jaque la pérdida de su identidad, es algo que debe combatirse. La formación de los atletas debe basarse en la integridad y el talento, en el desarrollo de jóvenes con valores sólidos para demostrar sus capacidades en otras sociedades y en cualquier equipo que vayan, no en la creación de nuevos ricos que se exhiben en Instagram.

Por cada niño que llega al fútbol profesional, existen miles que ven como se aleja su sueño por no tener canchas, zapatos, ropa, balones, alimento, para poder continuar en la práctica de la disciplina que aman. Es imperativo un compromiso real de los actores involucrados en esta industria para la búsqueda de soluciones tangibles a los problemas existentes, el futbol en esencia es trabajo en equipo, es disciplina, es profesionalismo, es competencia, no podemos continuar resaltando el individualismo, el conformismo y la búsqueda de beneficios personales por encima del bien común que es el desarrollo del futbol nacional.

¡La solución para que los equipos de fútbol nacionales y la Vinotinto ganen, es a mediano-largo plazo, a través de la consolidación de un proyecto que fortalezca nuestro futbol menor, que es la clave para el futuro! Países como Alemania, España, Croacia, Bélgica, son un ejemplo, ya que entendieron que la solución no está en importar jugadores y ¨especialistas¨, está en invertir en instalaciones de calidad, en formar y brindar herramientas a los profesionales del país, para que impartan sus conocimientos de forma correcta y no de forma empírica en la formación de nuestros futuros talentos, para que se puedan innovar soluciones que se adapten a nuestras necesidades, tenemos décadas haciendo lo mismo y por eso seguimos de últimos.

Si bien es cierto que el fútbol es una pasión, que semana a semana nos llena de emociones, también es cierto que ya el fútbol no es un juego y menos un juego de niños. Nos urge comenzar a profesionalizar el fútbol venezolano, es un asunto serio que debe ser abordado con ética y profesionalismo para poder entre los involucrados dar solución a lo que todo un país siente, que es la derrota continua de nuestra selección.

De seguir haciendo lo mismo, en vez de ir al estadio habrá que ir más a misa a ver si se hace el milagro, o conformarnos con que no ganamos en la cancha, pero si ganamos like en las redes…

 

@lmcolmenares

[email protected]

Oct 26, 2016 | Actualizado hace 4 años
El país de los salmones, Luis Miguel Colmenares

Altamira10MFotoDonaldoBarros1SMALL-

 

¿Quién puede querer vivir en Venezuela o quien puede querer regresar? ¿Quién puede seguir invirtiendo en este país y pensar que este algún día va a cambiar? Estas son solo pocas, de muchas preguntas que a diario miles de venezolanos nos hemos hecho, tildados de optimistas y hasta de ilusos, millones seguimos trabajando con la plena convicción de que estamos próximos a rescatar nuestro país, ¿por qué?

Si bien es cierto que hemos llegado a estar entre los países más felices del mundo a pesar de tantos problemas, podemos encontrar en este indicador entonces, que somos una sociedad que basa sus principios en emociones. Siendo las emociones algo primitivo, como nuestros instintos, carece de explicaciones lógicas, por ende encontramos difícil dar respuestas razonables al por que querer continuar viviendo en Venezuela y trabajar día a día en contra de tantos problemas.

El salmón es una especie que nace en aguas dulces, migra al océano y pasa la mayor parte de su vida luchando contra la corriente hasta regresar al agua dulce donde nació. Nadie sabe como hacen para orientarse, según los estudios, cerca del 90% de los salmones logra regresar a su lugar de origen, aparentemente basándose solo en un fino sentido del olfato, el cual basta para regresar a su lugar natal.

Veamos un segundo nuestra historia contemporánea. A nivel de América Latina, hace más de 200 años el único país que comienza a ir en contra de la corriente es Venezuela, no sé si para bien o para mal, pero de esa sublevación comienzan a liberarse más países de una corriente que llevaba años siendo dominada por los españoles.

En el siglo pasado, cuando la mayoría de países estaban luchando contra el atraso, en Venezuela se descubre el petróleo y se convierte en una tierra de oportunidades y pasa a ser uno de los países más prósperos del continente y de igual forma muchos países siguen el ejemplo y comienzan esa nueva etapa de su historia.

Pero justo para iniciar nuestra entrada al siglo XXI cuando todos los países están mejorando sus economías, modernizando sus sociedades, migrando a tecnologías nuevas, fortaleciendo sus democracias y disminuyendo sus índices de corrupción, Venezuela decide profundizar el populismo y entrar en el socialismo del siglo XXI.

Hoy en el transcurso del año 2016, el mundo ha sido testigo de cómo esa demagogia que los venezolanos hemos vivido en carne y hueso por años, comienza a presentarse de otras formas en países impensables, y se presenta el ¨Brexit¨ en Europa, Donald Trump peleando la presidencia de los EEUU, guerrilleros participando en política en otros países, son solo algunos de muchos ejemplos, ahora adivinen, ¿qué país quiere cambiar?

Comprendiendo nuestra situación actual como meramente circunstancial en el plano político global, confiando plenamente en ese olfato agudo para navegar en contra de la corriente que forma parte de nuestro ADN, sumado a los resultados que demuestran la inminente necesidad y deseo de cambio en el país, Venezuela se encuentra indudablemente remando en contra de la corriente para recuperar el país que fue.

Es una oportunidad de oro, capitalizar este cambio como sociedad para ser mejores, involucrándonos todos como actores desde nuestros diversos puestos, no es momento de dejarnos paralizar por la incertidumbre del no saber a ciencia cierta ¿Cuál? ¿Cómo? ni ¿Cuándo?, será la salida a un proceso que por simple inercia, el mundo y la historia entera, dan por cierto que tiene un fin próximo.

Si el salmón tuviese valores, distinto a su simple instinto, serían la paciencia y la perseverancia los pilares de su éxito, sean estos los valores que nos acompañen en estos días a todos los venezolanos para juntos salir triunfantes y volver a encontrarnos en ese gran país donde todos nacimos.

 

 

@lmcolmenares

Más micro y menos macro por Luis Miguel Colmenares Márquez

 Micro

 

Cuando se habla de economía en un país normal, es imperativo tomar en cuenta la producción, no es un capricho ni un concepto intangible el que la ciencia económica se enfoca en buscar la forma más eficiente de producir bienes y servicios para satisfacer las necesidades del ser humano sabiendo administrar los recursos escasos con que se cuente.

Cuando se presenta un escenario de no producción se rompe una cadena que no solo afecta la existencia de productos y servicios en la sociedad, sino que se quiebra por completo el compromiso y el espíritu de las personas en sentirse parte de un todo, comenzando a manifestarse el individualismo como fórmula para surgir.

Esto no es casual en sociedades con gobiernos que buscan el control total, así como tampoco es casual la similitud entre quienes hacen largas colas para adquirir productos que posteriormente  revenden y esos ¨empresarios¨ qué adquieren divisas a un precio subsidiado para posteriormente revenderlas en un mercado paralelo, ambos solo buscan su beneficio personal. Pero el hecho de que esto se generalice no debería ser una condición para que se haga común caer en semejantes aberraciones.

La macroeconomía es algo a lo que el emprendedor y empresario común no tiene acceso, divagar en el precio del barril del petróleo, el precio en que el gobierno fijará el dólar, las reservas internacionales y los créditos entre naciones no tiene ningún sentido si no se tiene conciencia de lo que sí está en sus manos como es la microeconomía, comprender y atender a los consumidores, las empresas, los trabajadores, los inversores y el mercado en que se desenvuelve cada quien.

El trabajo como acción transformadora del hombre en este caso venezolano, a través de sus capacidades físicas y mentales está siendo subutilizado al limitarse a revender cualquier producto u obtener una comisión por ser intermediario en el préstamo de servicio de un tercero, pero eso solo puede ser revertido por el compromiso de todos los que participamos de forma activa en la economía del país.

No es cierto que todos en el Venezuela se han ido, se van o se quieren ir, tampoco es cierto que todos los bancos roban ni que todos quienes obtienen créditos los desvían para cubrir necesidades individuales, tampoco que todos los trabajadores están en contra del empresario y viceversa.

Es lamentable que en la sociedad se estén aceptando como absolutos algunos problemas que paralizan no solo la capacidad de actuar, sino la capacidad de soñar y trabajar, que atrofian las ansias de posesión y los anhelos de superación instintivos en el ser humano y en este caso en el venezolano común que por naturaleza es emprendedor y luchador.

Si dejáramos de lado lo macro y comenzáramos por lo micro, de repente los bancos comenzarían a circular el capital represado y así aumentar su beneficio a través del interés, los empresarios, emprendedores, a innovar en nuevas formas de transformar materias primas que generen bienes y servicios para aumentar su beneficio y a su vez ayudar a trabajadores a tener acceso a trabajos dignos que les ayuden a obtener salarios justos, y de esta forma que suena loca reactivar la economía a través de MYPYMES “micro, pequeña y mediana empresa” que pongan a andar la economía de nuevo.

No faltará quien contradiga todo lo antes dicho y se escude en utilizar la persecución actual a las grandes empresas, pero ¿cuántos de los que critican han intentado o están trabajando en tener grandes empresas comenzando por pequeñas? ¿Cuantos abandonaron sus puestos por beneficios al corto plazo? O ¿cuantos atacan el surgimiento y permanencia de quienes se esfuerzan, siendo cómplices de ese mal llamado “bachaqueo” que se está esparciendo como un virus? (Entiéndase “mal llamado” porque en ese ejemplo de la naturaleza, los bachacos trabajan en equipo por el bienestar de su comunidad, jamás en contra.)

Es y será la solución de Venezuela apostar tarde o temprano a las MIPYMES  y será sin lugar a dudas un premio a la perseverancia de los emprendedores y empresarios quienes continúan con la convicción de no limitarse al corto plazo, quienes continúan apostando al futuro de un país que por más de que atraviesa quizás la peor situación en su historia, se reconoce como pasajera y quienes entienden que existe un mediano y largo plazo, donde quienes sembraron recogerán cosecha y quienes no, solo encontrarán en el futuro cualquier otra razón para quejarse.

@lmcolmenares

Ing. Luis Miguel Colmenares Márquez